{"id":249203,"date":"2026-06-12T15:51:01","date_gmt":"2026-06-12T18:51:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249203"},"modified":"2026-06-12T15:51:01","modified_gmt":"2026-06-12T18:51:01","slug":"papa-leon-xiv-abran-a-todos-este-mar-de-amor-es-mi-deseo-y-mi-oracion-para-ustedes-y-para-todos-aquellos-que-encuentren-en-su-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-abran-a-todos-este-mar-de-amor-es-mi-deseo-y-mi-oracion-para-ustedes-y-para-todos-aquellos-que-encuentren-en-su-camino\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Abran a todos este mar de amor, es mi deseo y mi oraci\u00f3n para ustedes y para todos aquellos que encuentren en su camino"},"content":{"rendered":"\n<p>ESPA\u00d1A<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Abran a todos este mar de amor, es mi deseo y mi oraci\u00f3n para ustedes y para todos aquellos que encuentren en su camino<\/strong>, as\u00ed lo pidi\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su Homil\u00eda al presidir la Santa Misa en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, Espa\u00f1a. Con la celebraci\u00f3n Eucar\u00edstica, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> puso fin a su viaje Apost\u00f3lico por el suelo espa\u00f1ol, cerrando su actividad.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201ces una gracia encontrarnos en el d\u00eda en que el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas se deja contemplar por nosotros como el coraz\u00f3n de la historia. Me alegra celebrar con ustedes la Eucarist\u00eda, dando gracias por la fe y la caridad de las que he recibido tantos testimonios en este viaje apost\u00f3lico y que hacen tambi\u00e9n a este archipi\u00e9lago, tan conocido por su belleza y su acogida, un lugar donde el Se\u00f1or Resucitado nos precede y se manifiesta\u201d.<\/em><\/strong><br>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas nos revela c\u00f3mo no perdernos en un dinamismo est\u00e9ril: \u00abDios envi\u00f3 al mundo a su Unig\u00e9nito, para que vivamos por medio de \u00e9l\u00bb (1 Jn&nbsp;4,9). Hay vida cuando se da vida. De otro modo, se gira en el vac\u00edo. En efecto, \u00abcomo recuerda el&nbsp;Concilio, el ser humano est\u00e1 llamado a la comuni\u00f3n con Dios y \u201cno puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de s\u00ed mismo\u201d; su vocaci\u00f3n m\u00e1s profunda es la de entrar en el movimiento trinitario del amor recibido y compartido\u00bb (Magnifica humanitas, 48)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, dijo, <strong><em>\u201cqueridos hermanos y hermanas, gracias por lo que son, gracias por lo que hacen, convirtiendo a esta isla en un lugar donde encontrar al coraz\u00f3n de Cristo en el rostro amigo y hospitalario de personas y comunidades fraternas. \u00abNosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos cre\u00eddo en \u00e9l\u00bb (1 Jn&nbsp;4,16): que esta confesi\u00f3n de fe transmitida por la Primera carta del ap\u00f3stol Juan resplandezca siempre en ustedes, y les motive a la oraci\u00f3n y a la acci\u00f3n. \u00a1Abran a todos este mar de amor! Es mi deseo y mi oraci\u00f3n para ustedes y para todos aquellos que encuentren en su camino\u201d.<\/em><\/strong><br>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SANTA MISA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>HOMIL\u00cdA DEL SANTO PADRE<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Puerto de Santa Cruz de Tenerife<br>Viernes, 12 de junio de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Es una gracia encontrarnos en el d\u00eda en que el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas se deja contemplar por nosotros como el coraz\u00f3n de la historia. Me alegra celebrar con ustedes la Eucarist\u00eda, dando gracias por la fe y la caridad de las que he recibido tantos testimonios en este viaje apost\u00f3lico y que hacen tambi\u00e9n a este archipi\u00e9lago, tan conocido por su belleza y su acogida, un lugar donde el Se\u00f1or Resucitado nos precede y se manifiesta. Frente a nosotros el mar evoca el infinito, y as\u00ed lo hace tambi\u00e9n el cielo; pero infinito es sobre todo el deseo que une el coraz\u00f3n de Dios a tantos corazones humanos, cuyas alegr\u00edas y esperanzas, tristezas y angustias encuentran eco en el coraz\u00f3n de la Iglesia (cf.