{"id":246201,"date":"2025-07-30T08:57:36","date_gmt":"2025-07-30T11:57:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=246201"},"modified":"2025-07-30T08:57:37","modified_gmt":"2025-07-30T11:57:37","slug":"papa-francisco-no-hay-atajos-para-convertirse-en-discipulos-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-no-hay-atajos-para-convertirse-en-discipulos-de-jesus\/","title":{"rendered":"PAPA FRANCISCO | No hay atajos para convertirse en disc\u00edpulos de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA FRANCISCO | No hay atajos para convertirse en disc\u00edpulos de Jes\u00fas<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>, retomando el ciclo de catequesis que se desarrolla a lo largo de todo el A\u00f1o Jubilar, \u00abJesucristo, nuestra esperanza\u00bb, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema \u00abEl sordomudo\u00bb. Y, llenos de asombro, dec\u00edan: \u00abTodo lo ha hecho bien: hace o\u00edr a los sordos y hablar a los mudos\u00bb (Lectura: Mc 7,32-37).<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa <\/strong>nos dec\u00eda, <strong><em>\u201ccon esta catequesis terminamos nuestro recorrido por la vida p\u00fablica de Jes\u00fas, hecha de encuentros, par\u00e1bolas y curaciones. Nuestro mundo est\u00e1 atravesado por un clima de violencia y odio que mortifica la dignidad humana. Vivimos en una sociedad que se est\u00e1 enfermando a causa de una \u00abbulimia\u00bb de conexiones en las redes sociales: estamos hiperconectados, bombardeados por im\u00e1genes, a veces incluso falsas o distorsionadas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seguidamente, agregaba, <strong><em>\u201cen este escenario, es posible que surja en nosotros el deseo de apagar todo. Podemos llegar a preferir no sentir nada. Nuestras palabras tambi\u00e9n corren el riesgo de ser malinterpretadas, y podemos sentir la tentaci\u00f3n de encerrarnos en el silencio, en una incomunicaci\u00f3n en la que, por muy cercanos que estemos, ya no somos capaces de decirnos las cosas m\u00e1s simples y profundas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) hoy en un texto del Evangelio de Marcos que nos presenta a un hombre que no habla ni oye (cf. Mc 7, 31-37). Precisamente como nos podr\u00eda pasar a nosotros hoy, este hombre quiz\u00e1 decidi\u00f3 no hablar m\u00e1s porque no se sent\u00eda comprendido, y apagar toda voz porque se sent\u00eda decepcionado y herido por lo que hab\u00eda o\u00eddo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro tramo, el <strong>Santo Padre<\/strong>, comparti\u00f3, <strong><em>\u201cJes\u00fas le ofrece ante todo una proximidad silenciosa, a trav\u00e9s de gestos que hablan de un encuentro profundo: toca los o\u00eddos y la lengua de este hombre (cf. v. 33b). Jes\u00fas no usa muchas palabras, dice lo \u00fanico que es necesario en este momento: \u00ab\u00a1\u00c1brete!\u00bb (v. 34). Marcos reproduce la palabra en arameo, \u201cefat\u00e0\u201d, casi para hacernos sentir \u00aben vivo\u00bb el sonido y el soplo. Es como si Jes\u00fas le dijera: \u00ab\u00a1\u00c1brete a este mundo que te asusta! \u00a1\u00c1brete a las relaciones que te han decepcionado! \u00a1\u00c1brete a la vida que has renunciado a afrontar!\u00bb. Cerrarse, de hecho, nunca es una soluci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, <strong>Le\u00f3n XIV<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201ctodos experimentamos que se nos malinterpreta y que no nos sentimos comprendidos. Todos necesitamos pedirle al Se\u00f1or que sane nuestra forma de comunicarnos, no solo para ser m\u00e1s eficaces, sino tambi\u00e9n para evitar herir a los dem\u00e1s con nuestras palabras\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Papa<\/strong> dijo, <strong><em>\u201cpara conocer verdaderamente a Jes\u00fas hay que recorrer un camino, hay que estar con \u00c9l y atravesar tambi\u00e9n su Pasi\u00f3n. Cuando lo hayamos visto humillado y sufriendo, cuando experimentemos el poder salv\u00edfico de su Cruz, entonces podremos decir que lo hemos conocido verdaderamente. No hay atajos para convertirse en disc\u00edpulos de Jes\u00fas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ciclo de catequesis &#8211; Jubileo 2025. Jesucristo, nuestra esperanza. II. La vida de Jes\u00fas. Las curaciones. 