{"id":248146,"date":"2026-03-08T09:11:22","date_gmt":"2026-03-08T12:11:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=248146"},"modified":"2026-03-08T09:11:23","modified_gmt":"2026-03-08T12:11:23","slug":"papa-leon-xiv-jesus-en-efecto-es-la-respuesta-de-dios-a-nuestra-sed","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-jesus-en-efecto-es-la-respuesta-de-dios-a-nuestra-sed\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Jes\u00fas, en efecto, es la respuesta de Dios a nuestra sed"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Jes\u00fas, en efecto, es la respuesta de Dios a nuestra sed<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico Vaticano, desde donde se reuni\u00f3 con fieles y peregrinos presentes en Plaza San Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cel di\u00e1logo entre Jes\u00fas y la mujer samaritana, la curaci\u00f3n del ciego de nacimiento y la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, desde los primeros siglos de la historia de la Iglesia, iluminan el camino de quienes, en Pascua, recibir\u00e1n el Bautismo e iniciar\u00e1n una vida nueva. Jes\u00fas, en efecto, es la respuesta de Dios a nuestra sed. El encuentro con \u00c9l, como le sugiere a la Samaritana, activa en lo profundo de cada uno un \u00abmanantial que brotar\u00e1 hasta la Vida eterna\u00bb (&nbsp;Jn&nbsp;4,14). \u00a1Cu\u00e1ntas personas, en todo el mundo, buscan todav\u00eda hoy esta fuente espiritual!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3 el <strong>Pont\u00edfice, \u201cen el Evangelio tambi\u00e9n est\u00e1 escrito que \u00abllegaron sus disc\u00edpulos y quedaron sorprendidos al ver [a Jes\u00fas] hablar con una mujer\u00bb. (<em>Jn<\/em>&nbsp;4,27). Les cuesta tanto apropiarse de la misi\u00f3n, que el Maestro tiene que provocarlos: \u00abUstedes dicen que a\u00fan faltan cuatro meses para la cosecha. Pero yo les digo: Levanten los ojos y miren los campos: ya est\u00e1n madurando para la siega\u00bb (<em>Jn<\/em>&nbsp;4,35). El Se\u00f1or tambi\u00e9n dice a su Iglesia: \u201cLevanta los ojos y reconoce las sorpresas de Dios\u201d. En los campos, cuatro meses antes de la cosecha, casi no se ve nada\u201d.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, completaba diciendo el <strong>Papa<\/strong>: <strong><em>\u201c\u00a1Cu\u00e1ntas personas buscan en la Iglesia esa misma delicadeza, esa disponibilidad! Y qu\u00e9 hermoso es cuando perdemos la noci\u00f3n del tiempo para prestar atenci\u00f3n a quien encontramos, tal como es. Jes\u00fas incluso olvidaba comer, porque lo alimentaba la voluntad de Dios de llegar al coraz\u00f3n de todos (cf.&nbsp;Jn&nbsp;4,34)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1feliz domingo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El di\u00e1logo entre Jes\u00fas y la mujer samaritana, la curaci\u00f3n del ciego de nacimiento y la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, desde los primeros siglos de la historia de la Iglesia, iluminan el camino de quienes, en Pascua, recibir\u00e1n el Bautismo e iniciar\u00e1n una vida nueva. Estas grandes p\u00e1ginas del Evangelio, que comenzamos a leer desde este domingo, se ofrecen a los catec\u00famenos, pero al mismo tiempo son escuchadas nuevamente por toda la comunidad, porque ayudan a convertirse en cristianos o, si ya lo somos, a serlo con mayor autenticidad y alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, en efecto, es la respuesta de Dios a nuestra sed. El encuentro con \u00c9l, como le sugiere a la Samaritana, activa en lo profundo de cada uno un \u00abmanantial que brotar\u00e1 hasta la Vida eterna\u00bb (&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;4,14). \u00a1Cu\u00e1ntas personas, en todo el mundo, buscan todav\u00eda hoy esta fuente espiritual! \u00abA veces me es accesible \u2014escrib\u00eda la joven Etty Hillesum en su diario\u2014. Pero a menudo hay piedras y escombros taponando ese pozo y entonces Dios est\u00e1 enterrado. Hay que desenterrarlo de nuevo\u00bb.&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/angelus\/2026\/documents\/20260308-angelus.html#_ftn1\">[1]<\/a>&nbsp;Queridos hermanos, no hay energ\u00eda mejor empleada que la que dedicamos a liberar el coraz\u00f3n. Por eso, la Cuaresma es un don: entramos en la tercera semana y ya podemos intensificar el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio tambi\u00e9n est\u00e1 escrito que \u00abllegaron sus disc\u00edpulos y quedaron sorprendidos al ver [a Jes\u00fas] hablar con una mujer\u00bb. (<em>Jn<\/em>&nbsp;4,27). Les cuesta tanto apropiarse de la misi\u00f3n, que el Maestro tiene que provocarlos: \u00abUstedes dicen que a\u00fan faltan cuatro meses para la cosecha. Pero yo les digo: Levanten los ojos y miren los campos: ya est\u00e1n madurando para la siega\u00bb (<em>Jn<\/em>&nbsp;4,35). El Se\u00f1or tambi\u00e9n dice a su Iglesia: \u201cLevanta los ojos y reconoce las sorpresas de Dios\u201d. En los campos, cuatro meses antes de la cosecha, casi no se ve nada. Pero all\u00ed donde nosotros no vemos nada, la gracia ya est\u00e1 actuando y los frutos est\u00e1n listos para ser recogidos. La mies es mucha; quiz\u00e1 son pocos los obreros, porque est\u00e1n distra\u00eddos con otras actividades. Jes\u00fas, en cambio, est\u00e1 atento. Aquella mujer samaritana, seg\u00fan las costumbres, simplemente habr\u00eda tenido que ser ignorada; sin embargo, Jes\u00fas le habla, la escucha, le da confianza sin segundas intenciones y sin desprecio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas personas buscan en la Iglesia esa misma delicadeza, esa disponibilidad! Y qu\u00e9 hermoso es cuando perdemos la noci\u00f3n del tiempo para prestar atenci\u00f3n a quien encontramos, tal como es. Jes\u00fas incluso olvidaba comer, porque lo alimentaba la voluntad de Dios de llegar al coraz\u00f3n de todos (cf.