{"id":246570,"date":"2025-08-27T09:28:10","date_gmt":"2025-08-27T12:28:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=246570"},"modified":"2025-08-27T09:28:11","modified_gmt":"2025-08-27T12:28:11","slug":"papa-leon-xiv-solo-lo-que-se-da-florece-solo-el-amor-que-se-vuelve-gratuito-puede-devolver-la-confianza-incluso-alli-donde-todo-parece-perdido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-solo-lo-que-se-da-florece-solo-el-amor-que-se-vuelve-gratuito-puede-devolver-la-confianza-incluso-alli-donde-todo-parece-perdido\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Solo lo que se da florece, solo el amor que se vuelve gratuito puede devolver la confianza incluso all\u00ed donde todo parece perdido"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Solo lo que se da florece, solo el amor que se vuelve gratuito puede devolver la confianza incluso all\u00ed donde todo parece perdido<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en el Aula Pablo VI, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> retomando el ciclo de catequesis que se desarrolla a lo largo de todo el A\u00f1o Jubilar, \u00abJesucristo, nuestra esperanza\u00bb, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema La entrega. \u00ab\u00bfA qui\u00e9n busc\u00e1is?\u00bb (Jn 18,4).<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa <\/strong>dec\u00eda, <strong><em>\u201choy nos detenemos en una escena que marca el inicio de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas: el momento de su detenci\u00f3n en el huerto de los Olivos. El evangelista Juan, con su habitual profundidad, no nos presenta a un Jes\u00fas asustado, que huye o se esconde. \u00abJes\u00fas, sabiendo todo lo que le iba a suceder, se adelant\u00f3 y les dijo: \u201c\u00bfA qui\u00e9n buscan?\u201d\u00bb (Jn 18,4). Jes\u00fas lo sabe. Sin embargo, decide no retroceder. Se entrega. No por debilidad, sino por amor\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201ccuando Jes\u00fas responde \u00abSoy yo\u00bb, los soldados caen al suelo. Se trata de un pasaje misterioso, ya que esta expresi\u00f3n, en la revelaci\u00f3n b\u00edblica, evoca el nombre mismo de Dios: \u00abYo soy\u00bb. Jes\u00fas revela que la presencia de Dios se manifiesta precisamente all\u00ed donde la humanidad experimenta la injusticia, el miedo y la soledad. Precisamente all\u00ed, la luz verdadera est\u00e1 dispuesta a brillar sin temor a ser abrumada por el avance de las tinieblas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seguidamente, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> se\u00f1al\u00f3, \u201c\u00abSi me buscan a m\u00ed, dejen que estos se vayan\u00bb (Jn 18,8). En el momento de su detenci\u00f3n, Jes\u00fas no se preocupa por salvarse a s\u00ed mismo: solo desea que sus amigos puedan irse libres. Esto demuestra que su sacrificio es un verdadero acto de amor. Jes\u00fas se deja capturar y encarcelar por los guardias solo para poder dejar en libertad a sus disc\u00edpulos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, <strong>Le\u00f3n XIV<\/strong> preguntaba, <strong><em>\u201c\u00bfY nosotros? Cu\u00e1ntas veces defendemos nuestra vida, nuestros proyectos, nuestras seguridades, sin darnos cuenta de que, al hacerlo, nos quedamos solos. La l\u00f3gica del Evangelio es diferente: solo lo que se da florece, solo el amor que se vuelve gratuito puede devolver la confianza incluso all\u00ed donde todo parece perdido.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Tambi\u00e9n nosotros, en nuestro intento de seguir a Jes\u00fas, vivimos momentos en los que nos vemos sorprendidos y quedamos despojados de nuestras certezas. Son los momentos m\u00e1s dif\u00edciles, en los que nos sentimos tentados de abandonar el camino del Evangelio porque el amor nos parece un viaje imposible. Sin embargo, ser\u00e1 precisamente un joven, al final del Evangelio, quien anunciar\u00e1 la resurrecci\u00f3n a las mujeres, ya no desnudo, sino vestido con una t\u00fanica blanca\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Papa<\/strong> pidi\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) aprendamos tambi\u00e9n nosotros a entregarnos a la buena voluntad del Padre, dejando que nuestra vida sea una respuesta al bien recibido. En la vida no es necesario tenerlo todo bajo control. Basta con elegir cada d\u00eda amar con libertad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ciclo de catequesis &#8211; Jubileo 2025. Jesucristo, nuestra esperanza.&nbsp;III. La Pascua de Jes\u00fas. 4.&nbsp;&nbsp;<em>La entrega. \u00ab\u00bfA qui\u00e9n buscan?\u00bb<\/em>&nbsp;(<em>Jn&nbsp;<\/em>18,4)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Viva Brescia! \u00a1Buenos d\u00edas a todos! \u00a1Buenos d\u00edas! \u00a1Buenos d\u00edas! Tengan un poco de paciencia, celebramos la audiencia dentro, podr\u00e1n seguir todo en la pantalla y, despu\u00e9s de la audiencia, como tambi\u00e9n voy a la bas\u00edlica, pasar\u00e9 por aqu\u00ed, y as\u00ed tambi\u00e9n ustedes, los que est\u00e1n al fondo, nos saludaremos un poco&#8230; \u00a1Gracias por estar aqu\u00ed! \u00a1Buenos d\u00edas! \u00a1Gracias!