{"id":249361,"date":"2026-06-28T09:32:00","date_gmt":"2026-06-28T12:32:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249361"},"modified":"2026-06-28T09:32:00","modified_gmt":"2026-06-28T12:32:00","slug":"papa-leon-xiv-el-amor-al-senor-pasa-siempre-por-la-manera-fraterna-en-que-acogemos-a-los-demas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-el-amor-al-senor-pasa-siempre-por-la-manera-fraterna-en-que-acogemos-a-los-demas\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | El amor al Se\u00f1or pasa siempre por la manera fraterna en que acogemos a los dem\u00e1s"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | El amor al Se\u00f1or pasa siempre por la manera fraterna en que acogemos a los dem\u00e1s<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora local), <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico Vaticano, desde donde se reuni\u00f3 con los fieles y peregrinos presentes en Plaza San Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201ctambi\u00e9n en el Evangelio de hoy (Mt&nbsp;10,37-42), escuchamos algunas exhortaciones de Jes\u00fas para seguirlo y ser testigos de su Reino. No se trata de actos exteriores, sino de comprometer todo nuestro ser en una relaci\u00f3n de amor con \u00c9l. Y para dar fruto, el amor requiere al menos tres cosas: el&nbsp;desprendimiento, la&nbsp;p\u00e9rdida&nbsp;y la&nbsp;hospitalidad.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Ante todo, el&nbsp;desprendimiento. Jes\u00fas dice: \u00abEl que ama a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; el que ama a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed\u00bb (v. 37). En el momento en que comienza a enviar en misi\u00f3n a sus ap\u00f3stoles, el Se\u00f1or los quiere libres de cualquier atadura. Pero vale para todos los hechos de que tambi\u00e9n los afectos m\u00e1s importantes encuentran su plenitud gracias al amor que Cristo nos da\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3 el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201cen este sentido, el amor es tambi\u00e9n&nbsp;p\u00e9rdida. Nos cuesta comprenderlo, especialmente en un mundo en el que perder parece ser una debilidad y se vive obsesionado por tener y poseer. Sin embargo, el amor da fruto s\u00f3lo en la entrega: cuando estamos dispuestos a perder un poco de nuestro yo para hacer espacio al otro, a perder un poco de tiempo para escuchar a un amigo, a perder un poco de comodidad para compartir una situaci\u00f3n de dificultad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Santo Padre<\/strong> dijo, <strong><em>\u201cy finalmente, la&nbsp;hospitalidad. El amor, en efecto, se expresa en elecciones y acciones concretas, en un compromiso hecho de peque\u00f1os gestos cotidianos, como el de ofrecer un vaso de agua a quien tiene sed (cf. v. 42). Jes\u00fas, al enviar a sus disc\u00edpulos delante de \u00c9l, les pide que vayan sin provisiones, es decir, necesitados, porque de este modo podr\u00e1n suscitar hospitalidad en aquellos que encuentren a su paso. Y as\u00ed, recibiendo a quien viene en nombre de Jes\u00fas, lo recibe a \u00c9l y al Padre celestial que lo ha enviado. El amor al Se\u00f1or pasa siempre por la manera fraterna en que acogemos a los dem\u00e1s\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje completo de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Hermanos y hermanas, \u00a1feliz domingo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n en el Evangelio de hoy (<em>Mt<\/em>&nbsp;10,37-42), escuchamos algunas exhortaciones de Jes\u00fas para seguirlo y ser testigos de su Reino. No se trata de actos exteriores, sino de comprometer todo nuestro ser en una relaci\u00f3n de amor con \u00c9l. Y para dar fruto, el amor requiere al menos tres cosas: el&nbsp;<em>desprendimiento<\/em>, la&nbsp;<em>p\u00e9rdida<\/em>&nbsp;y la&nbsp;<em>hospitalidad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante todo, el&nbsp;<em>desprendimiento<\/em>. Jes\u00fas dice: \u00abEl que ama a su padre o a su madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; el que ama a su hijo o a su hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed\u00bb (v. 37). En el momento en que comienza a enviar en misi\u00f3n a sus ap\u00f3stoles, el Se\u00f1or los quiere libres de cualquier atadura. Pero vale para todos el hecho de que tambi\u00e9n los afectos m\u00e1s importantes encuentran su plenitud gracias al amor que Cristo nos da. Pensemos, por ejemplo, en la vida matrimonial: s\u00f3lo se la puede vivir plenamente \u201cdejando\u201d la casa de los padres (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;19,6) para comprometerse en la relaci\u00f3n conyugal. Pensemos tambi\u00e9n en el crecimiento de los hijos: se les ayuda a realizarse y a ser felices educ\u00e1ndolos para valerse por s\u00ed mismos y tomar sus decisiones. Dice san Agust\u00edn: \u00abEs cosa triste perder lo que amas; pero a veces tambi\u00e9n el agricultor pierde lo que siembra\u00bb (<em>Serm\u00f3n<\/em>&nbsp;330, 2). S\u00f3lo \u201cperdiendo\u201d esa semilla, arrojada en la tierra, podr\u00e1 verla florecer.