{"id":245625,"date":"2025-05-25T17:59:15","date_gmt":"2025-05-25T20:59:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=245625"},"modified":"2025-05-25T17:59:16","modified_gmt":"2025-05-25T20:59:16","slug":"mons-olivera-el-diacono-es-para-la-iglesia-siempre-el-recuerdo-y-la-alarma-de-lo-que-no-podemos-dejar-de-hacer-acordarnos-de-servir-a-los-mas-pobres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/mons-olivera-el-diacono-es-para-la-iglesia-siempre-el-recuerdo-y-la-alarma-de-lo-que-no-podemos-dejar-de-hacer-acordarnos-de-servir-a-los-mas-pobres\/","title":{"rendered":"MONS. OLIVERA | El Di\u00e1cono es para la Iglesia siempre el recuerdo y la alarma de lo que no podemos dejar de hacer, \u00bbacordarnos de servir a los m\u00e1s pobres\u00ab"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><strong>MONS. OLIVERA | El Di\u00e1cono es para la Iglesia siempre el recuerdo y la alarma de lo que no podemos dejar de hacer, \u00bbacordarnos de servir a los m\u00e1s pobres\u00ab<\/strong><\/strong>, as\u00ed lo ped\u00eda el Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad al compartir la Homil\u00eda en la Santa Misa de ordenaci\u00f3n Diaconal del Seminarista, <strong>Agust\u00edn Ca\u00f1amero<\/strong>. Celebrada en la media ma\u00f1ana del s\u00e1bado 24 de mayo, en la Solemnidad de <strong>Mar\u00eda Auxiliadora<\/strong>, en la <strong>Iglesia Catedral Castrense, Stella Maris<\/strong>, en la Ciudad Aut\u00f3noma de Buenos Aires (CABA).<\/p>\n\n\n\n<p>Presidi\u00f3 la Santa Misa, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong>, Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad, concelebraron, el Vicario General, Mons. Gustavo Acu\u00f1a, el Rector del Seminario Diocesano, Padre Daniel D\u00edaz Ramos, el Delegado Vocacional Regi\u00f3n Centro y formador del Seminario, Padre Diego Pereyra, los Capellanes Mayores de Ej\u00e9rcito Argentino, Padre Eduardo Castellanos, Armada Argentina, Padre Francisco Rostom Maderana, Fuerza A\u00e9rea Argentina, Padre C\u00e9sar Tauro, de GNA, Padre Jorge Massut, de PNA, Padre Diego Tibaldo, de la PSA, Padre Rub\u00e9n Bonacina. Tambi\u00e9n, Capellanes de las Fuerzas Armadas y Fuerzas Federales de Seguridad, participaron di\u00e1conos y fieles castrenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de saludar a los presentes, <strong>Mons. Santiago<\/strong> dec\u00eda en la Homil\u00eda, <strong><em>\u201cpara un Obispo siempre es motivo de mucha alegr\u00eda poder celebrar una ordenaci\u00f3n, en este caso la Ordenaci\u00f3n Diaconal de Agust\u00edn. Alegr\u00eda porque se extiende el ministerio recibido con un joven que har\u00e1 presente a Jes\u00fas en el servicio. Hoy damos sinceras gracias a Dios porque de nuestra familia diocesana el Se\u00f1or ha llamado a un hijo suyo para que sirva a esta familia castrense\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Continuando, el Obispo, agreg\u00f3, \u201ca ellos queremos servir y acompa\u00f1ar en su camino vocacional de entrega sin l\u00edmites, por amor a la Patria que se hace concreto por amor a cada uno de nosotros. Agust\u00edn es, sin duda parte de nuestra familia castrense, hijo de un hombre del Ej\u00e9rcito Argentino y que desde chico pudo respirar en su familia el amor a Dios, el amor a la Patria, y el amor a la Virgen Mar\u00eda, particularmente en esta Advocaci\u00f3n de Mar\u00eda Auxiliadora que hoy estamos celebrando\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, Mons. Olivera, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) es una muy buena ocasi\u00f3n para dar gracias a Dios por la oraci\u00f3n de tantos fieles que responden con fidelidad al pedido de Jes\u00fas: \u201cRueguen al Due\u00f1o del campo que env\u00ede m\u00e1s operarios para la mies\u201d.&nbsp; Estoy convencido, estoy seguro de que nuestra vocaci\u00f3n de todos nosotros es punto de partida la oraci\u00f3n silenciosa y ofrecimientos de miembros de nuestras familias y pueblo de Dios.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Hemos escuchado en los Hechos de los Ap\u00f3stoles lo que la Tradici\u00f3n conf\u00eda a los primeros di\u00e1conos de la Iglesia,<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026). Quieren responder a estos nuevos desaf\u00edos y para ello no eligen s\u00f3lo a siete hombres como mano de obra, sino que eligen a hombres de fe, hombres piadosos, creyentes, llenos del Esp\u00edritu Santo para que atiendan a las que m\u00e1s sufren, (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, <strong>Mons. Santiago<\/strong> nos explicaba, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>el Di\u00e1cono es para la Iglesia siempre el recuerdo y la alarma de lo que no podemos dejar de hacer, \u201cacordarnos de servir a los m\u00e1s pobres\u201d, y sabemos de muchas pobrezas en nuestra realidad, de muchos sufrimientos e injusticias de los cuales no podemos hacernos los distra\u00eddos. La dedicaci\u00f3n y el amor a los m\u00e1s pobres nos saca de nuestra propia comodidad. Servir y cuidar, este est\u00e1 siendo nuestro lema en el Camino Jubilar diocesano, podr\u00edamos decir que nuestra Iglesia Castrense es una Iglesia Diaconal, porque que nuestros fieles nos \u201ccuidan y nos sirven\u201d y nosotros sus ministros, queremos \u201ccuidarlos y servirlos\u201d\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalizando, el Obispo compart\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>hoy para los que estamos ordenados se nos ofrece una nueva oportunidad para renovar este compromiso alegre y gozoso de entregarnos, porque el Se\u00f1or nos mir\u00f3 con los ojos con amor y nos llam\u00f3. En esta particular vocaci\u00f3n castrense tambi\u00e9n recibimos, un carisma propio para servir a las Fuerzas Armadas y Federales de Seguridad porque nuestra disponibilidad y entrega no tiene l\u00edmite territorial ni tiempos, porque debemos estar dispuestos a servir a la Patria y a fuera de ella si la Patria y la Iglesia lo requieren.