{"id":249439,"date":"2026-07-19T09:25:24","date_gmt":"2026-07-19T12:25:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249439"},"modified":"2026-07-19T09:25:24","modified_gmt":"2026-07-19T12:25:24","slug":"papa-leon-xiv-el-reino-de-dios-se-extiende-aun-en-medio-de-la-cizana-y-nos-pide-una-mirada-capaz-de-percibir-el-bien-que-brota-incluso-en-la-oscuridad-del-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-el-reino-de-dios-se-extiende-aun-en-medio-de-la-cizana-y-nos-pide-una-mirada-capaz-de-percibir-el-bien-que-brota-incluso-en-la-oscuridad-del-mal\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | El Reino de Dios se extiende a\u00fan en medio de la ciza\u00f1a y nos pide una mirada capaz de percibir el bien que brota incluso en la oscuridad del mal"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | El Reino de Dios se extiende a\u00fan en medio de la ciza\u00f1a y nos pide una mirada capaz de percibir el bien que brota incluso en la oscuridad del mal<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en el portal de Castel Gandolfo desde donde se reun\u00eda con fieles y peregrinos presentes en Plaza Libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cdespu\u00e9s de la par\u00e1bola del sembrador, Jes\u00fas sigue habl\u00e1ndole a las multitudes a trav\u00e9s de algunas im\u00e1genes: el trigo bueno y la ciza\u00f1a, el grano de mostaza y la levadura en la harina<\/em><\/strong> (cf.&nbsp;<em>Mt&nbsp;<\/em>13,24-43). <strong><em>Se trata de tres peque\u00f1as par\u00e1bolas que tienen como objetivo evocar la entrada del Reino de Dios en la historia, su acci\u00f3n en la vida de los hombres, la forma en que crece, se expande y transforma el mundo desde dentro\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) con estas par\u00e1bolas Jes\u00fas nos dice algo importante sobre la forma en que Dios act\u00faa en nuestra vida y en la historia. A veces nos esperamos algo espectacular, deseamos un Dios que intervenga desde lo alto arrancando de inmediato la ciza\u00f1a del mal. Nos imaginamos a un Dios fuerte y poderoso y, por desgracia, adaptamos tambi\u00e9n a esta imagen nuestra forma de ser cristianos y de ser Iglesia. En cambio, el Reino de Dios se extiende a\u00fan en medio de la ciza\u00f1a y nos pide una mirada capaz de percibir el bien que brota incluso en la oscuridad del mal, sin juzgarlo todo de inmediato; viene como la m\u00e1s peque\u00f1a de las semillas y, por eso, exige la paciencia de saber acompa\u00f1ar los procesos, reconoci\u00e9ndolo en la peque\u00f1ez de lo cotidiano y en la sencillez de la vida ordinaria; (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el Papa dijo, <strong><em>\u201ceste estilo de Dios debe convertirse tambi\u00e9n en la forma en que, ya sea como personas individuales o como Iglesia, vivamos la realidad que nos rodea. Estamos llamados a adoptar un estilo evang\u00e9lico, sin oponernos precipitadamente con juicios arrogantes, sin querernos imponer con el poder y la fuerza, sin perder la confianza en la obra de Dios\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1feliz domingo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la par\u00e1bola del sembrador, Jes\u00fas sigue habl\u00e1ndole a las multitudes a trav\u00e9s de algunas im\u00e1genes: el trigo bueno y la ciza\u00f1a, el grano de mostaza y la levadura en la harina (cf.&nbsp;<em>Mt&nbsp;<\/em>13,24-43).<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de tres peque\u00f1as par\u00e1bolas que tienen como objetivo evocar la entrada del Reino de Dios en la historia, su acci\u00f3n en la vida de los hombres, la forma en que crece, se expande y transforma el mundo desde dentro. Con estos relatos, Jes\u00fas quiere que no caigamos en la tentaci\u00f3n de pensar en Dios como una figura poderosa, que se impone por la fuerza, que ocupa el espacio para dominar, que llega de forma triunfal. Por el contrario, Dios prefiere la peque\u00f1ez, signo de su amor discreto, que nos deja libres para acogerlo o rechazarlo, que busca abrirse camino incluso en medio de la ciza\u00f1a, que act\u00faa de forma escondida e invisible como la semilla m\u00e1s peque\u00f1a de todas, que fermenta y hace crecer la masa sin hacer ruido.