{"id":249312,"date":"2026-06-24T09:26:55","date_gmt":"2026-06-24T12:26:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249312"},"modified":"2026-06-24T09:30:31","modified_gmt":"2026-06-24T12:30:31","slug":"papa-leon-xiv-la-eucaristia-nos-ensena-a-adoptar-el-estilo-de-vida-del-mismo-senor-jesus-marcado-por-el-don-gratuito-de-si-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-la-eucaristia-nos-ensena-a-adoptar-el-estilo-de-vida-del-mismo-senor-jesus-marcado-por-el-don-gratuito-de-si-mismo\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | La Eucarist\u00eda nos ense\u00f1a a adoptar el estilo de vida del mismo Se\u00f1or Jes\u00fas, marcado por el don gratuito de s\u00ed mismo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | La Eucarist\u00eda nos ense\u00f1a a adoptar el estilo de vida del mismo Se\u00f1or Jes\u00fas, marcado por el don gratuito de s\u00ed mismo<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en Plaza San Pedro, Su Santidad Le\u00f3n XIV continuando con el ciclo de catequesis \u201cLos documentos del Cilio Vaticano II, III, Constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium 4; centr\u00f3 sus palabras respecto de \u201cEl misterio eucar\u00edstico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta jornada tambi\u00e9n, durante la Audiencia, nuestro Obispo Castrense y de las Fuerzas Federales de Seguridad, <strong>Mons. Santiago Olivera<\/strong> junto a integrantes de las FTA 67 (Fuerza de Tareas Argentinas) presentes en la Rep\u00fablica de Chipre se encontraron con el Santo Padre. El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda hoy, <strong><em>\u201cseguimos con las catequesis sobre los documentos del&nbsp;Concilio Vaticano II, en particular sobre la&nbsp;Constituci\u00f3n&nbsp;Sacrosanctum Concilium&nbsp;(SC) sobre la Liturgia.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Cuando san Agust\u00edn quiere explicar a los nuevos bautizados el misterio del Cuerpo de Cristo, retoma el pasaje de san Pablo que hemos escuchado: \u00abVosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte\u00bb (1 Cor&nbsp;12, 27). Y a\u00f1ade: \u00abRecib\u00eds el misterio que sois vosotros. A eso que sois, respond\u00e9is \u201cAm\u00e9n\u201d, y al responder (as\u00ed) lo rubric\u00e1is\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong>, <strong><em>\u201cjusto despu\u00e9s de haber evocado la \u00daltima Cena de Jes\u00fas, la Constituci\u00f3n sobre la Liturgia habla de la Eucarist\u00eda con estos acentos agustinianos. Para los cristianos, formar parte de la mesa del Se\u00f1or significa que \u00absean instruidos con la palabra de Dios, se fortalezcan en la mesa del Cuerpo del Se\u00f1or, den gracias a Dios\u00bb (SC, 48). Recibi\u00e9ndolo en su Palabra y en la Eucarist\u00eda nos convertimos en lo que recibimos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, agreg\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) la Eucarist\u00eda nos ense\u00f1a a adoptar el estilo de vida del mismo Se\u00f1or Jes\u00fas, marcado por el don gratuito de s\u00ed mismo. Este don nos hace entrar, por esto, en la din\u00e1mica de la unidad, que ofrece un poderoso ant\u00eddoto a los fermentos de divisi\u00f3n que amenazan nuestro mundo, nuestras comunidades, nuestras familias, nuestro coraz\u00f3n (cfr&nbsp;SC, 47).