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Que Mar\u00eda, en sus distintas advocaciones, que hablan de su coraz\u00f3n de Madre cercana, te auxilie siempre y todos renovemos la certeza de su cuidado tierno de Madre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"SANTA MISA | MONS. OLIVERA POR IMPOSICI\u00d3N DE MANOS ORDENAR\u00c1 DI\u00c1CONO AL SEMINARISTA AGUST\u00cdN CA\u00d1AMERO\" width=\"1080\" height=\"608\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/3Pr83JGITtQ?start=1552&#038;feature=oembed\"  allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Homil\u00eda.-<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-43.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" data-id=\"245626\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-43-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245626\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-43-980x551.jpg 980w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-43-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-41.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" data-id=\"245655\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-41-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245655\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-41-980x551.jpg 980w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-41-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-40.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" data-id=\"245656\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-40-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245656\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-40-980x551.jpg 980w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-40-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-39-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" data-id=\"245657\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-39-1-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245657\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-39-1-980x551.jpg 980w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-39-1-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-39.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"818\" height=\"546\" data-id=\"245641\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-39.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245641\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-39.jpg 818w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-39-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 818px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-38.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"818\" height=\"546\" data-id=\"245658\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-38.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245658\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-38.jpg 818w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-38-480x320.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 818px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-37.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"819\" height=\"550\" data-id=\"245654\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-37.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245654\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-37.jpg 819w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-37-480x322.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 819px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-36.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"794\" height=\"528\" data-id=\"245628\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-36.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245628\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-36.jpg 794w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-36-480x319.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 794px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-35.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"805\" height=\"530\" data-id=\"245629\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-35.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245629\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-35.jpg 805w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-35-480x316.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 805px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-35-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"793\" height=\"514\" data-id=\"245643\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-35-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245643\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-35-1.jpg 793w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-35-1-480x311.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 793px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-34.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"810\" height=\"532\" data-id=\"245638\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-34.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245638\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-34.jpg 810w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-34-480x315.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 810px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-33.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"528\" data-id=\"245642\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-33.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245642\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-33.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-33-480x317.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-32.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"762\" height=\"506\" data-id=\"245639\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-32.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245639\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-32.jpg 762w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-32-480x319.