{"id":248035,"date":"2026-02-18T07:41:00","date_gmt":"2026-02-18T10:41:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=248035"},"modified":"2026-02-18T15:44:18","modified_gmt":"2026-02-18T18:44:18","slug":"papa-leon-xiv-es-mediante-la-iglesia-que-dios-alcanza-su-objetivo-de-unir-en-si-mismo-a-las-personas-y-de-reunirlas-entre-ellas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-es-mediante-la-iglesia-que-dios-alcanza-su-objetivo-de-unir-en-si-mismo-a-las-personas-y-de-reunirlas-entre-ellas\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Es mediante la Iglesia que Dios alcanza su objetivo de unir en s\u00ed mismo a las personas y de reunirlas entre ellas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Es mediante la Iglesia que Dios alcanza su objetivo de unir en s\u00ed mismo a las personas y de reunirlas entre ellas<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada enPlaza San Pedro, Su Santidad Le\u00f3n XIV, continuando con el ciclo de catequesis \u201cLos Documentos del Concilio Vaticano II, Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Lumen Gentium 1, centr\u00f3 sus palabras respecto el misterio de la Iglesia, sacramento de la Uni\u00f3n con Dios y la unidad de todo el g\u00e9nero humano.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cel&nbsp;Concilio Vaticano II, a cuyos documentos estamos dedicando las catequesis, cuando quiso describir la Iglesia se preocup\u00f3, ante todo, de explicar de d\u00f3nde proviene su origen. Para hacerlo, en la&nbsp;Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica&nbsp;Lumen gentium, aprobada el 21de noviembre de 1964, tom\u00f3 de las Cartas de San Pablo el t\u00e9rmino \u201cmisterio\u201d\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando agregaba el Pont\u00edfice, <strong><em>\u201cpara San Pablo el misterio es la manifestaci\u00f3n de lo que Dios ha querido realizar para la entera humanidad y se da a conocer en experiencias locales, que gradualmente se dilatan hasta incluir a todos los seres humanos e incluso al cosmos.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La condici\u00f3n de la humanidad es una fragmentaci\u00f3n que los seres humanos no son capaces de reparar, aunque la tensi\u00f3n hacia la unidad habite en sus corazones. En esa condici\u00f3n se inscribe la acci\u00f3n de Jesucristo, que, mediante el Esp\u00edritu Santo, venci\u00f3 a las fuerzas de la divisi\u00f3n y al Divisor mismo\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, completaba dici\u00e9ndonos, <strong><em>\u201ces mediante la Iglesia que Dios alcanza su objetivo de unir en s\u00ed mismo a las personas y de reunirlas entre ellas. La uni\u00f3n con Dios encuentra su reflejo en la uni\u00f3n de las personas humanas. Es esta la experiencia de la salvaci\u00f3n. No es casualidad que en la&nbsp;Constituci\u00f3n&nbsp;Lumen gentium&nbsp;en el cap\u00edtulo VII, dedicado al car\u00e1cter escatol\u00f3gico de la Iglesia peregrina, en el n. 48, se utiliza de nuevo la descripci\u00f3n de la Iglesia como sacramento, con la especificaci\u00f3n \u201cde salvaci\u00f3n\u201d: \u00abPorque Cristo \u2013 dice el Concilio \u2013&nbsp; levantado sobre la tierra, atrajo hacia s\u00ed a todos (cf. Jn 12, 32 gr.); habiendo resucitado de entre los muertos (Rm 6, 9), envi\u00f3 sobre los disc\u00edpulos a su Esp\u00edritu vivificador, y por El hizo a su Cuerpo, que es la Iglesia, sacramento universal de salvaci\u00f3n; estando sentado a la derecha del Padre, act\u00faa sin cesar en el mundo para conducir a los hombres a la Iglesia y, por medio de ella, unirlos a s\u00ed m\u00e1s estrechamente y para hacerlos part\u00edcipes de su vida gloriosa aliment\u00e1ndolos con su cuerpo y sangre\u00bb\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>AUDIENCIA GENERAL<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Plaza de San Pedro<br>Mi\u00e9rcoles, 18 de febrero de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis &#8211; Los Documentos del&nbsp;Concilio Vaticano II&nbsp;&#8211; I. Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica&nbsp;<em>Lumen gentium<\/em>&nbsp;<em>1. El misterio de la Iglesia, sacramento de la Uni\u00f3n con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas y bienvenidos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;Concilio Vaticano II, a cuyos documentos estamos dedicando las catequesis, cuando quiso describir la Iglesia se preocup\u00f3, ante todo, de explicar de d\u00f3nde proviene su origen. Para hacerlo, en la&nbsp;Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica&nbsp;<em>Lumen gentium<\/em>, aprobada el 21de noviembre de 1964, tom\u00f3 de las Cartas de San Pablo el t\u00e9rmino \u201cmisterio\u201d. Eligiendo este vocablo no quiso decir que la Iglesia es algo oscuro o incomprensible, como a veces com\u00fanmente se piensa cuando se escucha pronunciar la palabra \u201cmisterio\u201d. Exactamente lo contrario: de hecho, cuando San Pablo utiliza, sobre todo en la Carta a los Efesios, esta palabra quiere indicar una realidad que antes estaba escondida y que ahora ha sido revelada.