{"id":246335,"date":"2025-08-10T09:05:20","date_gmt":"2025-08-10T12:05:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=246335"},"modified":"2025-08-10T09:05:21","modified_gmt":"2025-08-10T12:05:21","slug":"papa-leon-xiv-el-don-de-la-vida-recibido-de-dios-no-se-nos-entrego-para-terminar-asi-sino-que-necesita-espacio-libertad-relacion-para-realizarse-y-expresarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-el-don-de-la-vida-recibido-de-dios-no-se-nos-entrego-para-terminar-asi-sino-que-necesita-espacio-libertad-relacion-para-realizarse-y-expresarse\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | El don de la vida, recibido de Dios, no se nos entreg\u00f3 para terminar as\u00ed, sino que necesita espacio, libertad, relaci\u00f3n, para realizarse y expresarse"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | El don de la vida, recibido de Dios, no se nos entreg\u00f3 para terminar as\u00ed, sino que necesita espacio, libertad, relaci\u00f3n, para realizarse y expresarse<\/strong>, as\u00ed lo expresaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Antes del mediod\u00eda de hoy, Su Santidad Le\u00f3n XIV se presentaba en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico desde donde se reuni\u00f3 con los fieles y peregrinos presentes en Plaza San Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta jornada, dec\u00eda el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201cen el Evangelio de hoy, Jes\u00fas nos invita a reflexionar sobre c\u00f3mo invertir el tesoro de nuestra vida (cf.&nbsp;Lc&nbsp;12,32-48). Dice: \u00abVendan sus bienes y denlos como limosna\u00bb (v. 33). Nos exhorta, por tanto, a no guardar para nosotros los dones que Dios nos ha dado, sino a emplearlos con generosidad para el bien de los dem\u00e1s, especialmente de quienes est\u00e1n m\u00e1s necesitados de nuestra ayuda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seguidamente, agregaba, <strong><em>\u201cel don de la vida, recibido de Dios, no se nos entreg\u00f3 para terminar as\u00ed, sino que necesita espacio, libertad, relaci\u00f3n, para realizarse y expresarse; necesita amor, que es lo \u00fanico que trasforma y ennoblece cada aspecto de nuestra existencia, haci\u00e9ndonos cada vez m\u00e1s semejantes a Dios. Las obras de misericordia son el banco m\u00e1s seguro y rentable al que confiar el tesoro de nuestra existencia, porque en \u00e9l, como nos ense\u00f1a el Evangelio, con \u201cdos monedas\u201d incluso una pobre viuda puede convertirse en la persona m\u00e1s rica del mundo (cf.&nbsp;Mc&nbsp;12,41-44)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cSan Agust\u00edn, a este prop\u00f3sito, dice: \u00abSi dieses una libra de bronce y la recibieses de plata, o la dieses de plata y la recibieras de oro, te considerar\u00edas feliz. Lo que das se transforma realmente; se convertir\u00e1 para ti no en oro ni en plata, sino en vida eterna\u00bb (Serm\u00f3n&nbsp;390,&nbsp;2). Y explica por qu\u00e9: \u00abse transformar\u00e1, porque te transformar\u00e1s t\u00fa\u00bb (ib\u00edd.)\u201d. &nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, compart\u00eda el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201c(\u2026) en la familia, en la parroquia, en la escuela y en los lugares de trabajo, en cualquier lugar donde nos encontremos, intentemos no perder ninguna ocasi\u00f3n para amar. Esta es la vigilancia que nos pide Jes\u00fas, habituarnos a estar atentos, dispuestos, sensibles los unos con los otros, como \u00c9l lo est\u00e1 con nosotros en cada instante\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, feliz domingo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio de hoy, Jes\u00fas nos invita a reflexionar sobre c\u00f3mo invertir el tesoro de nuestra vida (cf.&nbsp;<em>Lc&nbsp;<\/em>12,32-48). Dice: \u00abVendan sus bienes y denlos como limosna\u00bb (v. 33).<\/p>\n\n\n\n<p>Nos exhorta, por tanto, a no guardar para nosotros los dones que Dios nos ha dado, sino a emplearlos con generosidad para el bien de los dem\u00e1s, especialmente de quienes est\u00e1n m\u00e1s necesitados de nuestra ayuda. Se trata no s\u00f3lo de compartir las cosas materiales de las que disponemos, sino de poner en juego nuestras capacidades, nuestro tiempo, nuestro afecto, nuestra presencia, nuestra empat\u00eda. En resumen, todo aquello que hace de cada uno de nosotros, en los designios de Dios, un bien \u00fanico, inapreciable, un capital vivo, palpitante, que para crecer requiere ser cultivado y empleado, porque si no se seca y se deval\u00faa. O bien termina perdido, a merced de quienes, como ladrones, se apropian de \u00e9l para convertirlo simplemente en un objeto de consumo.