{"id":246578,"date":"2025-08-31T09:05:54","date_gmt":"2025-08-31T12:05:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=246578"},"modified":"2025-08-31T09:05:55","modified_gmt":"2025-08-31T12:05:55","slug":"papa-leon-xiv-quien-se-siente-profundamente-hijo-o-hija-de-dios-tiene-cosas-mas-grandes-de-las-que-gloriarse-y-posee-una-dignidad-que-brilla-por-si-sola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-quien-se-siente-profundamente-hijo-o-hija-de-dios-tiene-cosas-mas-grandes-de-las-que-gloriarse-y-posee-una-dignidad-que-brilla-por-si-sola\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Quien se siente profundamente hijo o hija de Dios, tiene cosas m\u00e1s grandes de las que gloriarse y posee una dignidad que brilla por s\u00ed sola"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Quien se siente profundamente hijo o hija de Dios, tiene cosas m\u00e1s grandes de las que gloriarse y posee una dignidad que brilla por s\u00ed sola<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> en su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> desde donde se reuni\u00f3 con fieles y peregrinos presentes en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201csentarse a la mesa juntos, especialmente en los d\u00edas de descanso y de fiesta, es un signo de paz y de comuni\u00f3n en todas las culturas. En el Evangelio de este domingo (Lc&nbsp;14,1.7-14), Jes\u00fas es invitado a comer por uno de los jefes de los fariseos.. Una cultura del encuentro se nutre de estos gestos que acercan.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Encontrarse no siempre es f\u00e1cil. El evangelista se\u00f1ala que los comensales \u201cobservaban\u201d a Jes\u00fas y, en general, \u00c9l era mirado con cierta desconfianza por los int\u00e9rpretes m\u00e1s rigurosos de la tradici\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando agreg\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) sentarnos juntos en torno a la mesa eucar\u00edstica, en el d\u00eda del Se\u00f1or, significa tambi\u00e9n para nosotros darle a Jes\u00fas la palabra. \u00c9l, se hace nuestro hu\u00e9sped y puede describir c\u00f3mo nos ve. Es muy importante vernos a trav\u00e9s de su mirada, repensar c\u00f3mo muchas veces reducimos la vida a una competici\u00f3n, c\u00f3mo perdemos la compostura con tal de obtener alg\u00fan reconocimiento, c\u00f3mo nos comparamos in\u00fatilmente unos con otros\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Pont\u00edfice <\/strong>dijo, <strong><em>\u201cla humildad, en efecto, es ser libre de uno mismo. Nace cuando el Reino de Dios y su justicia se han convertido verdaderamente en nuestro inter\u00e9s y podemos permitirnos mirar lejos: no la punta de nuestros pies, \u00a1sino lejos!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) quien se siente profundamente hijo o hija de Dios, tiene cosas m\u00e1s grandes de las que gloriarse y posee una dignidad que brilla por s\u00ed sola. Esa se coloca en primer plano, ocupa el primer lugar sin esfuerzo y sin estrategias, cuando en vez de servirnos de las situaciones, aprendemos a servir\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1feliz domingo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sentarse a la mesa juntos, especialmente en los d\u00edas de descanso y de fiesta, es un signo de paz y de comuni\u00f3n en todas las culturas. En el Evangelio de este domingo (<em>Lc<\/em>&nbsp;14,1.7-14), Jes\u00fas es invitado a comer por uno de los jefes de los fariseos. Tener invitados ensancha el espacio del coraz\u00f3n, y hacerse hu\u00e9sped exige la humildad de entrar en el mundo del otro. Una cultura del encuentro se nutre de estos gestos que acercan.