{"id":249684,"date":"2026-08-26T09:37:21","date_gmt":"2026-08-26T12:37:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249684"},"modified":"2026-08-26T09:37:46","modified_gmt":"2026-08-26T12:37:46","slug":"papa-leon-xiv-la-reforma-liturgica-se-inserta-en-la-tradicion-viva-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-la-reforma-liturgica-se-inserta-en-la-tradicion-viva-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | La reforma lit\u00fargica se inserta en la tradici\u00f3n viva de la Iglesia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV<\/strong> | <strong>La reforma lit\u00fargica se inserta en la tradici\u00f3n viva de la Iglesia<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la audiencia general. Celebrada en la Bas\u00edlica de San Pedro, en Ciudad del Vaticano, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> continuando con el ciclo de catequesis, Los Documentos del Concilio Vaticano II, III, Constituci\u00f3n Sacrosanctum Concilium 9, centro sus palabras en \u201clas motivaciones de la reforma lit\u00fargica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cla reforma conciliar, al poner en el centro lo que constituye el coraz\u00f3n de la experiencia eclesial, quiso hacer resplandecer la liturgia como \u00abla primera fuente de la vida divina que se nos comunica\u00bb&nbsp;<\/em><\/strong><strong><em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/audiences\/2026\/documents\/20260826-udienza-generale.html#_ftn3\">[3]<\/a><\/em><\/strong><strong><em>. De tal convicci\u00f3n naci\u00f3 la exigencia de hacer m\u00e1s accesible a todos los fieles la riqueza de los textos b\u00edblicos y de las oraciones, y de hacer m\u00e1s lineal el ordenamiento celebrativo respecto al previsto en los libros lit\u00fargicos entonces vigentes\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> dijo, adem\u00e1s, <strong><em>\u201cel objetivo que los padres ten\u00edan en el coraz\u00f3n se explicita en el n.21 de la&nbsp;Constituci\u00f3n&nbsp;Sacrosanctum Concilium: \u00abPara que en la sagrada Liturgia el pueblo cristiano obtenga con mayor seguridad gracias abundantes, la santa madre Iglesia desea realizar una esmerada reforma general de la misma Liturgia. Porque la Liturgia consta de una parte que es inmutable por ser la instituci\u00f3n divina, y de otras partes sujetas a cambio, que en el decurso del tiempo pueden o incluso deben variar, si en ellas se han introducido elementos que no responden bien a la naturaleza \u00edntima de la misma Liturgia o han llegado a ser menos apropiados. En esta reforma, los textos y los ritos se han de ordenar de manera que expresen con mayor claridad las cosas santas que significan y, en lo posible, el pueblo cristiano pueda comprenderlas f\u00e1cilmente y participar en ellas por medio de una celebraci\u00f3n plena, activa y comunitaria\u00bb\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026), el deseo de una \u201creforma general\u201d no nac\u00eda de improviso, sino que se hab\u00eda manifestado en la acci\u00f3n de los papas que se sucedieron desde el inicio del siglo XX, en sinton\u00eda con las demandas del Movimiento lit\u00fargico. La afirmaci\u00f3n de la necesidad de que los fieles no asistieran a las celebraciones \u00abcomo extra\u00f1os o mudos espectadores\u00bb ya hab\u00eda sido retomada por la Constituci\u00f3n apost\u00f3lica&nbsp;Divini Cultus&nbsp;de papa&nbsp;P\u00edo XI. Adem\u00e1s, se pueden recordar las intervenciones de P\u00edo XII sobre el ordenamiento de los ritos de la Semana Santa, los cuales reubic\u00f3 en las horas correspondientes a los acontecimientos pascuales, despu\u00e9s de que durante siglos se hubieran anticipado a las horas de la ma\u00f1ana\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis &#8211; Los&nbsp;Documentos del Concilio Vaticano II&nbsp;III.&nbsp;Constituci\u00f3n&nbsp;<em>Sacrosanctum Concilium<\/em>&nbsp;8.&nbsp;<em>Las motivaciones de la reforma lit\u00fargica<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En esta \u00faltima catequesis sobre la&nbsp;Constituci\u00f3n&nbsp;<em>Sacrosanctum Concilium<\/em>, deseo reflexionar hoy sobre las razones por las cuales los Padres conciliares quisieron promover una reforma de la liturgia. Es iluminadora, en este sentido, la&nbsp;<em>tercera carta desde el Concilio<\/em>&nbsp;que el cardenal Giovanni Battista Montini, entonces arzobispo de Mil\u00e1n, envi\u00f3 el 28 de octubre de 1962 a los fieles de su propia di\u00f3cesis. La liturgia \u2014escrib\u00eda\u2014 \u00abes expresi\u00f3n sincera tanto de lo divino como de lo humano. Es lenguaje. Es veh\u00edculo de ense\u00f1anza divina, por un lado, es voz de coloquio con Dios. Est\u00e1 claro que ella no puede renunciar a su funci\u00f3n did\u00e1ctica, y no puede no ofrecer a la fe y a la piedad la posibilidad de expresarse con espont\u00e1nea inteligibilidad\u00bb.