{"id":247568,"date":"2025-12-01T19:40:06","date_gmt":"2025-12-01T22:40:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=247568"},"modified":"2025-12-01T19:40:07","modified_gmt":"2025-12-01T22:40:07","slug":"papa-leon-xiv-el-verdadero-principio-de-la-vida-nueva-es-la-esperanza-que-viene-de-lo-alto-es-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-el-verdadero-principio-de-la-vida-nueva-es-la-esperanza-que-viene-de-lo-alto-es-cristo\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | El verdadero principio de la vida nueva es la esperanza que viene de lo alto: \u00a1es Cristo!"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>L\u00cdBANO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | El verdadero principio de la vida nueva es la esperanza que viene de lo alto: \u00a1es Cristo!<\/strong>, as\u00ed lo expresaba el Santo Padre al compartir su mensaje en el encuentro con los j\u00f3venes de aquel pa\u00eds. Celebrado en la plaza frente al Patriarcado de Antioqu\u00eda de los Maronitas de Antioqu\u00eda. <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>, dec\u00eda, <strong><em>\u201cqueridos j\u00f3venes del L\u00edbano, \u00a1assalamu lakum! Este es el saludo de Jes\u00fas resucitado (cf. Jn 20,19) y sustenta la alegr\u00eda de nuestro encuentro: el entusiasmo que sentimos en el coraz\u00f3n expresa la amorosa cercan\u00eda de Dios, que nos re\u00fane como hermanos y hermanas para compartir la fe en \u00c9l y la comuni\u00f3n entre nosotros\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201csus relatos hablan de valent\u00eda en el sufrimiento. Hablan de esperanza en la decepci\u00f3n, de paz interior en la guerra. Son como estrellas brillantes en una noche oscura, en la que ya vislumbramos el resplandor del amanecer\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Pont\u00edfice <\/strong>se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cvuestra patria, el L\u00edbano, volver\u00e1 a florecer hermosa y vigorosa como el cedro, s\u00edmbolo de la unidad y la fecundidad del pueblo. Sab\u00e9is bien que la fuerza del cedro est\u00e1 en sus ra\u00edces, que normalmente tienen el mismo tama\u00f1o que las ramas. El n\u00famero y la fuerza de las ramas corresponden al n\u00famero y la fuerza de las ra\u00edces. Del mismo modo, todo el bien que vemos hoy en la sociedad libanesa es el resultado del trabajo humilde, oculto y honesto de tantos agentes del bien, de tantas ra\u00edces buenas que no quieren hacer crecer solo una rama del cedro liban\u00e9s, sino todo el \u00e1rbol, en toda su belleza. Aprovechen las buenas ra\u00edces del compromiso de quienes sirven a la sociedad y no \u00abse sirven\u00bb de ella para sus propios intereses\u201d.<\/em><\/strong> &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente dijo, <strong><em>\u201cel verdadero principio de la vida nueva es la esperanza que viene de lo alto: \u00a1es Cristo! Jes\u00fas muri\u00f3 y resucit\u00f3 para la salvaci\u00f3n de todos. \u00c9l, el Viviente, es el fundamento de nuestra confianza; \u00c9l es el testigo de la misericordia que redime al mundo de todo mal\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de<strong> Su Santidad Le\u00f3n XIV:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>ENCUENTRO CON LOS J\u00d3VENES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/p>\n\n\n\n<p>Plaza frente al Patriarcado de Antioqu\u00eda de los Maronitas (Bkerk\u00e9)<\/p>\n\n\n\n<p>Lunes, 1 de diciembre de 2025<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Assalamu lakum! (la paz sea con ustedes)<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos j\u00f3venes del L\u00edbano, \u00a1assalamu lakum!<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el saludo de Jes\u00fas resucitado (cf. Jn 20,19) y sustenta la alegr\u00eda de nuestro encuentro: el entusiasmo que sentimos en el coraz\u00f3n expresa la amorosa cercan\u00eda de Dios, que nos re\u00fane como hermanos y hermanas para compartir la fe en \u00c9l y la comuni\u00f3n entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Les agradezco a todos la calidez con la que me han acogido, as\u00ed como a Su Beatitud por sus cordiales palabras de bienvenida. Saludo de manera especial a los j\u00f3venes procedentes de Siria e Irak, y a los libaneses que han regresado a su patria desde diversos pa\u00edses. Todos estamos aqu\u00ed reunidos para escucharnos unos a otros y para pedir al Se\u00f1or que inspire nuestras decisiones futuras. En este sentido, los testimonios que Anthony y Mar\u00eda, Elie y Joelle han compartido con nosotros nos abren verdaderamente el coraz\u00f3n y la mente.