{"id":249175,"date":"2026-06-11T11:48:05","date_gmt":"2026-06-11T14:48:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249175"},"modified":"2026-06-11T11:48:05","modified_gmt":"2026-06-11T14:48:05","slug":"papa-leon-xiv-cuando-encuentren-dificultades-alcen-la-mirada-y-pidan-al-espiritu-santo-la-gracia-de-vivir-unidos-en-la-fe-la-esperanza-y-la-caridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-cuando-encuentren-dificultades-alcen-la-mirada-y-pidan-al-espiritu-santo-la-gracia-de-vivir-unidos-en-la-fe-la-esperanza-y-la-caridad\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Cuando encuentren dificultades, alcen la mirada, y pidan al Esp\u00edritu Santo la gracia de vivir unidos en la fe, la esperanza y la caridad"},"content":{"rendered":"\n<p>ESPA\u00d1A<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Cuando encuentren dificultades, alcen la mirada, y pidan al Esp\u00edritu Santo la gracia de vivir unidos en la fe, la esperanza y la caridad<\/strong>, as\u00ed lo dijo el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante el encuentro con los Obispos, los Sacerdotes, los Di\u00e1conos, los religiosos, los seminaristas y los agentes pastorales. Celebrado en la Catedral de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria, siendo su segunda actividad en la isla espa\u00f1ola de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201ces una gran alegr\u00eda para m\u00ed poder compartir este encuentro con ustedes. Gracias por la c\u00e1lida bienvenida, por su presencia afable y sus testimonios, que son el reflejo de una Iglesia viva, (\u2026). Vengo a estas islas como Padre y hermano en la fe: \u201ccon ustedes soy cristiano y para ustedes, Obispo\u201d (cf.&nbsp;Primera Bendici\u00f3n \u201cUrbi et Orbi, 8 mayo 2025). Cada uno de nosotros ha recibido diversos dones y ministerios para la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo, como hemos escuchado en la lectura de la Carta a los Efesios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, dijo, <strong><em>\u201cquisiera que reflexionemos juntos sobre dos actitudes de nuestra vida cristiana que hemos de tener en cuenta para ser \u201carquitectos sabios\u201d en la construcci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n del amor (cf.&nbsp;ib\u00edd., 236). Ustedes, canarios nativos o por adopci\u00f3n, Pueblo de Dios que peregrina en tierras rodeadas por el Atl\u00e1ntico, tienen el privilegio de gozar cada d\u00eda de la presencia majestuosa del mar\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, compart\u00eda, <strong><em>\u201cquerida Iglesia que peregrina en Canarias, siguiendo la estela de santidad de tantos hombres y mujeres que los han precedido, que han ofrecido sus vidas en comuni\u00f3n con el sacrificio de Cristo en la cruz y en el altar, les animo a seguir adelante fuertemente arraigados en \u00c9l, para seguir navegando con valent\u00eda en este nuevo tiempo de la historia. Cuando encuentren dificultades, alcen la mirada, y pidan al Esp\u00edritu Santo la gracia de vivir unidos en la fe, la esperanza y la caridad, virtudes que \u00abson como tres estrellas que brillan en el cielo de nuestra vida espiritual para guiarnos hacia Dios\u00bb<\/em><\/strong><em> (S. Juan Pablo II,&nbsp;Audiencia, 22 noviembre 2000)\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ENCUENTRO CON LOS OBISPOS, LOS SACERDOTES, LOS DI\u00c1CONOS,<br>LOS RELIGIOSOS, LAS RELIGIOSAS, LOS SEMINARISTAS Y LOS AGENTES PASTORALES<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Catedral de Santa Ana (Las Palmas de Gran Canaria)<br>Jueves, 11 de junio de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos obispos,<br>queridos sacerdotes y di\u00e1conos,<br>religiosos y religiosas,<br>seminaristas,<br>hermanos y hermanas todos en Cristo Jes\u00fas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es una gran alegr\u00eda para m\u00ed poder compartir este encuentro con ustedes. Gracias por la c\u00e1lida bienvenida, por su presencia afable y sus testimonios, que son el reflejo de una Iglesia viva, en cuyo coraz\u00f3n resuenan \u00ablos gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren\u00bb (<em>Gaudium et spes<\/em>, 1).<\/p>\n\n\n\n<p>Vengo a estas islas como Padre y hermano en la fe: \u201ccon ustedes soy cristiano y para ustedes, Obispo\u201d (cf.