{"id":249169,"date":"2026-06-10T16:53:51","date_gmt":"2026-06-10T19:53:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249169"},"modified":"2026-06-10T16:56:46","modified_gmt":"2026-06-10T19:56:46","slug":"papa-leon-xiv-al-admirar-la-torre-de-jesucristo-alzamos-la-mirada-hacia-el-hacia-aquel-que-solo-nos-revela-la-verdad-de-dios-y-la-verdad-de-nosotros-mismos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-al-admirar-la-torre-de-jesucristo-alzamos-la-mirada-hacia-el-hacia-aquel-que-solo-nos-revela-la-verdad-de-dios-y-la-verdad-de-nosotros-mismos\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Al admirar la torre de Jesucristo, alzamos la mirada hacia \u00c9l, hacia Aquel que s\u00f3lo nos revela la verdad de Dios y la verdad de nosotros mismos"},"content":{"rendered":"\n<p>ESPA\u00d1A<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Al admirar la torre de Jesucristo, alzamos la mirada hacia \u00c9l, hacia Aquel que s\u00f3lo nos revela la verdad de Dios y la verdad de nosotros mismos<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre al compartir la Homil\u00eda al presidir la Santa Misa en la Bas\u00edlica de la Sagrada Familia, en la ciudad de Barcelona. Concluyendo su actividad programada en la ciudad este d\u00eda 10 de junio, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> arrib\u00f3 a la Bas\u00edlica donde presidi\u00f3 la Santa Misa e inaugur\u00f3 la Torre de Jesucristo, la cual completa la obra dise\u00f1ada por el arquitecto Antonio Gaud\u00ed de qui\u00e9n se conmemorar\u00e1 el 10 de junio cien a\u00f1os de su fallecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa dec\u00eda, <strong>\u201c<em>hoy la Bas\u00edlica de la Sagrada Familia nos acoge en esta hermosa ciudad, abriendo sus puertas como si fueran sus brazos para invitar a cada uno a este altar, a escuchar la Palabra de Dios. Es un templo que nos constituye en una familia amada por el Se\u00f1or, alimentada por su propia vida en la Eucarist\u00eda.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta iglesia es un \u00fanico edificio, compuesto por muchas piedras. Una casa que crece con constancia a lo largo de los a\u00f1os, siguiendo un mismo proyecto. Todos nosotros somos las piedras vivas de esta obra, que tiene a Cristo como fundamento y culmen, principio y fin. Mucho m\u00e1s que un monumento, la Bas\u00edlica de la Sagrada Familia sigue siendo hoy una obra en construcci\u00f3n, que nos recuerda c\u00f3mo la vida cristiana es siempre un camino, porque se trata de un proyecto que Dios lleva a cabo\u201d.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3 el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong>\u201c<em>al admirar la torre de Jesucristo, alzamos la mirada hacia \u00c9l, hacia Aquel que s\u00f3lo nos revela la verdad de Dios y la verdad de nosotros mismos. Mirando a Cristo podemos ver el mundo con ojos renovados: la torre de la cruz se convierte entonces en estandarte de caridad, porque Dios nos ama as\u00ed, transformando un instrumento de muerte en signo de esperanza. En la cruz de Jes\u00fas nuestra fe alcanza su culmen, como profesa la inscripci\u00f3n que se encuentra en la base de la aguja: \u201cTu solus Sanctus, Tu solus Dominus, tu solus Altissimus\u201d. Esta cruz brilla de d\u00eda, reflejando la luz del sol, y brilla de noche, iluminando la ciudad como un faro abierto al Mediterr\u00e1neo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el Papa se\u00f1al\u00f3, <strong>\u201c<em>es precisamente la fe la que da forma a las piedras y sentido al edificio que habitamos juntos. En nuestra oraci\u00f3n descubrimos, por tanto, el v\u00ednculo originario de las cosas con Dios, creador del cielo y de la tierra: \u00c9l es el artista que ha impreso su esplendor en el cosmos. Creado a su imagen, el hombre responde a la obra de Dios con su propio ingenio: as\u00ed es como el artista convierte el talento en