{"id":248643,"date":"2026-04-22T09:13:27","date_gmt":"2026-04-22T12:13:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=248643"},"modified":"2026-04-22T09:13:27","modified_gmt":"2026-04-22T12:13:27","slug":"papa-leon-xiv-no-tengan-miedo-de-anunciar-y-dar-testimonio-del-evangelio-sean-ustedes-los-constructores-de-un-futuro-de-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-no-tengan-miedo-de-anunciar-y-dar-testimonio-del-evangelio-sean-ustedes-los-constructores-de-un-futuro-de-esperanza\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | No tengan miedo de anunciar y dar testimonio del Evangelio, sean ustedes los constructores de un futuro de esperanza"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>GUINEA ECUATORIAL<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | No tengan miedo de anunciar y dar testimonio del Evangelio, sean ustedes los constructores de un futuro de esperanza<\/strong>, as\u00ed lo dijo el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su Homil\u00eda en la ma\u00f1ana de hoy. Celebrada en la Bas\u00edlica de la Inmaculada Concepci\u00f3n, en la ciudad de Mongomo, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201cen esta espl\u00e9ndida bas\u00edlica catedral, dedicada a la Inmaculada Concepci\u00f3n, Madre del Verbo encarnado y Patrona de Guinea Ecuatorial, nos hemos reunido para escuchar la Palabra del Se\u00f1or y celebrar el memorial que \u00c9l nos ha dejado como fuente y culmen de la vida y de la misi\u00f3n de la Iglesia.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La Eucarist\u00eda contiene verdaderamente todo el bien espiritual de la Iglesia: es Cristo, nuestra Pascua, que se nos entrega; es el Pan vivo que nos sacia; es la presencia que nos revela el amor infinito de Dios por toda la familia humana<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong> Continuando, el <strong>Papa <\/strong>agreg\u00f3, <strong><em>\u201cme alegra poder celebrar junto con ustedes, dando gracias al Se\u00f1or por los 170 a\u00f1os de evangelizaci\u00f3n en estas tierras de Guinea Ecuatorial. Se trata de una ocasi\u00f3n propicia para recordar todo el bien que el Se\u00f1or ha realizado y, al mismo tiempo, deseo expresar mi gratitud a los numerosos misioneros, misioneras, sacerdotes diocesanos, catequistas y fieles laicos que han entregado su vida al servicio del Evangelio\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el Pont\u00edfice se\u00f1alaba, <strong><em>\u201c(\u2026) aunque las situaciones personales, familiares y sociales que vivimos no siempre sean favorables, podemos confiar en la obra del Se\u00f1or, que hace brotar la buena semilla de su Reino por caminos que desconocemos, aun cuando parece que todo a nuestro alrededor es est\u00e9ril, e incluso en los momentos de oscuridad. Con esta confianza, arraigada m\u00e1s en la fuerza de su amor que en nuestros m\u00e9ritos, estamos llamados a permanecer fieles al Evangelio, a anunciarlo, a vivirlo en plenitud y a dar testimonio de \u00e9l con alegr\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, preguntaba: <strong><em>\u201c\u00bfCu\u00e1l es el hambre que sentimos? \u00bfDe qu\u00e9 tiene hambre hoy este pa\u00eds? El lema de mi visita es \u201cCristo, Luz de Guinea Ecuatorial, hacia un futuro de esperanza\u201d, y quiz\u00e1 precisamente este sea hoy el hambre mayor: hay hambre de futuro, pero de un futuro habitado por la esperanza, que pueda generar una nueva justicia, que pueda dar frutos de paz y fraternidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, <strong>Le\u00f3n XIV<\/strong> se\u00f1alaba, <strong><em>\u201ces necesario, por tanto, que todos los bautizados se sientan implicados en la obra de evangelizaci\u00f3n, se conviertan en ap\u00f3stoles de la caridad y en testigos de una nueva humanidad. Se trata de participar, con la luz y la fuerza del Evangelio, en el desarrollo integral de esta tierra, en su renovaci\u00f3n, en su transformaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Finalmente, dec\u00eda, \u201cse necesitan cristianos que tomen en sus manos el destino de Guinea Ecuatorial. Por eso quiero animarlos: \u00a1no tengan miedo de anunciar y dar testimonio del Evangelio! Sean ustedes los constructores de un futuro de esperanza<\/em><\/strong><strong><em>, (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DE SU SANTIDAD EL PAPA LE\u00d3N XIV<br>A ARGELIA, CAMER\u00daN, ANGOLA Y GUINEA ECUATORIAL<br>(13-23 DE ABRIL DE 2026))<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SANTA MISA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bas\u00edlica de la Inmaculada Concepci\u00f3n (Mongomo)<br>Mi\u00e9rcoles, 22 de abril de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludo y bendici\u00f3n antes de la Santa Misa en