{"id":248170,"date":"2026-03-18T10:57:36","date_gmt":"2026-03-18T13:57:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=248170"},"modified":"2026-03-18T10:57:37","modified_gmt":"2026-03-18T13:57:37","slug":"papa-leon-xiv-cada-persona-bautizada-es-un-sujeto-activo-de-evangelizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-cada-persona-bautizada-es-un-sujeto-activo-de-evangelizacion\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Cada persona bautizada es un sujeto activo de evangelizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Cada persona bautizada es un sujeto activo de evangelizaci\u00f3n<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en Plaza San Pedro, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> continuando con el ciclo de catequesis sobre \u00abLos documentos del Concilio Vaticano II\u00bb, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n en el tema: Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Lumen gentium. La Iglesia, pueblo sacerdotal y prof\u00e9tico (Lectura: 1 P 2,9-10).<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) quisiera detenerme de nuevo en el segundo cap\u00edtulo de la Constituci\u00f3n conciliar&nbsp;Lumen gentium&nbsp;(LG), dedicado a la Iglesia como pueblo de Dios. El pueblo mesi\u00e1nico (LG, 9) recibe de Cristo la participaci\u00f3n a la obra sacerdotal, prof\u00e9tica y real en la que se lleva a cabo su misi\u00f3n salv\u00edfica. Los Padres conciliares ense\u00f1an que el Se\u00f1or Jes\u00fas ha instituido mediante la nueva y eterna Alianza un reino de sacerdotes, constituyendo a sus disc\u00edpulos en un \u00absacerdocio real\u00bb (1Pt&nbsp;2,9; cfr&nbsp;1Pt&nbsp;2,5;&nbsp;Ap&nbsp;1,6)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, <strong>Le\u00f3n XI<\/strong> agregaba, <strong><em>\u201ca prop\u00f3sito, el&nbsp;Papa Francisco&nbsp;observaba as\u00ed: \u00abMirar al Pueblo de Dios, es recordar que todos ingresamos a la Iglesia como laicos. El primer sacramento, el que sella para siempre nuestra identidad y del que tendr\u00edamos que estar siempre orgullosos es el del bautismo. Por \u00e9l y con&nbsp;la unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo,&nbsp;(los fieles)&nbsp;\u201cquedan consagrados como casa espiritual y sacerdocio santo\u201d&nbsp;(LG&nbsp;10), entonces todos formamos el Santo Pueblo fiel de Dios\u00bb <\/em><\/strong>(<em>Carta al Presidente de la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina<\/em>, 19 de marzo 2016)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el Pont\u00edfice se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201clos padres conciliares ense\u00f1an adem\u00e1s que el pueblo santo de Dios participa tambi\u00e9n en la misi\u00f3n prof\u00e9tica de Cristo (cfr&nbsp;LG, 12). En este contexto introduce el tema importante del sentido de la fe y del consenso de los fieles.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La Iglesia, por tanto, como comuni\u00f3n de los fieles que incluye obviamente a los pastores, no puede errar en la fe: el \u00f3rgano de esta propiedad suya, fundado en la unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, es el sobrenatural sentido de la fe de todo el pueblo de Dios, que se manifiesta en el consenso de los fieles. De esta unidad, que el Magisterio eclesial custodia, se deduce que cada persona bautizada es un sujeto activo de evangelizaci\u00f3n, llamado a dar un testimonio coherente de Cristo seg\u00fan el don prof\u00e9tico que el Se\u00f1or infunde en toda su Iglesia\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el Papa comparti\u00f3, <strong><em>\u201cel