{"id":249110,"date":"2026-06-06T08:00:00","date_gmt":"2026-06-06T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249110"},"modified":"2026-06-06T09:41:00","modified_gmt":"2026-06-06T12:41:00","slug":"papa-leon-xiv-vengo-entre-ustedes-para-confirmar-alentar-e-inspirar-una-renovada-fidelidad-de-los-creyentes-al-evangelio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-vengo-entre-ustedes-para-confirmar-alentar-e-inspirar-una-renovada-fidelidad-de-los-creyentes-al-evangelio\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>ESPA\u00d1A<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre en su mensaje compartido en el encuentro con las autoridades, la sociedad civil y con el cuerpo diplom\u00e1tico. El mismo se desarroll\u00f3 en el Palacio Real de Madrid y marca el inicio de su cuarto viaje Apost\u00f3lico, donde se refiri\u00f3 a las ra\u00edces cristianas del pa\u00eds ib\u00e9rico, el legado de Teresa de \u00c1vila, Juan de la Cruz e Ignacio de Loyola, invitando a apostar por el di\u00e1logo y a abandonar las divisiones y la polarizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> luego de agradecer la invitaci\u00f3n a visitar el pa\u00eds, dec\u00eda en Espa\u00f1a lo espera, <strong><em>\u201cun itinerario en varias etapas, cada una de las cuales revelar\u00e1 alg\u00fan aspecto de la riqueza multifac\u00e9tica de un gran pa\u00eds que, desde hace casi dos milenios, ha acogido la Palabra del Evangelio. La tradici\u00f3n siempre ha vinculado la primera evangelizaci\u00f3n de la Pen\u00ednsula ib\u00e9rica a la predicaci\u00f3n del ap\u00f3stol Santiago el Mayor\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, dec\u00eda, <strong><em>\u201cvengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, as\u00ed como una reconciliaci\u00f3n y una cooperaci\u00f3n m\u00e1s profundas entre las distintas fuerzas de esta Naci\u00f3n. El mensaje de paz que en estos tiempos, por desgracia, resuena para algunos como ingenuo y para otros como provocador, encuentra acogida en quienes no se encierran en ideolog\u00edas prefabricadas, sino que se abren a la verdad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, en otro p\u00e1rrafo, el <strong>Papa<\/strong> compart\u00eda, <strong><em>\u201cnuestra \u00e9poca, que en apariencia se ve sacudida por terribles desequilibrios y conflictos, clama en lo m\u00e1s profundo por la paz, por un nuevo conocimiento de la persona humana y de su dignidad inviolable, por la civilizaci\u00f3n del amor (cf.&nbsp;Magnifica humanitas, 186). Hoy, la tentaci\u00f3n de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir; la dignidad humana no deja de ser violada. Por eso necesitamos cultura, interioridad, una educaci\u00f3n libre y de calidad, necesitamos trascendencia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> expres\u00f3, <strong><em>\u201cinvito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones est\u00e9riles a la apreciaci\u00f3n fecunda de la complejidad. Veo aqu\u00ed una vocaci\u00f3n espec\u00edfica de Europa, de la que Espa\u00f1a es protagonista original y fundamental\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ENCUENTRO CON LAS AUTORIDADES, CON LA SOCIEDAD CIVIL Y CON EL CUERPO DIPLOM\u00c1TICO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Palacio Real de Madrid<br>S\u00e1bado, 6 de junio de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Majestades,<br>Altezas Reales,<br>distinguidas Autoridades y miembros del Cuerpo Diplom\u00e1tico,<br>se\u00f1oras y se\u00f1ores:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Doy gracias al Se\u00f1or por este encuentro y expreso mi agradecimiento por la invitaci\u00f3n a realizar este viaje apost\u00f3lico a Espa\u00f1a: un itinerario en varias etapas, cada una de las cuales revelar\u00e1 alg\u00fan aspecto de