{"id":248554,"date":"2026-04-13T10:41:12","date_gmt":"2026-04-13T13:41:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=248554"},"modified":"2026-04-13T10:41:12","modified_gmt":"2026-04-13T13:41:12","slug":"papa-leon-xiv-multipliquemos-los-oasis-de-paz-denunciemos-y-eliminemos-las-causas-de-la-desesperacion-luchemos-contra-quienes-lucran-con-la-desgracia-ajena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-multipliquemos-los-oasis-de-paz-denunciemos-y-eliminemos-las-causas-de-la-desesperacion-luchemos-contra-quienes-lucran-con-la-desgracia-ajena\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Multipliquemos los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperaci\u00f3n, luchemos contra quienes lucran con la desgracia ajena"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>ARGELIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Multipliquemos los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperaci\u00f3n, luchemos contra quienes lucran con la desgracia ajena<\/strong>, el pedido fue formulada en durante el mensaje compartido por el <strong>Santo Padre<\/strong> en el encuentro mantenido con Autoridades, Sociedad Civil y Cuerpo Diplom\u00e1tico. Luego de su visita al Monumento de los M\u00e1rtires Maqam Echahid, el <strong>Santo Padre Le\u00f3n XIV<\/strong> se dirigi\u00f3 al Centro de Convenciones \u00abDjamaa el Djazair\u00bb en la ciudad de Argel, donde comparti\u00f3 su mensaje.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201cexpreso mi profunda gratitud por la invitaci\u00f3n a visitar Argelia, que me ha llegado justo al inicio de mi ministerio petrino. Queridos hermanos y hermanas, vengo a ustedes como testigo de la paz y de la esperanza que el mundo anhela ardientemente y que su pueblo siempre ha buscado: un pueblo que nunca ha sido derrotado por sus pruebas, porque est\u00e1 arraigado en ese sentido de solidaridad, de acogida y de comunidad con el que se teje la vida cotidiana de millones de personas humildes y justas\u201d.<\/em><\/strong> &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, dec\u00eda, <strong><em>\u201clos dram\u00e1ticos acontecimientos hist\u00f3ricos del pasado ofrecen a su pa\u00eds una mirada cr\u00edtica particular sobre los equilibrios mundiales. Si saben entablar un di\u00e1logo con las demandas de todos y solidarizarse con los sufrimientos de tantos pa\u00edses cercanos y lejanos, su experiencia podr\u00e1 contribuir a imaginar y a realizar una mayor justicia entre los pueblos. No multiplicando los malentendidos y los conflictos, sino respetando la dignidad de cada uno y dej\u00e1ndose conmover por el dolor ajeno, podr\u00e1n, de hecho, convertirse en protagonistas de un nuevo rumbo de la historia, hoy m\u00e1s urgente que nunca, ante las continuas violaciones del derecho internacional y las tentaciones neocoloniales\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seguidamente, el <strong>Santo Padre<\/strong> compart\u00eda, <strong><em>\u201cexhorto, pues, a ustedes, quienes tienen autoridad en este pa\u00eds, a no temer esa perspectiva y a promover una sociedad civil viva, din\u00e1mica y libre, en la que se reconozca especialmente a los j\u00f3venes la capacidad de contribuir a ampliar el horizonte de la esperanza para todos. La verdadera fuerza de un pa\u00eds reside en la cooperaci\u00f3n de todos para la realizaci\u00f3n del bien com\u00fan. Las autoridades est\u00e1n llamadas no a dominar, sino a servir al pueblo y a su desarrollo.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Mediterr\u00e1neo, por un lado, y el S\u00e1hara, por otro, representan, de hecho, cruces de caminos geogr\u00e1ficos y espirituales de enorme alcance. Si profundizamos en su historia, sin simplificaciones ni ideolog\u00edas, encontraremos all\u00ed ocultos inmensos tesoros de humanidad, porque el mar y el desierto son desde hace milenios lugares de enriquecimiento rec\u00edproco entre los pueblos y las culturas. \u00a1Ay de nosotros si los convertimos en cementerios donde muera tambi\u00e9n la esperanza! \u00a1Liberemos del mal estos inmensos dep\u00f3sitos de historia y de futuro! \u00a1Multipliquemos los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperaci\u00f3n, luchemos contra quienes se lucran con la desgracia ajena!<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de<strong> Su Santidad Le\u00f3n XIV:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DE SU SANTIDAD EL PAPA LE\u00d3N XIV<\/p>\n\n\n\n<p>A ARGELIA, CAMER\u00daN, ANGOLA Y GUINEA ECUATORIAL<\/p>\n\n\n\n<p>(13-23 DE ABRIL DE 2026)<\/p>\n\n\n\n<p>ENCUENTRO CON LAS AUTORIDADES, LA SOCIEDAD CIVIL Y EL CUERPO DIPLOM\u00c1TICO<\/p>\n\n\n\n<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/p>\n\n\n\n<p>Centro de Convenciones \u00abDjamaa el Djazair\u00bb (Argel)<\/p>\n\n\n\n<p>Lunes, 13 de abril de 2026<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Presidente,<\/p>\n\n\n\n<p>distinguidas autoridades y miembros del Cuerpo Diplom\u00e1tico,<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Se\u00f1oras y se\u00f1ores!