{"id":248119,"date":"2026-03-04T10:37:54","date_gmt":"2026-03-04T13:37:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=248119"},"modified":"2026-03-04T10:37:55","modified_gmt":"2026-03-04T13:37:55","slug":"papa-leon-xiv-la-iglesia-es-comunidad-terrena-y-cuerpo-mistico-de-cristo-asamblea-visible-y-misterio-espiritual-realidad-presente-en-la-historia-y-pueblo-que-peregrina-hacia-el-cielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-la-iglesia-es-comunidad-terrena-y-cuerpo-mistico-de-cristo-asamblea-visible-y-misterio-espiritual-realidad-presente-en-la-historia-y-pueblo-que-peregrina-hacia-el-cielo\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | La Iglesia es comunidad terrena y cuerpo m\u00edstico de Cristo, asamblea visible y misterio espiritual, realidad presente en la historia y pueblo que peregrina hacia el cielo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | La Iglesia es comunidad terrena y cuerpo m\u00edstico de Cristo, asamblea visible y misterio espiritual, realidad presente en la historia y pueblo que peregrina hacia el cielo<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en Plaza San Pedro, el <strong>Santo Padre Le\u00f3n XIV<\/strong>, retomando el ciclo de catequesis sobre \u00abLos documentos del Concilio Vaticano II\u00bb, centr\u00f3 su meditaci\u00f3n en el tema: Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Lumen gentium. La Iglesia, realidad visible y espiritual (Lectura: Ef 4,15-16).<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa <\/strong>nos dec\u00eda, <strong><em>\u201choy seguimos profundizando en la&nbsp;Constituci\u00f3n conciliar&nbsp;Lumen gentium, constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia. En el primer cap\u00edtulo, en el que se procura principalmente responder a la pregunta sobre qu\u00e9 es la Iglesia, \u00e9sta es descrita como \u00abuna realidad compleja\u00bb (n. 8). Ahora nos preguntamos: \u00bfen qu\u00e9 consiste tal complejidad?\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) en lat\u00edn la palabra \u201ccompleja\u201d indica m\u00e1s bien la uni\u00f3n ordenada de aspectos o dimensiones diversos dentro de una misma realidad. Por eso, la&nbsp;Lumen gentium&nbsp;puede afirmar que la Iglesia es un organismo bien compaginado, en el que conviven la dimensi\u00f3n humana y la divina sin separaci\u00f3n y sin confusi\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) la Iglesia es al mismo tiempo comunidad terrena y cuerpo m\u00edstico de Cristo, asamblea visible y misterio espiritual, realidad presente en la historia y pueblo que peregrina hacia el cielo <\/em><\/strong><em>(LG, 8;&nbsp;CCC, 771)<strong>. La dimensi\u00f3n humana y la divina se integran armoniosamente, sin que la una se superponga a la otra; as\u00ed, la Iglesia vive en esta paradoja: es una realidad a la vez humana y divina, que acoge al hombre pecador y lo conduce a Dios.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Para iluminar dicha condici\u00f3n eclesial, la&nbsp;Lumen Gentium&nbsp;remite a la vida de Cristo\u201d.<\/em><\/strong> Completando, el <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201ca la luz de la realidad de Jes\u00fas, podemos ahora retornar a la Iglesia: cuando la miramos de cerca, descubrimos en ella una dimensi\u00f3n humana hecha de personas concretas que unas veces manifiestan la belleza del Evangelio y otras veces se cansan y se equivocan, como todos. Sin embargo, precisamente a trav\u00e9s de sus miembros y sus limitados aspectos terrenos, se manifiestan la presencia de Cristo y su acci\u00f3n salvadora.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>No existe una Iglesia ideal y pura, separada de la tierra, sino solamente la \u00fanica Iglesia de Cristo, encarnada en la historia. En esto consiste la santidad de la Iglesia: en el hecho de que Cristo la habita y sigue don\u00e1ndose a trav\u00e9s de la peque\u00f1ez y la fragilidad de sus miembros\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis &#8211; Los Documentos del&nbsp;Concilio Vaticano II&nbsp;&#8211; II.&nbsp;Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica&nbsp;<em>Lumen gentium<\/em>.&nbsp;<em>2. La Iglesia, realidad visible y espiritual<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas y bienvenidos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy seguimos profundizando en la&nbsp;Constituci\u00f3n conciliar&nbsp;<em>Lumen gentium<\/em>, constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer cap\u00edtulo, en el que se procura principalmente responder a la pregunta sobre qu\u00e9 es la Iglesia, \u00e9sta es descrita como \u00abuna realidad compleja\u00bb (n. 8). Ahora nos preguntamos: \u00bfen qu\u00e9 consiste tal complejidad? Alguien podr\u00eda responder que la Iglesia es compleja en cuanto que es \u201ccomplicada\u201d y, por tanto, dif\u00edcil de explicar; alg\u00fan otro podr\u00eda pensar que su complejidad deriva del hecho de que es una instituci\u00f3n que cuenta con dos mil a\u00f1os de historia y con caracter\u00edsticas diversas respecto a cualquier otra agrupaci\u00f3n social o religiosa. Sin embargo, en lat\u00edn la palabra \u201ccompleja\u201d indica m\u00e1s bien la uni\u00f3n