la riqueza multifac\u00e9tica de un gran pa\u00eds que, desde hace casi dos milenios, ha acogido la Palabra del Evangelio. La tradici\u00f3n siempre ha vinculado la primera evangelizaci\u00f3n de la Pen\u00ednsula ib\u00e9rica a la predicaci\u00f3n del ap\u00f3stol Santiago el Mayor. Este v\u00ednculo reviste una importancia teol\u00f3gica considerable, porque expresa la conciencia de la Iglesia local de estar en continuidad con la misi\u00f3n apost\u00f3lica nacida en Pentecost\u00e9s. El v\u00ednculo antiqu\u00edsimo entre la fe cristiana y esta tierra, si bien por un lado no agota la multiforme identidad de vuestro pueblo, por otro ha moldeado profundamente su cultura y representa una fuente de esperanza y de orientaci\u00f3n entre los desaf\u00edos que hoy, como familia humana, debemos afrontar juntos. Pienso en las expresiones de la fe popular que, en cada ciudad y pueblo, representan una aut\u00e9ntica dramaturgia de la salvaci\u00f3n al ritmo del a\u00f1o y en los diversos contextos de la vida. Junto con el patrimonio art\u00edstico y musical, con las m\u00faltiples cofrad\u00edas y asociaciones de car\u00e1cter caritativo, dan testimonio del fecundo encuentro entre Jesucristo y vuestro pueblo. \u00a1Es un pueblo lleno de pasi\u00f3n, que ama la vida y lo manifiesta!<\/p>\n\n\n\n<p>Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, as\u00ed como una reconciliaci\u00f3n y una cooperaci\u00f3n m\u00e1s profundas entre las distintas fuerzas de esta Naci\u00f3n. De hecho, su propia historia sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad. El mensaje de paz que en estos tiempos, por desgracia, resuena para algunos como ingenuo y para otros como provocador, encuentra acogida en quienes no se encierran en ideolog\u00edas prefabricadas, sino que se abren a la verdad. Como nos ha ense\u00f1ado el&nbsp;Papa Francisco, existe, en efecto, \u00abuna tensi\u00f3n bipolar entre la idea y la realidad. La realidad simplemente es, la idea se elabora. Entre las dos se debe instaurar un di\u00e1logo constante, evitando que la idea termine separ\u00e1ndose de la realidad. Es peligroso vivir en el reino de la sola palabra, de la imagen, del sofisma\u00bb (<em>Evangelii gaudium<\/em>, 231). De hecho \u2014conclu\u00eda\u2014, \u00abla realidad es superior a la idea\u00bb (<em>ib\u00edd<\/em>.). La verdad es siempre m\u00e1s grande que nosotros y por eso nos sorprende y nos atrae hacia caminos de purificaci\u00f3n y reconciliaci\u00f3n, en los que el di\u00e1logo con los dem\u00e1s \u2014y con el Otro con may\u00fascula\u2014 se vuelve fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, quisiera referirme a dos figuras de este pa\u00eds que, desde hace cinco siglos, nutren la vida de la Iglesia y la b\u00fasqueda espiritual de muchos, incluso m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras visibles. Se trata de Juan de la Cruz y Teresa de \u00c1vila, que se hicieron amigos en la pasi\u00f3n por el Misterio divino. La suya es una m\u00edstica con los ojos abiertos, es decir, no ajena a la historia, sino que, por el contrario, lleva a la ra\u00edz de las cuestiones, al coraz\u00f3n de la realidad. En particular, al interpretar las transformaciones y soportar las tensiones que hacen tan oscura nuestra \u00e9poca, nos ayuda el tema de la noche, tan querido por san Juan de la Cruz, cuyo A\u00f1o Jubilar estamos celebrando. En su sed de luz, parad\u00f3jicamente, aprendi\u00f3 a apreciar la oscuridad \u2014\u00abnoche dichosa\u00bb (<em>Noche oscura<\/em>, 3)\u2014 como el tiempo en que el alma se libera de lo que presum\u00eda de conocer y poseer. Tambi\u00e9n hoy lo que m\u00e1s nos asusta, lo que en muchos provoca la oscuridad de la raz\u00f3n y la violencia de las emociones, es lo desconocido, ante lo cual puede prevalecer la sensaci\u00f3n de no tener ya mapas, la desorientaci\u00f3n. Por eso se necesitan, tambi\u00e9n en la vida p\u00fablica, hombres y mujeres que intuyan, en la oscuridad, la luz; en el fin, un posible comienzo, casi el irrumpir de una verdad como luz que a\u00fan ciega, pero que \u2014si confiamos y encontramos paz\u2014 nos llevar\u00e1 delicadamente hacia s\u00ed misma: \u00ab\u00a1Oh noche que guiaste! \u00a1Oh noche amable m\u00e1s que la alborada! \u00a1Oh noche que juntaste Amado con amada, amada en el Amado transformada!