{"id":249166,"date":"2026-06-10T14:26:52","date_gmt":"2026-06-10T17:26:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249166"},"modified":"2026-06-10T14:26:52","modified_gmt":"2026-06-10T17:26:52","slug":"papa-leon-xiv-como-cristianos-estamos-llamados-a-la-tarea-de-hacer-presente-el-amor-de-dios-por-cada-hombre-y-cada-mujer-en-el-tejido-concreto-de-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-como-cristianos-estamos-llamados-a-la-tarea-de-hacer-presente-el-amor-de-dios-por-cada-hombre-y-cada-mujer-en-el-tejido-concreto-de-la-historia\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Como cristianos estamos llamados a la tarea de hacer presente el amor de Dios por cada hombre y cada mujer, en el tejido concreto de la historia"},"content":{"rendered":"\n<p>ESPA\u00d1A<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Como cristianos estamos llamados a la tarea de hacer presente el amor de Dios por cada hombre y cada mujer, en el tejido concreto de la historia<\/strong>, as\u00ed lo dijo el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje en su encuentro con las realidades de caridad y asistencia Diocesanas. El encuentro con <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>, se realiz\u00f3 en la Iglesia de Sant Agust\u00ed en la ciudad de Barcelona, donde dec\u00eda, <strong><em>\u201cestar aqu\u00ed, en la iglesia de Sant Agust\u00ed, abre nuestro coraz\u00f3n a una verdad que el santo Obispo de Hipona nos indica: ser cristianos es, ante todo, un regalo, una gracia. Cimentados en Cristo, que es la piedra viva, experimentamos la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, con la convicci\u00f3n de que todo esfuerzo realizado sinceramente para cooperar con \u00c9l en favor de nuestro pr\u00f3jimo ser\u00e1 bendecido por el Padre celestial, en quien ponemos nuestra esperanza. Como miembros del Cuerpo M\u00edstico de Cristo, estamos realmente ligados al destino de aquellos a quienes Dios ama e invita a participar de su vida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3,<em> <strong>\u201cla caridad evang\u00e9lica, fundada en Jesucristo y alimentada por su amor, da forma e identidad a la vida personal y comunitaria de todo cristiano. De ah\u00ed que cada comunidad eclesial diocesana, movida por la caridad e instruida por el Esp\u00edritu Santo, est\u00e1 llamada a acercarse, seg\u00fan sus propias posibilidades y capacidades, con discreci\u00f3n, delicadeza y perseverancia a las heridas y necesidades de los m\u00e1s peque\u00f1os y vulnerables para aliviar sus sufrimientos y remediar su pobreza\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el Papa se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cme gustar\u00eda subrayar que como cristianos estamos llamados a la tarea de hacer presente el amor de Dios por cada hombre y cada mujer, en el tejido concreto de la historia. Como hijos del mismo Padre, toda persona est\u00e1 constitutivamente hecha para la relaci\u00f3n; ha sido pensada y querida por Dios para entrar en una historia de comuni\u00f3n con \u00c9l, con los dem\u00e1s y con la creaci\u00f3n (cf.&nbsp;ib\u00edd.)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, comparti\u00f3, <strong>\u201c<em>los aliento a que, unidos a vuestros pastores, continu\u00e9is animando estos apostolados, dando testimonio del Evangelio y mostrando al mundo la belleza de la vida cristiana (\u2026). Sed, pues, testigos cre\u00edbles de la esperanza cristiana en el servicio sol\u00edcito a los hermanos que, en una condici\u00f3n de vida precaria, marcada por la privaci\u00f3n, la fragilidad o la marginaci\u00f3n, adem\u00e1s de ayuda material y sost\u00e9n moral, necesitan a Dios, su amistad, su bendici\u00f3n, su Palabra, sus Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduraci\u00f3n en la fe (cf.