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 762px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"805\" height=\"504\" data-id=\"245632\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245632\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31-1.jpg 805w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31-1-480x301.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 805px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"801\" height=\"507\" data-id=\"245635\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245635\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31.jpg 801w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31-480x304.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 801px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-30.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"816\" height=\"515\" data-id=\"245648\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-30.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245648\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-30.jpg 816w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-30-480x303.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 816px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-29.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"780\" height=\"522\" data-id=\"245645\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-29.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245645\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-29.jpg 780w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-29-480x321.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 780px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-28.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"808\" height=\"532\" data-id=\"245631\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-28.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245631\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-28.jpg 808w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-28-480x316.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 808px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-26.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"803\" height=\"519\" data-id=\"245647\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-26.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245647\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-26.jpg 803w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-26-480x310.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 803px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-25.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"827\" height=\"507\" data-id=\"245640\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-25.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245640\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-25.jpg 827w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-25-480x294.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 827px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-28-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"808\" height=\"532\" data-id=\"245659\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-28-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245659\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-28-1.jpg 808w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-28-1-480x316.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 808px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-29-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"780\" height=\"522\" data-id=\"245660\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-29-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245660\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-29-1.jpg 780w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-29-1-480x321.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 780px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-30-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"816\" height=\"515\" data-id=\"245661\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-30-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245661\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-30-1.jpg 816w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-30-1-480x303.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 816px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"801\" height=\"507\" data-id=\"245662\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245662\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31-2.jpg 801w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-31-2-480x304.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 801px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-25-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"827\" height=\"507\" data-id=\"245663\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-25-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245663\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-25-1.jpg 827w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-25-1-480x294.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 827px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"757\" height=\"455\" data-id=\"245627\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-19.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245627\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-19.jpg 757w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-19-480x289.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 757px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-18.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"820\" height=\"533\" data-id=\"245633\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-18.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245633\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-18.jpg 820w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-18-480x312.