{"id":247257,"date":"2025-11-02T09:43:43","date_gmt":"2025-11-02T12:43:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=247257"},"modified":"2025-11-02T09:43:43","modified_gmt":"2025-11-02T12:43:43","slug":"papa-leon-xiv-que-la-voz-familiar-de-jesus-nos-alcance-y-alcance-a-todos-porque-es-la-unica-que-viene-del-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-que-la-voz-familiar-de-jesus-nos-alcance-y-alcance-a-todos-porque-es-la-unica-que-viene-del-futuro\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Que la voz familiar de Jes\u00fas nos alcance, y alcance a todos, porque es la \u00fanica que viene del futuro"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Que la voz familiar de Jes\u00fas nos alcance, y alcance a todos, porque es la \u00fanica que viene del futuro<\/strong>, as\u00ed lo pidi\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus en el d\u00eda de los Fieles Difuntos. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> desde donde se reun\u00eda con fieles y peregrinos presentes en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cla resurrecci\u00f3n de entre los muertos de Jes\u00fas, el Crucificado, ilumina en estos primeros d\u00edas de noviembre el destino de cada uno de nosotros. Nos lo dijo \u00c9l mismo: \u00abLa voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda nada de lo que \u00e9l me dio, sino que lo resucite en el \u00faltimo d\u00eda\u00bb (Jn&nbsp;6,39)\u201d. <\/em><\/strong>Seguidamente agregaba, <strong><em>\u201cla&nbsp;Conmemoraci\u00f3n de todos los fieles&nbsp;difuntos&nbsp;nos acerca m\u00e1s al misterio.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La preocupaci\u00f3n de Dios por&nbsp;no perder a nadie, en efecto, la conocemos desde dentro cada vez que la muerte parece hacernos perder para siempre una voz, un rostro, un mundo entero. De hecho, cada persona es un mundo entero. Por eso, el d\u00eda de hoy es una jornada que desaf\u00eda la memoria humana, tan maravillosa y tan fr\u00e1gil\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cpor esta raz\u00f3n, los cristianos recuerdan desde siempre a los difuntos en cada Eucarist\u00eda, y hasta la fecha piden que sus seres queridos sean mencionados en la plegaria eucar\u00edstica. Desde aquel anuncio surge la esperanza de que nadie se perder\u00e1\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el <strong>Papa<\/strong> dijo, <strong><em>\u201cno estamos encerrados en el pasado, en las l\u00e1grimas de la nostalgia; tampoco estamos confinados en el presente, como en un sepulcro. Que la voz familiar de Jes\u00fas nos alcance, y alcance a todos, porque es la \u00fanica que viene del futuro. Nos llama por nuestro nombre, nos prepara un lugar, nos libera del sentimiento de impotencia con el que corremos el riesgo de renunciar a la vida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1feliz domingo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La resurrecci\u00f3n de entre los muertos de Jes\u00fas, el Crucificado, ilumina en estos primeros d\u00edas de noviembre el destino de cada uno de nosotros. Nos lo dijo \u00c9l mismo: \u00abLa voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda nada de lo que \u00e9l me dio, sino que lo resucite en el \u00faltimo d\u00eda\u00bb (<em>Jn&nbsp;<\/em>6,39). Por lo tanto, el n\u00facleo de la preocupaci\u00f3n de Dios est\u00e1 claro: que nadie se pierda para siempre, que cada uno tenga su lugar y resplandezca en su unicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el misterio que&nbsp;celebramos ayer, en la&nbsp;<em>Solemnidad de todos los santos<\/em>: una comuni\u00f3n de las diferencias que, por as\u00ed decirlo, extiende la vida de Dios a todos los hijos e hijas que desearon formar parte de ella. Este es el deseo inscrito en el coraz\u00f3n de cada ser humano, que suplica reconocimiento, atenci\u00f3n y alegr\u00eda. Como escribi\u00f3 el&nbsp;Papa Benedicto XVI, la expresi\u00f3n \u201cvida eterna\u201d trata de dar un nombre a esta espera irreprimible: no es un continuo sucederse de d\u00edas sin fin, sino el sumergirse en el oc\u00e9ano infinito del amor, en el que el tiempo, el antes y el despu\u00e9s ya no existen m\u00e1s. Una plenitud de vida y de felicidad: es esto lo que esperamos y aguardamos de nuestro estar con Cristo (cf. Carta enc.&nbsp;<em>Spe salvi<\/em>, 12).