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Queridos, cuando participamos en la Eucarist\u00eda somos invitados a escuchar la Palabra de Dios y a nutrirnos en la mesa del Se\u00f1or, donde \u00c9l mismo se ofrece al Padre. Estas dos partes de la Misa, la Liturgia de la Palabra y la Liturgia eucar\u00edstica, \u00abest\u00e1n tan \u00edntimamente unidas que constituyen un solo acto de culto\u00bb (SC,&nbsp;56)\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ciclo de catequesis \u2013&nbsp;Los documentos del Concilio Vaticano II&nbsp;III.&nbsp;Constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium&nbsp;4. El misterio eucar\u00edstico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas y bienvenidos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos con las catequesis sobre los documentos del&nbsp;Concilio Vaticano II, en particular sobre la&nbsp;Constituci\u00f3n&nbsp;<em>Sacrosanctum Concilium<\/em>&nbsp;(<em>SC<\/em>) sobre la Liturgia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando san Agust\u00edn quiere explicar a los nuevos bautizados el misterio del Cuerpo de Cristo, retoma el pasaje de san Pablo que hemos escuchado: \u00abVosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte\u00bb (<em>1 Cor<\/em>&nbsp;12, 27). Y a\u00f1ade: \u00abRecib\u00eds el misterio que sois vosotros. A eso que sois, respond\u00e9is \u201cAm\u00e9n\u201d, y al responder (as\u00ed) lo rubric\u00e1is. Escuchas, pues: \u201cCuerpo de Cristo\u201d, y respondes: \u201cAm\u00e9n\u201d. S\u00e9 miembro del cuerpo de Cristo, para que tu \u201cAm\u00e9n\u201d responda a la verdad. [\u2026] Sed lo que veis y recibid lo que sois\u00bb (<em>Serm\u00f3n 272<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Justo despu\u00e9s de haber evocado la \u00daltima Cena de Jes\u00fas, la Constituci\u00f3n sobre la Liturgia habla de la Eucarist\u00eda con estos acentos agustinianos. Para los cristianos, formar parte de la mesa del Se\u00f1or significa que \u00absean instruidos con la palabra de Dios, se fortalezcan en la mesa del Cuerpo del Se\u00f1or, den gracias a Dios\u00bb (<em>SC<\/em>, 48). Recibi\u00e9ndolo en su Palabra y en la Eucarist\u00eda nos convertimos en lo que recibimos. Nos convertimos en el Cuerpo cuya Cabeza es el Cristo resucitado, sentado a la derecha del Padre (cfr&nbsp;<em>Col<\/em>&nbsp;1, 18), el cual nos prepara un lugar en los cielos (cfr&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;14, 3): la Eucarist\u00eda es as\u00ed el sacramento del Reino que viene. Es el Pan del camino, que nos conduce hacia la Patria celeste, hasta el d\u00eda beato en el que \u00abDios sea todo en todo\u00bb (<em>1 Cor<\/em>&nbsp;15, 28).<\/p>\n\n\n\n<p>La asamblea lit\u00fargica ofrece el Sacrificio \u00abno s\u00f3lo por manos del sacerdote, sino juntamente con \u00e9l\u00bb (<em>SC<\/em>,&nbsp;48). En esta perspectiva, la Eucarist\u00eda es la forma del sacrificio espiritual de los cristianos (cfr&nbsp;<em>Hb&nbsp;<\/em>13, 16;&nbsp;<em>Rm<\/em>&nbsp;12, 1), en cuanto camino de la uni\u00f3n con Dios y de la uni\u00f3n rec\u00edproca. Al participar en ella, aprenden a que \u00abse perfeccionen d\u00eda a d\u00eda por Cristo mediador en la uni\u00f3n con Dios y entre s\u00ed, para que, finalmente, Dios sea todo en todos\u00bb (<em>ibid.<\/em>). As\u00ed, incorpor\u00e1ndonos a Cristo, la Eucarist\u00eda nos ense\u00f1a a adoptar el estilo de vida del mismo Se\u00f1or Jes\u00fas, marcado por el don gratuito de s\u00ed mismo. Este don nos hace entrar, por esto, en la din\u00e1mica de la unidad, que ofrece un poderoso ant\u00eddoto a los fermentos de divisi\u00f3n que amenazan nuestro mundo, nuestras comunidades, nuestras familias, nuestro coraz\u00f3n (cfr&nbsp;<em>SC<\/em>, 47).