{"id":249113,"date":"2026-06-06T16:31:20","date_gmt":"2026-06-06T19:31:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249113"},"modified":"2026-06-06T16:31:20","modified_gmt":"2026-06-06T19:31:20","slug":"papa-leon-xiv-las-palabras-de-jesus-son-tambien-una-invitacion-a-cultivar-un-corazon-sensible-ante-las-necesidades-de-los-demas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-las-palabras-de-jesus-son-tambien-una-invitacion-a-cultivar-un-corazon-sensible-ante-las-necesidades-de-los-demas\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Las palabras de Jes\u00fas son tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n a cultivar un coraz\u00f3n sensible ante las necesidades de los dem\u00e1s"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>ESPA\u00d1A<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Las palabras de Jes\u00fas son tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n a cultivar un coraz\u00f3n sensible ante las necesidades de los dem\u00e1s<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al momento de compartir su visita a los operadores y asistidos del proyecto social \u201cCedia 24 horas\u201d. En su segunda actividad programada, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> llegaba al centro de asistencia que es gestionado por C\u00e1ritas y se encuentra ubicado en el sur de Madrid, capital de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa <\/strong>dec\u00eda,<strong> <em>\u201csinceramente estoy muy contento de comenzar aqu\u00ed mi visita a Madrid. Como lema para esta visita se han elegido las palabras de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u00abAlzad la mirada\u00bb (Jn&nbsp;4,35). Son una invitaci\u00f3n a contemplar los campos que, maduros, esperan la cosecha, y nos recuerdan que la caridad no admite demoras. Si no se cosecha cuando el trigo est\u00e1 maduro, la cosecha se pierde, y esta es nuestra responsabilidad ante quienes est\u00e1n necesitados (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201cno es posible olvidar a los pobres si no queremos salir fuera de la corriente viva de la Iglesia que brota del Evangelio y fecunda todo momento hist\u00f3rico\u00bb (Dilexi te, 15). Las palabras de Jes\u00fas son tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n a cultivar un coraz\u00f3n sensible ante las necesidades de los dem\u00e1s (cf.&nbsp;Sal&nbsp;112,1-9), manteniendo vivo en nosotros el deseo del bien que Dios ha puesto en nuestra propia humanidad y que la fe libera y fortalece\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de<strong> Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VISITA A LOS OPERADORES Y ASISTIDOSDEL PROYECTO SOCIAL \u201cCEDIA 24 HORAS\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>SALUDO DEL SANTO PADRE<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Centro de Informaci\u00f3n y Acogida (Madrid)<br>S\u00e1bado, 6 de junio de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Eminencia,<br>Excelencias,<br>queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sinceramente estoy muy contento de comenzar aqu\u00ed mi visita a Madrid. Como ha dicho Su Eminencia, quien est\u00e1&nbsp;<em>en<\/em>&nbsp;Madrid, es&nbsp;<em>de<\/em>&nbsp;Madrid. Y por tanto yo tambi\u00e9n estoy entre vosotros como un madrile\u00f1o m\u00e1s: gracias, Madrid, por esta bienvenida. Una bienvenida que me hace sentir parte de una gran y maravillosa familia en la que, como en todas las familias, ocurren milagros de amor. En particular en esta casa, donde nadie se queda solo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, la alegr\u00eda y el dolor de cada uno son la alegr\u00eda y el dolor de todos y, al escucharnos mutuamente, afrontamos juntos los retos, sin ignorar la complejidad de las situaciones y, al mismo tiempo, sin dejar