12. El sordomudo. \u00ab<em>Y, en el colmo de la admiraci\u00f3n, dec\u00edan: \u00abTodo lo ha hecho bien: hace o\u00edr a los sordos y hablar a los mudos<\/em>\u00bb (Mc 7,32-37)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Con esta catequesis terminamos nuestro recorrido por la vida p\u00fablica de Jes\u00fas, hecha de encuentros, par\u00e1bolas y curaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n este tiempo que estamos viviendo necesita curaci\u00f3n. Nuestro mundo est\u00e1 atravesado por un clima de violencia y odio que mortifica la dignidad humana. Vivimos en una sociedad que se est\u00e1 enfermando a causa de una \u00abbulimia\u00bb de conexiones en las redes sociales: estamos hiperconectados, bombardeados por im\u00e1genes, a veces incluso falsas o distorsionadas. Somos arrollados por m\u00faltiples mensajes que suscitan en nosotros una tormenta de emociones contradictorias.<\/p>\n\n\n\n<p>En este escenario, es posible que surja en nosotros el deseo de apagar todo. Podemos llegar a preferir no sentir nada. Nuestras palabras tambi\u00e9n corren el riesgo de ser malinterpretadas, y podemos sentir la tentaci\u00f3n de encerrarnos en el silencio, en una incomunicaci\u00f3n en la que, por muy cercanos que estemos, ya no somos capaces de decirnos las cosas m\u00e1s simples y profundas.<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, me gustar\u00eda detenerme hoy en un texto del Evangelio de Marcos que nos presenta a un hombre que no habla ni oye (cf. Mc 7, 31-37). Precisamente como nos podr\u00eda pasar a nosotros hoy, este hombre quiz\u00e1 decidi\u00f3 no hablar m\u00e1s porque no se sent\u00eda comprendido, y apagar toda voz porque se sent\u00eda decepcionado y herido por lo que hab\u00eda o\u00eddo. De hecho, no es \u00e9l quien acude a Jes\u00fas para ser sanado, sino que lo llevan otras personas. Se podr\u00eda pensar que quienes lo conducen al Maestro son los que est\u00e1n preocupados por su aislamiento. Sin embargo, la comunidad cristiana ha visto en estas personas tambi\u00e9n la imagen de la Iglesia, que acompa\u00f1a a cada ser humano hasta Jes\u00fas para que escuche su palabra. El episodio tiene lugar en un territorio pagano, por lo que nos encontramos en un contexto en el que otras voces tienden a cubrir la voz de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El comportamiento de Jes\u00fas puede parecer extra\u00f1o al principio, porque toma consigo a esta persona y la lleva aparte (v. 33a). Parece as\u00ed acentuar su aislamiento; pero, mir\u00e1ndolo bien, este gesto nos ayuda a comprender lo que se esconde detr\u00e1s del silencio y la cerraz\u00f3n de este hombre, como si hubiera captado su necesidad de intimidad y cercan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas le ofrece ante todo una proximidad silenciosa, a trav\u00e9s de gestos que hablan de un encuentro profundo: toca los o\u00eddos y la lengua de este hombre (cf. v. 33b). Jes\u00fas no usa muchas palabras, dice lo \u00fanico que es necesario en este momento: \u00ab\u00a1\u00c1brete!\u00bb (v. 34). Marcos reproduce la palabra en arameo, \u201c<em>efat\u00e0\u201d<\/em>, casi para hacernos sentir \u00aben vivo\u00bb el sonido y el soplo. Esta palabra, sencilla y hermosa, contiene la invitaci\u00f3n que Jes\u00fas dirige a este hombre que ha dejado de escuchar y de hablar. Es como si Jes\u00fas le dijera: \u00ab\u00a1\u00c1brete a este mundo que te asusta! \u00a1\u00c1brete a las relaciones que te han decepcionado! \u00a1\u00c1brete a la vida que has renunciado a afrontar!\u00bb. Cerrarse, de hecho, nunca es una soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del encuentro con Jes\u00fas, esa persona no solo vuelve a hablar, sino que lo hace \u00abnormalmente\u00bb (v. 35). Este adverbio insertado por el evangelista parece querer decirnos algo m\u00e1s sobre los motivos de su silencio. Quiz\u00e1s este hombre dej\u00f3 de hablar porque le parec\u00eda que dec\u00eda las cosas mal, quiz\u00e1s no se sent\u00eda adecuado. Todos experimentamos que se nos malinterpreta y que no nos sentimos comprendidos. Todos necesitamos pedirle al Se\u00f1or que sane nuestra forma de comunicarnos, no solo para ser m\u00e1s eficaces, sino tambi\u00e9n para evitar herir a los dem\u00e1s con nuestras palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Volver a hablar \u201cnormalmente\u201d es el comienzo de un camino, no es todav\u00eda el punto de llegada. De hecho, Jes\u00fas proh\u00edbe a ese hombre contar lo que le ha sucedido (cf. v. 36). Para conocer verdaderamente a Jes\u00fas hay que recorrer un camino, hay que estar con \u00c9l y atravesar tambi\u00e9n su Pasi\u00f3n. Cuando lo hayamos visto humillado y sufriendo, cuando experimentemos el