&nbsp;<em>Primera Bendici\u00f3n \u201cUrbi et Orbi, 8 mayo 2025<\/em>). Cada uno de nosotros ha recibido diversos dones y ministerios para la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo, como hemos escuchado en la lectura de la Carta a los Efesios. Y esta es la llamada del Se\u00f1or que hoy vibra nuevamente en nuestros corazones y confirma nuestra vocaci\u00f3n y misi\u00f3n: construir juntos la Iglesia cimentados en Cristo, la \u201cpiedra angular\u201d (cf.&nbsp;<em>1 P<\/em>&nbsp;2,6-8), edificar en el bien, armonizar nuestras diferencias y trabajar unidos en favor de todos (cf.&nbsp;<em>Magnifica humanitas<\/em>, 11-14).<\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera que reflexionemos juntos sobre dos actitudes de nuestra vida cristiana que hemos de tener en cuenta para ser \u201carquitectos sabios\u201d en la construcci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n del amor (cf.&nbsp;<em>ib\u00edd.<\/em>, 236).<\/p>\n\n\n\n<p>Ustedes, canarios nativos o por adopci\u00f3n, Pueblo de Dios que peregrina en tierras rodeadas por el Atl\u00e1ntico, tienen el privilegio de gozar cada d\u00eda de la presencia majestuosa del mar. Dicen que en los ojos de un isle\u00f1o esa imagen \u2014que tiene sabor a patria y a hogar\u2014 permanece grabada en sus pupilas de manera perenne, y que se echa mucho de menos al estar lejos, \u201ctierra adentro\u201d. Este sentimiento corresponde a una sana nostalgia de inmensidad, de cielo y de mar abiertos que se extienden en el horizonte, sin l\u00edmites ni fronteras; y a un coraz\u00f3n sensible dispuesto a despedir con una l\u00e1grima a los que se van y a recibir con los brazos abiertos a los que llegan. En este sentido, el mar a veces puede ser tambi\u00e9n sin\u00f3nimo de distancia y de separaci\u00f3n, de desaf\u00edo y de camino por recorrer.<\/p>\n\n\n\n<p>A este prop\u00f3sito, nos dice san Agust\u00edn: \u00abSi alguien divisara desde lejos su patria, pero un mar se interpusiera entre los dos: ve a d\u00f3nde ir, pero ignora el camino. As\u00ed nos ocurre a nosotros: anhelamos alcanzar nuestra condici\u00f3n estable, [\u2026] pero est\u00e1 por medio el mar de este mundo [\u2026] para ense\u00f1arnos el camino, vino el mismo a quien quer\u00edamos ir. \u00bfY qu\u00e9 hizo? Nos puso el le\u00f1o con el que poder atravesar el mar. Nadie es capaz de pasar el mar de este mundo si no lo lleva la cruz de Cristo\u00bb (<em>Comentario al Evangelio de San Juan<\/em>, 2, 2). Esta es la primera actitud que nos orienta para navegar en las aguas de la vida y llegar al destino, a la patria celestial:&nbsp;<em>abrazar la cruz de Cristo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, los santos experimentaron la nostalgia de Dios y, al tener que afrontar las tempestades de la existencia, supieron llevar a Jes\u00fas en sus barcas, confiaron en \u00c9l, abrazaron la cruz y calmaron as\u00ed las olas de la incertidumbre y el temor (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;8,23-27). Ejemplo de ello en estas benditas tierras, entre tantos otros, es el venerable Antonio Vicente Gonz\u00e1lez, sacerdote diocesano, tambi\u00e9n conocido como \u201cel buen pastor canario\u201d. Su vida, transfigurada por la gracia divina, nos estimula a cargar la cruz de Cristo y a seguirlo (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;16,24), siendo testigos fieles del Evangelio en este nuevo tiempo de la historia, no exento de turbulencias y contradicciones, para llegar as\u00ed a la meta prometida (cf.&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;12,32).<\/p>\n\n\n\n<p>La primera \u201cpauta de navegaci\u00f3n\u201d, por tanto, es abrazar la cruz de Cristo; y ustedes lo hacen cotidianamente, por ejemplo, como cireneos, acompa\u00f1ando y ayudando a llevar las cargas de tantos hermanos y hermanas crucificados por los dramas de la vida. Les agradezco esta generosa labor de caridad y misericordia.