&nbsp;Evangelii gaudium, 200)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ENCUENTRO CON LAS REALIDADES DE CARIDAD Y ASISTENCIA DIOCESANAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Iglesia de Sant Agust\u00ed (Barcelona)<br>Mi\u00e9rcoles, 10 de junio de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>[Espa\u00f1ol y catal\u00e1n]<\/p>\n\n\n\n<p><em>Estimats germans i germanes, Bona tarda!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Agradezco al Cardenal Arzobispo la cordial bienvenida y las palabras que me ha dispensado, as\u00ed como tambi\u00e9n al delegado de pastoral social y a quienes han compartido con nosotros sus testimonios sobre las realidades de caridad y asistencia diocesanas. Quisiera agradecer a Renzo su carta y las preguntas que me hace, voy a intentar responder algunas.<\/p>\n\n\n\n<p>La que ya contest\u00e9 es que no quer\u00eda ser Papa, ni como joven ni como viejo, pero cuando el Se\u00f1or llama hay que decir s\u00ed. Antes de responder a las preguntas s\u00f3lo quiero decirles muchas gracias por la acogida y que aqu\u00ed de verdad me siento en casa. Y gracias por todo lo que ustedes representan.<\/p>\n\n\n\n<p>La raz\u00f3n que pensar\u00e1n \u2014obvia, evidente\u2014 es porque es San Agust\u00edn pero, les cuento que la primera vez que vine a esta iglesia \u2014no estaba este Arzobispo aqu\u00ed a mi lado\u2014, era 1984, viajaba por tierra desde Roma a Le\u00f3n, llegu\u00e9 y dije: miren en Barcelona hay una iglesia de San Agust\u00edn, vamos a visitarla. Estaba cerrada, hoy est\u00e1 abierta. Y qu\u00e9 hermoso es encontrar una iglesia con una comunidad de agustinos y con tantas personas que viven, que alaban a Dios, que encuentran comunidad, acogida, integraci\u00f3n en esta iglesia y en esta pastoral social. Muchas gracias a todos, de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la pregunta sobre el f\u00fatbol, todo el mundo sabe que ahora juego tenis, jugaba f\u00fatbol como joven, pero f\u00fatbol americano, un poco m\u00e1s violento, pero tambi\u00e9n con los seminaristas cuando estaba en Trujillo jugaba f\u00fatbol, en defensa, si quieren saber, no era un gran goleador pero cuando estaba primero en Roma donde viv\u00ed la primera experiencia del mundial, en 1982 que fue aqu\u00ed en Espa\u00f1a. Luego, en Per\u00fa con los seminaristas segu\u00eda mucho los equipos locales; pero tambi\u00e9n jugaba con los seminaristas, un poco de deporte hace bien para todos, hay que buscar c\u00f3mo, digamos, conservar y estar en buena salud: cuerpo, mente y alma. Entonces, eso s\u00ed ha sido parte de mi vida. Pues el f\u00fatbol tambi\u00e9n nos ayuda a recordar algo muy importante: que la vida no es una carrera para vivir en una forma solitaria, es algo que se juega en equipo y hay que aprender a correr juntos. Entonces, en ese sentido, uno que puede ser una estrella pero que nunca pasa la pelota, pues no deja que los otros entren en el juego y probablemente va a perder. Y entonces, tambi\u00e9n pensando en nosotros, y pensando en c\u00f3mo integrar en un equipo, pues tambi\u00e9n quiero reconocer y felicitar todo lo que est\u00e1n haciendo aqu\u00ed.&nbsp; Segunda pregunta, ya contest\u00e9, pero, sigo un poco el texto si no nos vamos a perder y terminamos a las 8.30.<\/p>\n\n\n\n<p>Em preguntes si de petit volia ser Papa. B\u00e9 doncs, Renzo, crec que no. Crec que mai ho vaig pensar. Per\u00f2 si que puc dir una cosa: des de petit vaig sentir el desig d\u2019entregar la meva vida a D\u00e9u. No sabia encara del tot, el com ni per on em portaria el Senyor. Amb el temps vaig descobrir que Jes\u00fas em cridava a seguir-lo com a sacerdot, i que aquest cam\u00ed passava per l\u2019ordre de san Agust\u00ed. Per\u00f2 aix\u00f2 no val solament per a mi. Cada nen \u00e9s un somni de D\u00e9u. Tu Renzo tamb\u00e9 ho ets. D\u00e9u desitja la felicitat de tots i vol que, des de petits i durant tota la vida, conservem un cor com el dels nens (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;18,3): capa\u00e7 de confiar, ple de bondat; vol que siguem els seus amics i que no ens apartem d\u2019Ell. Per aix\u00f2, m\u00e9s important que preguntar-nos si un ser\u00e0 sacerdot, metge, mestre, pare de fam\u00edlia o qualsevol altra cosa, cal preguntar-se si vols ser amic de Jes\u00fas. Perqu\u00e8 l\u2019amistat amb Jes\u00fas ens d\u00f3na alegria, ens fa lliures i ens ajuda a veure, pas a pas, la vocaci\u00f3 i el cam\u00ed que D\u00e9u ha pensat per cadasc\u00fa de nosaltres.