ordenada de aspectos o dimensiones diversos dentro de una misma realidad. Por eso, la&nbsp;<em>Lumen gentium<\/em>&nbsp;puede afirmar que la Iglesia es un organismo bien compaginado, en el que conviven la dimensi\u00f3n humana y la divina sin separaci\u00f3n y sin confusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera dimensi\u00f3n se percibe inmediatamente, ya que la Iglesia es una comunidad de hombres y mujeres, con sus virtudes y sus defectos, que comparten la alegr\u00eda y el esfuerzo de ser cristianos que anuncian el Evangelio y se hacen signo de la presencia de Cristo que nos acompa\u00f1a en el camino de la vida. Pero este aspecto -que se manifiesta asimismo en la organizaci\u00f3n institucional- no basta para describir la verdadera naturaleza de la Iglesia, porque \u00e9sta posee tambi\u00e9n una dimensi\u00f3n divina. Esta \u00faltima no consiste en una perfecci\u00f3n ideal o en una superioridad espiritual de sus miembros, sino en el hecho de que la Iglesia es fruto del plan de amor de Dios por la humanidad, realizado en Cristo. Por eso, la Iglesia es al mismo tiempo comunidad terrena y cuerpo m\u00edstico de Cristo, asamblea visible y misterio espiritual, realidad presente en la historia y pueblo que peregrina hacia el cielo (<em>LG<\/em>, 8;&nbsp;<em>CCC<\/em>, 771).<\/p>\n\n\n\n<p>La dimensi\u00f3n humana y la divina se integran armoniosamente, sin que la una se superponga a la otra; as\u00ed, la Iglesia vive en esta paradoja: es una realidad a la vez humana y divina, que acoge al hombre pecador y lo conduce a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Para iluminar dicha condici\u00f3n eclesial, la&nbsp;<em>Lumen Gentium<\/em>&nbsp;remite a la vida de Cristo. Efectivamente, quien se encontraba con Jes\u00fas por los caminos de Palestina experimentaba su humanidad, percib\u00eda sus ojos, sus manos, el sonido de su voz. Quien decid\u00eda seguirlo se sent\u00eda impulsado precisamente por la experiencia de su mirada acogedora, por el toque de sus manos que bendec\u00edan, por sus palabras de liberaci\u00f3n y sanaci\u00f3n. Pero, al mismo tiempo, siguiendo a aquel Hombre, los disc\u00edpulos se abr\u00edan al encuentro con Dios. En efecto, la carne de Cristo, su rostro, sus gestos y sus palabras manifiestan de modo visible al Dios invisible.<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de la realidad de Jes\u00fas, podemos ahora retornar a la Iglesia: cuando la miramos de cerca, descubrimos en ella una dimensi\u00f3n humana hecha de personas concretas que unas veces manifiestan la belleza del Evangelio y otras veces se cansan y se equivocan, como todos. Sin embargo, precisamente a trav\u00e9s de sus miembros y sus limitados aspectos terrenos, se manifiestan la presencia de Cristo y su acci\u00f3n salvadora. Como dec\u00eda&nbsp;Benedicto XVI, no existe oposici\u00f3n entre el Evangelio y la instituci\u00f3n, es m\u00e1s, las estructuras de la Iglesia sirven precisamente para la \u00abrealizaci\u00f3n y concreci\u00f3n del Evangelio en nuestro tiempo\u00bb (<em>Discurso a los Obispos de Suiza<\/em>, 9 de noviembre de 2006). No existe una Iglesia ideal y pura, separada de la tierra, sino solamente la \u00fanica Iglesia de Cristo, encarnada en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>En esto consiste la santidad de la Iglesia: en el hecho de que Cristo la habita y sigue don\u00e1ndose a trav\u00e9s de la peque\u00f1ez y la fragilidad de sus miembros. Contemplando este perenne milagro que sucede en ella, comprendemos el \u201cm\u00e9todo de Dios\u201d: \u00c9l se hace visible en la debilidad de las criaturas, manifest\u00e1ndose y actuando. Por eso, el&nbsp;Papa Francisco, en la&nbsp;<em>Evangelii gaudium<\/em>, exhorta a todos a que aprendan a \u00abquitarse las sandalias ante la tierra sagrada del otro\u00bb (cf.&nbsp;<em>Ex<\/em>&nbsp;3,5, n. 169). Esto nos permite seguir edificando la Iglesia a\u00fan hoy en d\u00eda: no solamente organizando sus formas visibles, sino tambi\u00e9n construyendo ese edificio espiritual que es el cuerpo de Cristo, mediante la comuni\u00f3n y la caridad entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>La caridad, en efecto, genera constantemente la presencia del Resucitado. \u00abQuiera el cielo -dec\u00eda san Agust\u00edn- que todos piensen solo en la caridad: solamente ella vence todo, y sin ella de nada vale todo lo dem\u00e1s; dondequiera que se halle, atrae todo hacia s\u00ed\u00bb (<em>Serm.<\/em>&nbsp;354,6,6).<\/p>\n\n\n\n<p>_________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><br><br>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. En este tiempo de Cuaresma, pidamos al Se\u00f1or que nos ayude a seguir edificando la Iglesia en la vivencia ordinaria de nuestra fe, expresada de manera particular a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, el ayuno y la caridad. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | La Iglesia es comunidad terrena y cuerpo m\u00edstico de Cristo, asamblea visible y misterio espiritual, realidad presente en la historia y pueblo que peregrina hacia el cielo, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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