<\/p>\n\n\n\n<p>Encontrarse no siempre es f\u00e1cil. El evangelista se\u00f1ala que los comensales \u201cobservaban\u201d a Jes\u00fas y, en general, \u00c9l era mirado con cierta desconfianza por los int\u00e9rpretes m\u00e1s rigurosos de la tradici\u00f3n. Sin embargo, el encuentro es posible porque Jes\u00fas se hace realmente cercano, no permanece ajeno a la situaci\u00f3n. Se hace hu\u00e9sped de verdad, con respeto y autenticidad. Renuncia a esos buenos modales que son s\u00f3lo formalidades que eluden comprometerse rec\u00edprocamente. As\u00ed, con su estilo, mediante una par\u00e1bola, describe lo que ve e invita a pensar a quienes lo observan. De hecho, \u00c9l se hab\u00eda percatado de una carrera por ocupar los primeros lugares. Esto sucede tambi\u00e9n hoy, no tanto en la familia, sino en las ocasiones en que importa \u201chacerse notar\u201d. Entonces, el estar juntos, se transforma en una competici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanas y hermanos, sentarnos juntos en torno a la mesa eucar\u00edstica, en el d\u00eda del Se\u00f1or, significa tambi\u00e9n para nosotros darle a Jes\u00fas la palabra. \u00c9l, se hace nuestro hu\u00e9sped y puede describir c\u00f3mo nos ve. Es muy importante vernos a trav\u00e9s de su mirada, repensar c\u00f3mo muchas veces reducimos la vida a una competici\u00f3n, c\u00f3mo perdemos la compostura con tal de obtener alg\u00fan reconocimiento, c\u00f3mo nos comparamos in\u00fatilmente unos con otros. Detenernos a reflexionar, dejarnos sacudir por una Palabra que cuestiona las prioridades que ocupan nuestro coraz\u00f3n, es una experiencia de libertad. Jes\u00fas nos llama a la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio usa la palabra \u201chumildad\u201d para describir la forma plena de la libertad (cf.&nbsp;<em>Lc<\/em>&nbsp;14,11). La humildad, en efecto, es ser libre de uno mismo. Nace cuando el Reino de Dios y su justicia se han convertido verdaderamente en nuestro inter\u00e9s y podemos permitirnos mirar lejos: no la punta de nuestros pies, \u00a1sino lejos! Quien se engrandece, en general, parece no haber encontrado nada m\u00e1s interesante que s\u00ed mismo y, en el fondo, tiene poca seguridad en s\u00ed. Pero quien ha comprendido que es muy valioso a los ojos de Dios, quien se siente profundamente hijo o hija de Dios, tiene cosas m\u00e1s grandes de las que gloriarse y posee una dignidad que brilla por s\u00ed sola. Esa se coloca en primer plano, ocupa el primer lugar sin esfuerzo y sin estrategias, cuando en vez de servirnos de las situaciones, aprendemos a servir.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos amigos, pidamos hoy que la Iglesia sea para todos un taller de humildad, es decir, esa casa en la que siempre se es bienvenido, donde los puestos no se conquistan, donde Jes\u00fas puede tomar todav\u00eda la Palabra y educarnos en su humildad y en su libertad. Mar\u00eda, a quien ahora invocamos, es verdaderamente la Madre de esta casa.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>_____________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>lamentablemente, la guerra en Ucrania sigue sembrando muerte y destrucci\u00f3n. Tambi\u00e9n en estos d\u00edas, los bombardeos han alcanzado varias ciudades, incluida la capital, Kiev, causando numerosas v\u00edctimas. Renuevo mi cercan\u00eda al pueblo ucraniano y a todas las familias afectadas. Invito a todos a no ceder a la indiferencia, sino a acercarse con la oraci\u00f3n y con gestos concretos de caridad. Reitero con fuerza mi urgente llamamiento a un alto el fuego inmediato y a un compromiso serio con el di\u00e1logo. Es hora de que los responsables renuncien a la l\u00f3gica de las armas y emprendan el camino de la negociaci\u00f3n y la paz, con el apoyo de la comunidad internacional. La