<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas<\/em>,<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy nos detenemos en una escena que marca el inicio de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas: el momento de su detenci\u00f3n en el huerto de los Olivos. El evangelista Juan, con su habitual profundidad, no nos presenta a un Jes\u00fas asustado, que huye o se esconde. Al contrario, nos muestra a un hombre libre, que se adelanta y toma la palabra, afrontando con valent\u00eda la hora en la que puede manifestarse la luz del amor m\u00e1s grande.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abJes\u00fas, sabiendo todo lo que le iba a suceder, se adelant\u00f3 y les dijo: \u201c\u00bfA qui\u00e9n buscan?\u201d\u00bb (Jn 18,4). Jes\u00fas lo sabe. Sin embargo, decide no retroceder. Se entrega. No por debilidad, sino por amor. Un amor tan pleno, tan maduro, que no teme el rechazo. Jes\u00fas no es capturado: se deja capturar. No es v\u00edctima de un arresto, sino autor de un don. En este gesto se encarna una esperanza de salvaci\u00f3n para nuestra humanidad: saber que, incluso en la hora m\u00e1s oscura, se puede seguir siendo libre para amar hasta el final.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Jes\u00fas responde \u00abSoy yo\u00bb, los soldados caen al suelo. Se trata de un pasaje misterioso, ya que esta expresi\u00f3n, en la revelaci\u00f3n b\u00edblica, evoca el nombre mismo de Dios: \u00abYo soy\u00bb. Jes\u00fas revela que la presencia de Dios se manifiesta precisamente all\u00ed donde la humanidad experimenta la injusticia, el miedo y la soledad. Precisamente all\u00ed, la luz verdadera est\u00e1 dispuesta a brillar sin temor a ser abrumada por el avance de las tinieblas.<\/p>\n\n\n\n<p>En plena noche, cuando todo parece derrumbarse, Jes\u00fas muestra que la esperanza cristiana no es evasi\u00f3n, sino decisi\u00f3n. Esta actitud es fruto de una profunda oraci\u00f3n en la que no se pide a Dios que nos libre del sufrimiento, sino que nos d\u00e9 la fuerza para perseverar en el amor, conscientes de que la vida ofrecida libremente por amor nadie nos la puede quitar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abSi me buscan a m\u00ed, dejen que estos se vayan\u00bb (Jn 18,8). En el momento de su detenci\u00f3n, Jes\u00fas no se preocupa por salvarse a s\u00ed mismo: solo desea que sus amigos puedan irse libres. Esto demuestra que su sacrificio es un verdadero acto de amor. Jes\u00fas se deja capturar y encarcelar por los guardias solo para poder dejar en libertad a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas vivi\u00f3 cada d\u00eda de su vida como preparaci\u00f3n para este momento dram\u00e1tico y sublime. Por eso, cuando llega, tiene la fuerza de no buscar una v\u00eda de escape. Su coraz\u00f3n sabe bien que perder la vida por amor no es un fracaso, sino que posee una misteriosa fecundidad. Como el grano de trigo que, al caer en tierra, no permanece solo, sino que muere y da fruto.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n Jes\u00fas se siente turbado ante un camino que parece conducir solo a la muerte y al fin. Pero est\u00e1 igualmente convencido de que solo una vida perdida por amor, al final, se reencuentra. En esto consiste la verdadera esperanza: no en tratar de evitar el dolor, sino en creer que, incluso en el coraz\u00f3n de los sufrimientos m\u00e1s injustos, se esconde la semilla de una nueva vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY nosotros? Cu\u00e1ntas veces defendemos nuestra vida, nuestros proyectos, nuestras seguridades, sin darnos cuenta de que, al hacerlo, nos quedamos solos. La l\u00f3gica del Evangelio es diferente: solo lo que se da florece, solo el amor que se vuelve gratuito puede devolver la confianza incluso all\u00ed donde todo parece perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de Marcos tambi\u00e9n nos habla de un joven que, cuando Jes\u00fas es arrestado, huye desnudo (Mc 14,51). Es una imagen enigm\u00e1tica, pero profundamente evocadora. Tambi\u00e9n nosotros, en nuestro intento de seguir a Jes\u00fas, vivimos momentos en los que nos vemos sorprendidos y quedamos despojados de nuestras certezas. Son los momentos m\u00e1s dif\u00edciles, en los que nos sentimos tentados de abandonar el camino del Evangelio porque el amor nos parece un viaje imposible. Sin embargo, ser\u00e1 precisamente un joven, al final del Evangelio, quien anunciar\u00e1 la resurrecci\u00f3n a las mujeres, ya no desnudo, sino vestido con una t\u00fanica blanca.