alabanza y la creatividad en testimonio del mismo Creador\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el <strong>Santo Padre<\/strong> dijo, <strong>\u201c<em>junto con Gaud\u00ed, de quien conmemoramos el centenario de su muerte, recordamos y damos las gracias esta tarde a todos los promotores y benefactores, a los artistas y a los trabajadores que cooperan en la construcci\u00f3n de una obra maestra arquitect\u00f3nica, que es tambi\u00e9n una elocuente catequesis hecha de piedras, colores y luz. En su sabidur\u00eda, la Iglesia renueva as\u00ed la Biblia pauperum de las antiguas catedrales, que son en s\u00ed mismas mensajes de evangelizaci\u00f3n de gran riqueza\u201d.<\/em><\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SANTA MISA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Bas\u00edlica de la Sagrada Familia (Barcelona)<br>Mi\u00e9rcoles, 10 de junio de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>[Espa\u00f1ol y catal\u00e0]<br><br>\u00ab<em>Senyor, sobir\u00e0 nostre, que n\u2019\u00e9s, de glori\u00f3s, el vostre nom per tota la terra!<\/em>\u00bb (<em>Sl<\/em>&nbsp;8,2.10). Con la alabanza de este salmo, tan lleno de alegr\u00eda y asombro, os saludo a todos vosotros, queridos hermanos y hermanas. Expreso mi agradecimiento a Sus Majestades, doy las gracias al Cardenal Juan Jos\u00e9 Omella, Arzobispo de Barcelona, as\u00ed como a los dem\u00e1s hermanos en el Episcopado y a todos los que se unen a nuestra oraci\u00f3n: sacerdotes, di\u00e1conos, religiosos y religiosas. En esta tarde de fiesta para toda la ciudad de Barcelona, extiendo mi saludo agradecido a las autoridades p\u00fablicas, as\u00ed como a los miembros de otras comunidades cristianas y de otras religiones que participan en nuestra acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>Avui la Bas\u00edlica de la Sagrada Fam\u00edlia ens acull en aquesta bella ciutat, obrint les seves portes com si fossin bra\u00e7os que conviden a cadasc\u00fa en aquest altar a escoltar la Paraula de D\u00e9u. \u00c9s un temple que ens constitueix en una fam\u00edlia estimada pel Senyor, alimentada per la seva pr\u00f2pia vida en l\u2019Eucaristia. Aix\u00ed \u00e9s com la ciutat comtal i tota Catalunya es reuneixen en aquest temple, signe tamb\u00e9 d\u2019unitat i de&nbsp; conc\u00f2rdia, i aixequen la seva mirada per trobar-se amb el rostre de D\u00e9u Pare, resplendent en el seu Fill fet home, Jesucrist.<\/p>\n\n\n\n<p>Tot donant gr\u00e0cies al Senyor per la seva caritat vers nosaltres, el lloem per tot el que realitza en la nostra vida. Li donem gr\u00e0cies en especial per aquesta extraordin\u00e0ria bas\u00edlica, que el Papa Benet XVI va consagrar el 2010, recordant que \u00e9s signe visible del D\u00e9u invisible, i que per la seva gl\u00f2ria s\u2019alcen les torres (cf.&nbsp;<em>Homilia per a la consagraci\u00f3, 7 de novembre 2010<\/em>). En continu\u00eftat amb la preg\u00e0ria del meu Predecessor, en uns moments beneir\u00e9 la torre m\u00e9s alta, la de Jesucrist.<\/p>\n\n\n\n<p>[<em>Hoy la Bas\u00edlica de la Sagrada Familia nos acoge en esta hermosa ciudad, abriendo sus puertas como si fueran sus brazos para invitar a cada uno a este altar, a escuchar la Palabra de Dios. Es un templo que nos constituye en una familia amada por el Se\u00f1or, alimentada por su propia vida en la Eucarist\u00eda. As\u00ed es com la ciutat comtal y toda Catalu\u00f1a se re\u00fanen en este templo, signo tambi\u00e9n de unidad y de concordia, y alzan su mirada para encontrarse con el rostro de Dios Padre, resplandeciente en su Hijo hecho hombre, Jesucristo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mientras damos gracias al Se\u00f1or por su caridad hacia nosotros, le alabamos por lo que obra en nuestra vida. Le damos gracias en particular por esta extraordinaria bas\u00edlica, que el&nbsp;Papa Benedicto XVI&nbsp;consagr\u00f3 en 2010, recordando que es signo visible del Dios invisible, por cuya gloria se alzan sus torres (cf.