Mongomo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Homil\u00eda del Santo Padre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>_______________________<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><strong>Saludo y bendici\u00f3n antes de la Santa Misa en Mongomo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Buenos d\u00edas. Un saludo muy grande a todos ustedes. Agradezco su presencia, \u00a1qu\u00e9 hermoso encontrarnos todos unidos para alabar al Se\u00f1or, para dar gracias por sus dones, para recibir su bendici\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>Es un d\u00eda bendecido por el Se\u00f1or. Ahora, en este momento, en la presencia de todos ustedes, queremos pedir la bendici\u00f3n sobre cada uno de ustedes y sus familias: vamos a hacerlo durante la celebraci\u00f3n de la Santa Misa. Pero en este momento queremos pedir la bendici\u00f3n del Se\u00f1or sobre esta primera piedra tra\u00edda aqu\u00ed, que ser\u00e1 utilizada para iniciar la construcci\u00f3n de la futura catedral o iglesia de la Ciudad de la Paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros queremos renovar nuestra fe, queremos renovar nuestro compromiso de seguir a Jesucristo, con fidelidad, en su Iglesia \u2014en la Iglesia cat\u00f3lica\u2014. \u00a1Estar todos unidos siempre en la Iglesia cat\u00f3lica!<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces vamos a pedir la bendici\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Derrama Se\u00f1or tu bendici\u00f3n sobre todo tu pueblo, hoy de manera especial sobre esta piedra que representa lo que es la fuerza de la fe, la fuerza que nos une, la fuerza que hace de nosotros hermanos y hermanas en Jesucristo, hijos e hijas del \u00fanico Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Que Dios los bendiga en este d\u00eda, que bendiga esta piedra, que nos ayude a estar siempre unidos en el amor del Se\u00f1or: \u00c9l que nos ha creado, \u00c9l que nos ha hecho sus hijos, \u00c9l que nos acompa\u00f1a siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Y la bendici\u00f3n de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo descienda sobre esta piedra y sobre todos ustedes siempre.<br>_________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Homil\u00eda del Santo Padre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En esta espl\u00e9ndida bas\u00edlica catedral, dedicada a la Inmaculada Concepci\u00f3n, Madre del Verbo encarnado y Patrona de Guinea Ecuatorial, nos hemos reunido para escuchar la Palabra del Se\u00f1or y celebrar el memorial que \u00c9l nos ha dejado como fuente y culmen de la vida y de la misi\u00f3n de la Iglesia. La Eucarist\u00eda contiene verdaderamente todo el bien espiritual de la Iglesia: es Cristo, nuestra Pascua, que se nos entrega; es el Pan vivo que nos sacia; es la presencia que nos revela el amor infinito de Dios por toda la familia humana, que sigue saliendo tambi\u00e9n hoy al encuentro de cada hombre y mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Me alegra poder celebrar junto con ustedes, dando gracias al Se\u00f1or por los 170 a\u00f1os de evangelizaci\u00f3n en estas tierras de Guinea Ecuatorial. Se trata de una ocasi\u00f3n propicia para recordar todo el bien que el Se\u00f1or ha realizado y, al mismo tiempo, deseo expresar mi gratitud a los numerosos misioneros, misioneras, sacerdotes diocesanos, catequistas y fieles laicos que han entregado su vida al servicio del Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos han acogido las expectativas, las preguntas y las heridas de su pueblo, ilumin\u00e1ndolas con la Palabra del Se\u00f1or y convirti\u00e9ndose en signo del amor de Dios en medio de ustedes; con su testimonio de vida, han colaborado a la venida del Reino de Dios, sin miedo a sufrir por su fidelidad a Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una historia que no pueden olvidar, que, por un lado, los une a la Iglesia apost\u00f3lica y universal que los precede y, por otro, los ha acompa\u00f1ado para que ustedes mismos se conviertan en protagonistas del anuncio del Evangelio y del testimonio de la fe, cumpliendo aquellas palabras prof\u00e9ticas pronunciadas en tierra africana por el&nbsp;Papa san Pablo VI: \u00abVosotros africanos, ya sois misioneros para vosotros mismos. La Iglesia de Cristo est\u00e1 verdaderamente arraigada en esta tierra bendita\u00bb (<em>Homil\u00eda al concluir el Simposio de Obispos de \u00c1frica<\/em>, Kampala, Uganda, 31 julio 1969).