{"id":248045,"date":"2026-02-22T08:53:00","date_gmt":"2026-02-22T11:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=248045"},"modified":"2026-02-22T08:53:00","modified_gmt":"2026-02-22T11:53:00","slug":"papa-leon-xiv-en-este-tiempo-de-gracia-demos-espacio-al-silencio-apaguemos-un-poco-los-televisores-la-radio-y-los-smartphone-meditemos-la-palabra-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-en-este-tiempo-de-gracia-demos-espacio-al-silencio-apaguemos-un-poco-los-televisores-la-radio-y-los-smartphone-meditemos-la-palabra-de-dios\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | En este tiempo de gracia, demos espacio al silencio, apaguemos un poco los televisores, la radio y los\u00a0smartphone, meditemos la Palabra de Dios"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | En este tiempo de gracia, demos espacio al silencio, apaguemos un poco los televisores, la radio y los&nbsp;<em>smartphone<\/em>, meditemos la Palabra de Dios<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. Antes del mediod\u00eda de hoy, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico Vaticano desde donde se reun\u00eda con fieles y peregrinos presentes en Plaza San Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, \u201c<strong><em>hoy, primer domingo de Cuaresma, el Evangelio nos habla de Jes\u00fas que, guiado por el Esp\u00edritu, va al desierto y es tentado por el diablo (cf.&nbsp;Mt&nbsp;4,1-11). Despu\u00e9s de ayunar durante cuarenta d\u00edas, siente el peso de su humanidad: el hambre a nivel f\u00edsico y las tentaciones del diablo a nivel moral\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seguidamente, compart\u00eda, <strong><em>\u201cla liturgia, con esta Palabra de vida, nos invita a considerar la Cuaresma como un itinerario resplandeciente en el que, con la oraci\u00f3n, el ayuno y la limosna, podemos renovar nuestra colaboraci\u00f3n con el Se\u00f1or para hacer de nuestra vida una obra maestra irrepetible. Es verdad, se trata de un camino exigente, y existe el riesgo de que nos desanimemos o de que nos dejemos seducir por caminos de satisfacci\u00f3n menos agotadores, como la riqueza, la fama y el poder (cf.&nbsp;Mt&nbsp;4,3-8).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> comparti\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) la penitencia, al tiempo que nos hace conscientes de nuestras limitaciones, nos da la fuerza para superarlas y vivir, con la ayuda de Dios, una comuni\u00f3n cada vez m\u00e1s intensa con \u00c9l y entre nosotros. En este tiempo de gracia, practiqu\u00e9mosla generosamente, junto con la oraci\u00f3n y las obras de misericordia; demos espacio al silencio, apaguemos un poco los televisores, la radio y los&nbsp;smartphone.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Meditemos la Palabra de Dios, acerqu\u00e9monos a los sacramentos; escuchemos la voz del Esp\u00edritu Santo, que nos habla al coraz\u00f3n, y escuch\u00e9monos unos a otros, en las familias, en los lugares de trabajo y en las comunidades.<\/em><\/strong><strong><em> Dediquemos tiempo a los que est\u00e1n solos, especialmente a los ancianos, a los pobres y a los enfermos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas: \u00a1Feliz domingo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, primer domingo de Cuaresma, el Evangelio nos habla de Jes\u00fas que, guiado por el Esp\u00edritu, va al desierto y es tentado por el diablo (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;4,1-11). Despu\u00e9s de ayunar durante cuarenta d\u00edas, siente el peso de su humanidad: el hambre a nivel f\u00edsico y las tentaciones del diablo a nivel moral. Enfrenta la misma dificultad que todos experimentamos en nuestro camino y, resistiendo al demonio, nos muestra c\u00f3mo vencer sus enga\u00f1os y sus trampas.<\/p>\n\n\n\n<p>La liturgia, con esta Palabra de vida, nos invita a considerar la Cuaresma como un itinerario resplandeciente en el que, con la oraci\u00f3n, el ayuno y la limosna, podemos renovar nuestra colaboraci\u00f3n con el Se\u00f1or para hacer de nuestra vida una obra maestra irrepetible. Se trata de permitirle eliminar las manchas y curar las heridas que el pecado haya podido causar en ella, y de comprometernos a hacerla florecer con toda su belleza hasta alcanzar la plenitud del amor, que es la \u00fanica fuente de felicidad verdadera.