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 820px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-17-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"823\" height=\"493\" data-id=\"245637\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-17-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245637\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-17-1.jpg 823w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-17-1-480x288.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 823px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-17.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"822\" height=\"517\" data-id=\"245644\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-17.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245644\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-17.jpg 822w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-17-480x302.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 822px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-16.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"765\" height=\"508\" data-id=\"245646\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-16.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245646\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-16.jpg 765w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-16-480x319.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 765px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-15.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"765\" height=\"508\" data-id=\"245651\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-15.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245651\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-15.jpg 765w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-15-480x319.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 765px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-15-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"765\" height=\"508\" data-id=\"245664\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-15-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245664\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-15-1.jpg 765w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-15-1-480x319.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 765px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-13.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"834\" height=\"551\" data-id=\"245630\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-13.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245630\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-13.jpg 834w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-13-480x317.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 834px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-12.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"835\" height=\"552\" data-id=\"245634\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-12.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245634\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-12.jpg 835w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-12-480x317.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 835px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"828\" height=\"556\" data-id=\"245650\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-11.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245650\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-11.jpg 828w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-11-480x322.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 828px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-10-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"829\" height=\"555\" data-id=\"245649\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-10-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245649\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-10-1.jpg 829w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-10-1-480x321.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 829px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-06.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"245665\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-06-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245665\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-06-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-06-980x735.jpg 980w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-06-480x360.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"829\" height=\"548\" data-id=\"245652\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-10.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245652\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-10.jpg 829w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-10-480x317.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 829px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-08-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"779\" height=\"507\" data-id=\"245666\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-08-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245666\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-08-1.jpg 779w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-08-1-480x312.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 779px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-08.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"779\" height=\"507\" data-id=\"245653\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-08.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245653\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-08.jpg 779w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-08-480x312.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 779px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-07.