{"id":246023,"date":"2025-07-06T09:29:29","date_gmt":"2025-07-06T12:29:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=246023"},"modified":"2025-07-06T09:29:30","modified_gmt":"2025-07-06T12:29:30","slug":"papa-leon-xiv-la-iglesia-y-el-mundo-necesitan-obreros-deseosos-de-trabajar-en-el-campo-de-la-mision-discipulos-enamorados-que-den-testimonio-del-reino-de-dios-dondequiera-que-se-encuentren","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-la-iglesia-y-el-mundo-necesitan-obreros-deseosos-de-trabajar-en-el-campo-de-la-mision-discipulos-enamorados-que-den-testimonio-del-reino-de-dios-dondequiera-que-se-encuentren\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | La Iglesia y el mundo necesitan, obreros deseosos de trabajar en el campo de la misi\u00f3n, disc\u00edpulos enamorados que den testimonio del Reino de Dios dondequiera que se encuentren"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | La Iglesia y el mundo necesitan, obreros deseosos de trabajar en el campo de la misi\u00f3n, disc\u00edpulos enamorados que den testimonio del Reino de Dios dondequiera que se encuentren<\/strong>, as\u00ed lo expresaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico Vaticano desde donde se reun\u00eda con fieles y peregrinos presentes en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cel Evangelio de hoy (Lc&nbsp;10,1-12.17-20) nos recuerda la importancia de la misi\u00f3n, a la que todos estamos llamados, cada uno seg\u00fan su vocaci\u00f3n y en las situaciones concretas en las que el Se\u00f1or lo ha puesto.<\/em><\/strong><strong><em> Jes\u00fas env\u00eda a setenta y dos disc\u00edpulos (v. 1). Este n\u00famero simb\u00f3lico indica que la esperanza del Evangelio est\u00e1 destinada a todos los pueblos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agregaba, <strong><em>\u201cJes\u00fas dice: \u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha\u00bb (v. 2). son pocos los obreros que van a trabajar al campo sembrado por el Se\u00f1or y que, antes a\u00fan, son capaces de reconocer, con los ojos de Jes\u00fas, el buen grano listo para la cosecha (cf.&nbsp;Jn&nbsp;4,35-38). Hay algo grande que el Se\u00f1or quiere hacer en nuestra vida y en la historia de la humanidad, pero son pocos los que se dan cuenta, (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) la Iglesia y el mundo no necesitan personas que cumplen con sus deberes religiosos mostrando su fe como una etiqueta exterior; necesitan, en cambio, obreros deseosos de trabajar en el campo de la misi\u00f3n, disc\u00edpulos enamorados que den testimonio del Reino de Dios dondequiera que se encuentren\u201d.<\/em><\/strong> En otro p\u00e1rrafo, continuaba diciendo, <strong><em>\u201c(\u2026) pero son pocos los que est\u00e1n dispuestos a trabajar cada d\u00eda en el campo de Dios, cultivando en su coraz\u00f3n la semilla del Evangelio para luego llevarla a la vida cotidiana, a la familia, a los lugares de trabajo y de estudio, a los diversos entornos sociales y a quienes se encuentran en necesidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Papa<\/strong> subray\u00f3, <strong><em>\u201cpara hacer esto no se necesitan demasiadas ideas te\u00f3ricas sobre conceptos pastorales; se necesita, sobre todo, rezar al due\u00f1o de la mies. En primer lugar, pues, est\u00e1 la relaci\u00f3n con el Se\u00f1or, cultivar el di\u00e1logo con \u00c9l. Entonces \u00c9l nos convertir\u00e1 en sus obreros y nos enviar\u00e1 al campo del mundo como testigos de su Reino\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1feliz domingo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de hoy (<em>Lc<\/em>&nbsp;10,1-12.17-20) nos recuerda la importancia de la misi\u00f3n, a la que todos estamos llamados, cada uno seg\u00fan su vocaci\u00f3n y en las situaciones concretas en las que el Se\u00f1or lo ha puesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas env\u00eda a setenta y dos disc\u00edpulos (v. 1). Este n\u00famero simb\u00f3lico indica que la esperanza del Evangelio est\u00e1 destinada a todos los pueblos. Tal es la amplitud del coraz\u00f3n de Dios: su abundante cosecha, es decir, la obra que \u00c9l realiza en el mundo para que todos sus hijos sean alcanzados por su amor y sean salvados.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, Jes\u00fas dice: \u00abLa cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due\u00f1o de los sembrados que env\u00ede trabajadores para la cosecha\u00bb (v. 2).<\/p>\n\n\n\n<p>Por un lado, Dios, como un sembrador, ha salido generosamente al mundo a sembrar y ha puesto en el coraz\u00f3n del hombre y de la historia el deseo de infinito, de una vida plena, de una salvaci\u00f3n que lo libere. Por eso la mies es mucha, el Reino de Dios germina como una semilla en la tierra y los hombres y mujeres de hoy, incluso cuando parecen abrumados por tantas otras cosas, esperan una verdad m\u00e1s grande, buscan un sentido m\u00e1s pleno para su vida, desean justicia y llevan en su interior un anhelo de vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, son pocos los obreros que van a trabajar al campo sembrado por el Se\u00f1or y que, antes a\u00fan, son capaces de reconocer, con los ojos de Jes\u00fas, el buen grano listo para la cosecha (cf.