{"id":249483,"date":"2026-08-05T10:15:41","date_gmt":"2026-08-05T13:15:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249483"},"modified":"2026-08-05T10:15:41","modified_gmt":"2026-08-05T13:15:41","slug":"papa-leon-xiv-la-liturgia-se-presenta-ante-todo-como-el-lugar-del-encuentro-de-la-iniciativa-de-dios-que-se-hace-cercano-a-la-humanidad-en-su-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-la-liturgia-se-presenta-ante-todo-como-el-lugar-del-encuentro-de-la-iniciativa-de-dios-que-se-hace-cercano-a-la-humanidad-en-su-hijo\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | La liturgia se presenta ante todo como el lugar del encuentro, de la iniciativa de Dios que se hace cercano a la humanidad en su Hijo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | La liturgia se presenta ante todo como el lugar del encuentro, de la iniciativa de Dios que se hace cercano a la humanidad en su Hijo<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en la Bas\u00edlica de San Pedro, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>, dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) retomamos la reflexi\u00f3n sobre la Constituci\u00f3n conciliar sobre la liturgia\u00a0Sacrosanctum Concilium\u00a0(SC). Hoy nos detenemos en la dimensi\u00f3n eclesial de la oraci\u00f3n lit\u00fargica\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3 el Papa, <strong><em>\u201cen nuestro tiempo, en los contextos dominados por una mentalidad centrada en la eficiencia y en el consumismo, la oraci\u00f3n puede parecer algo in\u00fatil e irrisorio. En un mundo donde la ciencia y la t\u00e9cnica pretender dar todas las respuestas, rezar puede parecer una forma de evasi\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el Pont\u00edfice se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cadem\u00e1s, incluso en muchas familias cristianas ya no se transmite la oraci\u00f3n, mientras que numerosas personas corren el riesgo de confundirla con una t\u00e9cnica m\u00e1s, de naturaleza psicol\u00f3gica y orientada al bienestar personal. La oraci\u00f3n, en cambio, en cuanto dimensi\u00f3n fundamental de nuestra humanidad, merece volver a ser descubierta en su verdad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el Santo Padre dijo, <strong><em>\u201cen la Constituci\u00f3n, de hecho, el t\u00e9rmino \u201cla oraci\u00f3n\u201d designa toda la liturgia. Esta perspectiva es decisiva, porque orient\u00f3 la reforma lit\u00fargica d\u00e1ndole como eje portante la participaci\u00f3n activa de los fieles. La liturgia se presenta ante todo como el lugar del encuentro, de la iniciativa de Dios que se hace cercano a la humanidad en su Hijo, \u00abel Verbo hecho carne, ungido por el Esp\u00edritu Santo\u00bb (SC, 5), al que podemos responder \u00abpor Cristo, con Cristo y en Cristo, en la unidad del Esp\u00edritu Santo\u00bb, es decir, gracias a la \u00abla oraci\u00f3n de Cristo, con su Cuerpo, al Padre\u00bb (SC, 84)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los Documentos del&nbsp;Concilio Vaticano II&nbsp;III. Constituci\u00f3n&nbsp;<em>Sacrosanctum Concilium&nbsp;5. La Oraci\u00f3n de la Iglesia<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas y bienvenidos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En esta catequesis retomamos la reflexi\u00f3n sobre la Constituci\u00f3n conciliar sobre la liturgia&nbsp;<em>Sacrosanctum Concilium<\/em>&nbsp;(SC). Hoy nos detenemos en la dimensi\u00f3n eclesial de la oraci\u00f3n lit\u00fargica.<\/p>\n\n\n\n<p>Como sugiere el Ap\u00f3stol Pablo, es el Esp\u00edritu Santo el que nos ense\u00f1a a rezar. Desde el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, el Esp\u00edritu habita en la Iglesia, inspirando cada una de sus actividades y, en particular, la oraci\u00f3n. La vida de la primera comunidad, nacida en Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de la Pascua de Jes\u00fas es una vida en el Esp\u00edritu entregado por el Se\u00f1or resucitado. \u00abDesde entonces, \u2013 dice el Concilio \u2013 la Iglesia nunca ha dejado de reunirse para celebrar el misterio pascual: leyendo \u201ccuanto a \u00e9l se refiere en toda la Escritura\u201d (Lc., 24,27), celebrando la Eucarist\u00eda, en la cual \u201cse hacen de nuevo presentes la victoria y el triunfo de su muerte\u201d, y dando gracias al mismo tiempo \u201ca Dios por el don inefable\u201d (2 Cor., 9,15) en Cristo Jes\u00fas, \u201cpara alabar su gloria\u201d (Ef., 1,12), por la fuerza del Esp\u00edritu Santo\u00bb (SC, 6).