&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/audiences\/2026\/documents\/20260826-udienza-generale.html#_ftn1\">[1]<\/a>&nbsp;Motivado por estas convicciones, el futuro papa&nbsp;san Pablo VI&nbsp;afirmaba que los fieles \u00abno pueden ni deben permanecer mudos y pasivos. Su presencia material no puede conciliarse con su ausencia espiritual\u00bb.&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/audiences\/2026\/documents\/20260826-udienza-generale.html#_ftn2\">[2]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente la consonancia de estas declaraciones con aquellas que aparecer\u00e1n en el n. 48 de la Constituci\u00f3n conciliar: \u00abla Iglesia, con sol\u00edcito cuidado, procura que los cristianos no asistan a este misterio de fe como extra\u00f1os y mudos espectadores, sino que comprendi\u00e9ndolo bien a trav\u00e9s de los ritos y oraciones, participen conscientes, piadosa y activamente en la acci\u00f3n sagrada, sean instruidos con la palabra de Dios, se fortalezcan en la mesa del Cuerpo del Se\u00f1or, den gracias a Dios, aprendan a ofrecerse a s\u00ed mismos al ofrecer la hostia inmaculada no s\u00f3lo por manos del sacerdote, sino juntamente con \u00e9l, se perfeccionen d\u00eda a d\u00eda por Cristo mediador en la uni\u00f3n con Dios y entre s\u00ed\u00bb. Se percibe en estas palabras una renovada conciencia del valor de la liturgia. A trav\u00e9s de las acciones rituales de la Iglesia, mientras se realiza el memorial de la obra de la salvaci\u00f3n, se da la posibilidad de vivir la verdadera relaci\u00f3n con Dios, entrando en contacto con el evento salv\u00edfico. Puesto que los gestos, las palabras de la sagrada liturgia son decisivos para realizar esta experiencia, la participaci\u00f3n de los fieles no puede ser pasiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La reforma conciliar, al poner en el centro lo que constituye el coraz\u00f3n de la experiencia eclesial, quiso hacer resplandecer la liturgia como \u00abla primera fuente de la vida divina que se nos comunica\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/audiences\/2026\/documents\/20260826-udienza-generale.html#_ftn3\">[3]<\/a>. De tal convicci\u00f3n naci\u00f3 la exigencia de hacer m\u00e1s accesible a todos los fieles la riqueza de los textos b\u00edblicos y de las oraciones, y de hacer m\u00e1s lineal el ordenamiento celebrativo respecto al previsto en los libros lit\u00fargicos entonces vigentes.<\/p>\n\n\n\n<p>La liturgia, en efecto, al ser una realidad viva, siempre ha estado sujeta a lo largo de los siglos a desarrollos y cambios. El magisterio ha adaptado sus formas a las exigencias de las diversas \u00e9pocas. No sorprende entonces que tambi\u00e9n el&nbsp;Concilio Vaticano II, con el m\u00e1ximo respeto por el patrimonio de la tradici\u00f3n, y precisamente con el fin de hacerlo m\u00e1s accesible, haya considerado necesaria una revisi\u00f3n de los libros lit\u00fargicos.<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo que los padres ten\u00edan en el coraz\u00f3n se explicita en el n.21 de la&nbsp;Constituci\u00f3n&nbsp;<em>Sacrosanctum Concilium<\/em>: \u00abPara que en la sagrada Liturgia el pueblo cristiano obtenga con mayor seguridad gracias abundantes, la santa madre Iglesia desea realizar una esmerada reforma general de la misma Liturgia. Porque la Liturgia consta de una parte que es inmutable por ser la instituci\u00f3n divina, y de otras partes sujetas a cambio, que en el decurso del tiempo pueden o incluso deben variar, si en ellas se han introducido elementos que no responden bien a la naturaleza \u00edntima de la misma Liturgia o han llegado a ser menos apropiados. En esta reforma, los textos y los ritos se han de ordenar de manera que expresen con mayor claridad las cosas santas que significan y, en lo posible, el pueblo cristiano pueda comprenderlas f\u00e1cilmente y participar en ellas por medio de una celebraci\u00f3n plena, activa y comunitaria\u00bb. Se remonta a la&nbsp;Enc\u00edclica&nbsp;<em>Mediator Dei<\/em>&nbsp;del&nbsp;papa P\u00edo XII&nbsp;la distinci\u00f3n, en la liturgia, entre elementos divinos, inmutables, y elementos humanos, que en cambio \u00abpueden sufrir diversas modificaciones, aprobadas por la sagrada Jerarqu\u00eda asistida por el Esp\u00edritu Santo, de acuerdo con las necesidades de los tiempos, de las cosas y de las almas\u00bb (<em>Acta Apostolicae Sedis<\/em>&nbsp;39, 1947, 541-542).