de lado las exigencias de la caridad y de la justicia, \u00aben di\u00e1logo con todos los que se preocupan seriamente por el hombre y su mundo\u00bb (<em>Deus caritas est<\/em>, 27). As\u00ed el CEDIA recorre el camino del Evangelio, siguiendo las huellas de Jes\u00fas, el Hijo de Dios que se hizo hombre no s\u00f3lo para sanar nuestras enfermedades y miserias, sino para hacerlas suyas \u2014excepto el pecado\u2014, viviendo como uno de nosotros en la debilidad e identific\u00e1ndose con toda persona que sufre, hasta el punto de decirnos: \u00abCada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, conmigo lo hicisteis\u00bb (<em>Mt&nbsp;<\/em>25,40).<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido podemos interpretar las palabras que acabamos de escuchar en el canto: \u00abEn cada sue\u00f1o te busqu\u00e9, y ninguno fue en balde\u00bb. Ellas sintetizan muy bien los testimonios que hemos escuchado y el trabajo que se lleva a cabo aqu\u00ed cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, gracias a un sue\u00f1o y a una peque\u00f1a puerta abierta \u2014peque\u00f1a en tama\u00f1o, pero inmensa en misericordia, como ha dicho Su Eminencia\u2014, Niurka les ha dado a Ares y Atenea la vida, su amor de madre, la gracia del Bautismo y la promesa de un futuro feliz.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a un sue\u00f1o y a esa misma peque\u00f1a puerta, Khadri ha atravesado el oscuro t\u00fanel de la pandemia y un viaje lleno de inc\u00f3gnitas. Con la ayuda de quienes le tendieron la mano, demostr\u00e1ndole que lo apreciaban y cre\u00edan en \u00e9l, ha encontrado un trabajo y, sobre todo, ha recuperado las ganas no s\u00f3lo de seguir adelante, sino tambi\u00e9n de servir a su vez de apoyo a otros, tal y como otros lo han apoyado a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias tambi\u00e9n a un sue\u00f1o y a esa misma peque\u00f1a puerta, cada d\u00eda Alicia y los dem\u00e1s voluntarios del&nbsp;<em>Proyecto Esperanza<\/em>&nbsp;ayudan a tantas mujeres a recuperar la dignidad, la autonom\u00eda, la esperanza y el respeto por el valor sagrado de su persona, y a iniciar una nueva vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n los s\u00edmbolos que me hab\u00e9is regalado son un mensaje para todos: la cinta con los nombres de los ni\u00f1os expresa la alegr\u00eda que cada nacimiento trae al mundo; el permiso de residencia cuenta una historia de esfuerzo, pero sobre todo de compromiso, honestidad y acogida; las sandalias, que recuerdan el encuentro de Mois\u00e9s con Dios en el Horeb (cf.&nbsp;<em>\u00c9x<\/em>&nbsp;3,1-6), evoca la \u201ctierra sagrada\u201d que estamos obligados a respetar en toda existencia humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso os doy las gracias de coraz\u00f3n a todos vosotros por haber compartido experiencias dolorosas, pero sobre todo llenas de luz, que reflejan, como espejos, la caridad de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Vuestros testimonios nos abren una ventana a un panorama inmenso, poblado por un sinf\u00edn de madres como Niurka, de ni\u00f1os y ni\u00f1as, de mujeres y hombres, de voluntarios y voluntarias: tantas personas, tantos hermanos y hermanas, tantas historias, tan numerosas que, como dice san Juan: \u00abSi se escribieran una por una, pienso que ni el mundo entero podr\u00eda contener los libros que habr\u00eda que escribirse\u00bb (<em>Jn&nbsp;<\/em>21,25). Y la comparaci\u00f3n con el Evangelio no es forzada, porque en estas historias contin\u00faan las \u00abcosas [que] hizo Jes\u00fas\u00bb (<em>ib\u00edd<\/em>.) a quien se refiere el Evangelista.