&nbsp;<em>Gaudium et spes<\/em>, 1). Ning\u00fan ser humano es una isla; la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica de esta di\u00f3cesis y los desaf\u00edos pastorales que la comprometen atestiguan que hemos nacido para el encuentro y que no hay obst\u00e1culo, distancia, peligro o amenaza que pueda impedir a cada uno su viaje. Sea permaneciendo durante una vida entera en el mismo lugar, sea eligiendo o estando obligados a partir, nadie permanece nunca quieto. Este es el secreto del coraz\u00f3n: la llamada \u00edntima al \u00e9xodo y al encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas nos revela c\u00f3mo no perdernos en un dinamismo est\u00e9ril: \u00abDios envi\u00f3 al mundo a su Unig\u00e9nito, para que vivamos por medio de \u00e9l\u00bb (<em>1 Jn<\/em>&nbsp;4,9). Hay vida cuando se da vida. De otro modo, se gira en el vac\u00edo. En efecto, \u00abcomo recuerda el&nbsp;Concilio, el ser humano est\u00e1 llamado a la comuni\u00f3n con Dios y \u201cno puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de s\u00ed mismo\u201d; su vocaci\u00f3n m\u00e1s profunda es la de entrar en el movimiento trinitario del amor recibido y compartido\u00bb (<em>Magnifica humanitas<\/em>, 48). El&nbsp;Papa Francisco&nbsp;observaba: \u00abMuchas personas experimentan un profundo desequilibrio que las mueve a hacer las cosas a toda velocidad para sentirse ocupadas, en una prisa constante que a su vez las lleva a atropellar todo lo que tienen a su alrededor. Esto tiene un impacto en el modo como se trata al ambiente\u00bb (<em>Laudato si\u2019<\/em>, 225). Son palabras que interpelan tambi\u00e9n la vocaci\u00f3n tur\u00edstica de Tenerife, sea respecto al coraz\u00f3n del que decide pasar aqu\u00ed un per\u00edodo de vacaciones, sea para el que vive y trabaja en la isla, en contacto con visitantes de tantos pa\u00edses del mundo. \u00bfQu\u00e9 busca el coraz\u00f3n humano? \u00bfC\u00f3mo responder a su sed de manera no enga\u00f1osa? Qu\u00e9 importante es, especialmente para quien se deja orientar por el Evangelio, no reducir todo a comercio y beneficio. \u00abQuienes disfrutan m\u00e1s y viven mejor cada momento son los que dejan de picotear aqu\u00ed y all\u00e1, buscando siempre lo que no tienen, y experimentan lo que es valorar cada persona y cada cosa, aprenden a tomar contacto y saben gozar con lo m\u00e1s simple. As\u00ed son capaces de disminuir las necesidades insatisfechas y reducen el cansancio y la obsesi\u00f3n\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em>, 223). Interpreten as\u00ed, queridos hermanos y hermanas, su vocaci\u00f3n a la acogida.<\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio, hoy, parece radicalizar este reto y nos recuerda la riqueza de los pobres: una paradoja que remite directamente a la vida de Jes\u00fas, a su verdad, al camino en el que contin\u00faa pidi\u00e9ndonos que lo sigamos. En la p\u00e1gina que hemos escuchado, bendice al Padre por esto: es a los peque\u00f1os \u2014que en el contexto significa a los m\u00ednimos, a los que nadie estima capaz de pensamiento y de palabra\u2014 a los que Dios se ha revelado a s\u00ed mismo. Los ha enriquecido de aquello que permanece escondido a quienes est\u00e1n rodeados de admiraci\u00f3n y de \u00e9xito. Con la&nbsp;Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica&nbsp;<em>Dilexi te<\/em>&nbsp;quise prestar atenci\u00f3n a ese lugar privilegiado de los pobres en la Revelaci\u00f3n divina y en la misi\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un misterio que resuena de modo totalmente espec\u00edfico en estas islas, en el centro de rutas migratorias que lo hacen lugar de primera acogida de hermanos y hermanas cuyo viaje est\u00e1 generalmente expuesto a peligros y violencias inenarrables. Frente a quien especula con la desesperaci\u00f3n, como cristianos no s\u00f3lo podemos ofrecer un reflejo del Se\u00f1or que dice: \u00abVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is cansados y agobiados, y yo os aliviar\u00e9\u00bb (<em>Mt<\/em>\u00a011,28). La gracia m\u00e1s grande es que nos dejemos evangelizar por aquellos a quienes socorremos, que reconozcamos la misteriosa sabidur\u00eda de Dios escrita en su misma carne: \u00abCrecidos en la extrema precariedad, aprendiendo a sobrevivir en medio de las condiciones m\u00e1s dif\u00edciles, confiando