&nbsp;Homil\u00eda para la consagraci\u00f3n, 7 noviembre 2010). En continuidad con la oraci\u00f3n de mi Predecesor, dentro de unos momentos bendecir\u00e9 la torre m\u00e1s alta, la de Jesucristo.<\/em>]<\/p>\n\n\n\n<p>Esta iglesia es un \u00fanico edificio, compuesto por muchas piedras. Una casa que crece con constancia a lo largo de los a\u00f1os, siguiendo un mismo proyecto. Todos nosotros somos las piedras vivas de esta obra, que tiene a Cristo como fundamento y culmen, principio y fin. Mucho m\u00e1s que un monumento, la Bas\u00edlica de la Sagrada Familia sigue siendo hoy una obra en construcci\u00f3n, que nos recuerda c\u00f3mo la vida cristiana es siempre un camino, porque se trata de un proyecto que Dios lleva a cabo.<\/p>\n\n\n\n<p>No habitamos, pues, una obra inacabada, sino un templo a\u00fan en construcci\u00f3n. Su imperfecci\u00f3n no es un defecto, porque da testimonio de un deseo; no significa una carencia, sino que expresa una promesa que queremos honrar con coherencia. Nuestra gratitud se convierte entonces en compromiso, al tiempo que cooperamos en el proyecto de Dios, es decir, en la construcci\u00f3n a la que \u00c9l mismo nos llama. Puesto que somos templo del Esp\u00edritu Santo (cf.&nbsp;<em>1 Co<\/em>&nbsp;6,16.19), esta obra coincide con nuestra vida, que Dios concibe como una obra maestra que debemos realizar juntos y nos llama a colaborar con \u00c9l (cf.&nbsp;<em>1 Co<\/em>&nbsp;3,9).<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, guardamos en nuestro coraz\u00f3n las palabras que el Se\u00f1or dirigi\u00f3 al rey David: \u00ab\u00bfT\u00fa me vas a construir una casa para morada m\u00eda?\u00bb (<em>2 Sam<\/em>&nbsp;7,5). Al contrario, \u00abel Se\u00f1or te anuncia que te va a edificar una casa\u00bb (v. 11). Con este anuncio, la Escritura nos ense\u00f1a que no somos nosotros quienes damos un lugar a Dios, como si fuera un elemento de una serie o parte de un todo mayor que \u00c9l. Es Dios en cambio quien nos da un lugar, y el lugar que nos regala es su propio coraz\u00f3n: el lugar del Hijo, para nosotros que \u00e9ramos extra\u00f1os; el lugar del Amado, para nosotros que somos pecadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta voluntad suya se cumple a trav\u00e9s de Jes\u00fas; podemos entonces comprender el sentido de lo que hemos escuchado en el Evangelio, cuando el Se\u00f1or dice a los fariseos: \u00abSi no cre\u00e9is que \u201cYo soy\u201d, morir\u00e9is en vuestros pecados\u00bb (<em>Jn<\/em>&nbsp;8,24). Palabras fuertes, que no son en absoluto amenazas, ni un chantaje. Son una invitaci\u00f3n a la salvaci\u00f3n, es decir, un llamamiento a la libertad por parte de Cristo, que quiere para nosotros el bien definitivo, eterno. Ante la amenaza del mal, el Se\u00f1or est\u00e1 siempre con nosotros, siempre a nuestro favor. \u201cYo soy\u201d: este es el Nombre Sant\u00edsimo que Dios entreg\u00f3 a Mois\u00e9s desde la zarza ardiente, revelando su inquebrantable fidelidad. Hecho hombre, \u00c9l se convierte para nosotros en el Emmanuel, fuente de gracia y perd\u00f3n, de salvaci\u00f3n y de vida nueva. Es por ello que, si no creemos en Jesucristo, permanecemos en el pecado y no s\u00f3lo morimos nosotros, sino que provocamos la muerte del pr\u00f3jimo. Queridos hermanos, no podemos creer en Jes\u00fas y promover la guerra. No podemos creer en Jes\u00fas y matar al inocente incluso antes de que nazca. No podemos creer en Jes\u00fas y abandonar a quien sufre, a quien llora, a quien huye de la miseria.