Esp\u00edritu Santo, que nos viene de Jes\u00fas Resucitado, dispensa de hecho \u00abentre los fieles de cualquier condici\u00f3n, distribuyendo a cada uno seg\u00fan quiere (1 Co&nbsp;12,11) sus dones, con los que les hace aptos y prontos para ejercer las diversas obras y deberes que sean \u00fatiles para la renovaci\u00f3n y la mayor edificaci\u00f3n de la Iglesia\u00bb (LG, 12). Una demostraci\u00f3n peculiar de tal vitalidad carism\u00e1tica es ofrecida por la vida consagrada, que continuamente brota y florece por obra de la gracia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis &#8211; Los Documentos del&nbsp;Concilio Vaticano II&nbsp;&#8211; II.&nbsp;Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica&nbsp;Lumen gentium.&nbsp;<em>4. La Iglesia, pueblo sacerdotal y prof\u00e9tico<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas y bienvenidos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy quisiera detenerme de nuevo en el segundo cap\u00edtulo de la Constituci\u00f3n conciliar&nbsp;<em>Lumen gentium<\/em>&nbsp;(<em>LG<\/em>), dedicado a la Iglesia como pueblo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo mesi\u00e1nico (<em>LG<\/em>, 9) recibe de Cristo la participaci\u00f3n a la obra sacerdotal, prof\u00e9tica y real en la que se lleva a cabo su misi\u00f3n salv\u00edfica. Los Padres conciliares ense\u00f1an que el Se\u00f1or Jes\u00fas ha instituido mediante la nueva y eterna Alianza un reino de sacerdotes, constituyendo a sus disc\u00edpulos en un \u00absacerdocio real\u00bb (<em>1Pt<\/em>&nbsp;2,9; cfr&nbsp;<em>1Pt<\/em>&nbsp;2,5;&nbsp;<em>Ap<\/em>&nbsp;1,6). Este sacerdocio com\u00fan de los fieles es donado con el Bautismo, que nos habilita para rendir culto a Dios en esp\u00edritu y en verdad y a \u00abconfesar delante de los hombres la fe que recibieron de Dios mediante la Iglesia\u00bb (<em>LG<\/em>, 11). Adem\u00e1s, a trav\u00e9s del sacramento de la Confirmaci\u00f3n, todos los bautizados \u00abse vinculan m\u00e1s estrechamente a la Iglesia, se enriquecen con una fuerza especial del Esp\u00edritu Santo, y con ello quedan obligados m\u00e1s estrictamente a difundir y defender la fe, como verdaderos testigos de Cristo, por la palabra juntamente con las obras\u00bb (ibid.). Esta consagraci\u00f3n est\u00e1 en la ra\u00edz de la misi\u00f3n com\u00fan que une a los ministros ordenados y a los fieles laicos.<\/p>\n\n\n\n<p>A prop\u00f3sito, el&nbsp;Papa Francisco&nbsp;observaba as\u00ed: \u00abMirar al Pueblo de Dios, es recordar que todos ingresamos a la Iglesia como laicos. El primer sacramento, el que sella para siempre nuestra identidad y del que tendr\u00edamos que estar siempre orgullosos es el del bautismo. Por \u00e9l y con&nbsp;<em>la unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo,&nbsp;<\/em>(los fieles)&nbsp;\u201c<em>quedan consagrados como casa espiritual y sacerdocio santo\u201d&nbsp;<\/em>(LG&nbsp;10), entonces todos formamos el Santo Pueblo fiel de Dios\u00bb (<em>Carta al Presidente de la Pontificia Comisi\u00f3n para Am\u00e9rica Latina<\/em>, 19 de marzo 2016).<\/p>\n\n\n\n<p>El ejercicio del sacerdocio real tiene lugar de muchas maneras, todas ellas encaminadas a nuestra santificaci\u00f3n, sobre todo participando en la ofrenda de la Eucarist\u00eda. Mediante la oraci\u00f3n, el ascetismo y la caridad activa dan testimonio de una vida renovada por la gracia de Dios (cfr&nbsp;<em>LG<\/em>, 10). Como sintetiza el Concilio, \u00abel car\u00e1cter sagrado y org\u00e1nicamente estructurado de la comunidad sacerdotal se actualiza por los sacramentos y por las virtudes\u00bb (<em>LG<\/em>, 11).