&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;4,35-38). Hay algo grande que el Se\u00f1or quiere hacer en nuestra vida y en la historia de la humanidad, pero son pocos los que se dan cuenta, los que se detienen para acoger el don, los que lo anuncian y lo llevan a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, la Iglesia y el mundo no necesitan personas que cumplen con sus deberes religiosos mostrando su fe como una etiqueta exterior; necesitan, en cambio, obreros deseosos de trabajar en el campo de la misi\u00f3n, disc\u00edpulos enamorados que den testimonio del Reino de Dios dondequiera que se encuentren. Quiz\u00e1s no falten los \u201ccristianos de ocasi\u00f3n\u201d, que de vez en cuando dan cabida a alg\u00fan buen sentimiento religioso o participan en alg\u00fan evento; pero son pocos los que est\u00e1n dispuestos a trabajar cada d\u00eda en el campo de Dios, cultivando en su coraz\u00f3n la semilla del Evangelio para luego llevarla a la vida cotidiana, a la familia, a los lugares de trabajo y de estudio, a los diversos entornos sociales y a quienes se encuentran en necesidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Para hacer esto no se necesitan demasiadas ideas te\u00f3ricas sobre conceptos pastorales; se necesita, sobre todo, rezar al due\u00f1o de la mies. En primer lugar, pues, est\u00e1 la relaci\u00f3n con el Se\u00f1or, cultivar el di\u00e1logo con \u00c9l. Entonces \u00c9l nos convertir\u00e1 en sus obreros y nos enviar\u00e1 al campo del mundo como testigos de su Reino.<\/p>\n\n\n\n<p>Pidamos a la Virgen Mar\u00eda, que se entreg\u00f3 generosamente diciendo \u00abYo soy la servidora del Se\u00f1or\u00bb, y participando de esta forma en la obra de la salvaci\u00f3n, que interceda por nosotros y nos acompa\u00f1e en el camino del seguimiento del Se\u00f1or, para que tambi\u00e9n nosotros podamos convertirnos en alegres trabajadores del Reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>____________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas,<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo con afecto a todos ustedes, fieles de Roma, peregrinos de Italia y de diversos pa\u00edses. Con el gran calor de este per\u00edodo, su camino para atravesar las Puertas Santas es a\u00fan m\u00e1s valiente y admirable.<\/p>\n\n\n\n<p>En particular, saludo a las Hermanas Franciscanas Misioneras del Sagrado Coraz\u00f3n; a los alumnos y padres de la Escuela de Strzyzow y a los fieles de Legnica, en Polonia; al grupo greco-cat\u00f3lico de Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo tambi\u00e9n a los peregrinos de Romano di Lombardia, Mel\u00eca (Reggio Calabria), Sassari y a la comunidad latinoamericana de la di\u00f3cesis de Florencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera expresar mi m\u00e1s sincero p\u00e9same a todas las familias que han perdido a sus seres queridos, en particular por las ni\u00f1as que se encontraban en el campamento estivo, durante la cat\u00e1strofe causada por las inundaciones del r\u00edo Guadalupe en Texas, Estados Unidos. Recemos por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos, la paz es un deseo de todos los pueblos y es el grito doloroso de los que est\u00e1n desgarrados por la guerra. Pidamos al Se\u00f1or que toque los corazones e inspire las mentes de los gobernantes, para que sustituyan la violencia de las armas por la b\u00fasqueda del di\u00e1logo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tarde me trasladar\u00e9 a Castel Gandolfo, donde pienso permanecer para un breve per\u00edodo de descanso. Deseo a todos que puedan disfrutar de un tiempo de vacaciones para reponer fuerzas f\u00edsicas y espirituales.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Feliz domingo a todos!<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | La Iglesia y el mundo necesitan, obreros deseosos de trabajar en el campo de la misi\u00f3n, disc\u00edpulos enamorados que den testimonio del Reino de Dios dondequiera que se encuentren, as\u00ed lo expresaba el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. Antes del mediod\u00eda de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":245960,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,740,18,58],"class_list":["post-246023","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-leonxiv","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/246023","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=246023"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/246023\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":246024,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/246023\/revisions\/246024"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/245960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=246023"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=246023"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=246023"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}