{"id":247565,"date":"2025-12-01T18:48:10","date_gmt":"2025-12-01T21:48:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=247565"},"modified":"2025-12-01T18:48:10","modified_gmt":"2025-12-01T21:48:10","slug":"papa-leon-xiv-estan-llamados-a-ser-constructores-de-paz-a-combatir-la-intolerancia-superar-la-violencia-y-desterrar-la-exclusion-iluminando-el-camino-hacia-la-justicia-y-la-concordia-para-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-estan-llamados-a-ser-constructores-de-paz-a-combatir-la-intolerancia-superar-la-violencia-y-desterrar-la-exclusion-iluminando-el-camino-hacia-la-justicia-y-la-concordia-para-todos\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Est\u00e1n llamados a ser constructores de paz: a combatir la intolerancia, superar la violencia y desterrar la exclusi\u00f3n, iluminando el camino hacia la justicia y la concordia para todos, a trav\u00e9s del testimonio de vuestra fe"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>L\u00cdBANO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Est\u00e1n llamados a ser constructores de paz: a combatir la intolerancia, superar la violencia y desterrar la exclusi\u00f3n, iluminando el camino hacia la justicia y la concordia para todos, a trav\u00e9s del testimonio de vuestra fe<\/strong>, as\u00ed lo pidi\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> en su discurso compartido en encuentro ecum\u00e9nico e interreligioso. Celebrado en la Plaza de los M\u00e1rtires en la ciudad de Beirut donde representantes cristianos y musulmanes se alternaron, destacando la necesidad de fortalecer la unidad nacional en el L\u00edbano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201cestoy profundamente conmovido y enormemente agradecido por poder estar hoy entre ustedes, en esta tierra bendita: una tierra ensalzada por los profetas del Antiguo Testamento, que contemplaban en sus imponentes cedros emblemas del alma justa que florece bajo la mirada vigilante del cielo; una tierra donde el eco del Logos nunca ha ca\u00eddo en el silencio, sino que sigue llamando, siglo tras siglo, a quienes desean abrir su coraz\u00f3n al Dios vivo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Santo Padre<\/strong> agregaba, <strong><em>\u201cdurante muchos a\u00f1os, y especialmente en los \u00faltimos tiempos, los ojos del mundo se han posado en Oriente Medio, cuna de las religiones abrah\u00e1micas, observando el arduo camino y la incesante b\u00fasqueda del precioso don de la paz. A veces, la humanidad mira al Medio Oriente con un sentido de temor y des\u00e1nimo, ante conflictos tan complejos y prolongados. Sin embargo, en medio de estas luchas, podemos encontrar esperanza y aliento cuando nos centramos en lo que nos une: nuestra humanidad com\u00fan y nuestra fe en un Dios de amor y misericordia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cel L\u00edbano es famoso por sus majestuosos cedros, el olivo tambi\u00e9n representa un hito de su patrimonio. El olivo no solo embellece el espacio en el que nos reunimos hoy, sino que tambi\u00e9n es alabado en los textos sagrados del cristianismo, el juda\u00edsmo y el islam, y sirve como s\u00edmbolo atemporal de reconciliaci\u00f3n y paz\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, pidi\u00f3, <strong><em>\u201cas\u00ed como las ra\u00edces de los cedros y los olivos penetran profundamente y se extienden ampliamente por la tierra, tambi\u00e9n el pueblo liban\u00e9s est\u00e1 disperso por todo el mundo, pero unido por la fuerza duradera y el patrimonio intemporal de su tierra natal. Su presencia aqu\u00ed y en el mundo enriquece la tierra con su patrimonio milenario, pero tambi\u00e9n representa una vocaci\u00f3n. En una globalidad cada vez m\u00e1s interconectada, est\u00e1is llamados a ser constructores de paz: a combatir la intolerancia, superar la violencia y desterrar la exclusi\u00f3n, iluminando el camino hacia la justicia y la concordia para todos, a trav\u00e9s del testimonio de vuestra fe\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>ENCUENTRO ECUM\u00c9NICO E INTERRELIGIOSO<\/p>\n\n\n\n<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/p>\n\n\n\n<p>Plaza de los M\u00e1rtires (Beirut)<\/p>\n\n\n\n<p>Lunes, 1 de diciembre de 2025<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy profundamente conmovido y enormemente agradecido por poder estar hoy entre ustedes, en esta tierra bendita: una tierra ensalzada por los profetas del Antiguo Testamento, que contemplaban en sus imponentes cedros emblemas del alma justa que florece bajo la mirada vigilante del cielo; una tierra donde el eco del Logos nunca ha ca\u00eddo en el silencio, sino que sigue llamando, siglo tras siglo, a quienes desean abrir su coraz\u00f3n al Dios vivo.