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, el amor es tambi\u00e9n&nbsp;<em>p\u00e9rdida<\/em>. Nos cuesta comprenderlo, especialmente en un mundo en el que perder parece ser una debilidad y se vive obsesionado por tener y poseer. Sin embargo, el amor da fruto s\u00f3lo en la entrega: cuando estamos dispuestos a perder un poco de nuestro yo para hacer espacio al otro, a perder un poco de tiempo para escuchar a un amigo, a perder un poco de comodidad para compartir una situaci\u00f3n de dificultad. Quien retiene la vida s\u00f3lo para s\u00ed mismo \u2014dice el Evangelio\u2014 en realidad la pierde (cf. v. 39), porque esta no se abre a la alegr\u00eda del amor y se vuelve est\u00e9ril. Por eso Jes\u00fas nos invita a abrazar la Cruz: \u00c9l se ofreci\u00f3, se perdi\u00f3 a s\u00ed mismo y, precisamente as\u00ed, nosotros hemos podido recibir su vida en abundancia. Del mismo modo, si vivimos en la l\u00f3gica del don, tambi\u00e9n nosotros seremos capaces de engendrar vida nueva en nuestras relaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Y finalmente, la&nbsp;<em>hospitalidad<\/em>. El amor, en efecto, se expresa en elecciones y acciones concretas, en un compromiso hecho de peque\u00f1os gestos cotidianos, como el de ofrecer un vaso de agua a quien tiene sed (cf. v. 42). Jes\u00fas, al enviar a sus disc\u00edpulos delante de \u00c9l, les pide que vayan sin provisiones, es decir, necesitados, porque de este modo podr\u00e1n suscitar hospitalidad en aquellos que encuentren a su paso. Y as\u00ed, recibiendo a quien viene en nombre de Jes\u00fas, lo recibe a \u00c9l y al Padre celestial que lo ha enviado. El amor al Se\u00f1or pasa siempre por la manera fraterna en que acogemos a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos amigos, recemos a la Virgen Mar\u00eda, que am\u00f3 a su Hijo sabiendo tambi\u00e9n perderlo; que ella nos ayude a ser testigos humildes y alegres del amor de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>_________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n\n\n\n<p>Deseo expresar mi cercan\u00eda a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas v\u00edctimas y heridos, as\u00ed como ingentes da\u00f1os materiales. Mientras ruego al Se\u00f1or por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercan\u00eda espiritual a sus familiares, a los lesionados y a quienes han sido golpeados por esta tragedia. As\u00ed mismo, manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de b\u00fasqueda y de asistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Doy ahora la bienvenida a todos ustedes, romanos y peregrinos, agradeci\u00e9ndoles por haber venido incluso con este calor.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a los fieles de la di\u00f3cesis de Kumba, en Camer\u00fan y a todos aquellos de otros pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a los j\u00f3venes religiosos Camilianos; a los grupos parroquiales de Priolo Gargallo, Avola, Regalbuto y Bari; a los scouts de Rovereto y a los chicos de Mestrino, de la di\u00f3cesis de Padua, que recibieron la Primera Comuni\u00f3n y la Confirmaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Les deseo a todos un feliz domingo! Y nos vemos de nuevo ma\u00f1ana con motivo de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | El amor al Se\u00f1or pasa siempre por la manera fraterna en que acogemos a los dem\u00e1s, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora local), Su Santidad Le\u00f3n XIV se presentaba en la ventana del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":248774,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[90,740,18,58],"class_list":["post-249361","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-angelus","tag-leonxiv","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249361","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249361"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249361\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":249362,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249361\/revisions\/249362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/248774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249361"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}