<\/p>\n\n\n\n<p>El Arzobispo, en su intervenci\u00f3n, ha evocado el camino que desde Bel\u00e9n lleva al Para\u00edso. Madrid es tambi\u00e9n famosa por los belenes que la adornan en la \u00e9poca de Navidad. Su belleza, sin embargo, es s\u00f3lo una p\u00e1lida expresi\u00f3n de una maravilla a\u00fan m\u00e1s grande y profunda, que hoy encontramos aqu\u00ed. Las luces, las voces y los sonidos que durante las fiestas navide\u00f1as nos llegan al coraz\u00f3n y nos humedecen los ojos, en realidad los llevamos dentro, con nosotros y entre nosotros durante todo el a\u00f1o, y hoy est\u00e1n m\u00e1s vivos y encendidos que nunca en estos espacios, alrededor de este \u201cbel\u00e9n\u201d sencillo y acogedor que, con la ayuda de Dios, vosotros segu\u00eds preparando d\u00eda a d\u00eda \u2014es m\u00e1s, literalmente d\u00eda y noche\u2014 para Jes\u00fas, presente en las personas que se asoman al umbral del Centro en busca de ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Como lema para esta visita se han elegido las palabras de Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u00abAlzad la mirada\u00bb (<em>Jn&nbsp;<\/em>4,35).<\/p>\n\n\n\n<p>Son una invitaci\u00f3n a contemplar los campos que, maduros, esperan la cosecha, y nos recuerdan que la caridad no admite demoras. Si no se cosecha cuando el trigo est\u00e1 maduro, la cosecha se pierde, y esta es nuestra responsabilidad ante quienes est\u00e1n necesitados: una responsabilidad que consagra cada encuentro con el otro como un&nbsp;<em>kair\u00f3s<\/em>, un momento de gracia \u00fanico e irrepetible para amar, que no hay que perder ni posponer. El amor de Cristo nos empuja hacia los hermanos (cf.&nbsp;<em>2 Co<\/em>&nbsp;5,14) y la caridad y la solicitud con que respondemos a sus impulsos son la prueba de nuestra fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Si lo pensamos bien, en realidad, \u00abtambi\u00e9n los cristianos, en muchas ocasiones, se dejan contagiar por actitudes marcadas por ideolog\u00edas mundanas o por posicionamientos pol\u00edticos y econ\u00f3micos que llevan a injustas generalizaciones y a conclusiones enga\u00f1osas. El hecho de que el ejercicio de la caridad resulte despreciado o ridiculizado, como si se tratase de la fijaci\u00f3n de algunos y no del n\u00facleo incandescente de la misi\u00f3n eclesial, me hace pensar que siempre es necesario volver a leer el Evangelio, para no correr el riesgo de sustituirlo con la mentalidad mundana. No es posible olvidar a los pobres si no queremos salir fuera de la corriente viva de la Iglesia que brota del Evangelio y fecunda todo momento hist\u00f3rico\u00bb (<em>Dilexi te<\/em>, 15).<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras de Jes\u00fas son tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n a cultivar un coraz\u00f3n sensible ante las necesidades de los dem\u00e1s (cf.&nbsp;<em>Sal&nbsp;<\/em>112,1-9), manteniendo vivo en nosotros el deseo del bien que Dios ha puesto en nuestra propia humanidad y que la fe libera y fortalece. El&nbsp;Papa Francisco&nbsp;dec\u00eda al respecto: \u00abFrente al misterio de la vida personal y a los desaf\u00edos de la sociedad, el que cree exulta, tiene una pasi\u00f3n, un sue\u00f1o que cultivar, un inter\u00e9s que impulsa a comprometerse en primera persona\u00bb (<em>Homil\u00eda, Marsella, 23 septiembre 2023<\/em>), y advert\u00eda sobre el peligro de un \u00abcoraz\u00f3n aburrido, fr\u00edo, acomodado a una vida tranquila, que se blinda en la indiferencia y se vuelve impermeable, que se endurece\u00bb (<em>ib\u00edd<\/em>.). Un coraz\u00f3n vivo es c\u00e1lido y palpitante, y da vida. Un coraz\u00f3n fr\u00edo est\u00e1 inm\u00f3vil, ya no bombea sangre, y provoca la muerte de la persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero quisiera subrayar un \u00faltimo aspecto de la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or: en efecto, es tambi\u00e9n una llamada a mirar a los que sufren a los ojos y a hacer de la ayuda ante todo un encuentro de hermanos unidos en el \u00fanico abrazo del Padre. Tambi\u00e9n sobre esto el&nbsp;Papa Francisco&nbsp;insisti\u00f3 mucho. Solicitaba: \u00abCuando t\u00fa das limosna, \u00bfmiras a los ojos del mendigo? \u00bfLe tocas la mano para sentir su carne?