&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;4,34). De ese modo, la Samaritana se convierte en la primera de muchas evangelizadoras. Desde su aldea de despreciados y marginados, muchos, gracias a su testimonio, salen al encuentro de Jes\u00fas, y tambi\u00e9n en ellos la fe brota como agua pura.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanas y hermanos, pidamos hoy a Mar\u00eda, Madre de la Iglesia, poder servir, con Jes\u00fas y como Jes\u00fas, a la humanidad sedienta de verdad y de justicia. No es tiempo de oposiciones entre un templo y otro, entre \u201cnosotros\u201d y \u201clos otros\u201d; los adoradores que Dios busca son hombres y mujeres de paz, que lo adoran en Esp\u00edritu y en verdad (cf.&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;4,23-24).<\/p>\n\n\n\n<p>__________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n\n\n\n<p>Desde Ir\u00e1n y desde todo el Medio Oriente contin\u00faan llegando noticias que suscitan profunda consternaci\u00f3n. A los episodios de violencia y devastaci\u00f3n, y al difundido clima de odio y miedo, se a\u00f1ade el temor de que el conflicto se ampl\u00ede y que otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, entre ellos el querido L\u00edbano, puedan volver a caer en la inestabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Elevamos nuestro humilde ruego al Se\u00f1or para que cese el estruendo de las bombas, callen las armas y se abra un espacio de di\u00e1logo en el que se puedan escuchar las voces de los pueblos. Conf\u00edo esta intenci\u00f3n a Mar\u00eda, Reina de la paz, para que interceda por cuantos sufren a causa de la guerra y acompa\u00f1e los corazones a trav\u00e9s de senderos de reconciliaci\u00f3n y de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, 8 de marzo, se celebra el d\u00eda de la mujer. Renovemos el compromiso \u2014que para nosotros los cristianos se basa en el Evangelio\u2014 de reconocer la igual dignidad del hombre y de la mujer. Lamentablemente muchas mujeres, desde la infancia, siguen siendo discriminadas y sufren diversas formas de violencia. A ellas, de modo especial, van mi solidaridad y mi oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Doy la bienvenida a los estudiantes provenientes de College Station, Texas; de Kansas City, Misuri; de Fort Wayne, Indiana, en los Estados Unidos de Am\u00e9rica y de Jerez y C\u00e1diz, en Espa\u00f1a; as\u00ed como a los grupos de peregrinos del Per\u00fa, Panam\u00e1, Honduras, M\u00e9xico y Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a los fieles de Brescia, Castrolibero, Gravina de Apulia, Perugia y de las parroquias de San Clemente Papa y de San P\u00edo de Pietrelcina, en Roma.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a la comunidad \u201cCasa de Mar\u00eda\u201d de Roma, al grupo de confirmaci\u00f3n de la di\u00f3cesis de Orvieto-Todi, a los j\u00f3venes de Mantua y al equipo de rugby de Rovigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Les deseo a todos un feliz domingo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/angelus\/2026\/documents\/20260308-angelus.html#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;Etty Hillesum,&nbsp;<em>Una vida conmocionada: Diario 1941-1943<\/em>, Barcelona 2007, 41.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Jes\u00fas, en efecto, es la respuesta de Dios a nuestra sed, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), Su Santidad Le\u00f3n XIV se presentaba en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico Vaticano, desde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":246655,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,740,18,58],"class_list":["post-248146","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-leonxiv","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248146","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248146"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248146\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":248147,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248146\/revisions\/248147"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/246655"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248146"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248146"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248146"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}