<\/p>\n\n\n\n<p>En aquesta nit, doncs, la Creu de Crist, que corona aquesta bas\u00edlica, \u00e9s la Creu dels \u00faltims, que es tornen els primers,&nbsp; dels pecadors que es tornen sants, dels morts que ressusciten. Les tres fa\u00e7anes de la Sagrada Fam\u00edlia en donen testimoni: el Primer es fa el darrer per a nosaltres en el Nadal; amb el seu sacrifici ens redimeix mitjan\u00e7ant la Passi\u00f3; la seva mort ens d\u00f3na la vida eterna fent-nos part\u00edcips de la gl\u00f2ria divina. En admirar la torre de Jesucrist,&nbsp;<em>alcem la mirada cap a Ell,<\/em>&nbsp;cap a Aquell que ens revela la veritat de D\u00e9u i la veritat de nosaltres mateixos. Mirant Crist podem veure el m\u00f3n amb ulls renovats: la torre de la creu es converteix aleshores en un est\u00e0ndard de caritat, perqu\u00e8 D\u00e9u ens estima aix\u00ed, transformant un instrument de mort en signe d\u2019esperan\u00e7a. En la creu de Jes\u00fas la nostra fe aconsegueix el cim, com professa la inscripci\u00f3 que es troba en la base de l\u2019agulla: \u201c<em>Tu solus Sanctus, Tu solus Dominus, tu solus Alt\u00edssimus<\/em>\u201d. Aquesta creu brilla de dia, reflectint la llum del sol i brilla de nit, il\u00b7luminant la ciutat com un far obert al Mediterrani.<\/p>\n\n\n\n<p>[<em>Esta noche recordemos, pues, que la Creu de Crist, que corona esta bas\u00edlica, \u00e9s la Creu dels \u00faltims que se vuelven los primeros, de los pecadores que se vuelven santos, de los muertos que resucitar\u00e1n. Las tres fachadas de la Sagrada Familia lo atestiguan: el Primero se hace el \u00faltimo por nosotros en la Natividad; con su sacrificio nos redime mediante la Pasi\u00f3n; su muerte nos da la vida eterna haci\u00e9ndonos part\u00edcipes de la gloria divina. Al admirar la torre de Jesucristo, alzamos la mirada hacia \u00c9l, hacia Aquel que s\u00f3lo nos revela la verdad de Dios y la verdad de nosotros mismos. Mirando a Cristo podemos ver el mundo con ojos renovados: la torre de la cruz se convierte entonces en estandarte de caridad, porque Dios nos ama as\u00ed, transformando un instrumento de muerte en signo de esperanza. En la cruz de Jes\u00fas nuestra fe alcanza su culmen, como profesa la inscripci\u00f3n que se encuentra en la base de la aguja: \u201cTu solus Sanctus, Tu solus Dominus, tu solus Altissimus\u201d. Esta cruz brilla de d\u00eda, reflejando la luz del sol, y brilla de noche, iluminando la ciudad como un faro abierto al Mediterr\u00e1neo.<\/em>]<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, la luz de Cristo brilla en las tinieblas, aunque las tinieblas no la hayan acogido (cf.&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;1,5.11). Sin embargo, este rechazo no hace que falte el amor de Dios: \u00abCuando hay\u00e1is levantado al Hijo del hombre \u2014dice el Se\u00f1or\u2014 entonces sabr\u00e9is que Yo Soy y que nada hago por m\u00ed mismo, sino que hablo como el Padre me ha ense\u00f1ado\u00bb (<em>Jn<\/em>&nbsp;8,28). Es necesario pasar por la pasi\u00f3n del Crucificado para ser iluminados por la gloria del Resucitado: desde siempre, en efecto, el Padre ense\u00f1a a dar la vida y el Hijo, que la recibe de \u00c9l, la da a todos con el poder del Esp\u00edritu Santo. He aqu\u00ed por qu\u00e9 precisamente la cruz es el signo luminoso de su amor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9s la fe que d\u00f3na forma a les pedres i sentit a l\u2019edifici que habitem junts. En la nostra preg\u00e0ria descobrim, per tant, el vincle originari de les coses amb D\u00e9u, creador del cel i de la terra: Ell \u00e9s l\u2019artista que ha impr\u00e8s el seu esplendor en el cosmos. Creat a la seva imatge, l\u2019home respon a l\u2019obra de D\u00e9u amb el seu propi enginy: aix\u00ed es com l\u2019artista converteix el talent en lloan\u00e7a i la creativitat en testimoni del mateix Creador. Com arquitecte ardent de fe, el venerable Antoni Gaudi va concebre aquests espais amb el desig de narrar els misteris de la vida del Senyor: d\u2019aquesta manera ens ha proposat un pelegrinatge espiritual, que condueix a la trobada amb Crist nascut, mort i ressuscitat per nosaltres. Juntament amb Gaud\u00ed, de qui commemorem el centenari de la seva mort, recordem i