<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro tiempo, en los contextos dominados por una mentalidad centrada en la eficiencia y en el consumismo, la oraci\u00f3n puede parecer algo in\u00fatil e irrisorio. En un mundo donde la ciencia y la t\u00e9cnica pretender dar todas las respuestas, rezar puede parecer una forma de evasi\u00f3n. Adem\u00e1s, incluso en muchas familias cristianas ya no se transmite la oraci\u00f3n, mientras que numerosas personas corren el riesgo de confundirla con una t\u00e9cnica m\u00e1s, de naturaleza psicol\u00f3gica y orientada al bienestar personal. La oraci\u00f3n, en cambio, en cuanto dimensi\u00f3n fundamental de nuestra humanidad, merece volver a ser descubierta en su verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>La Constituci\u00f3n&nbsp;<em>Sacrosanctum Concilium<\/em>&nbsp;tom\u00f3 en serio esta exigencia. Y esto alegraba profundamente al&nbsp;Papa San Pablo VI, que, promulgando este primer documento aprobado por el&nbsp;Concilio Vaticano II, afirm\u00f3: \u00abDios en el primer puesto; la oraci\u00f3n, nuestra primera obligaci\u00f3n; la liturgia, la primera fuente de la vida divina que se nos comunica, la primera escuela de nuestra vida espiritual\u00bb (<em>Discurso<\/em>, Bas\u00edlica de San Pedro, 4 de diciembre de 1963).<\/p>\n\n\n\n<p>En la Constituci\u00f3n, de hecho, el t\u00e9rmino \u201cla oraci\u00f3n\u201d designa toda la liturgia. Esta perspectiva es decisiva, porque orient\u00f3 la reforma lit\u00fargica d\u00e1ndole como eje portante la participaci\u00f3n activa de los fieles. La liturgia se presenta ante todo como el lugar del encuentro, de la iniciativa de Dios que se hace cercano a la humanidad en su Hijo, \u00abel Verbo hecho carne, ungido por el Esp\u00edritu Santo\u00bb (SC, 5), al que podemos responder \u00abpor Cristo, con Cristo y en Cristo, en la unidad del Esp\u00edritu Santo\u00bb, es decir, gracias a la \u00abla oraci\u00f3n de Cristo, con su Cuerpo, al Padre\u00bb (SC, 84).<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso,&nbsp;San Pablo VI&nbsp;deseaba ardientemente que la Liturgia de las Horas, es decir, la oraci\u00f3n p\u00fablica cotidiana de la Iglesia, inseparable de la Eucarist\u00eda, impregnara profundamente, reavivara, guiara y expresara toda la oraci\u00f3n cristiana y alimentara eficazmente la vida espiritual del pueblo de Dios (cf. Const. ap.&nbsp;<em>Laudis canticum<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Para que tal deseo se haga realidad, la Liturgia de las Horas debe acogerse y vivirse cada vez m\u00e1s en la vida ordinaria de los bautizados y de las comunidades. A tantas personas que quieren aprender a rezar, en particular, a los catec\u00famenos, les puede ofrecer el camino y la escuela de la oraci\u00f3n cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada semana y cada d\u00eda, la Eucarist\u00eda y la Liturgia de las Horas son el aliento de la vida de la Iglesia que hace circular al Esp\u00edritu Santo a trav\u00e9s de su Cuerpo. En esta oraci\u00f3n, Cristo \u00abune a S\u00ed la comunidad entera de los hombres y la asocia al canto de este divino himno de alabanza\u00bb (SC, 83); as\u00ed, d\u00eda a d\u00eda, estamos asociados cada vez m\u00e1s al misterio pascual y conformados a \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Afirma San Agust\u00edn: \u00abCuando hablamos a Dios en la oraci\u00f3n, no debemos separar de \u00c9l al Hijo; y cuando reza el cuerpo del Hijo, que no separe de s\u00ed mismo su cabeza; que sea, por lo tanto, el mismo \u00fanico salvador de su cuerpo, que el Se\u00f1or nuestro Jes\u00fas Resucitado, Hijo de Dios, el que reza por nosotros, que reza en nosotros y que es rezado por nosotros. Reza por nosotros como sacerdote nuestro; reza en nosotros como cabeza nuestra; le rezamos nosotros como nuestro Dios. Reconocemos, entonces, en \u00e9l nuestra voz y su voz en nosotros\u00bb (Enarr. in psalmum LXXXV: PL 37, 1081).<\/p>\n\n\n\n<p>Vinculada a la Eucarist\u00eda, cuya luz prolonga, la Liturgia de las Horas santifica el tiempo de nuestra vida cotidiana: por la ma\u00f1ana, empezamos el d\u00eda con alegr\u00eda y gratitud; a mediod\u00eda, pedimos la fuerza de la fidelidad en medio de la fatiga; por la tarde, una vez terminado el trabajo, las V\u00edsperas acompa\u00f1an en momento del atardecer; por la noche, nos dormimos encomend\u00e1ndonos a la paz de Dios. Cada hora es un acto de esperanza: durante nuestra peregrinaci\u00f3n terrenal velamos con toda la Iglesia esperando el regreso glorioso del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>____________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Los invito a valorar la Eucarist\u00eda y la Liturgia de las Horas como grandes tesoros milenarios de la Iglesia, y que, a trav\u00e9s de nuestro amor a ellas, podamos d\u00eda a d\u00eda ir santificando nuestras vidas. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | La liturgia se presenta ante todo como el lugar del encuentro, de la iniciativa de Dios que se hace cercano a la humanidad en su Hijo, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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