<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta perspectiva, est\u00e1n llamados a continuar hoy el camino trazado por los misioneros, los pastores y los laicos que los han precedido. A todos y a cada uno se les pide un compromiso personal que abarque la vida por completo, para que la fe, celebrada de manera tan festiva en sus comunidades y en sus liturgias, alimente sus actividades caritativas y la responsabilidad hacia el pr\u00f3jimo, para la promoci\u00f3n del bien de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este compromiso requiere perseverancia, cuesta esfuerzo, a veces sacrificio, pero es el signo de que somos verdaderamente la Iglesia de Cristo. La primera lectura que hemos escuchado nos narra en pocos vers\u00edculos c\u00f3mo una Iglesia que anuncia con alegr\u00eda y sin temor el Evangelio es tambi\u00e9n una Iglesia que, precisamente por eso, puede ser perseguida (cf.&nbsp;<em>Hch<\/em>&nbsp;8,1-8). Pero, por otra parte, el mismo libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles nos dice que, mientras los cristianos se ven obligados a huir y se dispersan, much\u00edsimos se acercan a la Palabra del Se\u00f1or y pueden ver con sus propios ojos que los enfermos en el cuerpo y en el esp\u00edritu son sanados. Esos son los signos prodigiosos de la presencia de Dios, que generan gran alegr\u00eda en toda la ciudad (cf. vv. 6-8).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, hermanos y hermanas, aunque las situaciones personales, familiares y sociales que vivimos no siempre sean favorables, podemos confiar en la obra del Se\u00f1or, que hace brotar la buena semilla de su Reino por caminos que desconocemos, aun cuando parece que todo a nuestro alrededor es est\u00e9ril, e incluso en los momentos de oscuridad. Con esta confianza, arraigada m\u00e1s en la fuerza de su amor que en nuestros m\u00e9ritos, estamos llamados a permanecer fieles al Evangelio, a anunciarlo, a vivirlo en plenitud y a dar testimonio de \u00e9l con alegr\u00eda. Dios no nos privar\u00e1 de los signos de su presencia y, una vez m\u00e1s, como nos dijo Jes\u00fas en el Evangelio que acabamos de escuchar, ser\u00e1 para nosotros \u201cel pan de vida\u201d que saciar\u00e1 nuestra hambre (cf.&nbsp;<em>Jn&nbsp;<\/em>6,35).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el hambre que sentimos? \u00bfDe qu\u00e9 tiene hambre hoy este pa\u00eds? El lema de mi visita es \u201cCristo, Luz de Guinea Ecuatorial, hacia un futuro de esperanza\u201d, y quiz\u00e1 precisamente este sea hoy el hambre mayor: hay hambre de futuro, pero de un futuro habitado por la esperanza, que pueda generar una nueva justicia, que pueda dar frutos de paz y fraternidad. Y no se trata de un futuro desconocido, que debamos esperar de forma pasiva, sino de un porvenir que precisamente nosotros, con la gracia de Dios, estamos llamados a construir. El futuro de Guinea pasa por las decisiones que ustedes toman; est\u00e1 confiado a su sentido de la responsabilidad y al compromiso compartido de custodiar la vida y la dignidad de cada persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario, por tanto, que todos los bautizados se sientan implicados en la obra de evangelizaci\u00f3n, se conviertan en ap\u00f3stoles de la caridad y en testigos de una nueva humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de participar, con la luz y la fuerza del Evangelio, en el desarrollo integral de esta tierra, en su renovaci\u00f3n, en su transformaci\u00f3n. Son muchas las riquezas naturales que el Creador les ha dado; los exhorto a cooperar para que puedan ser una bendici\u00f3n para todos. Que el Se\u00f1or los ayude a convertirse cada vez m\u00e1s en una sociedad en la que cada uno, seg\u00fan sus respectivas responsabilidades, trabaje al servicio del bien com\u00fan y no de intereses particulares, superando las desigualdades entre privilegiados y desfavorecidos. Que crezcan los espacios de libertad y que se salvaguarde siempre la dignidad de la persona humana; pienso en los m\u00e1s pobres, en las familias en dificultad; pienso en los reclusos, a menudo obligados a vivir en condiciones preocupantes de higiene y de sanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, se necesitan cristianos que tomen en sus manos el destino de Guinea Ecuatorial. Por eso quiero animarlos: \u00a1no tengan miedo de anunciar y dar testimonio del Evangelio! Sean ustedes los constructores de un futuro de esperanza, de paz y de reconciliaci\u00f3n, continuando la obra que los misioneros comenzaron hace 170 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Que la Virgen Mar\u00eda Inmaculada los acompa\u00f1e en este camino. Que ella interceda por ustedes y los haga disc\u00edpulos generosos y alegres de Cristo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GUINEA ECUATORIAL PAPA LE\u00d3N XIV | No tengan miedo de anunciar y dar testimonio del Evangelio, sean ustedes los constructores de un futuro de esperanza, as\u00ed lo dijo el Santo Padre al compartir su Homil\u00eda en la ma\u00f1ana de hoy. 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