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"791\" height=\"522\" data-id=\"245636\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-07.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245636\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-07.jpg 791w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-07-480x317.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 791px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-06-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"245667\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-06-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245667\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-06-1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-06-1-980x735.jpg 980w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-06-1-480x360.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-05.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"245668\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-05-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245668\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-05-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-05-980x735.jpg 980w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-05-480x360.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"766\" height=\"488\" data-id=\"245669\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-04.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245669\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-04.jpg 766w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-04-480x306.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 766px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"527\" data-id=\"245670\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245670\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-02.jpg 800w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-02-480x316.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 800px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" data-id=\"245671\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-01-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245671\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-01-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-01-980x735.jpg 980w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-01-480x360.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-00.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" data-id=\"245672\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-00-1024x576.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-245672\" srcset=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-00-980x551.jpg 980w, https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/ObispadoCastrenseArg_OrdenacionDiaconal-00-480x270.jpg 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la Homil\u00eda de Mons. Santiago Olivera, Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad:<\/p>\n\n\n\n<p>Ordenaci\u00f3n Diaconal del seminarista Agust\u00edn Ca\u00f1amero<\/p>\n\n\n\n<p>-24 de mayo, d\u00eda de Mar\u00eda Auxiliadora-<\/p>\n\n\n\n<p>Todos sean bienvenidos, es una alegr\u00eda poder compartir esta Eucarist\u00eda de ordenaci\u00f3n, tantos sacerdotes, di\u00e1conos, religiosos, pueblo de Dios, seminaristas, la familia de Agust\u00edn. Celebrar una ordenaci\u00f3n diaconal es sin duda un d\u00eda de gracia para nuestra Iglesia universal y concretamente tambi\u00e9n para nuestra Iglesia Castrense.<\/p>\n\n\n\n<p>Para un Obispo siempre es motivo de mucha alegr\u00eda poder celebrar una ordenaci\u00f3n, en este caso la Ordenaci\u00f3n Diaconal de Agust\u00edn. Alegr\u00eda porque se extiende el ministerio recibido con un joven que har\u00e1 presente a Jes\u00fas en el servicio. Hoy damos sinceras gracias a Dios porque de nuestra familia diocesana el Se\u00f1or ha llamado a un hijo suyo para que sirva a esta familia castrense. Una Iglesia particular, personal, en donde la realidad de la Di\u00f3cesis se hace presente donde est\u00e1n los militares y los miembros de las Fuerzas Federales de Seguridad y tambi\u00e9n sus familias. A ellos y por ellos somos enviados. A ellos queremos servir y acompa\u00f1ar en su camino vocacional de entrega sin l\u00edmites, por amor a la Patria que se hace concreto por amor a cada uno de nosotros. Agust\u00edn es, sin duda parte de nuestra familia castrense, hijo de un hombre del Ej\u00e9rcito Argentino y que desde chico pudo respirar en su familia el amor a Dios, el amor a la Patria, y el amor a la Virgen Mar\u00eda, particularmente en esta Advocaci\u00f3n de Mar\u00eda Auxiliadora que hoy estamos celebrando.<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or ha elegido a Agust\u00edn con exclusividad, lo ha llamado desde su realidad, desde su familia, desde su historia, para hacer, justamente en esta elecci\u00f3n no algo para un propio orgullo ni un propio servicio, para estar como el que sirve, sino justamente, y este es el misterio, para hacer de su vida ofrenda, para hacer de su vida entrega, para hacer de su vida siempre postraci\u00f3n y humildad, como vamos a ver en el rito de Consagraci\u00f3n, para entregarse al servicio de Dios en el servicio a los hermanos. Agust\u00edn ha recorrido este camino con un s\u00ed generoso pero que, sabemos, debe renovarse cada d\u00eda. El Se\u00f1or sigue llamando, sigue tocando los corazones, sigue invitando; siempre, porque Dios siempre llama. Podr\u00e1 haber tiempos m\u00e1s dif\u00edciles, pero nunca el Se\u00f1or deja de llamar; por eso rezamos por las vocaciones; pero no para que Jes\u00fas llame con m\u00e1s fuerza o se acuerde, sino para que los j\u00f3venes, chicos y chicas en este tiempo acallen otras voces y valientemente escuchen la voz del Se\u00f1or y le digan: \u201caqu\u00ed estoy, env\u00edame\u201d e inmediatamente puedan dejar todo para seguir sus pasos.