<\/p>\n\n\n\n<p>[<em>Me preguntas si de peque\u00f1o quer\u00eda ser Papa. Bueno, Renzo, creo que no. Yo creo que nunca lo pens\u00e9. Pero s\u00ed puedo decirte algo: desde peque\u00f1o sent\u00ed el deseo de entregar mi vida a Dios. No sab\u00eda todav\u00eda del todo c\u00f3mo ni por d\u00f3nde me llevar\u00eda el Se\u00f1or. Con el tiempo fui descubriendo que Jes\u00fas me llamaba a seguirlo como sacerdote, y que ese camino pasaba por la orden de san Agust\u00edn. Pero esto no vale s\u00f3lo para m\u00ed. Todo ni\u00f1o es un sue\u00f1o de Dios. T\u00fa Renzo tambi\u00e9n lo eres. Dios desea la felicidad de todos y quiere que, desde peque\u00f1os y durante toda la vida, conservemos un coraz\u00f3n como el de los ni\u00f1os (cf. Mt 18,3): capaz de confiar, lleno de bondad; quiere que seamos sus amigos y no nos apartemos de \u00c9l. Por eso, m\u00e1s importante que preguntarse si uno ser\u00e1 sacerdote, m\u00e9dico, maestro, padre de familia o cualquier otra cosa, es preguntarse si quiere ser amigo de Jes\u00fas. Porque la amistad con Jes\u00fas nos da alegr\u00eda, nos hace libres y nos ayuda a ver, paso a paso, la vocaci\u00f3n y el camino que Dios ha pensado para cada uno<\/em>.]<\/p>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;<\/strong>No es f\u00e1cil encontrar, Renzo, la respuesta a tu pregunta sobre por qu\u00e9 hay personas a las que les pasan cosas malas y, en cambio, a otras no. Pensar en la vida de Jes\u00fas quiz\u00e1s nos puede ayudar. La Palabra de Dios nos dice que nuestro Se\u00f1or \u00abpas\u00f3 haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo\u00bb (<em>Hch<\/em>&nbsp;10,38) y, sin embargo, sabemos que fue crucificado. Pero ah\u00ed no termin\u00f3 la historia, porque resucit\u00f3 al tercer d\u00eda, y venci\u00f3 al mal, venci\u00f3 a la muerte. A trav\u00e9s de la vida de Jesucristo, Dios nos muestra que, aunque haya sufrimiento, \u00c9l nunca abandona a ninguno de sus hijos, porque nos tiene preparada una alegr\u00eda eterna donde ya no habr\u00e1 tristezas ni dolor. Tengamos confianza, Jes\u00fas est\u00e1 con nosotros, nos ayuda y acompa\u00f1a, y nos da fuerzas para atravesar los momentos dif\u00edciles que podamos encontrar en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre los abuelos, s\u00ed, los abuelos son muy importantes en la vida de las familias. Nunca deber\u00edan quedarse solos. A menudo, ellos son los que cuidan a los nietos mientras los padres van a trabajar y as\u00ed, con cari\u00f1o y dedicaci\u00f3n, ayudan a los ni\u00f1os a conocer el amor a Dios y al pr\u00f3jimo, para que eche ra\u00edces en sus corazones y un d\u00eda lleguen a ser hombres y mujeres de bien. Y \u00bfc\u00f3mo debemos corresponder al amor?, pues con amor. Es lo que Jes\u00fas quiere que hagamos. Cuidar y acompa\u00f1ar a nuestros abuelos en su vejez, as\u00ed como ellos, a su tiempo, cuidaron de nosotros. No permitamos que la soledad y el abandono se normalicen en la vida de los adultos mayores. Eso es algo muy triste. Tengamos nuestro coraz\u00f3n abierto a todos ellos; y aunque no sean nuestros abuelos, no permitamos que se sientan solos ni desprotegidos. Porque, si no queremos la soledad para nosotros, tampoco debemos permitirla para los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Con respecto a si debemos perdonar siempre, Jes\u00fas nos dice que s\u00ed. Un d\u00eda Pedro le pregunt\u00f3: \u00abSe\u00f1or, si alguien me hace da\u00f1o, \u00bfcu\u00e1ntas veces tengo que perdonarlo? \u00bfHasta siete veces?