<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, la&nbsp;<em>Conmemoraci\u00f3n de todos los fieles&nbsp;difuntos<\/em>&nbsp;nos acerca m\u00e1s al misterio. La preocupaci\u00f3n de Dios por&nbsp;no perder a nadie, en efecto, la conocemos desde dentro cada vez que la muerte parece hacernos perder para siempre una voz, un rostro, un mundo entero. De hecho, cada persona es un mundo entero. Por eso, el d\u00eda de hoy es una jornada que desaf\u00eda la memoria humana, tan maravillosa y tan fr\u00e1gil. Sin la memoria de Jes\u00fas \u2015de su vida, muerte y resurrecci\u00f3n\u2015 el inmenso tesoro que es cada vida se expone al olvido. En la memoria viva de Jes\u00fas, en cambio, incluso quien nadie recuerda o quien hasta la historia parece haber borrado, aparece en su infinita dignidad. Jes\u00fas, la piedra que los constructores ha rechazado, es ahora la piedra angular (cf.&nbsp;<em>Hch<\/em>&nbsp;4,11). Este es el anuncio pascual. Por esta raz\u00f3n, los cristianos recuerdan desde siempre a los difuntos en cada Eucarist\u00eda, y hasta la fecha piden que sus seres queridos sean mencionados en la plegaria eucar\u00edstica. Desde aquel anuncio surge la esperanza de que nadie se perder\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Que la visita al cementerio, en la que el silencio interrumpe la agitaci\u00f3n del activismo, sea para todos nosotros una invitaci\u00f3n a la memoria y a la espera. \u00abEspero la resurrecci\u00f3n de los muertos y la vida del mundo futuro\u00bb profesamos en el Credo. Conmemoramos, por tanto, el futuro. No estamos encerrados en el pasado, en las l\u00e1grimas de la nostalgia; tampoco estamos confinados en el presente, como en un sepulcro. Que la voz familiar de Jes\u00fas nos alcance, y alcance a todos, porque es la \u00fanica que viene del futuro. Nos llama por nuestro nombre, nos prepara un lugar, nos libera del sentimiento de impotencia con el que corremos el riesgo de renunciar a la vida. Que Mar\u00eda, mujer del s\u00e1bado santo, nos ense\u00f1e a seguir esperando.<\/p>\n\n\n\n<p>____________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras despu\u00e9s del Angelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>con gran dolor sigo las tr\u00e1gicas noticias que llegan de Sud\u00e1n, particularmente de la ciudad de El Fasher, en el martirizado Darfur del norte. La violencia indiscriminada contra mujeres y ni\u00f1os, los ataques contra civiles indefensos y los graves obst\u00e1culos a la acci\u00f3n humanitaria est\u00e1n causando un sufrimiento inaceptable a una poblaci\u00f3n extenuada tras largos meses de conflicto. Recemos para que el Se\u00f1or acoja a los difuntos, sostenga a los que sufren y toque los corazones de los responsables. Reitero mi sincero llamamiento a las partes implicadas para que decreten un alto el fuego y abran con urgencia corredores humanitarios. En fin, invito a la comunidad internacional a que intervenga con decisi\u00f3n y generosidad, ofreciendo asistencia y apoyando a quienes trabajan incansablemente para proporcionar asistencia humanitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Recemos tambi\u00e9n por Tanzania, donde, despu\u00e9s de las recientes elecciones pol\u00edticas, se han producido enfrentamientos que han causado numerosas v\u00edctimas. Insto a todos a evitar toda forma de violencia y seguir el camino del di\u00e1logo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los saludo a todos; a los romanos, a los peregrinos provenientes de Italia y de diversas partes del mundo y, en particular, a los representantes del grupo&nbsp;<em>PeaceMed<\/em>, procedentes de diferentes Pa\u00edses Mediterr\u00e1neos; al colegio \u201cS\u00e3o Tom\u00e1s\u201d de Lisboa; a las hermanas Operarias de Brescia, con la compa\u00f1\u00eda teatral \u201cUno di noi\u201d; a los fieles de Manerbio; a los profesores del Instituto \u201cAurora\u201d de Cernusco sul Naviglio y a los j\u00f3venes de Rivarolo.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta tarde, en el cementerio del Verano, celebrar\u00e9 la Eucarist\u00eda en sufragio por todos los difuntos. Espiritualmente, visitar\u00e9 las tumbas de mis seres queridos; tambi\u00e9n orar\u00e9 por los difuntos que nadie recuerda. No olvidemos que nuestro Padre celestial nos conoce y nos ama a cada uno de nosotros y no se olvida de nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos, feliz domingo en memoria cristiana de nuestros difuntos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Que la voz familiar de Jes\u00fas nos alcance, y alcance a todos, porque es la \u00fanica que viene del futuro, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus en el d\u00eda de los Fieles Difuntos. 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