<\/p>\n\n\n\n<p>El don de la vida, recibido de Dios, no se nos entreg\u00f3 para terminar as\u00ed, sino que necesita espacio, libertad, relaci\u00f3n, para realizarse y expresarse; necesita amor, que es lo \u00fanico que trasforma y ennoblece cada aspecto de nuestra existencia, haci\u00e9ndonos cada vez m\u00e1s semejantes a Dios. No es casualidad que Jes\u00fas pronuncia estas palabras mientras est\u00e1 de camino hacia Jerusal\u00e9n, donde se ofrecer\u00e1 a s\u00ed mismo en la cruz para nuestra salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las obras de misericordia son el banco m\u00e1s seguro y rentable al que confiar el tesoro de nuestra existencia, porque en \u00e9l, como nos ense\u00f1a el Evangelio, con \u201cdos monedas\u201d incluso una pobre viuda puede convertirse en la persona m\u00e1s rica del mundo (cf.&nbsp;<em>Mc&nbsp;<\/em>12,41-44).<\/p>\n\n\n\n<p>San Agust\u00edn, a este prop\u00f3sito, dice: \u00abSi dieses una libra de bronce y la recibieses de plata, o la dieses de plata y la recibieras de oro, te considerar\u00edas feliz. Lo que das se transforma realmente; se convertir\u00e1 para ti no en oro ni en plata, sino en vida eterna\u00bb (<em>Serm\u00f3n&nbsp;<\/em>390,&nbsp;2). Y explica por qu\u00e9: \u00abse transformar\u00e1, porque te transformar\u00e1s t\u00fa\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em>). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y para entender lo que quiere decir, podemos pensar en una mam\u00e1 que abraza a sus hijos, \u00bfno es la persona m\u00e1s hermosa y rica del mundo? O tambi\u00e9n dos novios, cuando est\u00e1n juntos, \u00bfno se sienten un rey y una reina? Y podr\u00edamos poner tantos otros ejemplos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, en la familia, en la parroquia, en la escuela y en los lugares de trabajo, en cualquier lugar donde nos encontremos, intentemos no perder ninguna ocasi\u00f3n para amar. Esta es la vigilancia que nos pide Jes\u00fas, habituarnos a estar atentos, dispuestos, sensibles los unos con los otros, como \u00c9l lo est\u00e1 con nosotros en cada instante.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanas y hermanos, confiemos a Mar\u00eda este deseo y este compromiso. Que ella, la Estrella de la ma\u00f1ana, nos ayude a ser, en un mundo marcado por tantas divisiones, \u201ccentinelas\u201d de la misericordia y de la paz, como nos ha ense\u00f1ado san Juan Pablo II (cf.&nbsp;<em>Vigilia de oraci\u00f3n para la XV Jornada Mundial de la Juventud<\/em>, 19 agosto 2000) y como nos han mostrado de una manera tan hermosa los j\u00f3venes que han venido a Roma para el Jubileo.<\/p>\n\n\n\n<p>___________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n\n\n\n<p>Sigamos rezando por el fin de las guerras. El 80\u00ba aniversario de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki ha reavivado en todo el mundo el necesario rechazo a la guerra como medio para resolver conflictos. Que quienes toman las decisiones tengan siempre presente su responsabilidad frente a las consecuencias de las mismas sobre las poblaciones; que no ignoren las necesidades de los m\u00e1s vulnerables ni el anhelo universal de paz.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, felicito a Armenia y Azerbaiy\u00e1n, que han firmado la Declaraci\u00f3n conjunta de paz. Espero que este evento contribuya a una paz estable y duradera en el C\u00e1ucaso meridional.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, la situaci\u00f3n del pueblo haitiano es cada vez m\u00e1s desesperada. Son continuas las noticias de asesinatos, violencia de todo tipo, trata de personas, exilios forzados y secuestros. Hago un llamamiento apremiante a todos los responsables para que liberen inmediatamente a los rehenes y solicito el apoyo concreto de la comunidad internacional para crear las condiciones sociales e institucionales que permitan a los haitianos vivir en paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a todos ustedes, fieles de Roma y peregrinos de diversos pa\u00edses, especialmente a los de Woodstock, Georgia, Estados Unidos, y a los de la di\u00f3cesis de Down y Connor, en Irlanda.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a los miembros de la Operaci\u00f3n Mato Grosso, de diferentes ciudades italianas, y a los grupos parroquiales de Stezzano, Medole y Villastellone.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias por su presencia y sus oraciones. \u00a1Feliz domingo a todos!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | El don de la vida, recibido de Dios, no se nos entreg\u00f3 para terminar as\u00ed, sino que necesita espacio, libertad, relaci\u00f3n, para realizarse y expresarse, as\u00ed lo expresaba el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. 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