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, con estas par\u00e1bolas Jes\u00fas nos dice algo importante sobre la forma en que Dios act\u00faa en nuestra vida y en la historia. A veces nos esperamos algo espectacular, deseamos un Dios que intervenga desde lo alto arrancando de inmediato la ciza\u00f1a del mal. Nos imaginamos a un Dios fuerte y poderoso y, por desgracia, adaptamos tambi\u00e9n a esta imagen nuestra forma de ser cristianos y de ser Iglesia. En cambio, el Reino de Dios se extiende a\u00fan en medio de la ciza\u00f1a y nos pide una mirada capaz de percibir el bien que brota incluso en la oscuridad del mal, sin juzgarlo todo de inmediato; viene como la m\u00e1s peque\u00f1a de las semillas y, por eso, exige la paciencia de saber acompa\u00f1ar los procesos, reconoci\u00e9ndolo en la peque\u00f1ez de lo cotidiano y en la sencillez de la vida ordinaria; crece de manera invisible, como la levadura en la harina, y as\u00ed nos libera del des\u00e1nimo y nos invita a tener confianza incluso cuando nos parece que Dios est\u00e1 ausente. Porque, en realidad, \u00c9l siempre nos acompa\u00f1a y su amor siempre est\u00e1 actuando en nuestro favor.<\/p>\n\n\n\n<p>Este estilo de Dios debe convertirse tambi\u00e9n en la forma en que, ya sea como personas individuales o como Iglesia, vivamos la realidad que nos rodea. Estamos llamados a adoptar un estilo evang\u00e9lico, sin oponernos precipitadamente con juicios arrogantes, sin querernos imponer con el poder y la fuerza, sin perder la confianza en la obra de Dios. Se trata \u2014dec\u00eda el entonces cardenal Ratzinger\u2014 de someternos a la l\u00f3gica de la semilla, que no es la del \u00e9xito ni de la grandeza, sino que nos pide que nos hagamos peque\u00f1os y que sirvamos a la vida de las personas (cf.&nbsp;<em>Discurso en el Jubileo de los catequistas y de los profesores de religi\u00f3n<\/em>, 10 diciembre 2000). De este modo, nosotros mismos llegaremos a ser como una peque\u00f1a semilla del Evangelio que germina y como una levadura de amor que transforma la masa del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Invoquemos a Mar\u00eda Sant\u00edsima, que supo acoger la semilla de la Palabra en su humildad, para que nos sostenga en nuestro camino e interceda por nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>______________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras disfruto de unos d\u00edas de descanso, renuevo mi saludo y mi agradecimiento a todos ustedes, habitantes de Castel Gandolfo, y doy la bienvenida con alegr\u00eda a los peregrinos que llegan de todas partes del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Seguimos observando con inquietud lo que ocurre en diversos pa\u00edses devastados por la guerra y la violencia. No olvidemos a quienes sufren y mueren a causa de los conflictos y, al generoso compromiso por la paz, unamos tambi\u00e9n nuestra oraci\u00f3n constante.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a la Comunidad&nbsp;<em>Cenacolo<\/em>&nbsp;de Madre Elvira, reunida en Saluzzo, con ocasi\u00f3n de la Fiesta de la Vida; al Movimiento Familias Nuevas de los Focolares reunidos por la Escuela Internacional; a los estudiantes mexicanos que participan en la&nbsp;<em>APRA Summer School<\/em>&nbsp;y al grupo de la&nbsp;<em>Catholic Worldview Fellowship.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed mismo, quiero saludar a los j\u00f3venes adultos miembros del&nbsp;<em>Regnum Christi<\/em>&nbsp;que participan en el Curso Internacional de Formadores. Y saludo tambi\u00e9n a quienes forman parte del&nbsp;<em>The Lion Pilgrimage<\/em>, acompa\u00f1ados por el obispo Anthony Percy, Obispo auxiliar de Sidney, Australia.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo tambi\u00e9n a las familias y a los ni\u00f1os de la obra de las Hermanas de la Caridad de la Asunci\u00f3n de Roma; a los j\u00f3venes de la parroquia de San Salvador en Jerusal\u00e9n; al Grupo juvenil de la parroquia de San Agust\u00edn de Bovolenta y a los peregrinos de la Academia Lit\u00fargica de Rzesz\u00f3w.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1A todos ustedes les deseo un domingo tranquilo!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | El Reino de Dios se extiende a\u00fan en medio de la ciza\u00f1a y nos pide una mirada capaz de percibir el bien que brota incluso en la oscuridad del mal, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. 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