\u00bb (<em>ib\u00edd<\/em>., 5).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra \u00e9poca, que en apariencia se ve sacudida por terribles desequilibrios y conflictos, clama en lo m\u00e1s profundo por la paz, por un nuevo conocimiento de la persona humana y de su dignidad inviolable, por la civilizaci\u00f3n del amor (cf.&nbsp;<em>Magnifica humanitas<\/em>, 186).<\/p>\n\n\n\n<p>Santa Teresa describe este mismo itinerario con la imagen del castillo interior. Avanzando de habitaci\u00f3n en habitaci\u00f3n hacia el lugar m\u00e1s \u00edntimo \u2014es decir, cada uno hacia su propio coraz\u00f3n, santuario de la verdad\u2014, el espacio se ampl\u00eda, la mente se abre, las contradicciones se resuelven, las tensiones se disuelven, los dem\u00e1s encuentran su lugar, el universo se convierte en hogar. No se trata de una huida intimista, sino de una apertura radical al&nbsp;<em>totus Alius et semper Novus<\/em>, que se realiza cuando volvemos a nosotros mismos. Esta dimensi\u00f3n del ser humano es la raz\u00f3n por la que hay que proteger la libertad religiosa y de conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, la tentaci\u00f3n de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir; la dignidad humana no deja de ser violada. Por eso necesitamos cultura, interioridad, una educaci\u00f3n libre y de calidad, necesitamos trascendencia. Y, sin embargo, desde estas noches oscuras, hombres y mujeres fieles a la verdad se han visto impulsados a avanzar de estancia en estancia hasta el punto en que, en la conciencia, la justicia y la paz se abrazan. Es de su libertad que aprendemos a ser libres.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia cat\u00f3lica est\u00e1 al servicio de esta sed del coraz\u00f3n humano. No de forma impositiva, sino con el testimonio evang\u00e9lico respaldado por una multitud de m\u00e1rtires y santos, y hoy est\u00e1 dispuesta a ponerse al servicio del futuro de un pueblo que busca la reconciliaci\u00f3n y la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Invito a todos, por amor a la verdad, a abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones est\u00e9riles a la apreciaci\u00f3n fecunda de la complejidad. Veo aqu\u00ed una vocaci\u00f3n espec\u00edfica de Europa, de la que Espa\u00f1a es protagonista original y fundamental. Es el regalo que el Viejo Continente puede hacer al mundo si quiere permanecer joven, pues joven es quien siente que tiene un futuro y una misi\u00f3n que a\u00fan interpelan. Apreciar la complejidad y estudiarla, aprender a no negarla y a vivirla como una bendici\u00f3n, huir de esos enfoques identitarios que parecen aclararlo todo, pero que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos: he aqu\u00ed la tarea de quien tiene una gran historia a sus espaldas. Las nuevas tecnolog\u00edas se han convertido en un entorno artificial en el que nuestras opciones fundamentales se ponen a prueba: en su interior, los prejuicios se exacerban, el pensamiento cr\u00edtico se debilita, los intereses prepotentes siembran pulsiones de muerte. Por otra parte, el bien puede resistir y comunicarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario, sobre todo por parte de quienes tienen responsabilidades econ\u00f3micas, pol\u00edticas e institucionales, dar un salto