{"id":249385,"date":"2026-07-05T09:25:54","date_gmt":"2026-07-05T12:25:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249385"},"modified":"2026-07-05T09:25:54","modified_gmt":"2026-07-05T12:25:54","slug":"papa-leon-xiv-en-la-esclavitud-cristo-es-liberacion-bajo-el-azote-de-la-guerra-cristo-es-esperanza-en-la-hora-del-pecado-cristo-es-perdon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-en-la-esclavitud-cristo-es-liberacion-bajo-el-azote-de-la-guerra-cristo-es-esperanza-en-la-hora-del-pecado-cristo-es-perdon\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | En la esclavitud, Cristo es liberaci\u00f3n, bajo el azote de la guerra, Cristo es esperanza, en la hora del pecado, Cristo es perd\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | En la esclavitud, Cristo es liberaci\u00f3n, bajo el azote de la guerra, Cristo es esperanza, en la hora del pecado, Cristo es perd\u00f3n<\/strong>, as\u00ed lo dijo el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. Antes del mediod\u00eda de hoy, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico Vaticano desde donde se reun\u00eda con fieles y peregrinos presentes en Plaza San Pedro de Ciudad del Vaticano.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cel Evangelio de la liturgia de hoy (Mt&nbsp;11,25-30) nos invita a compartir la alabanza que Jes\u00fas eleva al Padre, \u00abSe\u00f1or del cielo y de la tierra\u00bb (v. 25). El Hijo de Dios, hecho hombre, manifiesta su amor al incluir a todas las criaturas en esta acci\u00f3n de gracias\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201cacudir a Jes\u00fas significa corresponder a su amor y compartir su vida hasta la cruz, tal y como \u00c9l mismo nos explic\u00f3: \u00abSi alguno quiere venir detr\u00e1s de m\u00ed, que renuncie a s\u00ed mismo, que cargue su cruz y me siga\u00bb (Mt&nbsp;16,24). Precisamente la entrega de s\u00ed mismo por amor es el \u201cyugo\u201d de Jes\u00fas (cf.&nbsp;Mt&nbsp;11,29), es decir, la s\u00edntesis de su ense\u00f1anza, el coraz\u00f3n de su sabidur\u00eda, ardiente de caridad hacia todos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Santo Padre<\/strong> profundizaba preguntando: \u201c<strong><em>\u00bfc\u00f3mo puede ser \u201cligero\u201d y \u201csuave\u201d el peso de la cruz (cf. v. 30)? Por una \u00fanica raz\u00f3n: porque el Se\u00f1or lo lleva primero y junto con todos nosotros, sin dejarnos nunca solos ante lo que nos abate. Como aut\u00e9ntico maestro, Jes\u00fas se hace cargo de la humanidad herida por el mal, para cuidar de ella\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes de concluir, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> comparti\u00f3, <strong><em>\u201cen la esclavitud, Cristo es liberaci\u00f3n. Bajo el azote de la guerra, Cristo es esperanza. En la hora del pecado, Cristo es perd\u00f3n. Esta es la verdadera sabidur\u00eda, es decir, el camino que queremos recorrer juntos, unidos en su nombre como disc\u00edpulos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1feliz domingo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El Evangelio de la liturgia de hoy (<em>Mt<\/em>&nbsp;11,25-30) nos invita a compartir la alabanza que Jes\u00fas eleva al Padre, \u00abSe\u00f1or del cielo y de la tierra\u00bb (v. 25). El Hijo de Dios, hecho hombre, manifiesta su amor al incluir a todas las criaturas en esta acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n\n\n\n<p>La sencillez de un gesto tan espont\u00e1neo y alegre corresponde al estilo de Dios, que ama revelarse \u201ca los peque\u00f1os\u201d, mientras permanece oculto \u201ca los sabios y entendidos\u201d (cf. v. 25). Estos, en efecto, est\u00e1n tan llenos de sus propias ideas que no reconocen la presencia de Cristo, el Mes\u00edas que visita a su pueblo. La sabidur\u00eda humana se convierte entonces en arrogancia y la doctrina degenera en soberbia. La verdadera sabidur\u00eda de Dios se revela, en cambio, en la humildad de la carne y su ense\u00f1anza se dirige a quienes pasan m\u00e1s dificultad: \u00abVengan a m\u00ed todos los cansados y abrumados por cargas\u00bb (v. 28), dice el Se\u00f1or. Acudir a Jes\u00fas significa corresponder a su amor y compartir su vida hasta la