<\/p>\n\n\n\n<p>En su Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Postsinodal Ecclesia in Medio Oriente, firmada aqu\u00ed en Beirut en 2012, el papa Benedicto XVI subray\u00f3 que \u00abla naturaleza y la vocaci\u00f3n universal de la Iglesia exigen que est\u00e9 en di\u00e1logo con los miembros de otras religiones. Este di\u00e1logo en Oriente Medio se basa en los lazos espirituales e hist\u00f3ricos que unen a los cristianos con los jud\u00edos y los musulmanes. Este di\u00e1logo, que no est\u00e1 dictado principalmente por consideraciones pragm\u00e1ticas de orden pol\u00edtico o social, se basa ante todo en fundamentos teol\u00f3gicos que interpelan a la fe\u00bb (n. 19).<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos amigos, vuestra presencia aqu\u00ed hoy, en este lugar extraordinario donde los minaretes y los campanarios se alzan uno junto al otro, pero ambos se elevan hacia el cielo, da testimonio de la fe duradera de esta tierra y de la persistente dedicaci\u00f3n de su pueblo al \u00fanico Dios. Que en esta querida tierra suenen juntos todas las campanas y todos los adh\u0101n: que cada llamada a la oraci\u00f3n se funda en un \u00fanico himno, elevado no solo para glorificar al misericordioso Creador del cielo y de la tierra, sino tambi\u00e9n para implorar de coraz\u00f3n el don divino de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante muchos a\u00f1os, y especialmente en los \u00faltimos tiempos, los ojos del mundo se han posado en Oriente Medio, cuna de las religiones abrah\u00e1micas, observando el arduo camino y la incesante b\u00fasqueda del precioso don de la paz. A veces, la humanidad mira al Medio Oriente con un sentido de temor y des\u00e1nimo, ante conflictos tan complejos y prolongados. Sin embargo, en medio de estas luchas, podemos encontrar esperanza y aliento cuando nos centramos en lo que nos une: nuestra humanidad com\u00fan y nuestra fe en un Dios de amor y misericordia. En una \u00e9poca en la que la convivencia puede parecer un sue\u00f1o lejano, el pueblo del L\u00edbano, a pesar de abrazar diferentes religiones, representa un poderoso ejemplo: el miedo, la desconfianza y los prejuicios no tienen aqu\u00ed la \u00faltima palabra, mientras que la unidad, la reconciliaci\u00f3n y la paz siempre son posibles. He aqu\u00ed, pues, la misi\u00f3n que permanece inmutable en la historia de esta querida tierra: dar testimonio de la verdad perdurable de que cristianos, musulmanes, drusos y muchos otros pueden vivir juntos, construyendo un pa\u00eds unido por el respeto y el di\u00e1logo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace sesenta a\u00f1os, con la promulgaci\u00f3n de la Declaraci\u00f3n Nostra Aetate, el Concilio Vaticano II abri\u00f3 un nuevo horizonte para el encuentro y el respeto mutuo entre cat\u00f3licos y personas de diferentes religiones, subrayando que el verdadero di\u00e1logo y la colaboraci\u00f3n tienen sus ra\u00edces en el amor, \u00fanica base para la paz, la justicia y la reconciliaci\u00f3n. Este di\u00e1logo, inspirado en el amor divino, abraza a todas las personas de buena voluntad y rechaza los prejuicios, la discriminaci\u00f3n y la persecuci\u00f3n, afirmando la igual dignidad de todos los seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas se desarroll\u00f3 principalmente en Galilea y Judea, los Evangelios tambi\u00e9n relatan episodios en los que visit\u00f3 la regi\u00f3n de la Dec\u00e1polis, as\u00ed como los alrededores de Tiro y Sid\u00f3n, donde se encontr\u00f3 con la mujer sirofenicia, cuya fe inquebrantable le llev\u00f3 a curar a su hija (cf. Mc 7, 24-30). Por lo tanto, esta tierra significa m\u00e1s que un simple lugar de encuentro entre Jes\u00fas y una madre suplicante: se convierte en un lugar donde la humildad, la confianza y la perseverancia superan todas las barreras y encuentran el amor infinito de Dios, que