\u00bb. Y Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abNo te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete\u00bb (<em>Mt<\/em>&nbsp;18,21-22). Y con eso Jes\u00fas quiso decir: perdona siempre. Pero hay que entender bien qu\u00e9 significa perdonar. Perdonar no significa decir que lo malo estuvo bien, ni dejar que alguien siga haciendo da\u00f1o. No significa olvidar por la fuerza, como si nada hubiera pasado. Perdonar significa no dejar que el odio se convierta en due\u00f1o de nuestro coraz\u00f3n. Jes\u00fas nos pide perdonar porque es la \u00fanica manera de experimentar la paz de Dios y de sanar heridas espirituales. Cuando perdonamos imitamos el ejemplo de Jes\u00fas, que perdon\u00f3 a quienes lo crucificaban. Nuestra disposici\u00f3n para perdonar es condici\u00f3n para el perd\u00f3n que recibimos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Germans i germanes,<\/p>\n\n\n\n<p>Estar aqu\u00ed, en aquesta esgl\u00e9sia de Sant Agust\u00ed, obre el nostre cor a una veritat que el sant Bisbe de Hipona ens indica: ser cristians \u00e9s abans que res, un regal, una gr\u00e0cia. Fonamentats en Crist, que \u00e9s la pedra vida, experimentem l\u2019acci\u00f3 de l\u2019Esperit Sant, amb la convicci\u00f3 de que tot esfor\u00e7 realitzat sincerament per a cooperar amb Ell a favor del pro\u00efsme ser\u00e0 beneit pel Pare celestial, en qui posem la nostra esperan\u00e7a. Com a membres del Cos M\u00edstic de Crist, estem realment units al dest\u00ed d\u2019aquells a qui D\u00e9u estima i convida a participar de la seva vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Cridats a estimar D\u00e9u, i per amor a Ell, als nostres germans, som tamb\u00e9 enviats a sortir per trobar-nos amb tothom. El cristi\u00e0, a m\u00e9s de ser bondad\u00f3s i amable, ha de ser compassiu, estimar sense inter\u00e8s i buscar el b\u00e9 dels dem\u00e9s, sabent que en cada germ\u00e0 i germana que sofreix hi trobem el mateix Senyor qui demana i rep, qui \u00e9s acollit o rebutjat, estimat o menyspreat.<\/p>\n\n\n\n<p>[<em>Hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Estar aqu\u00ed, en la iglesia de Sant Agust\u00ed, abre nuestro coraz\u00f3n a una verdad que el santo Obispo de Hipona nos indica: ser cristianos es, ante todo, un regalo, una gracia. Cimentados en Cristo, que es la piedra viva, experimentamos la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, con la convicci\u00f3n de que todo esfuerzo realizado sinceramente para cooperar con \u00c9l en favor de nuestro pr\u00f3jimo ser\u00e1 bendecido por el Padre celestial, en quien ponemos nuestra esperanza. Como miembros del Cuerpo M\u00edstico de Cristo, estamos realmente ligados al destino de aquellos a quienes Dios ama e invita a participar de su vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Llamados a amar a Dios, y por amor a \u00c9l, a nuestros hermanos, somos tambi\u00e9n enviados a salir al encuentro de todos. El cristiano, adem\u00e1s de ser bondadoso y amable, ha de ser compasivo, amar sin inter\u00e9s y buscar el bien de los dem\u00e1s, sabiendo que en cada hermano y hermana que sufre es el mismo Se\u00f1or quien pide y recibe, quien es acogido o rechazado, amado o despreciado.<\/em>]<\/p>\n\n\n\n<p>La caridad evang\u00e9lica, fundada en Jesucristo y alimentada por su amor, da forma e identidad a la vida personal y comunitaria de todo cristiano. De ah\u00ed que cada comunidad eclesial diocesana, movida por la caridad e instruida por el Esp\u00edritu Santo, est\u00e1 llamada a acercarse, seg\u00fan sus propias posibilidades y capacidades, con discreci\u00f3n, delicadeza y perseverancia a las heridas y necesidades de los m\u00e1s peque\u00f1os y vulnerables para aliviar sus sufrimientos y remediar su pobreza. Lo hace imitando la generosidad de nuestro Se\u00f1or Jesucristo que, por amor a nosotros, siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su gracia y su salvaci\u00f3n, y nos llama tambi\u00e9n a reconocerlo y socorrerlo en los m\u00e1s necesitados (cf.&nbsp;<em>Mt&nbsp;<\/em>25,40).