en Dios con la certeza de que nadie m\u00e1s los toma en serio, ayud\u00e1ndose mutuamente en los momentos m\u00e1s oscuros, los pobres han aprendido muchas cosas que conservan en el misterio de su coraz\u00f3n. Aquellos entre nosotros que no han experimentado situaciones similares, de una vida vivida en el l\u00edmite, seguramente tienen mucho que recibir de esa fuente de sabidur\u00eda que constituye la experiencia de los pobres. S\u00f3lo comparando nuestras quejas con sus sufrimientos y privaciones, es posible recibir un reproche que nos invite a simplificar nuestra vida\u00bb (<em>Dilexi te<\/em>, 102). El Se\u00f1or, que reprende y corrige a los que ama (cf.\u00a0<em>Ap<\/em>\u00a03,19), desea hacer sencilla y alegre nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, gracias por lo que son, gracias por lo que hacen, convirtiendo a esta isla en un lugar donde encontrar al coraz\u00f3n de Cristo en el rostro amigo y hospitalario de personas y comunidades fraternas. \u00abNosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos cre\u00eddo en \u00e9l\u00bb (<em>1 Jn<\/em>&nbsp;4,16): que esta confesi\u00f3n de fe transmitida por la Primera carta del ap\u00f3stol Juan resplandezca siempre en ustedes, y les motive a la oraci\u00f3n y a la acci\u00f3n. Presten atenci\u00f3n a los adolescentes y a los j\u00f3venes, a los ricos y a los pobres, a los residentes y a los hu\u00e9spedes: todos ellos necesitan ser conocidos con una mirada que ve m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias y reconoce la profundidad de sus corazones inquietos, que no pocas veces ya est\u00e1 orientado, quiz\u00e1s inconscientemente, hacia el Reino de Dios y su justicia. Que se respire entre ustedes que \u00abDios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en \u00e9l\u00bb (<em>1 Jn<\/em>&nbsp;4,16). Este es el coraz\u00f3n del Evangelio, el coraz\u00f3n de Cristo. Quien se sumerge en \u00e9l ya no vive para s\u00ed mismo. \u00a1Abran a todos este mar de amor! Es mi deseo y mi oraci\u00f3n para ustedes y para todos aquellos que encuentren en su camino.<br>__________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Agradecimiento al final de la Santa Misa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Excelencia<\/em>, le doy las gracias de todo coraz\u00f3n y, con usted, a todo el pueblo de Tenerife, a sus pastores y a las Autoridades civiles.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas<\/em>, con esta celebraci\u00f3n eucar\u00edstica concluye mi&nbsp;viaje apost\u00f3lico a Espa\u00f1a. Doy gracias a Dios y a todos los que me han acogido y que, de mil maneras, han colaborado en la preparaci\u00f3n y la realizaci\u00f3n de los distintos momentos en Madrid, Barcelona y Montserrat, y aqu\u00ed, en las Islas Canarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Regreso a Roma conmovido por el gran afecto con el que me han recibido, y reconfortado por los testimonios de fe y de amor a la Iglesia, expresiones del gran coraz\u00f3n cat\u00f3lico de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde este puerto, que lleva el nombre de la Santa Cruz, mi pensamiento se extiende al mundo entero y a sus heridas, que hacen sufrir a pueblos enteros. A todos quisiera repetirles el lema de este viaje: \u00ab\u00a1Alzad la mirada!\u00bb. S\u00ed, dirijamos la mirada a Cristo Crucificado; su Coraz\u00f3n es la fuente de la misericordia, la \u00fanica que puede salvar a la humanidad necesitada de perd\u00f3n y de reconciliaci\u00f3n para alcanzar una paz verdadera y duradera. \u00a1Levantemos la mirada como lo hizo Mar\u00eda, la Madre de todos los que sufren, y guiados por ella retomemos el camino con esperanza!<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Queridos hermanos y hermanas! \u00a1Gracias de coraz\u00f3n! Permanezcamos unidos en la oraci\u00f3n y en la comuni\u00f3n en Cristo y en la santa Iglesia.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ESPA\u00d1A PAPA LE\u00d3N XIV | Abran a todos este mar de amor, es mi deseo y mi oraci\u00f3n para ustedes y para todos aquellos que encuentren en su camino, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Santo Padre al compartir su Homil\u00eda al presidir la Santa Misa en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, Espa\u00f1a. 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