{"id":248337,"date":"2026-03-29T08:00:00","date_gmt":"2026-03-29T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=248337"},"modified":"2026-03-29T09:53:48","modified_gmt":"2026-03-29T12:53:48","slug":"papa-leon-xiv-como-rey-de-la-paz-jesus-quiere-reconciliar-al-mundo-en-el-abrazo-del-padre-y-derribar-todos-los-muros-que-nos-separan-de-dios-y-del-projimo-porque-el-es-nuestra-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-como-rey-de-la-paz-jesus-quiere-reconciliar-al-mundo-en-el-abrazo-del-padre-y-derribar-todos-los-muros-que-nos-separan-de-dios-y-del-projimo-porque-el-es-nuestra-paz\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Como\u00a0Rey de la paz, Jes\u00fas quiere reconciliar al mundo en el abrazo del Padre y derribar todos los muros que nos separan de Dios y del pr\u00f3jimo, porque \u00c9l \u00abes nuestra paz \u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Como&nbsp;<em>Rey de la paz<\/em>, Jes\u00fas quiere reconciliar al mundo en el abrazo del Padre y derribar todos los muros que nos separan de Dios y del pr\u00f3jimo, porque \u00c9l \u00abes nuestra paz \u00bb, <\/strong>as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su Homil\u00eda al presidir la Santa Misa de Domingo de Ramos. Celebrada en Plaza San Pedro, el Santo Padre nos compart\u00eda, <strong><em>\u201cmientras Jes\u00fas recorre el camino de la cruz, nos ponemos detr\u00e1s de \u00c9l y seguimos sus pasos. Y al caminar con \u00c9l, contemplamos su pasi\u00f3n por la humanidad, su coraz\u00f3n que se rompe, su vida que se convierte en un regalo de amor\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Continuando, pidi\u00f3, \u201cmiremos a Jes\u00fas, que se presenta como&nbsp;Rey de la paz, mientras a su alrededor se prepara la guerra. \u00c9l, que permanece firme en la mansedumbre, mientras los dem\u00e1s se agitan en la violencia. \u00c9l, que se ofrece como una caricia para la humanidad, mientras los otros empu\u00f1an espadas y palos\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el<strong> Pont\u00edfice <\/strong>se\u00f1al\u00f3<strong><em>, \u201ccomo&nbsp;Rey de la paz, Jes\u00fas quiere reconciliar al mundo en el abrazo del Padre y derribar todos los muros que nos separan de Dios y del pr\u00f3jimo, porque \u00c9l \u00abes nuestra paz \u00bb <\/em><\/strong>(Ef &nbsp;2,14)<strong><em>. Como&nbsp;Rey de la paz, entra en Jerusal\u00e9n montado en un asno, no en un caballo, cumpliendo as\u00ed la antigua profec\u00eda que invitaba a regocijarse por la llegada del Mes\u00edas: \u00abMira que tu Rey viene hacia ti; \u00e9l es justo y victorioso, es humilde y est\u00e1 montado sobre un asno, sobre la cr\u00eda de una asna. \u00c9l suprimir\u00e1 los carros de Efra\u00edm y los caballos de Jerusal\u00e9n; el arco de guerra ser\u00e1 suprimido y proclamar\u00e1 la paz a las naciones\u00bb <\/em><\/strong>(Za&nbsp;9,9-10)<strong><em>\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, <strong>Le\u00f3n XIV<\/strong> dijo, <strong><em>\u201c(\u2026) este es nuestro Dios:&nbsp;Jes\u00fas,&nbsp;Rey de la paz. Un Dios que rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento, que no escucha la oraci\u00f3n de quienes hacen la guerra y la rechaza diciendo: \u00abPor m\u00e1s que multipliquen las plegarias, yo no escucho: \u00a1las manos de ustedes est\u00e1n llenas de sangre!\u00bb<\/em><\/strong> (<em>Is<\/em>&nbsp;1,15)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa la Homil\u00eda de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras Jes\u00fas recorre el camino de la cruz, nos ponemos detr\u00e1s de \u00c9l y seguimos sus pasos. Y al caminar con \u00c9l, contemplamos su pasi\u00f3n por la humanidad, su coraz\u00f3n que se rompe, su vida que se convierte en un regalo de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Miremos a Jes\u00fas, que se presenta como&nbsp;<em>Rey de la paz<\/em>, mientras a su alrededor se prepara la guerra. \u00c9l, que permanece firme en la mansedumbre, mientras los dem\u00e1s se agitan en la violencia. \u00c9l, que se ofrece como una caricia para la humanidad, mientras los otros empu\u00f1an espadas y palos. \u00c9l, que es la luz del mundo, mientras las tinieblas est\u00e1n a punto de cubrir la tierra. \u00c9l, que vino a traer vida, mientras se lleva a cabo el plan para condenarlo a muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Como&nbsp;<em>Rey de la paz<\/em>, Jes\u00fas quiere reconciliar al mundo en el abrazo del Padre y derribar todos los muros que nos separan de Dios y del pr\u00f3jimo, porque \u00c9l \u00abes nuestra paz \u00bb (<em>Ef &nbsp;<\/em>2,14).