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hoy, como me gusta recordar en cada ordenaci\u00f3n, que esta es una muy buena ocasi\u00f3n para dar gracias a Dios por la oraci\u00f3n de tantos fieles que responden con fidelidad al pedido de Jes\u00fas: \u201cRueguen al Due\u00f1o del campo que env\u00ede m\u00e1s operarios para la mies\u201d.&nbsp; Estoy convencido, estoy seguro de que nuestra vocaci\u00f3n de todos nosotros es punto de partida la oraci\u00f3n silenciosa y ofrecimientos de miembros de nuestras familias y pueblo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que hemos sido llamados al ministerio hemos podido experimentar que no hay poder que pueda detenernos si el Se\u00f1or toca el coraz\u00f3n y nos llama. Por eso damos gracias. Las vocaciones son respuesta del Dios providente y hay j\u00f3venes le siguen respondiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>De esto estamos siendo testigos oculares.<\/p>\n\n\n\n<p>Hemos escuchado en los Hechos de los Ap\u00f3stoles lo que la Tradici\u00f3n conf\u00eda a los primeros di\u00e1conos de la Iglesia, es decir, a estos hombres que eligen, para que le den de comer a las viudas de origen griego, pobres e indefensas. Quieren responder a estos nuevos desaf\u00edos y para ello no eligen s\u00f3lo a siete hombres como mano de obra, sino que eligen a hombres de fe, hombres piadosos, creyentes, llenos del Esp\u00edritu Santo para que atiendan a las que m\u00e1s sufren, para que se hagan cargo en nombre de todos, pero que quede claro que, en la comunidad cristiana, desde el comienzo, no se pueden desentender de las necesidades de los m\u00e1s pobres o los que m\u00e1s sufren. Hay quejas, porque est\u00e1n desatendidas las viudas de los helenistas, es decir, de aquellos jud\u00edos que hablaban griego y entonces eligen a estos hombres para que las atiendan. Y esta ser\u00e1 una verdad de siempre, un ministerio sobre el cual debemos volver una y otra vez. Debemos tener la capacidad, la hondura, una visi\u00f3n profunda y de largo alcance para descubrir lo que falta, cuando hay necesidad, cuando hay carencia, cuando hay dolor, cuando hay sufrimiento, cuando hay exclusi\u00f3n; porque es all\u00ed donde tiene que estar el di\u00e1cono, ah\u00ed tiene que estar la Iglesia, que es diacon\u00eda. Ah\u00ed tiene que estar el ministro que es servidor.&nbsp; El Di\u00e1cono es para la Iglesia siempre el recuerdo y la alarma de lo que no podemos dejar de hacer, \u201cacordarnos de servir a los m\u00e1s pobres\u201d, y sabemos de muchas pobrezas en nuestra realidad, de muchos sufrimientos e injusticias de los cuales no podemos hacernos los distra\u00eddos. La dedicaci\u00f3n y el amor a los m\u00e1s pobres nos saca de nuestra propia comodidad. Servir y cuidar, este est\u00e1 siendo nuestro lema en el Camino Jubilar diocesano, podr\u00edamos decir que nuestra Iglesia Castrense es una Iglesia Diaconal, porque que nuestros fieles nos \u201ccuidan y nos sirven\u201d y nosotros sus ministros, queremos \u201ccuidarlos y servirlos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuidarlos ser\u00e1 alertarlos y a la vez alentarlos para vivir el Evangelio. Para recordarles el modo de amor de Dios: \u201c\u00c9l nos ama primero, siempre, y a todos\u201d, sin exclusi\u00f3n, y como dec\u00eda el Papa Francisco, \u201ca todos, todos, todos\u201d sin exclusi\u00f3n. El servicio de nuestras Fuerzas tanto Federales de Seguridad como de las Fuerzas Armadas, muchas veces para proteger a la comunidad y hacer cumplir la ley deben ejercer una en\u00e9rgica autoridad, pero nunca olvidando el camino del respeto y dignidad de todo hombre y mujer. La violencia, ni la venganza pueden ser los caminos a transitar. La ley siempre, pero iluminada, sin duda por el respeto a los Derechos humanos m\u00e1s elementales.<\/p>\n\n\n\n<p>La Caridad, signo constante de nuestro diaconado, se manifiesta en todo gesto de cercan\u00eda, con los que m\u00e1s necesitan con los excluidos con los que no cuentan para la sociedad. \u00bfA qui\u00e9nes no debemos descuidar? \u00bfQui\u00e9nes en nuestro Obispado Castrense, en nuestra Di\u00f3cesis est\u00e1n pidiendo y necesitando nuestra ayuda? Estas son preguntas que no podemos dejar de responder, de respondernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como hemos escuchado en el relato de las Bodas de Can\u00e1, que la Iglesia propone en esta memoria de Mar\u00eda Auxiliadora, ella auxilia, porque antes ha mirado con exquisitez solidaria, sencillez y prudencia lo que faltaba, y con certeza y confianza materna invit\u00f3 a hacer lo que Jes\u00fas, su Hijo, diga.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos falta?, \u00bfqu\u00e9 falta en nuestra Patria?, \u00bfqu\u00e9 falta en nuestras familias? Estas preguntas deben encontrar respuesta valiente en nuestra Iglesia Castrense.&nbsp; Para este desaf\u00edo e invitaci\u00f3n debemos ver y escuchar. El Papa Le\u00f3n XIV nos ha dicho en estos d\u00edas: \u201cLes encomiendo dar la palabra a los pobres\u201d recordando que estos son portadores de puntos de vista descartados, pero indispensables para ver el mundo con los ojos de Dios\u201d, a muchos de nuestros hermanos se les ha quitado la palabra, durante mucho tiempo, muchos no pudieron y a\u00fan hoy no pueden hablar, y nosotros somos y debemos ser \u201cvoz\u201d y \u201cpuente\u201d que ayuden al encuentro y a la fraternidad, acogiendo a todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas ha venido para todos y a sanarnos a todos, ya que todos tenemos necesidad del gran M\u00e9dico que es, \u00c9l es quien nos salv\u00f3 y salva de toda enfermedad y muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Di\u00e1conos son el signo de la presencia de Jes\u00fas, que acompa\u00f1a, sostiene y consuela. All\u00ed donde hay dolor, el di\u00e1cono en nombre de la Iglesia debe estar presente. Escuchar, consolar, acompa\u00f1ar y ser presencia de Jes\u00fas nos record\u00f3 a los Capellanes Castrenses y a los Obispos el Papa Francisco en su \u00faltima Misa Jubilar presidida el 9 de febrero en Jubileo de las Fuerzas Armadas, Policiales y Cuerpos de Seguridad en la Plaza de San Pedro. Y hoy con motivo de esta ordenaci\u00f3n, lo recordamos y renovamos este sagrado compromiso, escuchar, consolar, acompa\u00f1ar y ser presencia de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Agust\u00edn, consagrado por la imposici\u00f3n de manos, practicada desde el tiempo de los Ap\u00f3stoles, y estrechamente unidos al altar, cumplir\u00e1s Agust\u00edn, en estos meses que separar\u00e1n de tu ordenaci\u00f3n sacerdotal, el ministerio de la caridad en nombre del obispo. Pero nunca debes olvidar, como ninguno de nosotros consagrados, que siempre somos Di\u00e1conos. Nuestra vida debe ser siempre diaconal.