<\/p>\n\n\n\n<p>Expreso mi profunda gratitud por la invitaci\u00f3n a visitar Argelia, que me ha llegado justo al inicio de mi ministerio petrino. \u00a1Y gracias por su acogida! Ustedes saben que, como hijo espiritual de San Agust\u00edn, ya he venido dos veces \u2014en 2001 y en 2013\u2014 a Annaba, y estoy agradecido a la Divina Providencia, porque, seg\u00fan su misterioso designio, ha dispuesto que regresara aqu\u00ed como Sucesor de Pedro. Vengo entre ustedes como peregrino de paz, deseoso de encontrarme con el noble pueblo argelino. Somos hermanos y hermanas, porque tenemos el mismo Padre en los cielos: el profundo sentido religioso del pueblo argelino es el secreto de una cultura del encuentro y de la reconciliaci\u00f3n, de la cual tambi\u00e9n mi visita quiere ser un signo. En un mundo lleno de enfrentamientos e incomprensiones, \u00a1encontremos y tratemos de comprendernos, reconociendo que somos una sola familia! Hoy, la sencillez de esta conciencia es la llave para abrir muchas puertas cerradas.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, vengo a ustedes como testigo de la paz y de la esperanza que el mundo anhela ardientemente y que su pueblo siempre ha buscado: un pueblo que nunca ha sido derrotado por sus pruebas, porque est\u00e1 arraigado en ese sentido de solidaridad, de acogida y de comunidad con el que se teje la vida cotidiana de millones de personas humildes y justas. Ellos son los fuertes, ellos son el futuro: quienes no se dejan cegar por el poder y la riqueza, quienes no sacrifican la dignidad de sus conciudadanos por su propia fortuna personal o la de su grupo. En particular, de muchas partes tengo testimonio de c\u00f3mo el pueblo argelino demuestra gran generosidad tanto hacia sus compatriotas como hacia los extranjeros. Esta actitud refleja una hospitalidad profundamente arraigada en las comunidades \u00e1rabes y bereberes, ese deber sagrado que en todas partes desear\u00edamos encontrar como valor social fundamental. Igualmente, la limosna (sadaka) es una pr\u00e1ctica com\u00fan y natural entre ustedes, incluso para quienes tienen medios limitados. En su origen, la palabra sadaka significa justicia: no quedarse con lo propio, sino compartir lo que se tiene, es, de hecho, una cuesti\u00f3n de justicia. Injusto es quien acumula riquezas y permanece indiferente ante los dem\u00e1s. Esta visi\u00f3n de la justicia es sencilla y radical: reconoce en el otro la imagen de Dios. Una religi\u00f3n sin piedad y una vida social sin solidaridad son un esc\u00e1ndalo a los ojos de Dios. Sin embargo, muchas sociedades que se creen avanzadas caen cada vez m\u00e1s en la desigualdad y la exclusi\u00f3n. Las personas y las organizaciones que dominan a los dem\u00e1s \u2014\u00c1frica lo sabe bien\u2014 destruyen el mundo que el Alt\u00edsimo ha creado para que vivamos juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los dram\u00e1ticos acontecimientos hist\u00f3ricos del pasado ofrecen a su pa\u00eds una mirada cr\u00edtica particular sobre los equilibrios mundiales. Si saben entablar un di\u00e1logo con las demandas de todos y solidarizarse con los sufrimientos de tantos pa\u00edses cercanos y lejanos, su experiencia podr\u00e1 contribuir a imaginar y a realizar una mayor justicia entre los pueblos. No multiplicando los malentendidos y los conflictos, sino respetando la dignidad de cada uno y dej\u00e1ndose conmover por el dolor ajeno, podr\u00e1n, de hecho, convertirse en protagonistas de un nuevo rumbo de la historia, hoy m\u00e1s urgente que nunca, ante las continuas violaciones del derecho internacional y las tentaciones neocoloniales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya mis predecesores percibieron con lucidez el alcance trascendental de este desaf\u00edo. Benedicto XVI observ\u00f3 que \u00ablos procesos de globalizaci\u00f3n, si se comprenden y orientan adecuadamente, abren posibilidades sin precedentes de redistribuci\u00f3n a gran escala de la riqueza a nivel mundial; si, por el contrario, est\u00e1n mal orientados, pueden conducir a un aumento de la pobreza y las desigualdades e incluso podr\u00edan desencadenar una crisis global\u00bb (Carta enc. Caritas in veritate, 42). El papa Francisco, por su parte, fortalecido por una larga experiencia entre las contradicciones del Sur global, se\u00f1al\u00f3 la importancia de lo que solo puede entenderse en la periferia de los grandes centros de poder y de decisi\u00f3n: \u00abEs necesario pensar \u2014escrib\u00eda\u2014 en la participaci\u00f3n social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica de manera que incluya a los movimientos populares y anime las estructuras de gobierno locales, nacionales e internacionales con ese torrente de energ\u00eda moral que nace de la participaci\u00f3n de los excluidos en la construcci\u00f3n del destino com\u00fan\u00bb (Carta enc. Fratelli tutti, 169).