\u00bb (<em>\u00c1ngelus, 27 octubre 2024<\/em>) y conclu\u00eda: \u00abLa limosna no es beneficencia. El que recibe m\u00e1s gracia de la limosna es el que la da, porque se hace mirar por los ojos del Se\u00f1or\u00bb (<em>ib\u00edd<\/em>.). Los que aman de verdad \u00abno se limitan a dar algo; escuchan, dialogan, intentan comprender la situaci\u00f3n y sus causas [\u2026]. Est\u00e1n atentos a las necesidades materiales y tambi\u00e9n espirituales, a la promoci\u00f3n integral de la persona\u00bb (<em>Mensaje para la VII Jornada Mundial de los Pobres, 13 junio 2023<\/em>, 5).<\/p>\n\n\n\n<p>Y podr\u00edamos concluir mirando a Mar\u00eda, en cuya caridad todo esto encuentra cumplimiento: en su amor sol\u00edcito en Can\u00e1 (cf.&nbsp;<em>Jn&nbsp;<\/em>2,1-11), anhelante tras los pasos de su Hijo (cf.&nbsp;<em>Lc<\/em>&nbsp;2,41-49; 8,19-21), cercano y part\u00edcipe hasta el final al pie de la cruz (cf.&nbsp;<em>Jn&nbsp;<\/em>19,25-27). A Ella os conf\u00edo a cada uno de vosotros y vuestro trabajo, en esta tierra que le est\u00e1 consagrada, deseando que el esp\u00edritu de su maternidad universal anime cada vez m\u00e1s el grito de la fe. A Ella dig\u00e1mosle: \u00abEns\u00e9\u00f1anos a verte siempre Madre, manantial de misericordia, regazo de perd\u00f3n, abrazo de la esperanza, puerta de la Gloria\u00bb (<em>Oraci\u00f3n de san Juan Pablo II a la Almudena, 15 junio 1993<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien, antes de dar la bendici\u00f3n, vamos a rezar la oraci\u00f3n que Jesucristo nos ense\u00f1\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Padre Nuestro<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Felicidades a todos, muchas gracias por este testimonio de amor.<br>______________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras del Santo Padre en la Parroquia de la Crucifixi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muchas gracias, es un gusto estar aqu\u00ed. Estoy muy contento de esta primera visita en la Archidi\u00f3cesis de Madrid; de empezar tambi\u00e9n en una parroquia que se llama Crucifixi\u00f3n, que es se\u00f1al no de muerte sino de esperanza, de nueva vida, de resurrecci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n que Jes\u00fas ofrece a todos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Agradezco much\u00edsimo a todas las asociaciones representadas aqu\u00ed, gracias por este hermoso servicio que hac\u00e9is, porque este es el signo de la esperanza en el mundo de hoy. Es el Evangelio vivo que todos queremos ver, todos queremos sentir, experimentar, pero que muchas veces es perdido u olvidado por la gran indiferencia que afecta a nuestra sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Vosotros ten\u00e9is en vuestras manos esa gran posibilidad de ofrecer esperanza: a nosotros y a todo el mundo, y gracias por eso. Gracias por los sacrificios, gracias por decir \u201cs\u00ed\u201d a Jes\u00fas Crucificado, gracias por abrazar la Cruz para as\u00ed llegar ustedes, nosotros y todos, caminando juntos a la esperanza y a la alegr\u00eda de la Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPA\u00d1A PAPA LE\u00d3N XIV | Las palabras de Jes\u00fas son tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n a cultivar un coraz\u00f3n sensible ante las necesidades de los dem\u00e1s, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre al momento de compartir su visita a los operadores y asistidos del proyecto social \u201cCedia 24 horas\u201d. 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