<\/p>\n\n\n\n<p>Como&nbsp;<em>Rey de la paz<\/em>, entra en Jerusal\u00e9n montado en un asno, no en un caballo, cumpliendo as\u00ed la antigua profec\u00eda que invitaba a regocijarse por la llegada del Mes\u00edas: \u00abMira que tu Rey viene hacia ti; \u00e9l es justo y victorioso, es humilde y est\u00e1 montado sobre un asno, sobre la cr\u00eda de una asna. \u00c9l suprimir\u00e1 los carros de Efra\u00edm y los caballos de Jerusal\u00e9n; el arco de guerra ser\u00e1 suprimido y proclamar\u00e1 la paz a las naciones\u00bb (<em>Za<\/em>&nbsp;9,9-10).<\/p>\n\n\n\n<p>Como&nbsp;<em>Rey de la paz<\/em>, cuando uno de sus disc\u00edpulos desenvaina la espada para defenderlo y hiere al siervo del sumo sacerdote, \u00c9l lo detiene de inmediato diciendo: \u00abGuarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro muere\u00bb (<em>Mt<\/em>&nbsp;26,52).<\/p>\n\n\n\n<p>Como&nbsp;<em>Rey de la paz<\/em>, mientras cargaba con nuestros sufrimientos y era traspasado por nuestras culpas, \u00c9l \u00abse humillaba y ni siquiera abr\u00eda su boca: como un cordero llevado al matadero, como una oveja muda ante el que la esquila, \u00e9l no abr\u00eda su boca\u00bb (<em>Is<\/em>&nbsp;53,7). No se arm\u00f3, no se defendi\u00f3, no libr\u00f3 ninguna guerra. Mostr\u00f3 el rostro manso de Dios, que siempre rechaza la violencia y en lugar de salvarse a s\u00ed mismo, se dej\u00f3 clavar en la cruz, para abrazar todas las cruces erigidas en todos los tiempos y lugares de la historia de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, este es nuestro Dios:&nbsp;<em>Jes\u00fas<\/em>,&nbsp;<em>Rey de la paz<\/em>. Un Dios que rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el enfrentamiento, que no escucha la oraci\u00f3n de quienes hacen la guerra y la rechaza diciendo: \u00abPor m\u00e1s que multipliquen las plegarias, yo no escucho: \u00a1las manos de ustedes est\u00e1n llenas de sangre!\u00bb (<em>Is<\/em>&nbsp;1,15).<\/p>\n\n\n\n<p>Al mirarlo a \u00c9l, que fue crucificado por nosotros, vemos a los crucificados de la humanidad. En sus llagas vemos las heridas de tantos hombres y mujeres de hoy. En su \u00faltimo grito dirigido al Padre escuchamos el llanto de quienes est\u00e1n abatidos, de quienes carecen de esperanza, de quienes est\u00e1n enfermos, de quienes est\u00e1n solos. Y, sobre todo, escuchamos el gemido de dolor de cada uno de los que est\u00e1n oprimidos por la violencia y de cada v\u00edctima de la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo, Rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: \u00a1Dios es amor! \u00a1Tengan piedad! \u00a1Depongan las armas, recuerden que son hermanos!<\/p>\n\n\n\n<p>Con las palabras del siervo de Dios, el obispo Tonino Bello, quisiera confiar este clamor a Mar\u00eda Sant\u00edsima, que est\u00e1 bajo la cruz de su Hijo y llora tambi\u00e9n a los pies de los crucificados de hoy:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSanta Mar\u00eda, mujer del tercer d\u00eda, danos la certeza de que, a pesar de todo, la muerte ya no tendr\u00e1 poder sobre nosotros. Que los d\u00edas de las injusticias de los pueblos est\u00e1n contados. Que los destellos de las guerras se est\u00e1n reduciendo a luces crepusculares. Que los sufrimientos de los pobres han llegado a sus \u00faltimos estertores. [\u2026] Y que, por fin, las l\u00e1grimas de todas las v\u00edctimas de la violencia y el dolor pronto se secar\u00e1n, como la escarcha bajo el sol de la primavera\u201d (cf.&nbsp;<em>Maria, donna dei nostri giorni<\/em>).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Como&nbsp;Rey de la paz, Jes\u00fas quiere reconciliar al mundo en el abrazo del Padre y derribar todos los muros que nos separan de Dios y del pr\u00f3jimo, porque \u00c9l \u00abes nuestra paz \u00bb, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su Homil\u00eda al presidir la Santa Misa de Domingo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":248338,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[220,740,18,58],"class_list":["post-248337","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-domingo-de-ramos","tag-leonxiv","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248337","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=248337"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248337\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":248339,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/248337\/revisions\/248339"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/248338"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=248337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=248337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=248337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}