<\/p>\n\n\n\n<p>Exhorto, pues, a ustedes, quienes tienen autoridad en este pa\u00eds, a no temer esa perspectiva y a promover una sociedad civil viva, din\u00e1mica y libre, en la que se reconozca especialmente a los j\u00f3venes la capacidad de contribuir a ampliar el horizonte de la esperanza para todos. La verdadera fuerza de un pa\u00eds reside en la cooperaci\u00f3n de todos para la realizaci\u00f3n del bien com\u00fan. Las autoridades est\u00e1n llamadas no a dominar, sino a servir al pueblo y a su desarrollo. La acci\u00f3n pol\u00edtica encuentra, pues, su criterio en la justicia, sin la cual no hay paz aut\u00e9ntica, y se expresa en la promoci\u00f3n de condiciones equitativas y dignas para todos. Tambi\u00e9n la Iglesia cat\u00f3lica, con sus comunidades e iniciativas, desea contribuir al bien com\u00fan de Argelia, fortaleciendo su particular identidad de puente entre el Norte y el Sur, entre Oriente y Occidente.<\/p>\n\n\n\n<p>El Mediterr\u00e1neo, por un lado, y el S\u00e1hara, por otro, representan, de hecho, cruces de caminos geogr\u00e1ficos y espirituales de enorme alcance. Si profundizamos en su historia, sin simplificaciones ni ideolog\u00edas, encontraremos all\u00ed ocultos inmensos tesoros de humanidad, porque el mar y el desierto son desde hace milenios lugares de enriquecimiento rec\u00edproco entre los pueblos y las culturas. \u00a1Ay de nosotros si los convertimos en cementerios donde muera tambi\u00e9n la esperanza! \u00a1Liberemos del mal estos inmensos dep\u00f3sitos de historia y de futuro! \u00a1Multipliquemos los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperaci\u00f3n, luchemos contra quienes se lucran con la desgracia ajena! Son ganancias il\u00edcitas, de hecho, las de quienes especulan con la vida humana, cuya dignidad es inviolable. Unamos, pues, nuestras fuerzas, nuestras energ\u00edas espirituales, toda inteligencia y recurso que haga de la tierra y del mar lugares de vida, de encuentro, de maravilla. Que su majestuosa belleza nos toque el coraz\u00f3n; que su aspecto ilimitado nos interrogue sobre la trascendencia. El Mediterr\u00e1neo, el S\u00e1hara y el inmenso cielo que los domina nos susurran que la realidad nos supera por todas partes, que Dios es verdaderamente grande y que todo lo vivimos en su misteriosa presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Este pensamiento tiene enormes consecuencias en la realidad. Son muchos hoy quienes subestiman su alcance. A bien ver, tambi\u00e9n la sociedad argelina conoce la tensi\u00f3n entre el sentido religioso y la vida moderna. Aqu\u00ed, como en todo el mundo, tienden a manifestarse din\u00e1micas opuestas, de fundamentalismo o de secularizaci\u00f3n, por las que muchos pierden el sentido aut\u00e9ntico de Dios y de la dignidad de todas sus criaturas. Entonces los s\u00edmbolos y las palabras religiosas pueden convertirse, por un lado, en lenguajes blasfemos de violencia y opresi\u00f3n, y por otro, en signos sin significado, en el gran mercado de consumos que no sacian.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas polarizaciones absurdas, sin embargo, no deben asustarnos. Hay que enfrentarlas con inteligencia. Son la se\u00f1al de que vivimos un tiempo extraordinario, de gran renovaci\u00f3n, en el que quien mantiene libre el coraz\u00f3n y despierta la conciencia puede extraer de las grandes tradiciones espirituales y religiosas nuevas visiones de la realidad y motivaciones inquebrantables de compromiso. Es necesario educar en el sentido cr\u00edtico y en la libertad, en la escucha y en el di\u00e1logo, en la confianza que nos hace reconocer en el diferente a un compa\u00f1ero de viaje, no a una amenaza. Debemos trabajar por la sanaci\u00f3n de la memoria y la reconciliaci\u00f3n entre antiguos adversarios. Es el don que pido para ustedes, para Argelia y para todo su pueblo, sobre el cual invoco abundantes bendiciones del Alt\u00edsimo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ARGELIA PAPA LE\u00d3N XIV | Multipliquemos los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperaci\u00f3n, luchemos contra quienes lucran con la desgracia ajena, el pedido fue formulada en durante el mensaje compartido por el Santo Padre en el encuentro mantenido con Autoridades, Sociedad Civil y Cuerpo Diplom\u00e1tico. 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