<\/p>\n\n\n\n<p>Quisiera destacar adem\u00e1s otra actitud:&nbsp;<em>cultivar una espiritualidad eucar\u00edstica<\/em>. Esto tiene relaci\u00f3n con la antigua tradici\u00f3n que se conserva en esta hermosa catedral: la lluvia de p\u00e9talos de flores ante el Sant\u00edsimo Sacramento que se realiza el d\u00eda de la Ascensi\u00f3n, como signo de los bienes espirituales y celestiales que derrama el Se\u00f1or al subir al cielo. Ese gesto de devoci\u00f3n de tantas generaciones a lo largo del tiempo posee un significado profundo: en nuestro peregrinar, la meta es el encuentro con Cristo; que es el centro de la vida cristiana, hacia quien se inclinan nuestras rodillas en adoraci\u00f3n, en torno a quien nos reunimos formando un solo cuerpo y junto a quien nos ofrecemos como \u00absacrificio vivo, santo, agradable a Dios\u00bb (<em>Rm<\/em>&nbsp;12,1).<\/p>\n\n\n\n<p>Nos lo dice el&nbsp;Concilio: los fieles, \u00abparticipando del sacrificio eucar\u00edstico, fuente y cumbre de toda la vida cristiana, ofrecen a Dios la V\u00edctima divina y se ofrecen a s\u00ed mismos juntamente con ella. Y as\u00ed, [\u2026] muestran de un modo concreto la unidad del Pueblo de Dios\u00bb (<em>Lumen gentium<\/em>, 11). Por tanto,&nbsp;<em>cultivar una espiritualidad eucar\u00edstica<\/em>&nbsp;es ahondar en \u00abuna espiritualidad de la unidad eclesial en el amor\u00bb (<em>Magnifica humanitas<\/em>, 234). Hagamos de nuestra vida una respuesta al deseo de Jes\u00fas: \u00abQue todos sean uno [\u2026] para que el mundo crea\u00bb (<em>Jn<\/em>&nbsp;17,21).<\/p>\n\n\n\n<p>Una forma concreta para manifestar esta espiritualidad de comuni\u00f3n es la solidaridad cristiana, porque la \u00abuni\u00f3n con Cristo es al mismo tiempo uni\u00f3n con todos los dem\u00e1s a los que \u00e9l se entrega\u00bb (<em>Deus caritas est<\/em>, 14). Por eso, los animo a seguir ofreciendo a todos el amor que ustedes, a su vez, han recibido del Se\u00f1or (cf.&nbsp;<em>1 Jn<\/em>&nbsp;4,19), amor que se hace alimento en la acogida, en la escucha, en la cercan\u00eda y en el cuidado de los m\u00e1s fr\u00e1giles: \u00abPorque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la c\u00e1rcel y vinisteis a verme\u00bb (<em>Mt<\/em>&nbsp;25,35-36). &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Querida Iglesia que peregrina en Canarias, siguiendo la estela de santidad de tantos hombres y mujeres que los han precedido, que han ofrecido sus vidas en comuni\u00f3n con el sacrificio de Cristo en la cruz y en el altar, les animo a seguir adelante fuertemente arraigados en \u00c9l, para seguir navegando con valent\u00eda en este nuevo tiempo de la historia. Cuando encuentren dificultades, alcen la mirada, y pidan al Esp\u00edritu Santo la gracia de vivir unidos en la fe, la esperanza y la caridad, virtudes que \u00abson como tres estrellas que brillan en el cielo de nuestra vida espiritual para guiarnos hacia Dios\u00bb (S. Juan Pablo II,&nbsp;Audiencia, 22 noviembre 2000).<\/p>\n\n\n\n<p>Que la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda,&nbsp;<em>Stella maris<\/em>, nos oriente en nuestra traves\u00eda, nos ayude a \u201cremar mar adentro\u201d (cf.&nbsp;<em>Lc<\/em>&nbsp;5,1-11) y as\u00ed lleguemos al puerto seguro del encuentro definitivo con su Hijo Jesucristo.&nbsp;Gracias!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPA\u00d1A PAPA LE\u00d3N XIV | Cuando encuentren dificultades, alcen la mirada, y pidan al Esp\u00edritu Santo la gracia de vivir unidos en la fe, la esperanza y la caridad, as\u00ed lo dijo el Santo Padre al compartir su mensaje durante el encuentro con los Obispos, los Sacerdotes, los Di\u00e1conos, los religiosos, los seminaristas y los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":249176,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[740,18,58,144,771],"class_list":["post-249175","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-leonxiv","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-santa-sede","tag-viaje-apostolico","tag-viaje-apostolico-espana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249175","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249175"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249175\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":249177,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249175\/revisions\/249177"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/249176"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249175"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249175"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249175"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}