cruz, tal y como \u00c9l mismo nos explic\u00f3: \u00abSi alguno quiere venir detr\u00e1s de m\u00ed, que renuncie a s\u00ed mismo, que cargue su cruz y me siga\u00bb (<em>Mt&nbsp;<\/em>16,24). Precisamente la entrega de s\u00ed mismo por amor es el \u201cyugo\u201d de Jes\u00fas (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;11,29), es decir, la s\u00edntesis de su ense\u00f1anza, el coraz\u00f3n de su sabidur\u00eda, ardiente de caridad hacia todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, \u00bfc\u00f3mo puede ser \u201cligero\u201d y \u201csuave\u201d el peso de la cruz (cf. v. 30)? Por una \u00fanica raz\u00f3n: porque el Se\u00f1or lo lleva primero y junto con todos nosotros, sin dejarnos nunca solos ante lo que nos abate. Como aut\u00e9ntico maestro, Jes\u00fas se hace cargo de la humanidad herida por el mal, para cuidar de ella. La sabidur\u00eda que \u00c9l nos dona es, pues, un anuncio de salvaci\u00f3n, y su yugo nos levanta en cada ca\u00edda. Al seguir a Cristo, nuestro camino no es, por tanto, una asc\u00e9tica que mortifica: es una escuela de libertad, que se toma en serio el drama de la historia y siempre ilumina su sentido, sobre todo en los momentos m\u00e1s oscuros. De hecho, s\u00f3lo en la cruz de Jes\u00fas se redime el mal: s\u00f3lo en su pasi\u00f3n nuestro cansancio mortal encuentra consuelo y redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la esclavitud, Cristo es liberaci\u00f3n. Bajo el azote de la guerra, Cristo es esperanza. En la hora del pecado, Cristo es perd\u00f3n. Esta es la verdadera sabidur\u00eda, es decir, el camino que queremos recorrer juntos, unidos en su nombre como disc\u00edpulos. Jes\u00fas nos lo ense\u00f1a como Hijo, haci\u00e9ndose nuestro hermano: con la fuerza del Esp\u00edritu Santo, \u00c9l mismo revela a la Iglesia la verdad de Dios y del hombre, porque \u00abnadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar\u00bb (v. 27).<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos amigos, mientras damos gracias al Se\u00f1or por esta muestra de confianza llena de amor, pidamos la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda, Reina de la paz, por el bien de la Iglesia y del mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p>_________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del&nbsp;<em>\u00c1ngelus<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n\n\n\n<p>El jueves pasado, 2 de julio, en el Santuario de Tac Say en Vietnam, fue beatificado el sacerdote Francesco Saverio Tru\u2019o\u2019ng B\u01dau, asesinado en 1946 por odio a la fe. En un contexto de abuso de poder y de violencia, se hizo defensor de los derechos de la gente y no abandon\u00f3 a sus feligreses. Que su intercesi\u00f3n y oraci\u00f3n sostengan a los servidores del Evangelio que, incluso hoy, se encuentran en situaciones de persecuci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Les saludo con afecto a todos ustedes, que se encuentran presentes hoy en la Plaza de San Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>Doy la bienvenida a los peregrinos de Brasil. Bienvenido el Coro de la Universidad de M\u00e9rida, en Venezuela. Recuerdo siempre en mis oraciones a las v\u00edctimas del terremoto y a todo el pueblo venezolano: que el Se\u00f1or lo sostenga en este momento tan dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a algunos grupos de polacos: a los neo sacerdotes de la orden de los Frailes Menores Capuchinos de la Provincia de Cracovia; al coro infantil de la Arquidi\u00f3cesis de \u0141\u00f3d\u017a, acompa\u00f1ado por el Obispo auxiliar, y al grupo de la Di\u00f3cesis de Legnica.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a los j\u00f3venes de Bellagio y al coro \u201cJubilaeum\u201d de Augusta, en Sicilia, junto con el alcalde y el p\u00e1rroco.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1A todos les deseo un feliz domingo!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | En la esclavitud, Cristo es liberaci\u00f3n, bajo el azote de la guerra, Cristo es esperanza, en la hora del pecado, Cristo es perd\u00f3n, as\u00ed lo dijo el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. 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