{"id":249592,"date":"2026-08-16T09:26:24","date_gmt":"2026-08-16T12:26:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249592"},"modified":"2026-08-16T09:26:25","modified_gmt":"2026-08-16T12:26:25","slug":"papa-leon-xiv-somos-la-iglesia-de-jesucristo-en-un-mundo-atormentado-en-un-mundo-que-busca-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-somos-la-iglesia-de-jesucristo-en-un-mundo-atormentado-en-un-mundo-que-busca-la-paz\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Somos la Iglesia de Jesucristo en un mundo atormentado, en un mundo que busca la paz"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Somos la Iglesia de Jesucristo en un mundo atormentado, en un mundo que busca la paz<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. Antes del mediod\u00eda de hoy (hora de Roma), <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en el portal de Castel Gandolfo, desde donde se reuni\u00f3 con fieles y peregrinos presentes en Plaza Libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cayer contemplamos a la Virgen Mar\u00eda&nbsp;en su relaci\u00f3n indisoluble con su Hijo: ni siquiera la muerte pudo interrumpir esa comuni\u00f3n de alma y cuerpo, que es vida eterna. Cada domingo nos recuerda que esa misma plenitud est\u00e1 reservada a quienes siguen a Jes\u00fas: su resurrecci\u00f3n no es un acontecimiento del pasado, sino una vida nueva que nos compromete\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, dijo el Santo Padre, <strong><em>\u201cas\u00ed lo demuestra hoy la mujer cananea protagonista del Evangelio proclamado en la liturgia (cf.&nbsp;Mt&nbsp;15,21-28). El evangelista no oculta los obst\u00e1culos a los que se enfrenta esta mujer. Los disc\u00edpulos la ven como una persona molesta, y el propio Jes\u00fas se resiste a sus peticiones. De hecho, el Maestro se hab\u00eda retirado a aquella regi\u00f3n (cf. v. 21) y podemos imaginar que, como en otras ocasiones, buscaba un lugar apartado donde orar y formar a los suyos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seguidamente, agreg\u00f3, <strong><em>\u201cal meditar sobre ello, podemos comprender la obediencia de Jes\u00fas, que cumple su misi\u00f3n dej\u00e1ndose conmover por lo que ve y lo que oye. Al final le dice: \u00abMujer, qu\u00e9 grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas\u00bb (v. 28)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el Papa dijo, <strong><em>\u201ca la luz de esta fe, resultan insoportables las desigualdades, las discriminaciones y las barreras que pisotean la dignidad de tantos hijos e hijas de Dios. Queridos hermanos y hermanas: somos la Iglesia de Jesucristo en un mundo atormentado, en un mundo que busca la paz. A Mar\u00eda, nuestra Madre, le pedimos que interceda por nosotros\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1feliz domingo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ayer contemplamos a la Virgen Mar\u00eda&nbsp;en su relaci\u00f3n indisoluble con su Hijo: ni siquiera la muerte pudo interrumpir esa comuni\u00f3n de alma y cuerpo, que es vida eterna. Cada domingo nos recuerda que esa misma plenitud est\u00e1 reservada a quienes siguen a Jes\u00fas: su resurrecci\u00f3n no es un acontecimiento del pasado, sino una vida nueva que nos compromete.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed lo demuestra hoy la mujer cananea protagonista del Evangelio proclamado en la liturgia (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;15,21-28). Aunque no pertenece a su pueblo y vive en una regi\u00f3n extranjera, intenta con insistencia hablar con Jes\u00fas, sigui\u00e9ndole como una disc\u00edpula que ya tiene un v\u00ednculo con \u00c9l. Probablemente nunca se hab\u00edan encontrado, pero, misteriosamente, la fe ya hab\u00eda surgido en ella. No desea algo para s\u00ed misma, sino la paz para su hija atormentada, y conf\u00eda en Jes\u00fas, a quien reconoce como el Mes\u00edas, descendiente de David (cf. v. 22).<\/p>\n\n\n\n<p>El evangelista no oculta los obst\u00e1culos a los que se enfrenta esta mujer. Los disc\u00edpulos la ven como una persona molesta, y el propio Jes\u00fas se resiste a sus peticiones. De hecho, el Maestro se hab\u00eda retirado a aquella regi\u00f3n (cf. v. 21) y podemos imaginar que, como en otras ocasiones, buscaba un lugar apartado donde orar y formar a los suyos. Sin embargo, en ese momento ocurre algo inesperado. Al meditar sobre ello, podemos comprender la obediencia de Jes\u00fas, que cumple su misi\u00f3n dej\u00e1ndose conmover por lo que ve y lo que oye. Al final le dice: \u00abMujer, qu\u00e9 grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas\u00bb (v. 28).<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hoy la Iglesia puede dejarse sorprender por la obra de Dios y comunicar la paz de Cristo m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras ya trazadas. Su misi\u00f3n es anticipada por la gracia divina, que act\u00faa en lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de las conciencias, de modo que en cada encuentro, incluso en aquellos que trastocan nuestros planes, hay que aguzar el o\u00eddo, abrir los ojos y el coraz\u00f3n a lo que Dios quiere decirnos.<\/p>\n\n\n\n<p>De la mujer cananea aprendemos la humildad y la determinaci\u00f3n. Gracias a su fe, aprendemos que la mesa de Dios est\u00e1 preparada para todos y que a nadie le corresponden las migajas (cf. vv. 26-27), porque cada uno tiene su propio lugar junto al Padre. A la luz de esta fe, resultan insoportables las desigualdades, las discriminaciones y las barreras que pisotean la dignidad de tantos hijos e hijas de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas: somos la Iglesia de Jesucristo en un mundo atormentado, en un mundo que busca la paz. A Mar\u00eda, nuestra Madre, le pedimos que interceda por nosotros. \u00abDe sus labios brota el himno m\u00e1s fuerte e innovador que jam\u00e1s se haya pronunciado, el Magn\u00edficat\u00bb (<em>Magnifica humanitas<\/em>, 244): es el canto de quien ya ve la realidad con la mirada de Dios y, por eso, no pierde la esperanza y act\u00faa con caridad.<\/p>\n\n\n\n<p>__________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n\n\n\n<p>Reitero mi llamamiento para que cesen los repetidos actos de violencia contra la poblaci\u00f3n civil palestina en Cisjordania y pido con urgencia a la comunidad internacional que vele por el avance de la soluci\u00f3n de dos Estados, en pro de una paz justa y duradera.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta semana dar\u00e1n comienzo los Juegos del Mediterr\u00e1neo, que se celebrar\u00e1n en Taranto. En ellos participar\u00e1n diversos pa\u00edses de \u00c1frica, Asia y Europa que pertenecen a la cuenca mediterr\u00e1nea. Deseo que este evento deportivo sea un presagio de paz y fraternidad entre los pueblos de esta regi\u00f3n y del mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora doy la bienvenida a todos ustedes, que se han reunido aqu\u00ed, en Castel Gandolfo, para el \u00c1ngelus dominical.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo con cari\u00f1o a los peregrinos procedentes de diversos pa\u00edses. Al saludar a los polacos, extiendo mi bendici\u00f3n a las numerosas participantes en la tradicional peregrinaci\u00f3n al Santuario de Piekary \u015al\u0105skie, en Alta Silesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Les deseo a todos un feliz domingo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Somos la Iglesia de Jesucristo en un mundo atormentado, en un mundo que busca la paz, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. 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