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco debes olvidar que es desde la Eucarist\u00eda, cumbre y fuente de la vida cristiana que podr\u00e1s amar y servir como Jes\u00fas quiere y nos pide. La Eucarist\u00eda nos mueve al amor social, esta realidad est\u00e1 llamada a ser vivida por el di\u00e1cono. Desde el altar la caridad. Si bien esto es un llamado a todos, el Diacono lo est\u00e1 particularmente llamado por su propia ordenaci\u00f3n. Con la ayuda de Dios deber\u00e1s obrar de tal manera que te reconozcan como disc\u00edpulo de Aqu\u00e9l que no vino a ser servido sino a servir.<\/p>\n\n\n\n<p>A la vez como di\u00e1cono te comprometes a rezar por la Iglesia y por todo el mundo. A prestar la voz a la Iglesia, a rezar por los que no tienen voz, a rezar por los que no rezan, a rezar por nosotros, a rezar por todos.&nbsp; P\u00fablica y solemnemente hoy Agust\u00edn se compromete a tomar de esa oraci\u00f3n preciosa, que es la oraci\u00f3n de la Iglesia, la \u201cliturgia de las horas\u201d poniendo el sentimiento de ella antes que su propio sentimiento. Siempre tenemos que tener presente que la oraci\u00f3n es parte fundamental, \u201ccolumna vertebral\u201d de nuestro ministerio. Ser\u00e1s con tu querida advocaci\u00f3n de Mar\u00eda Auxiliadora, instrumento de auxilio para todos y tantas necesidades que del pueblo que se te conf\u00eda. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Agust\u00edn, tambi\u00e9n te comprometes a vivir con un coraz\u00f3n no dividido, un coraz\u00f3n que ama a todos, que no ama s\u00f3lo a algunos. Un coraz\u00f3n que s\u00f3lo tiene la exclusividad del amor a Dios y desde el amor a Dios, el amor a todos. A algunos, los que el Se\u00f1or quiere, llama para que amen a Dios con exclusividad primera y con todas las fuerzas y desde Dios amen a todos, el Se\u00f1or elije. Aun experimentando alguna vez nuestra fragilidad, El Se\u00f1or siempre da la gracia. A Agust\u00edn Dios lo ha llamado al diaconado y le ha dado el don, el carisma, la gracia del celibato. Por eso los formadores no s\u00f3lo disciernen la vocaci\u00f3n a un estado de vida, disciernen tambi\u00e9n si hay capacidad para tener un coraz\u00f3n totalmente entregado a Dios para vivir una vida c\u00e9libe.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy para los que estamos ordenados se nos ofrece una nueva oportunidad para renovar este compromiso alegre y gozoso de entregarnos, porque el Se\u00f1or nos mir\u00f3 con los ojos con amor y nos llam\u00f3. En esta particular vocaci\u00f3n castrense tambi\u00e9n recibimos, un carisma propio para servir a las Fuerzas Armadas y Federales de Seguridad porque nuestra disponibilidad y entrega no tiene l\u00edmite territorial ni tiempos, porque debemos estar dispuestos a servir a la Patria y a fuera de ella si la Patria y la Iglesia lo requieren.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos dispuestos a servir aqu\u00ed o all\u00e1 el tiempo que se requiera. Y esto es as\u00ed porque los fieles que se nos conf\u00edan nos modelan. Por tanto, sabemos que nuestra vocaci\u00f3n castrense nos hace tener siempre la valija hecha, con carga bien ligera.<\/p>\n\n\n\n<p>Que Mar\u00eda, en sus distintas advocaciones, que hablan de su coraz\u00f3n de Madre cercana, te auxilie siempre y todos renovemos la certeza de su cuidado tierno de Madre. &nbsp;<a><\/a>Que as\u00ed, sea.-<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"SANTA MISA | MONS. OLIVERA POR IMPOSICI\u00d3N DE MANOS ORDENAR\u00c1 DI\u00c1CONO AL SEMINARISTA AGUST\u00cdN CA\u00d1AMERO\" width=\"1080\" height=\"608\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/3Pr83JGITtQ?feature=oembed\"  allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MONS. OLIVERA | El Di\u00e1cono es para la Iglesia siempre el recuerdo y la alarma de lo que no podemos dejar de hacer, \u00bbacordarnos de servir a los m\u00e1s pobres\u00ab, as\u00ed lo ped\u00eda el Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad al compartir la Homil\u00eda en la Santa Misa de ordenaci\u00f3n Diaconal del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":245627,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[37,64,66],"tags":[39,499,70,40,65,18,68,648,131],"class_list":["post-245625","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-homilias","category-mons-santiago-olivera","category-obispado-castrense-de-argentina","tag-catedral-castrense","tag-catedral-castrense-stella-maris","tag-homilia","tag-homilias","tag-mons-santiago-olivera","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-obispo-castrense-de-argentina","tag-ordenacion-diaconal","tag-seminaristas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245625","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=245625"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245625\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":245674,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/245625\/revisions\/245674"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/245627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=245625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=245625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=245625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}