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus relatos hablan de valent\u00eda en el sufrimiento. Hablan de esperanza en la decepci\u00f3n, de paz interior en la guerra. Son como estrellas brillantes en una noche oscura, en la que ya vislumbramos el resplandor del amanecer. En todos estos contrastes, muchos de nosotros podemos reconocer nuestras propias experiencias, tanto buenas como malas. La historia del L\u00edbano est\u00e1 tejida de p\u00e1ginas gloriosas, pero tambi\u00e9n est\u00e1 marcada por profundas heridas que tardan en sanar. Estas heridas tienen causas que trascienden las fronteras nacionales y se entrelazan con din\u00e1micas sociales y pol\u00edticas muy complejas. Queridos j\u00f3venes, tal vez lament\u00e9is haber heredado un mundo desgarrado por las guerras y desfigurado por las injusticias sociales. Sin embargo, hay esperanza, \u00a1y hay esperanza dentro de vosotros! Ten\u00e9is un don que a menudo a los adultos nos parece que se nos escapa. \u00a1Ten\u00e9is esperanza! \u00a1Y ten\u00e9is tiempo! Ten\u00e9is m\u00e1s tiempo para so\u00f1ar, organizar y hacer el bien. \u00a1Sois el presente y en vuestras manos se est\u00e1 construyendo el futuro! \u00a1Y ten\u00e9is el entusiasmo para cambiar el curso de la historia! La verdadera resistencia al mal no es el mal, sino el amor, capaz de curar las propias heridas, mientras se curan las de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>La dedicaci\u00f3n de Anthony y Mar\u00eda a los necesitados, la perseverancia de Elie y la generosidad de Joelle son profec\u00edas de un futuro nuevo, que hay que anunciar con la reconciliaci\u00f3n y la ayuda mutua. As\u00ed se cumple la palabra de Jes\u00fas: \u00abBienaventurados los mansos, porque heredar\u00e1n la tierra\u00bb y \u00abBienaventurados los pacificadores, porque ser\u00e1n llamados hijos de Dios\u00bb (Mt 5,5.9). Queridos j\u00f3venes, vivan a la luz del Evangelio, \u00a1y ser\u00e1n bienaventurados a los ojos del Se\u00f1or!<\/p>\n\n\n\n<p>Vuestra patria, el L\u00edbano, volver\u00e1 a florecer hermosa y vigorosa como el cedro, s\u00edmbolo de la unidad y la fecundidad del pueblo. Sab\u00e9is bien que la fuerza del cedro est\u00e1 en sus ra\u00edces, que normalmente tienen el mismo tama\u00f1o que las ramas. El n\u00famero y la fuerza de las ramas corresponden al n\u00famero y la fuerza de las ra\u00edces. Del mismo modo, todo el bien que vemos hoy en la sociedad libanesa es el resultado del trabajo humilde, oculto y honesto de tantos agentes del bien, de tantas ra\u00edces buenas que no quieren hacer crecer solo una rama del cedro liban\u00e9s, sino todo el \u00e1rbol, en toda su belleza. Aprovechen las buenas ra\u00edces del compromiso de quienes sirven a la sociedad y no \u00abse sirven\u00bb de ella para sus propios intereses. Con un generoso compromiso por la justicia, proyecten juntos un futuro de paz y desarrollo. \u00a1Sean la savia de esperanza que el pa\u00eds espera!<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, sus preguntas permiten trazar un camino ciertamente exigente, pero precisamente por eso apasionante.<\/p>\n\n\n\n<p>Me han preguntado d\u00f3nde encontrar el punto firme para perseverar en el compromiso por la paz. Queridos, este punto firme no puede ser una idea, un contrato o un principio moral. El verdadero principio de la vida nueva es la esperanza que viene de lo alto: \u00a1es Cristo! Jes\u00fas muri\u00f3 y resucit\u00f3 para la salvaci\u00f3n de todos. \u00c9l, el Viviente, es el fundamento de nuestra confianza; \u00c9l es el testigo de la misericordia que redime al mundo de todo mal. Como recuerda San Agust\u00edn, haci\u00e9ndose eco del ap\u00f3stol Pablo, \u00aben \u00c9l est\u00e1 nuestra paz, y de \u00c9l viene nuestra paz\u00bb (Comentario al Evangelio de Juan, LXXVII, 3). La paz no es aut\u00e9ntica si es solo fruto de intereses particulares, sino que es verdaderamente sincera cuando hago al otro lo que quisiera que el otro me hiciera a m\u00ed (cf. Mt 7,12). Con esp\u00edritu inspirado, San Juan Pablo II dec\u00eda que \u00abno hay paz sin justicia, no hay justicia sin perd\u00f3n\u00bb (Mensaje para la XXXV Jornada Mundial de la Paz, 1 de enero de 2002). As\u00ed es: del perd\u00f3n nace la justicia, que es fundamento de la paz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>L\u00cdBANO PAPA LE\u00d3N XIV | El verdadero principio de la vida nueva es la esperanza que viene de lo alto: \u00a1es Cristo!, as\u00ed lo expresaba el Santo Padre al compartir su mensaje en el encuentro con los j\u00f3venes de aquel pa\u00eds. Celebrado en la plaza frente al Patriarcado de Antioqu\u00eda de los Maronitas de Antioqu\u00eda. 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