<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos, cuando participamos en la Eucarist\u00eda somos invitados a escuchar la Palabra de Dios y a nutrirnos en la mesa del Se\u00f1or, donde \u00c9l mismo se ofrece al Padre. Estas dos partes de la Misa, la Liturgia de la Palabra y la Liturgia eucar\u00edstica, \u00abest\u00e1n tan \u00edntimamente unidas que constituyen un solo acto de culto\u00bb (<em>SC<\/em>,&nbsp;56).<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que se refiere a la Palabra, es necesario recordar que no se trata solamente de adquirir un saber intelectual sobre las Escrituras, sino de recibir la Palabra \u00abviva y eficaz\u00bb (<em>Hb&nbsp;<\/em>4, 12), dirigida por Dios a todos y al mismo tiempo a cada uno, Palabra que nutre y alimenta junto al Pan eucar\u00edstico y nos hace pasar de la decadencia del pecado a la vida nueva en Cristo. \u00abLa Eucarist\u00eda nos ayuda a entender la Sagrada Escritura, as\u00ed como la Sagrada Escritura, a su vez, ilumina y explica el misterio eucar\u00edstico\u00bb (Benedicto XVI, Exhort. ap. postsin.&nbsp;<em>Verbum Domini<\/em>, 55).<\/p>\n\n\n\n<p>El Concilio Ecum\u00e9nico II ha pedido: \u00ab\u00e1branse con mayor amplitud los tesoros de la Biblia, de modo que, en un per\u00edodo determinado de a\u00f1os, se lean al pueblo las partes m\u00e1s significativas de la Sagrada Escritura\u00bb (<em>SC<\/em>, 51). La reforma lit\u00fargica ha traducido esta petici\u00f3n en ese tesoro que es el&nbsp;<em>Leccionario<\/em>, es decir, el libro que recoge todas las Lecturas b\u00edblicas para las celebraciones lit\u00fargicas. Tal amplitud se ha extra\u00eddo de la fuente m\u00e1s pura de la Tradici\u00f3n viviente, que combina la \u00absana tradici\u00f3n\u00bb con \u00abel camino a un progreso leg\u00edtimo\u00bb (<em>SC<\/em>,&nbsp;23).<\/p>\n\n\n\n<p>El inicio del cap\u00edtulo II de la Constituci\u00f3n sobre la Liturgia est\u00e1 entretejido con referencias al gran r\u00edo de la Tradici\u00f3n, que va desde los Padres de la Iglesia hasta nosotros. Lo cito: \u00abNuestro Salvador, en la \u00daltima Cena, la noche que le traicionaban, instituy\u00f3 el Sacrificio Eucar\u00edstico de su Cuerpo y Sangre, con lo cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el Sacrificio de la Cruz y a confiar a su Esposa, la Iglesia, el Memorial de su Muerte y Resurrecci\u00f3n: sacramento de piedad, signo de unidad, v\u00ednculo de caridad, banquete pascual, en el cual se come a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria venidera\u00bb (SC, 47).<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, acudamos con fe a esta fuente de vida divina y dej\u00e9monos transformar por el misterio que celebramos.<br>_________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Recibamos con fe los sacramentos y pidamos al Se\u00f1or, que se nos da en la Eucarist\u00eda y en la Palabra, que transforme nuestra vida en Cristo y nos haga suyos. Que \u00c9l nos ense\u00f1e a participar, cada d\u00eda con m\u00e1s fruto, de su presencia real, signo de unidad y v\u00ednculo de caridad. Que Dios les bendiga siempre. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | La Eucarist\u00eda nos ense\u00f1a a adoptar el estilo de vida del mismo Se\u00f1or Jes\u00fas, marcado por el don gratuito de s\u00ed mismo, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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