cualitativo, un cambio de rumbo en las inversiones destinadas a la escuela, la universidad y la investigaci\u00f3n, a las comunidades locales y a la sociedad civil como semillero de participaci\u00f3n y mediaci\u00f3n cultural. La seguridad, que con demasiada frecuencia nos ilusionamos que provenga de las armas y los muros, madura m\u00e1s bien al aprender a avanzar junto al otro, a crecer juntos, codo con codo. Vuestra propia historia lo atestigua. La presencia del islam en la Pen\u00ednsula ib\u00e9rica, por ejemplo, constituy\u00f3 una realidad pol\u00edtica, cultural y religiosa de larga duraci\u00f3n. Durante ese periodo no s\u00f3lo hubo confrontaci\u00f3n, sino que se intent\u00f3 crear un espacio de contacto, conversaci\u00f3n y di\u00e1logo sobre el sentido de la verdad entre cristianos, musulmanes y jud\u00edos. En la escuela de traductores de Alfonso X el Sabio, expertos pertenecientes a las tres religiones colaboraron en la traducci\u00f3n del rico patrimonio \u00e1rabe, griego y hebreo, contribuyendo a la difusi\u00f3n de textos como, entre otros, los de los fil\u00f3sofos Averroes (1126-1198) y Maim\u00f3nides (1138-1204). En particular, ciudades como C\u00f3rdoba y Toledo se convirtieron en lugares de mediaci\u00f3n entre lenguas, religiones y saberes. Pero esta es la verdad que cuentan las ciudades europeas, su estratificaci\u00f3n hist\u00f3rica, el tejido de solidaridad que a lo largo de los siglos ha conformado sus diferencias, transformando los inevitables conflictos en puntos de partida.<\/p>\n\n\n\n<p>Como nos ense\u00f1\u00f3 otro noble hijo de esta tierra, en las pruebas y los fracasos es posible replantearse todo: Ignacio de Loyola tuvo esta audacia, dando cr\u00e9dito a las desolaciones y consolaciones de su coraz\u00f3n, en un ejercicio de discernimiento e imaginaci\u00f3n por el cual prefiri\u00f3 la paz a las armas y los santos a los poderosos. Comprendi\u00f3 que el bien al que se sent\u00eda atra\u00eddo no era ut\u00f3pico, y entonces su crisis se transform\u00f3 en gracia. Lo mismo puede suceder con las \u201cnovedades\u201d que nos inquietan hoy y sobre las que nuestras sensibilidades est\u00e1n divididas. \u00abEvitemos las palabras que humillan o enfrentan. Optemos por la claridad que ilumina y la franqueza que abre caminos. No bendigamos entusiasmos ingenuos ni alimentemos miedos est\u00e9riles. M\u00e1s bien, indiquemos criterios de discernimiento \u2014la dignidad de la persona, el destino universal de los bienes, la opci\u00f3n por los pobres, el cuidado de la Casa com\u00fan, la paz\u2014 y traduzc\u00e1moslos en pr\u00e1cticas: planificaci\u00f3n responsable, evaluaciones del impacto humano y social, inclusi\u00f3n de los m\u00e1s fr\u00e1giles, alfabetizaci\u00f3n digital, investigaci\u00f3n e industria orientadas a la justicia y la paz\u00bb (<em>Magnifica humanitas<\/em>, 14).<\/p>\n\n\n\n<p>Majestades, Altezas Reales, se\u00f1oras y se\u00f1ores, expreso mi agradecimiento a vuestro pa\u00eds por su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos. Al mismo tiempo, animo a cultivar tambi\u00e9n en su interior el di\u00e1logo y la amistad social, a tener en cuenta las perspectivas de los pobres y los j\u00f3venes al imaginar el futuro, a armonizar las demandas de autonom\u00eda y de unidad, y a impulsar el proceso de uni\u00f3n europea, no en oposici\u00f3n a otras potencias, sino como un don para toda la familia humana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Que Dios bendiga a Espa\u00f1a!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPA\u00d1A PAPA LE\u00d3N XIV | Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre en su mensaje compartido en el encuentro con las autoridades, la sociedad civil y con el cuerpo diplom\u00e1tico. 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