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata del plan de Dios que tiene un objetivo: unificar a todas las criaturas gracias a la acci\u00f3n reconciliadora de Jesucristo, acci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo en su muerte en la cruz. Esto se experimenta ante todo en la asamblea reunida para la celebraci\u00f3n lit\u00fargica: all\u00ed las diversidades se relativizan, lo que cuenta es encontrarse juntos porque nos atrae el Amor de Cristo, que ha derribado el muro de separaci\u00f3n entre personas y grupos sociales (cf.&nbsp;<em>Ef<\/em>&nbsp;2,14). Para San Pablo el misterio es la manifestaci\u00f3n de lo que Dios ha querido realizar para la entera humanidad y se da a conocer en experiencias locales, que gradualmente se dilatan hasta incluir a todos los seres humanos e incluso al cosmos.<\/p>\n\n\n\n<p>La condici\u00f3n de la humanidad es una fragmentaci\u00f3n que los seres humanos no son capaces de reparar, aunque la tensi\u00f3n hacia la unidad habite en sus corazones. En esa condici\u00f3n se inscribe la acci\u00f3n de Jesucristo, que, mediante el Esp\u00edritu Santo, venci\u00f3 a las fuerzas de la divisi\u00f3n y al Divisor mismo. Encontrarse juntos celebrando, habiendo cre\u00eddo en el anuncio del Evangelio, y vivido como atracci\u00f3n ejercitada por la cruz de Cristo, que es la manifestaci\u00f3n suprema del amor de Dios; y sentirse convocados juntos por Dios: por eso se usa el t\u00e9rmino&nbsp;<em>ekkles\u00eda<\/em>, es decir, asamblea de personas que reconocen haber sido convocadas. As\u00ed pues, hay una cierta coincidencia entre este misterio y la Iglesia: la Iglesia es el misterio hecho perceptible.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta convocatoria, precisamente porque es realizada por Dios, no puede, sin embargo, limitarse a un grupo de personas, sino que est\u00e1 destinada a convertirse en experiencia de todos los seres humanos. Por eso, el&nbsp;Concilio Vaticano II, al inicio de la&nbsp;Constituci\u00f3n&nbsp;<em>Lumen gentium<\/em>, afirma as\u00ed: \u00abLa Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la uni\u00f3n \u00edntima con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano\u00bb (n. 1). Con el uso del t\u00e9rmino \u201csacramento\u201d y la consiguiente explicaci\u00f3n, se quiere indicar que la Iglesia es en la historia de la humanidad expresi\u00f3n de lo que Dios quiere realizar; por lo que, al mirarla se capta en cierta medida el plan de Dios, el misterio: en este sentido la Iglesia es un signo. Adem\u00e1s, al t\u00e9rmino \u201csacramento\u201d se a\u00f1ade tambi\u00e9n el de \u201cinstrumento\u201d, precisamente para indicar que la Iglesia es un signo activo. De hecho, cuando Dios obra en la historia, involucra en su actividad a las personas que son destinatarias de su acci\u00f3n. Es mediante la Iglesia que Dios alcanza su objetivo de unir en s\u00ed mismo a las personas y de reunirlas entre ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>La uni\u00f3n con Dios encuentra su reflejo en la uni\u00f3n de las personas humanas. Es esta la experiencia de la salvaci\u00f3n. No es casualidad que en la&nbsp;Constituci\u00f3n&nbsp;<em>Lumen gentium<\/em>&nbsp;en el cap\u00edtulo VII, dedicado al car\u00e1cter escatol\u00f3gico de la Iglesia peregrina, en el n. 48, se utiliza de nuevo la descripci\u00f3n de la Iglesia como sacramento, con la especificaci\u00f3n \u201cde salvaci\u00f3n\u201d: \u00abPorque Cristo \u2013 dice el Concilio \u2013&nbsp; levantado sobre la tierra, atrajo hacia s\u00ed a todos (cf. Jn 12, 32 gr.); habiendo resucitado de entre los muertos (Rm 6, 9), envi\u00f3 sobre los disc\u00edpulos a su Esp\u00edritu vivificador, y por El hizo a su Cuerpo, que es la Iglesia, sacramento universal de salvaci\u00f3n; estando sentado a la derecha del Padre, act\u00faa sin cesar en el mundo para conducir a los hombres a la Iglesia y, por medio de ella, unirlos a s\u00ed m\u00e1s estrechamente y para hacerlos part\u00edcipes de su vida gloriosa aliment\u00e1ndolos con su cuerpo y sangre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Este texto permite comprender la relaci\u00f3n entre la acci\u00f3n unificadora de la Pascua de Jes\u00fas, que es misterio de pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n, y la identidad de la Iglesia. Al mismo tiempo, nos hace sentir agradecidos por pertenecer a la Iglesia, cuerpo de Cristo resucitado y \u00fanico pueblo de Dios peregrino en la historia, que vive como presencia santificadora en medio de una humanidad todav\u00eda fragmentada, como signo eficaz de unidad y reconciliaci\u00f3n entre los pueblos.<br>__________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Hoy, Mi\u00e9rcoles de Ceniza, comenzamos la Cuaresma, tiempo de gracia y conversi\u00f3n. Pidamos al Se\u00f1or que disponga nuestros corazones para escuchar y hacer vida su Palabra, ayunando de gestos y comentarios que hieran a los dem\u00e1s y nos alejen de su Coraz\u00f3n misericordioso. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Es mediante la Iglesia que Dios alcanza su objetivo de unir en s\u00ed mismo a las personas y de reunirlas entre ellas, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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