<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo dem\u00e1s, el deseo de una \u201creforma general\u201d no nac\u00eda de improviso, sino que se hab\u00eda manifestado en la acci\u00f3n de los papas que se sucedieron desde el inicio del siglo XX, en sinton\u00eda con las demandas del Movimiento lit\u00fargico. La afirmaci\u00f3n de la necesidad de que los fieles no asistieran a las celebraciones \u00abcomo extra\u00f1os o mudos espectadores\u00bb ya hab\u00eda sido retomada por la Constituci\u00f3n apost\u00f3lica&nbsp;<em>Divini Cultus<\/em>&nbsp;de papa&nbsp;P\u00edo XI. Adem\u00e1s, se pueden recordar las intervenciones de P\u00edo XII sobre el ordenamiento de los ritos de la Semana Santa, los cuales reubic\u00f3 en las horas correspondientes a los acontecimientos pascuales, despu\u00e9s de que durante siglos se hubieran anticipado a las horas de la ma\u00f1ana. Tampoco se debe olvidar que&nbsp;san Juan XXIII&nbsp;consider\u00f3 necesaria una simplificaci\u00f3n de las r\u00fabricas del Breviario y del Misal, aprob\u00e1ndola con el&nbsp;Motu proprio&nbsp;<em>Rubricarum instructum<\/em>, del 25 julio de 1960, en el cual remit\u00eda al anunciado Concilio Ecum\u00e9nico la propuesta de los principios fundamentales para una reforma de la liturgia.<\/p>\n\n\n\n<p>La reforma lit\u00fargica promovida por el&nbsp;Concilio Vaticano II&nbsp;se sit\u00faa, por lo tanto, en la l\u00ednea de la tradici\u00f3n viva de la Iglesia. Su correcta comprensi\u00f3n permite tambi\u00e9n rechazar los abusos che se han verificado en algunos sectores de la Iglesia en la etapa postconciliar, y que lamentablemente a veces todav\u00eda hoy se verifican, absolutizando o comprendiendo mal algunos de los principios que estaban en la base de la misma reforma.<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, vale la pena recordar c\u00f3mo la Constituci\u00f3n conciliar afirma que \u00abLas acciones lit\u00fargicas no son acciones privadas, sino celebraciones de la Iglesia, que es \u00absacramento de unidad\u00bb, es decir, pueblo santo congregado y ordenado bajo la direcci\u00f3n de los Obispos.<br>Por eso pertenecen a todo el cuerpo de la Iglesia, influyen en \u00e9l y lo manifiestan\u00bb (<em>Sacrosanctum Concilium<\/em>&nbsp;n. 26).<\/p>\n\n\n\n<p>Es, por lo tanto, responsabilidad primordial de los pastores, de los obispos, pero tambi\u00e9n de cada sacerdote de manera individual, custodiar y promover una liturgia que, en el respeto de las normas lit\u00fargicas, resplandezca por su noble sencillez (<em>cfr.<\/em>&nbsp;n. 34) y manifieste as\u00ed a la Iglesia una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica. Una liturgia de este tipo ser\u00e1 tambi\u00e9n un veh\u00edculo fundamental de evangelizaci\u00f3n, el instrumento de gracia a trav\u00e9s del cual, como ense\u00f1a el&nbsp;Concilio, podremos aprender a ofrecernos a nosotros mismos y, por la mediaci\u00f3n de Cristo, seremos perfeccionados en la unidad con Dios y entre nosotros (<em>cfr.<\/em>&nbsp;n. 48).<br>_________________<\/p>\n\n\n\n<p><a>[1]<\/a>&nbsp;G. B. Montini, \u00abTerza lettera dal Concilio\u00bb,&nbsp;<em>Rivista Diocesana Milanese&nbsp;<\/em>51 (1962) 921-923: 922.<\/p>\n\n\n\n<p><a>[2]<\/a>&nbsp;<em>Ibid<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a>[3]<\/a>&nbsp;Solemne Clausura de la II Sesi\u00f3n del Concilio,&nbsp;<em>Alocuci\u00f3n del Santo Padre Pablo VI<\/em>&nbsp;(4 de diciembre de 1963).<\/p>\n\n\n\n<p>__________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Hoy celebramos la memoria de santa Teresa de Jes\u00fas Jornet e Ibars, religiosa espa\u00f1ola, patrona de la ancianidad. Por su intercesi\u00f3n, pidamos al Se\u00f1or que bendiga a todos los ancianos, as\u00ed como a las personas que los cuidan y acompa\u00f1an. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | La reforma lit\u00fargica se inserta en la tradici\u00f3n viva de la Iglesia, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la audiencia general. 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