<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, es una alegr\u00eda encontrarme esta tarde con todos vosotros que, de diferentes maneras, est\u00e1is concretamente vinculados a la asistencia, acompa\u00f1amiento y promoci\u00f3n de quienes m\u00e1s lo necesitan, sobre todo en los tiempos que estamos viviendo, en los que parece haberse perdido el sentido de la dignidad sagrada del ser humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gustar\u00eda subrayar que como cristianos estamos llamados a la tarea de hacer presente el amor de Dios por cada hombre y cada mujer, en el tejido concreto de la historia. El libro del G\u00e9nesis nos narra que Dios cre\u00f3 \u00abal hombre a su imagen, a imagen de Dios lo cre\u00f3, var\u00f3n y mujer los cre\u00f3\u00bb (<em>Gn<\/em>&nbsp;1,27). En ello radica la dignidad inalienable de todo ser humano, que no depende de las capacidades que posee, de las riquezas que acumula o del rol que desempe\u00f1a, sino del don que lo precede y lo excede, dado por Dios como expresi\u00f3n de su amor que nunca falla (cf.&nbsp;<em>Magnifica humanitas<\/em>, 50).<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or, pues, nos invita a acoger a toda mujer como hermana y a todo hombre como hermano. Como hijos del mismo Padre, toda persona est\u00e1 constitutivamente hecha para la relaci\u00f3n; ha sido pensada y querida por Dios para entrar en una historia de comuni\u00f3n con \u00c9l, con los dem\u00e1s y con la creaci\u00f3n (cf.&nbsp;<em>ib\u00edd.<\/em>). Una expresi\u00f3n singular de este anhelo divino la constituyen las realidades diocesanas de caridad y asistencia de las que vosotros form\u00e1is parte y que llev\u00e1is adelante con esfuerzo y dedicaci\u00f3n, con la conciencia de que la persona humana est\u00e1 en el centro de la acci\u00f3n de la Iglesia (cf.&nbsp;<em>Gaudium et spes<\/em>, 24) y de que la caridad es \u00abel mayor mandamiento social\u00bb (<em>CCE<\/em>, 1889).<\/p>\n\n\n\n<p>Us encoratjo, units amb els vostres pastors, a continuar animant aquests apostolats, donant testimoni de l\u2019Evangeli i mostrant al m\u00f3n la bellesa de la vida cristina, que anticipa aqu\u00ed i ara la just\u00edcia i la pau que seran plenes en el Regne de D\u00e9u. Sigueu, doncs, testimonis cre\u00efbles de l\u2019esperan\u00e7a cristiana en el servei sol\u00b7l\u00edcit dels germans i germanes que, en una condici\u00f3 de vida prec\u00e0ria, marcada per la privaci\u00f3, la fragilitat o la marginaci\u00f3, a m\u00e9s de l\u2019ajuda material i el sosteniment moral, necessiten D\u00e9u, la seva amistat, la seva benedicci\u00f3, la seva Paraula, els seus Sagraments i la proposta d\u2019un cam\u00ed de creixement i de maduraci\u00f3 en la fe (cf.&nbsp;<em>Evangelii gaudium<\/em>, 200).<\/p>\n\n\n\n<p>[<em>Os aliento a que, unidos a vuestros pastores, continu\u00e9is animando estos apostolados, dando testimonio del Evangelio y mostrando al mundo la belleza de la vida cristiana, que anticipa aqu\u00ed y ahora la justicia y la paz que ser\u00e1n plenas en el Reino de Dios. Sed, pues, testigos cre\u00edbles de la esperanza cristiana en el servicio sol\u00edcito a los hermanos y hermanas que, en una condici\u00f3n de vida precaria, marcada por la privaci\u00f3n, la fragilidad o la marginaci\u00f3n, adem\u00e1s de ayuda material y sost\u00e9n moral, necesitan a Dios, su amistad, su bendici\u00f3n, su Palabra, sus Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduraci\u00f3n en la fe (cf.&nbsp;Evangelii gaudium, 200).<\/em>]<\/p>\n\n\n\n<p>Deposito a los pies de Nuestra Se\u00f1ora del Buen Consejo vuestro trabajo y vuestra entrega, para que su intercesi\u00f3n os acompa\u00f1e y el Se\u00f1or haga fructificar abundantemente todo el bien que procur\u00e1is. Que Dios os bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPA\u00d1A PAPA LE\u00d3N XIV | Como cristianos estamos llamados a la tarea de hacer presente el amor de Dios por cada hombre y cada mujer, en el tejido concreto de la historia, as\u00ed lo dijo el Santo Padre al compartir su mensaje en su encuentro con las realidades de caridad y asistencia Diocesanas. 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