poder salv\u00edfico de su Cruz, entonces podremos decir que lo hemos conocido verdaderamente. No hay atajos para convertirse en disc\u00edpulos de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, pidamos al Se\u00f1or que podamos aprender a comunicarnos con honestidad y prudencia. Oremos por todos aquellos que han sido heridos por las palabras de los dem\u00e1s. Oremos por la Iglesia, para que nunca falte en su tarea de llevar a las personas a Jes\u00fas, para que puedan escuchar<br>su Palabra, ser sanadas por ella y convertirse, a su vez, en portadoras de su anuncio de salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>_________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Resumen le\u00eddo por el Santo Padre en espa\u00f1ol:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En esta \u00faltima catequesis dedicada a la vida p\u00fablica de Jes\u00fas, reflexionamos sobre el texto evang\u00e9lico de la curaci\u00f3n del sordomudo. Aquella persona enferma, que no pod\u00eda hablar ni o\u00edr, fue llevada por otros a la presencia de Jes\u00fas. En este gesto de fraternidad podemos ver la imagen de la Iglesia, que acompa\u00f1a a todos al encuentro del Se\u00f1or. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos en este relato que Jes\u00fas le ofrece al sordomudo una proximidad silenciosa, realiza gestos significativos y pronuncia una sola palabra: \u201c<em>Efat\u00e1<\/em>\u201d, que significa \u201c\u00c1brete\u201d. Esta palabra es una invitaci\u00f3n a no encerrarse ni aislarse, sino a comunicarse y relacionarse con los dem\u00e1s de un modo nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mundo de hoy, donde estamos \u201chiperconectados\u201d, tantas veces bombardeados de im\u00e1genes y mensajes que nos provocan emociones contradictorias, y podemos tener la tentaci\u00f3n de cerrarnos en nosotros mismos, el Evangelio nos invita a una comunicaci\u00f3n profunda con Dios y con los hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p>__________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<br><\/strong>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola, en particular a los numerosos grupos de j\u00f3venes aqu\u00ed reunidos para el Jubileo de los J\u00f3venes. Pidamos hoy de manera especial por la Iglesia, para que nunca deje de llevar a las personas al encuentro con el Se\u00f1or, para que escuchen su Palabra, curen sus heridas y sean asimismo mensajeras de la Buena Noticia. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>__________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Llamamientos<br><\/strong>Renuevo mi profundo dolor por el brutal ataque terrorista perpetrado en la noche del 26 al 27 de julio pasado en Komanda, en la parte oriental de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo, donde m\u00e1s de cuarenta cristianos fueron asesinados en una iglesia durante una vigilia de oraci\u00f3n y en sus propias casas. Mientras encomiendo a las v\u00edctimas a la amorosa misericordia de Dios, rezo por los heridos y por los cristianos que en todo el mundo siguen sufriendo violencia y persecuci\u00f3n, y exhorto a quienes tienen responsabilidad a nivel local e internacional a que colaboren para prevenir similares tragedias.<\/p>\n\n\n\n<p>*****<\/p>\n\n\n\n<p>El 1 de agosto se cumplir\u00e1 el 50.\u00ba aniversario de la firma del Acta Final de Helsinki. Animados por el deseo de garantizar la seguridad en el contexto de la Guerra Fr\u00eda, 35 pa\u00edses inauguraron una nueva etapa geopol\u00edtica, favoreciendo un acercamiento entre Oriente y Occidente. Ese acontecimiento marc\u00f3 tambi\u00e9n un renovado inter\u00e9s por los derechos humanos, con especial atenci\u00f3n a la libertad religiosa, considerada uno de los fundamentos de la entonces naciente arquitectura de cooperaci\u00f3n \u00abde Vancouver a Vladivostok\u00bb. La participaci\u00f3n activa de la Santa Sede en la Conferencia de Helsinki, representada por el arzobispo Agostino Casaroli, contribuy\u00f3 a fomentar el compromiso pol\u00edtico y moral por la paz. Hoy, m\u00e1s que nunca, es indispensable custodiar el esp\u00edritu de Helsinki: perseverar en el di\u00e1logo, reforzar la cooperaci\u00f3n y hacer de la diplomacia la v\u00eda privilegiada para prevenir y resolver los conflictos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA FRANCISCO | No hay atajos para convertirse en disc\u00edpulos de Jes\u00fas, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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