voz de las armas debe callar, mientras que debe alzarse la voz de la fraternidad y la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Elevemos nuestras oraciones por las v\u00edctimas del tr\u00e1gico tiroteo ocurrido durante una misa de estudiantes en Minnesota, Estados Unidos. Oremos tambi\u00e9n, por los innumerables ni\u00f1os asesinados y heridos cada d\u00eda en todo el mundo. Supliquemos a Dios que detenga la proliferaci\u00f3n de las armas, largas y cortas, que infectan el mundo. Que nuestra Madre Mar\u00eda, Reina de la Paz, nos ayude a cumplir la profec\u00eda de Isa\u00edas: \u00abCon sus espadas forjar\u00e1n arados y podaderas con sus lanzas\u00bb (<em>Is<\/em>&nbsp;2, 4).<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestros corazones tambi\u00e9n est\u00e1n heridos por las m\u00e1s de cincuenta personas fallecidas y las aproximadamente cien que siguen desaparecidas tras el naufragio de una embarcaci\u00f3n cargada de migrantes que intentaban recorrer los 1100 kil\u00f3metros que separan Mauritania de las Islas Canarias y que volc\u00f3 cerca de la costa atl\u00e1ntica de Mauritania. Esta tragedia mortal se repite cada d\u00eda en todo el mundo. Oremos para que el Se\u00f1or nos ense\u00f1e, como individuos y como sociedad, a poner plenamente en pr\u00e1ctica su palabra: \u00abestaba de paso, y me alojaron\u00bb (<em>Mt<\/em>&nbsp;25,35).<\/p>\n\n\n\n<p>Encomendemos a todos los heridos, desaparecidos y fallecidos, en cualquier lugar del mundo, al amoroso abrazo de nuestro Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Ma\u00f1ana, 1 de septiembre, es la Jornada Mundial de Oraci\u00f3n por el Cuidado de la Creaci\u00f3n. Hace diez a\u00f1os, el&nbsp;Papa Francisco, en sinton\u00eda con el Patriarca Ecum\u00e9nico Bartolom\u00e9 I, instituy\u00f3 esta Jornada para la Iglesia cat\u00f3lica. Esta celebraci\u00f3n es m\u00e1s que nunca importante y urgente, y este a\u00f1o, tiene como tema \u00abSemillas de paz y esperanza\u00bb. Unidos a todos los cristianos, la celebramos y la prolongamos en el \u201cTiempo de la Creaci\u00f3n\u201d hasta el 4 de octubre, fiesta de san Francisco de As\u00eds. En el esp\u00edritu del C\u00e1ntico del hermano sol, compuesto por \u00e9l hace 800 a\u00f1os, alabamos a Dios y renovamos nuestro compromiso de no estropear su don, sino de cuidar nuestra casa com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Dirijo mi afectuoso saludo a todos ustedes, fieles de Roma y peregrinos de Italia y de diversos pa\u00edses. En particular, saludo a los grupos parroquiales de Quartu Sant\u2019Elena, Morigerati, Venegono, Rezzato, Brescello, Boretto y Gualtieri, Val di Gresta, Valmadrera, Stiatico y Casadio; y al grupo de familias de Lucca que ha venido por la V\u00eda Franc\u00edgena.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo tambi\u00e9n a la Fraternidad Laical de las Hermanas Dimesse de Padua, a los j\u00f3venes de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y de AGESCI de Reggio Calabria, a los j\u00f3venes de Gorla Maggiore y a los confirmandos de Castel San Pietro Terme; as\u00ed como al Movimiento Shalom de San Miniato con la Filarm\u00f3nica Angiolo del Bravo, a la Asociaci\u00f3n \u00abNote libere\u00bb de Taviano y al grupo \u00abGenitori Orsenigo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Feliz domingo a todos!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Quien se siente profundamente hijo o hija de Dios, tiene cosas m\u00e1s grandes de las que gloriarse y posee una dignidad que brilla por s\u00ed sola, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre en su mensaje compartido antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. 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