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la esperanza de nuestra fe: nuestros pecados y nuestras vacilaciones no impiden que Dios nos perdone y nos devuelva el deseo de retomar nuestro seguimiento, para hacernos capaces de dar la vida por los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, aprendamos tambi\u00e9n nosotros a entregarnos a la buena voluntad del Padre, dejando que nuestra vida sea una respuesta al bien recibido. En la vida no es necesario tenerlo todo bajo control. Basta con elegir cada d\u00eda amar con libertad. Esta es la verdadera esperanza: saber que, incluso en la oscuridad de la prueba, el amor de Dios nos sostiene y hace madurar en nosotros el fruto de la vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>_________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Llamamiento<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El viernes pasado acompa\u00f1amos con la oraci\u00f3n y el ayuno a nuestros hermanos y hermanas que sufren a causa de las guerras.&nbsp;Hoy vuelvo a hacer un fuerte llamamiento tanto a las partes implicadas como a la comunidad internacional para que pongan fin al conflicto en Tierra Santa, que ha causado tanto terror, destrucci\u00f3n y muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Ruego que se libere a todos los rehenes, se alcance un alto el fuego permanente, se facilite la entrada segura de la ayuda humanitaria y se respete \u00edntegramente el derecho humanitario, en particular la obligaci\u00f3n de proteger a los civiles y la prohibici\u00f3n del castigo colectivo, del uso indiscriminado de la fuerza y del desplazamiento forzoso de la poblaci\u00f3n. Me uno a la declaraci\u00f3n conjunta de los patriarcas greco-ortodoxo y latino de Jerusal\u00e9n, que ayer pidieron que se pusiera fin a esta espiral de violencia, que se pusiera fin a la guerra y que se diera prioridad al bien com\u00fan de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Imploramos a&nbsp;Mar\u00eda, Reina de la Paz, fuente de consuelo y esperanza. Que su intercesi\u00f3n obtenga la reconciliaci\u00f3n y la paz en esa tierra tan querida por todos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><br>Saludos&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Hoy celebramos la fiesta lit\u00fargica de santa M\u00f3nica y ma\u00f1ana la de su hijo, san Agust\u00edn. Pidamos al Se\u00f1or, por la intercesi\u00f3n de estos queridos santos, que sepamos \u2014siguiendo la l\u00f3gica del Evangelio\u2014 amar y dar la vida de manera libre y gratuita, como lo hizo Cristo, nuestra esperanza. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>____________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Buenos d\u00edas de nuevo! \u00a1Gracias por vuestra paciencia! Muchas gracias a todos por vuestra paciencia y por estar aqu\u00ed, lo cual es una se\u00f1al muy bonita de nuestra unidad en la fe. Y todos queremos renovar nuestra fe. Hoy es la fiesta de Santa M\u00f3nica, ma\u00f1ana la de San Agust\u00edn, que nos ha llamado a todos a estar siempre unidos en Cristo, a vivir esta fe en nuestra peregrinaci\u00f3n. bSaludos a ustedes de Brescia que est\u00e1n aqu\u00ed hoy, y que la bendici\u00f3n de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca siempre con ustedes. Am\u00e9n. \u00a1Felicidades y gracias!<\/p>\n\n\n\n<p><br><br>En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo,&nbsp; \u00a1la paz est\u00e9 con vosotros!<\/p>\n\n\n\n<p>Supongo que hab\u00e9is seguido toda la audiencia, os agradezco vuestra presencia y tambi\u00e9n vuestra paciencia. Es una se\u00f1al, tambi\u00e9n esta es una se\u00f1al de la presencia del esp\u00edritu de Dios que est\u00e1 con nosotros. Muchas veces en la vida nos gustar\u00eda recibir una respuesta inmediata, una soluci\u00f3n inmediata, y por alguna raz\u00f3n Dios nos hace esperar, y hay mucho que aprender. Sin embargo, como Jes\u00fas mismo nos ense\u00f1a, debemos tener esa confianza que solo viene porque sabemos que somos hijos e hijas de Dios, y que Dios siempre nos da la gracia. No siempre nos quita el dolor, no siempre nos quita el sufrimiento, pero nos dice que est\u00e1 cerca de nosotros. Dios est\u00e1 siempre con nosotros, y hay que renovar esta fe.&nbsp;<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dios est\u00e1 siempre con nosotros, y por eso somos felices. Hermanas y hermanos, que Dios os bendiga a todos en este d\u00eda, que camine con vosotros, con nosotros, como Iglesia, y nos ayude a ser siempre una familia, una comuni\u00f3n de fe que da testimonio en el mundo de la presencia del amor de Dios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Damos ahora la bendici\u00f3n.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora impartimos la bendici\u00f3n a todos vosotros, pidiendo al Se\u00f1or que la gracia, el amor y la misericordia desciendan sobre cada uno de vosotros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Solo lo que se da florece, solo el amor que se vuelve gratuito puede devolver la confianza incluso all\u00ed donde todo parece perdido, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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