{"id":249841,"date":"2026-09-20T08:31:55","date_gmt":"2026-09-20T11:31:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249841"},"modified":"2026-09-20T10:45:06","modified_gmt":"2026-09-20T13:45:06","slug":"papa-leon-xiv-es-una-gracia-ser-colaboradores-de-dios-trabajar-en-su-vina-servir-a-su-reino-de-justicia-y-de-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-es-una-gracia-ser-colaboradores-de-dios-trabajar-en-su-vina-servir-a-su-reino-de-justicia-y-de-paz\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Es una gracia ser colaboradores de Dios, trabajar en su vi\u00f1a, servir a su Reino de justicia y de paz"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Es una gracia ser colaboradores de Dios, trabajar en su vi\u00f1a, servir a su Reino de justicia y de paz<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. Antes del mediod\u00eda de hoy, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> se presentaba en la ventana del Estudio Apost\u00f3lico Vaticano, desde donde se reun\u00eda con fieles y peregrinos presentes en Plaza San Pedro, en Ciudad del Vaticano.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cen la liturgia de hoy, el Se\u00f1or, por boca del profeta Isa\u00edas, nos da un gran motivo de esperanza, dici\u00e9ndonos que sus pensamientos no son nuestros pensamientos y que sus caminos no son nuestros caminos (cf.&nbsp;Is&nbsp;55,8)\u201d. <\/em><\/strong>Agregando, <strong><em>\u201cen el Evangelio, las par\u00e1bolas de Jes\u00fas describen la novedad de lo que Dios tiene reservado para nosotros, pero por lo general tambi\u00e9n revelan la resistencia que estamos inclinados a objetar a una justicia m\u00e1s generosa y a un amor m\u00e1s grande.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Hoy, en particular, escuchamos la historia de los trabajadores llamados a trabajar en la vi\u00f1a (cf.&nbsp;Mt&nbsp;20,1-16),<\/em><\/strong><strong><em> (\u2026)\u201d. <\/em><\/strong>Completando, el <strong>Santo Padre<\/strong> se\u00f1alaba,<strong><em> \u201c(\u2026) hay un detalle que no debemos dejar que pase desapercibido. El propietario le da al administrador una orden precisa que debe seguir: hay que pagar a los trabajadores \u00abempezando por los \u00faltimos y acabando por los primeros\u00bb (Mt&nbsp;20,8).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La reacci\u00f3n negativa de quienes hab\u00edan trabajado todo el d\u00eda se habr\u00eda podido evitar f\u00e1cilmente; sin embargo, es intencional, porque la revelaci\u00f3n de la bondad de Dios es para todos, no s\u00f3lo para unos cuantos\u201d.<\/em><\/strong> Finalmente, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> dijo, <strong><em>\u201c(\u2026) es una gracia ser colaboradores de Dios, trabajar en su vi\u00f1a, servir a su Reino de justicia y de paz. No hay lugar para la envidia y la divisi\u00f3n all\u00ed donde irrumpe la novedad de Dios. Busquemos, pues, al Se\u00f1or mientras se deja encontrar; invoqu\u00e9moslo mientras est\u00e1 cerca; abandonemos los caminos torcidos y los pensamientos inicuos (cf.&nbsp;Is&nbsp;55,6-7)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1feliz domingo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En la liturgia de hoy, el Se\u00f1or, por boca del profeta Isa\u00edas, nos da un gran motivo de esperanza, dici\u00e9ndonos que sus pensamientos no son nuestros pensamientos y que sus caminos no son nuestros caminos (cf.&nbsp;<em>Is<\/em>&nbsp;55,8). S\u00ed, los designios de Dios son infinitamente m\u00e1s grandes y, digamos, m\u00e1s \u201chumanos\u201d que aquellos que nosotros, hombres y mujeres marcados por el pecado, podemos concebir y llevar a cabo. Por eso, he aqu\u00ed el llamado m\u00e1s actual que nunca del profeta: abandonar nuestros caminos torcidos y volver al Se\u00f1or, que es misericordia y perd\u00f3n (cf. vv. 6-7).<\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio, las par\u00e1bolas de Jes\u00fas describen la novedad de lo que Dios tiene reservado para nosotros, pero por lo general tambi\u00e9n revelan la resistencia que estamos inclinados a objetar a una justicia m\u00e1s generosa y a un amor m\u00e1s grande. Hoy, en particular, escuchamos la historia de los trabajadores llamados a trabajar en la vi\u00f1a (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;20,1-16), unos trabajaron todo el d\u00eda, otros s\u00f3lo unas horas, y otros desde el atardecer. Pero el punto central de la par\u00e1bola est\u00e1 en el momento de la retribuci\u00f3n, cuando el propietario, cumpliendo con su palabra, les paga seg\u00fan lo acordado a los trabajadores de la primera hora, pero quiere que vean su generosidad y, ante sus ojos, trata a los \u00faltimos de la misma manera.