donem gr\u00e0cies en aquesta tarda a tots els promotors i benefactors, als artistes i als treballadors que cooperen en la construcci\u00f3 d\u2019una obra mestra arquitect\u00f2nica, que \u00e9s tamb\u00e9 una eloq\u00fcent catequesi feta de pedres, colors i llum. En la saviesa, l\u2019Esgl\u00e9sia renova aix\u00ed la&nbsp;<em>Biblia pauperum<\/em>&nbsp;de les antigues catedrals, que s\u00f3n elles mateixes missatges d\u2019evangelitzaci\u00f3 d\u2019una gran riquesa. En aquest temps de la imatge, resulta encara m\u00e9s evident com l\u2019art i la bellesa son eminents canals d\u2019evangelitzaci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>[<em>Es precisamente la fe la que da forma a las piedras y sentido al edificio que habitamos juntos. En nuestra oraci\u00f3n descubrimos, por tanto, el v\u00ednculo originario de las cosas con Dios, creador del cielo y de la tierra: \u00c9l es el artista que ha impreso su esplendor en el cosmos. Creado a su imagen, el hombre responde a la obra de Dios con su propio ingenio: as\u00ed es como el artista convierte el talento en alabanza y la creatividad en testimonio del mismo Creador. Como arquitecto ardiente de fe, el venerable Antoni Gaud\u00ed concibi\u00f3 estos espacios con el deseo de narrar los misterios de la vida del Se\u00f1or: de este modo nos ha propuesto una peregrinaci\u00f3n espiritual, que conduce al encuentro con Cristo nacido, muerto y resucitado por nosotros. Junto con Gaud\u00ed, de quien conmemoramos el centenario de su muerte, recordamos y damos las gracias esta tarde a todos los promotores y benefactores, a los artistas y a los trabajadores que cooperan en la construcci\u00f3n de una obra maestra arquitect\u00f3nica, que es tambi\u00e9n una elocuente catequesis hecha de piedras, colores y luz. En su sabidur\u00eda, la Iglesia renueva as\u00ed la Biblia pauperum de las antiguas catedrales, que son en s\u00ed mismas mensajes de evangelizaci\u00f3n de gran riqueza. En este tiempo de la imagen, resulta a\u00fan m\u00e1s evidente c\u00f3mo el arte y la belleza son eminentes canales de evangelizaci\u00f3n.<\/em>]<\/p>\n\n\n\n<p><em>Estimats germans i germanes<\/em>, la belleza de este templo nos anima a aprender cada vez m\u00e1s de nuestro Maestro y Se\u00f1or el arte de vivir seg\u00fan su Evangelio. Mientras&nbsp;<em>alzamos la mirada hacia \u00c9l<\/em>, el Crucificado Resucitado, compromet\u00e1monos a levantar el rostro de quienes yacen en el polvo (cf.&nbsp;<em>1 Sam<\/em>&nbsp;2,8). Y demostremos as\u00ed que la Sagrada Familia es la iglesia m\u00e1s alta del mundo, no para destacar en clasificaciones mundanas, sino para guiar los pasos del pueblo de Dios que peregrina en Espa\u00f1a, con la cruz que ilumina el camino, como una l\u00e1mpara encendida en la espera del regreso del Esposo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPA\u00d1A PAPA LE\u00d3N XIV | Al admirar la torre de Jesucristo, alzamos la mirada hacia \u00c9l, hacia Aquel que s\u00f3lo nos revela la verdad de Dios y la verdad de nosotros mismos, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre al compartir la Homil\u00eda al presidir la Santa Misa en la Bas\u00edlica de la Sagrada Familia, en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":249171,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[740,18,58,144,771],"class_list":["post-249169","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-leonxiv","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-santa-sede","tag-viaje-apostolico","tag-viaje-apostolico-espana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249169"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249169\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":249170,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249169\/revisions\/249170"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/249171"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}