{"id":249402,"date":"2026-07-12T09:05:51","date_gmt":"2026-07-12T12:05:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249402"},"modified":"2026-07-12T09:05:52","modified_gmt":"2026-07-12T12:05:52","slug":"papa-leon-xiv-la-generosidad-de-dios-para-con-nosotros-no-es-ingenua-sino-sabia-y-sabe-descubrir-en-nosotros-la-posibilidad-de-un-bien-del-que-a-veces-ni-siquiera-nosotros-mismos-somos-conscient","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-la-generosidad-de-dios-para-con-nosotros-no-es-ingenua-sino-sabia-y-sabe-descubrir-en-nosotros-la-posibilidad-de-un-bien-del-que-a-veces-ni-siquiera-nosotros-mismos-somos-conscient\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | La generosidad de Dios para con nosotros no es ingenua, sino sabia, y sabe descubrir en nosotros la posibilidad de un bien del que, a veces, ni siquiera nosotros mismos somos conscientes"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | La generosidad de Dios para con nosotros no es ingenua, sino sabia, y sabe descubrir en nosotros la posibilidad de un bien del que, a veces, ni siquiera nosotros mismos somos conscientes<\/strong>, as\u00ed lo dijo el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. Antes del mediod\u00eda de hoy, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en el portal del Castel Gandolfo desde donde se reun\u00eda con fieles y peregrinos presentes en Plaza Libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201choy, en la liturgia, el evangelista Mateo nos presenta la par\u00e1bola del sembrador (cf.&nbsp;Mt&nbsp;13,1-23), que describe la generosidad y la confianza con las que Dios esparce su Palabra en nuestro coraz\u00f3n y su poder en nosotros\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, continu\u00f3 diciendo, <strong><em>\u201cla generosidad de Dios para con nosotros no es ingenua, sino sabia, y sabe descubrir en nosotros la posibilidad de un bien del que, a veces, ni siquiera nosotros mismos somos conscientes.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>&nbsp;Por eso el Se\u00f1or, que conoce bien el terreno de nuestro coraz\u00f3n mejor de lo que nosotros mismos lo conocemos, no deja de creer en nosotros, en lo que somos y en lo que podemos llegar a ser, d\u00eda tras d\u00eda, si con fe nos abandonamos en \u00c9l\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> expres\u00f3, <strong><em>\u201cas\u00ed, de la gratuidad y la confianza con las que se esparce la semilla, y de la humildad y la disponibilidad con las que es recibida, crecen en nosotros y se difunden los frutos del Esp\u00edritu Santo,<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026). \u00a1Cu\u00e1nto necesita nuestro mundo de estos frutos, de ser colmado y transformado por ellos!\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas y feliz domingo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, en la liturgia, el evangelista Mateo nos presenta la par\u00e1bola del sembrador (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;13,1-23), que describe la generosidad y la confianza con las que Dios esparce su Palabra en nuestro coraz\u00f3n y su poder en nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas mismo, el Verbo hecho hombre, que dio la vida por nuestra salvaci\u00f3n, es la semilla que el Padre sigue esparciendo en el mundo para que, muriendo, d\u00e9 mucho fruto (cf.&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;12,24). Es verdad que, a veces, encuentra en nosotros un terreno duro e insensible; otras veces, un terreno distra\u00eddo, semejante al suelo pisoteado de los caminos, al terreno pedregoso o a los matorrales de espinos. Pero hay momentos en los que encuentra una tierra receptiva y f\u00e9rtil, y entonces se producen milagros de amor capaces de cambiar todo lo dem\u00e1s, como ciertamente tambi\u00e9n nosotros hemos experimentado en nuestra vida. Por eso el Padre no deja de sembrar, porque sabe que el poder de su amor es m\u00e1s fuerte que nuestra debilidad (cf.&nbsp;<em>2 Co<\/em>&nbsp;12,9-10).