abraza cada coraz\u00f3n humano. De hecho, este es \u00abel n\u00facleo mismo del di\u00e1logo interreligioso: el descubrimiento de la presencia de Dios m\u00e1s all\u00e1 de todas las fronteras y la invitaci\u00f3n a buscarlo juntos con reverencia y humildad\u00bb [1]. Si el L\u00edbano es famoso por sus majestuosos cedros, el olivo tambi\u00e9n representa un hito de su patrimonio. El olivo no solo embellece el espacio en el que nos reunimos hoy, sino que tambi\u00e9n es alabado en los textos sagrados del cristianismo, el juda\u00edsmo y el islam, y sirve como s\u00edmbolo atemporal de reconciliaci\u00f3n y paz. Su larga vida y su extraordinaria capacidad para prosperar incluso en los entornos m\u00e1s dif\u00edciles simbolizan la resistencia y la esperanza, as\u00ed como ese compromiso duradero que es necesario para cultivar una convivencia pac\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p>De este \u00e1rbol se extrae un aceite que cura, un b\u00e1lsamo para las heridas f\u00edsicas y espirituales, que manifiesta la infinita compasi\u00f3n de Dios por todos los que sufren. Adem\u00e1s, el aceite tambi\u00e9n proporciona luz, record\u00e1ndonos el llamado a iluminar nuestros corazones a trav\u00e9s de la fe, la caridad y la humildad.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como las ra\u00edces de los cedros y los olivos penetran profundamente y se extienden ampliamente por la tierra, tambi\u00e9n el pueblo liban\u00e9s est\u00e1 disperso por todo el mundo, pero unido por la fuerza duradera y el patrimonio intemporal de su tierra natal. Su presencia aqu\u00ed y en el mundo enriquece la tierra con su patrimonio milenario, pero tambi\u00e9n representa una vocaci\u00f3n. En una globalidad cada vez m\u00e1s interconectada, est\u00e1is llamados a ser constructores de paz: a combatir la intolerancia, superar la violencia y desterrar la exclusi\u00f3n, iluminando el camino hacia la justicia y la concordia para todos, a trav\u00e9s del testimonio de vuestra fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, el 25 de marzo de cada a\u00f1o, celebrado como fiesta nacional en vuestro pa\u00eds, os reun\u00eds para honrar a Mar\u00eda, Nuestra Se\u00f1ora del L\u00edbano, venerada en su santuario de Harissa, que est\u00e1 adornado con una imponente estatua de la Virgen con los brazos abiertos, para abrazar a todo el pueblo liban\u00e9s. Que este abrazo amoroso y maternal de la Virgen Mar\u00eda, Madre de Jes\u00fas y Reina de la Paz, gu\u00ede a cada uno de ustedes, para que en su patria, en todo Oriente Medio y en todo el mundo, el don de la reconciliaci\u00f3n y la convivencia pac\u00edfica fluya \u00abcomo los arroyos que brotan del L\u00edbano\u00bb (cf. Ct 4,15). Que traigan esperanza y unidad a todos. \u00a1Gracias!<\/p>\n\n\n\n<p>_______________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>[1] Audiencia General, Catequesis con motivo del 60\u00ba aniversario de la Declaraci\u00f3n conciliar Nostra Aetate, 29 de octubre de 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>L\u00cdBANO PAPA LE\u00d3N XIV | Est\u00e1n llamados a ser constructores de paz: a combatir la intolerancia, superar la violencia y desterrar la exclusi\u00f3n, iluminando el camino hacia la justicia y la concordia para todos, a trav\u00e9s del testimonio de vuestra fe, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Santo Padre en su discurso compartido en encuentro ecum\u00e9nico e [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":247566,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[740,18,58,761],"class_list":["post-247565","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-leonxiv","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-santa-sede","tag-viaje-apostolico-libano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=247565"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247565\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":247567,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247565\/revisions\/247567"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/247566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=247565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=247565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=247565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}