<\/p>\n\n\n\n<p>Los padres conciliares ense\u00f1an adem\u00e1s que el pueblo santo de Dios participa tambi\u00e9n en la misi\u00f3n prof\u00e9tica de Cristo (cfr&nbsp;<em>LG<\/em>, 12). En este contexto introduce el tema importante del sentido de la fe y del consenso de los fieles. La Comisi\u00f3n Doctrinal del Concilio precisaba que este&nbsp;<em>sensus fidei<\/em>&nbsp;\u00abes como una facultad de toda la Iglesia, gracias a la cual en su fe reconoce la revelaci\u00f3n transmitida, distinguiendo entre lo verdadero y lo falso en las cuestiones de fe, y al mismo tiempo penetra m\u00e1s profundamente en ella y la aplica m\u00e1s plenamente en la vida\u00bb (cfr&nbsp;<em>Acta Synodalia<\/em>, III\/1, 199). El sentido de la fe pertenece por tanto a cada fiel no a t\u00edtulo individual, sino como miembros del pueblo de Dios en su conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Lumen gentium&nbsp;<\/em>concentra la atenci\u00f3n sobre este \u00faltimo aspecto y lo relaciona con la infalibilidad de la Iglesia, a la cual pertenece la infalibilidad del Romano Pont\u00edfice, al servirla. \u00abLa totalidad de los fieles, que tienen la unci\u00f3n del Santo (cf.&nbsp;<em>1 Jn<\/em>&nbsp;2,20 y 27), no puede equivocarse cuando cree, y esta prerrogativa peculiar suya la manifiesta mediante el sentido sobrenatural de la fe de todo el pueblo cuando desde los Obispos hasta los \u00faltimos fieles laicos presta su consentimiento universal en las cosas de fe y costumbres\u00bb (<em>LG<\/em>, 12). La Iglesia, por tanto, como comuni\u00f3n de los fieles que incluye obviamente a los pastores, no puede errar en la fe: el \u00f3rgano de esta propiedad suya, fundado en la unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, es el sobrenatural sentido de la fe de todo el pueblo de Dios, que se manifiesta en el consenso de los fieles. De esta unidad, que el Magisterio eclesial custodia, se deduce que cada persona bautizada es un sujeto activo de evangelizaci\u00f3n, llamado a dar un testimonio coherente de Cristo seg\u00fan el don prof\u00e9tico que el Se\u00f1or infunde en toda su Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>El Esp\u00edritu Santo, que nos viene de Jes\u00fas Resucitado, dispensa de hecho \u00abentre los fieles de cualquier condici\u00f3n, distribuyendo a cada uno seg\u00fan quiere (<em>1 Co<\/em>&nbsp;12,11) sus dones, con los que les hace aptos y prontos para ejercer las diversas obras y deberes que sean \u00fatiles para la renovaci\u00f3n y la mayor edificaci\u00f3n de la Iglesia\u00bb (<em>LG<\/em>, 12). Una demostraci\u00f3n peculiar de tal vitalidad carism\u00e1tica es ofrecida por la vida consagrada, que continuamente brota y florece por obra de la gracia. Tambi\u00e9n las formas asociativas eclesiales son ejemplo luminoso de la variedad y de la fecundidad de los frutos espirituales para la edificaci\u00f3n del Pueblo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos, despertemos en nosotros la conciencia y la gratitud de haber recibido el don de formar parte del pueblo de Dios; y tambi\u00e9n la responsabilidad que esto conlleva.<\/p>\n\n\n\n<p>________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Demos gracias a Dios por los dones y carismas con los que enriquece, edifica y embellece a su Pueblo, y pid\u00e1mosle que no cese de acompa\u00f1arlo y guiarlo por sendas de paz. Que el Se\u00f1or los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Cada persona bautizada es un sujeto activo de evangelizaci\u00f3n, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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