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, hay un detalle que no debemos dejar que pase desapercibido. El propietario le da al administrador una orden precisa que debe seguir: hay que pagar a los trabajadores \u00abempezando por los \u00faltimos y acabando por los primeros\u00bb (<em>Mt<\/em>&nbsp;20,8). La reacci\u00f3n negativa de quienes hab\u00edan trabajado todo el d\u00eda se habr\u00eda podido evitar f\u00e1cilmente; sin embargo, es intencional, porque la revelaci\u00f3n de la bondad de Dios es para todos, no s\u00f3lo para unos cuantos. Dios tiene caminos diferentes y pensamientos nuevos incluso para aquellos que se consideran los primeros y creen haberse ganado lo que son, haber merecido los resultados que han alcanzado. Todos, por el contrario, ganamos alegr\u00eda, inteligencia y futuro cuando la ley del amor interrumpe la del c\u00e1lculo, la experiencia de la misericordia extiende la del m\u00e9rito, el don de la paz detiene las rivalidades y nos hace cercanos en la gratitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos y hermanas, es una gracia ser colaboradores de Dios, trabajar en su vi\u00f1a, servir a su Reino de justicia y de paz. No hay lugar para la envidia y la divisi\u00f3n all\u00ed donde irrumpe la novedad de Dios. Busquemos, pues, al Se\u00f1or mientras se deja encontrar; invoqu\u00e9moslo mientras est\u00e1 cerca; abandonemos los caminos torcidos y los pensamientos inicuos (cf.&nbsp;<em>Is<\/em>&nbsp;55,6-7).<\/p>\n\n\n\n<p>Miremos a nuestra Sant\u00edsima Madre: es una criatura como nosotros, pero est\u00e1 libre de toda mancha; por eso nos ayuda a tener esperanza en Dios y a confiar en su misericordia, para que sus caminos se conviertan en nuestros caminos y sus pensamientos se conviertan en nuestros pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>__________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p>Con gran preocupaci\u00f3n sigo las noticias sobre la crisis humanitaria que est\u00e1 sucediendo en algunas zonas de Somalia, donde algunos episodios de violencia y fen\u00f3menos clim\u00e1ticos extremos est\u00e1n haciendo que se agraven las de por s\u00ed precarias condiciones de vida de la poblaci\u00f3n, en especial de mujeres y ni\u00f1os. Espero una generosa intervenci\u00f3n por parte de la comunidad internacional, de manera que no falte la asistencia necesaria a estos hermanos y hermanas nuestros.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y ahora, les dirijo mi saludo a todos ustedes, romanos y peregrinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Doy la bienvenida al obispo y a los fieles de la di\u00f3cesis de Toru\u0144 en Polonia, que est\u00e1n visitando los lugares de los milagros eucar\u00edsticos en Italia; as\u00ed como a las familias provenientes de la di\u00f3cesis de Spi\u0161 en Eslovaquia.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a los padres jesuitas que inician su nuevo ciclo de estudios en Roma; y al grupo de la parroquia romana de la Sagrada Familia de Nazareth, con la Polisportiva Centocelle y el Oratorio \u201cSan Jos\u00e9 Manyanet\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Env\u00edo mi bendici\u00f3n a la poblaci\u00f3n de Pescantina, cercana a Verona, que hoy se re\u00fane en torno al Monumento a los&nbsp;<em>ex internati<\/em>, para recordar a cuantos fueron deportados y estuvieron prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial. Lo hago para evidenciar que no debemos olvidar, sino aprender de la historia para no volver a caer en los errores del pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos, les agradezco que hayan venido. \u00a1Feliz domingo a todos!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Es una gracia ser colaboradores de Dios, trabajar en su vi\u00f1a, servir a su Reino de justicia y de paz, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n mariana del \u00c1ngelus. 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