<\/p>\n\n\n\n<p>San Juan Cris\u00f3stomo, refiri\u00e9ndose a la \u00absemilla\u00bb de la Palabra de Dios, afirma: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 cabeza cabe \u2014me dir\u00e1s\u2014 sembrar sobre espinas y sobre roca y sobre camino? \u2014Trat\u00e1ndose de semillas que han de sembrarse en la tierra, eso no tendr\u00eda sentido; mas, trat\u00e1ndose de las almas y de la siembra de la doctrina, la cosa es digna de mucha alabanza\u00bb. (<em>Homil\u00edas sobre el Evangelio de Mateo<\/em>, 44, 3), porque en las manos de Dios es posible que \u00abla roca se transforme y se convierta en tierra grasa; y que el camino deje de ser pisado y se convierta tambi\u00e9n en tierra fecunda, y que las espinas desaparezcan y dejen crecer exuberantes las semillas\u00bb (<em>ib\u00edd.<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>La generosidad de Dios para con nosotros no es ingenua, sino sabia, y sabe descubrir en nosotros la posibilidad de un bien del que, a veces, ni siquiera nosotros mismos somos conscientes. Por eso el Se\u00f1or, que conoce bien el terreno de nuestro coraz\u00f3n mejor de lo que nosotros mismos lo conocemos, no deja de creer en nosotros, en lo que somos y en lo que podemos llegar a ser, d\u00eda tras d\u00eda, si con fe nos abandonamos en \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, de la gratuidad y la confianza con las que se esparce la semilla, y de la humildad y la disponibilidad con las que es recibida, crecen en nosotros y se difunden los frutos del Esp\u00edritu Santo, que son, como ense\u00f1a san Pablo: \u00abamor, alegr\u00eda, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad, modestia, dominio de s\u00ed\u00bb (<em>Gal<\/em>&nbsp;5,22). \u00a1Cu\u00e1nto necesita nuestro mundo de estos frutos, de ser colmado y transformado por ellos!<\/p>\n\n\n\n<p>Compromet\u00e1monos, entonces, especialmente en estos d\u00edas de vacaciones, a dar espacio a la escucha, a la lectura y a la meditaci\u00f3n de la Palabra de Dios, cultivando, junto con el descanso y la sana diversi\u00f3n, tambi\u00e9n momentos significativos de silencio y de oraci\u00f3n. Volveremos a nuestras ocupaciones habituales renovados en el cuerpo y en el esp\u00edritu, dispuestos a anunciar la Buena Noticia del Evangelio y cada vez con m\u00e1s capacidad de colaborar en el crecimiento del Reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Que Mar\u00eda, Reina de los Ap\u00f3stoles y Estrella de la evangelizaci\u00f3n, nos ayude a todo esto.<\/p>\n\n\n\n<p>_____________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a los habitantes de esta hermosa localidad, Castel Gandolfo, donde estoy pasando algunos d\u00edas de descanso, y a todos ustedes los recibo con alegr\u00eda, peregrinos procedentes de todas las partes del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por desgracia, vuelven a soplar los vientos de la guerra en Oriente Medio, en Ucrania y en muchas otras partes del mundo, sembrando violencia, terror y muerte y afectando, una vez m\u00e1s, a tantos inocentes. No permitamos que estos vientos apaguen la peque\u00f1a llama de la esperanza y de la paz, incluso cuando parece fr\u00e1gil y vacilante.<\/p>\n\n\n\n<p>Renuevo mi deseo de que se recorra con perseverancia el camino del di\u00e1logo, del encuentro y de la diplomacia, \u00fanica v\u00eda capaz de conducir a una paz justa y duradera, en la que los pueblos puedan vivir reconciliados, con seguridad rec\u00edproca y en el respeto de la dignidad de toda persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se celebra el \u201cDomingo del Mar\u201d. Mi pensamiento se dirige a todos los marinos, pescadores y trabajadores portuarios del mundo, quienes, marcados por la distancia de sus seres queridos y, en ocasiones, por el temor ante los conflictos que atraviesan las rutas mar\u00edtimas, sostienen con su trabajo paciente y silencioso el comercio y la vida de muchos pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, me uno en la oraci\u00f3n a los numerosos fieles polacos reunidos en la peregrinaci\u00f3n anual ante el icono de Jasna G\u00f3ra, para que, como \u00abdisc\u00edpulos misioneros\u00bb, sean testigos alegres del Evangelio. Feliz domingo para todos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | La generosidad de Dios para con nosotros no es ingenua, sino sabia, y sabe descubrir en nosotros la posibilidad de un bien del que, a veces, ni siquiera nosotros mismos somos conscientes, as\u00ed lo dijo el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. 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