<\/p>\n\n\n\n<p>Es verdad, se trata de un camino exigente, y existe el riesgo de que nos desanimemos o de que nos dejemos seducir por caminos de satisfacci\u00f3n menos agotadores, como la riqueza, la fama y el poder (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;4,3-8). Estas tentaciones, que tambi\u00e9n fueron las de Jes\u00fas, no son m\u00e1s que pobres suced\u00e1neos de la alegr\u00eda para la que fuimos creados y que, al final, nos dejan inevitable y eternamente insatisfechos, inquietos y vac\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso,&nbsp;san Pablo VI&nbsp;ense\u00f1aba que la penitencia, lejos de empobrecer nuestra humanidad, la enriquece, purific\u00e1ndola y fortaleci\u00e9ndola en su camino hacia un horizonte \u00abque tiene como t\u00e9rmino el amor y el abandono en el Se\u00f1or\u00bb (Const. ap.&nbsp;<em>Paenitemini<\/em>, 17 febrero 1966, I). De hecho, la penitencia, al tiempo que nos hace conscientes de nuestras limitaciones, nos da la fuerza para superarlas y vivir, con la ayuda de Dios, una comuni\u00f3n cada vez m\u00e1s intensa con \u00c9l y entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>En este tiempo de gracia, practiqu\u00e9mosla generosamente, junto con la oraci\u00f3n y las obras de misericordia; demos espacio al silencio, apaguemos un poco los televisores, la radio y los&nbsp;<em>smartphone<\/em>. Meditemos la Palabra de Dios, acerqu\u00e9monos a los sacramentos; escuchemos la voz del Esp\u00edritu Santo, que nos habla al coraz\u00f3n, y escuch\u00e9monos unos a otros, en las familias, en los lugares de trabajo y en las comunidades. Dediquemos tiempo a los que est\u00e1n solos, especialmente a los ancianos, a los pobres y a los enfermos. Renunciemos a lo superfluo y compartamos lo que ahorramos con quienes carecen de lo necesario. Entonces, como dice san Agust\u00edn, \u201cnuestra oraci\u00f3n, hecha con humildad y caridad, acompa\u00f1ada del ayuno y las limosnas, de la templanza y del perd\u00f3n; practicando el bien y no devolviendo mal por mal, alej\u00e1ndonos del mal y entreg\u00e1ndonos a la virtud, llegar\u00e1 al Cielo y nos dar\u00e1 la paz\u201d (cf.&nbsp;<em>Serm\u00f3n<\/em>&nbsp;206,3).<\/p>\n\n\n\n<p>A la Virgen Mar\u00eda, Madre que siempre asiste a sus hijos en la prueba, le confiamos nuestro camino cuaresmal.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Han pasado ya cuatro a\u00f1os desde el inicio de la guerra contra Ucrania. Mi coraz\u00f3n sigue la dram\u00e1tica situaci\u00f3n que todos tenemos ante nuestros ojos: \u00a1cu\u00e1ntas v\u00edctimas, cu\u00e1ntas vidas y familias destrozadas, cu\u00e1nta destrucci\u00f3n, cu\u00e1nto sufrimiento indecible! En verdad, toda guerra es una herida infligida a la familia humana: deja tras de s\u00ed muerte, devastaci\u00f3n y un rastro de dolor que marca a generaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La paz no puede posponerse, es una necesidad urgente, que debe encontrar espacio en los corazones y traducirse en decisiones responsables. Por eso renuevo con fuerza mi llamamiento: que callen las armas, que cesen los bombardeos, que se llegue sin demora a un alto el fuego y que se refuerce el di\u00e1logo para abrir el camino a la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Invito a todos a unirse en la oraci\u00f3n por el martirizado pueblo ucraniano y por todos los que sufren a causa de esta guerra y de todos los conflictos en el mundo, para que brille en nuestros d\u00edas el tan esperado don de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora dirijo mi saludo a todos ustedes, fieles de Roma, peregrinos italianos y de diversos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Bendigo de coraz\u00f3n a las Hermanas Obreras de Jes\u00fas, en el centenario de la fundaci\u00f3n de su Instituto. Saludo a la Escuela de San Jos\u00e9 Calasanz de Prievidza, en Eslovaquia, y renuevo mi apoyo a las asociaciones que se comprometen a afrontar juntas las enfermedades raras.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo al grupo del Apostolado de la Oraci\u00f3n de Biella, a los fieles de Nicosia, de Castelfranco Veneto y del Decanato de Melegnano; a los confirmandos de Boltiere, a los j\u00f3venes de la Comunidad pastoral Santa Mar\u00eda Magdalena de Mil\u00e1n y a los scouts de Tarquinia.<\/p>\n\n\n\n<p>Les deseo a todos un buen domingo y un buen camino cuaresmal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | En este tiempo de gracia, demos espacio al silencio, apaguemos un poco los televisores, la radio y los&nbsp;smartphone, meditemos la Palabra de Dios, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. 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