{"id":249951,"date":"2026-09-26T09:14:06","date_gmt":"2026-09-26T12:14:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249951"},"modified":"2026-09-26T09:14:07","modified_gmt":"2026-09-26T12:14:07","slug":"papa-leon-xiv-estamos-llamados-a-volvernos-hacia-nuestros-hermanos-redescubriendo-el-estilo-propio-de-dios-hecho-de-cercania-compasion-y-ternura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-estamos-llamados-a-volvernos-hacia-nuestros-hermanos-redescubriendo-el-estilo-propio-de-dios-hecho-de-cercania-compasion-y-ternura\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Estamos llamados, a volvernos hacia nuestros hermanos, redescubriendo el estilo propio de Dios, hecho de cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura"},"content":{"rendered":"\n<p>FRANCIA<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Estamos llamados, a volvernos hacia nuestros hermanos, redescubriendo el estilo propio de Dios, hecho de cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje en el Encuentro con los miembros de la Asamblea Sinodal Provincial, los Catec\u00famenos y los Ne\u00f3fitos. El encuentro se desarrollaba en el Instituto Cat\u00f3lico de Par\u00eds (Institut Catholique de Par\u00eds), donde <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201cme alegra encontrarme con ustedes y poder detenerme, dentro del marco de este Viaje Apost\u00f3lico, en el camino que est\u00e1n recorriendo como Asamblea Eclesial Provincial\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El Institut Catholique de Par\u00eds nos acoge hoy; una instituci\u00f3n situada en la confluencia entre la ciencia y la fe que, desde hace siglos, contribuye a formar las mentes y los corazones al servicio del Evangelio\u201d.<\/em><\/strong> Agregando, dec\u00eda el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201cestamos llamados, en efecto, a volvernos hacia nuestros hermanos y hermanas, redescubriendo el estilo propio de Dios, hecho de cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Con ternura pastoral y caridad fraterna, debemos reconocer, acoger y custodiar la peque\u00f1a llama que el Esp\u00edritu Santo ha encendido en la oscuridad de la noche, la peque\u00f1a semilla que aspira a crecer, incluso en medio de espinas y zarzas\u201d.<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong>Finalizando, el <strong>Papa<\/strong> pidi\u00f3, <strong><em>\u201cque los grandes testigos de esta tierra tan querida los sostengan en su camino. Pienso en santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, que con su \u201ccaminito\u201d nos ense\u00f1a c\u00f3mo la confianza abre las puertas de la gracia; recuerdo a san Mart\u00edn de Tours, figura emblem\u00e1tica del compartir y de la caridad fraterna. Junto con tantos otros santos y santas nacidos en esta tierra de Francia, nos recuerdan que la misi\u00f3n se construye hoy custodiando ante todo la presencia del Se\u00f1or en la vida cotidiana\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de Su Santidad Le\u00f3n XIV:<\/p>\n\n\n\n<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV A FRANCIA<\/p>\n\n\n\n<p>ENCUENTRO CON LOS MIEMBROS DE LA ASAMBLEA SINODAL PROVINCIAL, LOS CATEC\u00daMENOS Y LOS NE\u00d3FITOS<\/p>\n\n\n\n<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV<\/p>\n\n\n\n<p>Instituto Cat\u00f3lico de Par\u00eds<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00e1bado, 26 de septiembre 2026<\/p>\n\n\n\n<p>Excelencia,<\/p>\n\n\n\n<p>queridos sacerdotes y consagrados,<\/p>\n\n\n\n<p>estimados miembros de la Asamblea sinodal,<\/p>\n\n\n\n<p>queridos catec\u00famenos y ne\u00f3fitos,<\/p>\n\n\n\n<p>hermanos y hermanas todos:<\/p>\n\n\n\n<p>Me alegra encontrarme con ustedes y poder detenerme, dentro del marco de este Viaje Apost\u00f3lico, en el camino que est\u00e1n recorriendo como Asamblea Eclesial Provincial.<\/p>\n\n\n\n<p>Agradezco a Su Excelencia Mons. Laurent Ulrich, arzobispo de Par\u00eds, que haya recordado la importancia hist\u00f3rica y espiritual del lugar en el que nos encontramos, evocando tambi\u00e9n al hermano Lorenzo de la Resurrecci\u00f3n, que marc\u00f3 profundamente mi camino de fe con su m\u00edstica de la vida cotidiana. Sobre todo, expreso mi gratitud por el Instrumentum Laboris que me han entregado, fruto de un camino eclesial en el que ha participado el Pueblo de Dios, con esp\u00edritu de escucha rec\u00edproca y de sinodalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El Institut Catholique de Paris nos acoge hoy; una instituci\u00f3n situada en la confluencia entre la ciencia y la fe que, desde hace siglos, contribuye a formar las mentes y los corazones al servicio del Evangelio. Saludo a los profesores, a los estudiantes y al personal de esta universidad, as\u00ed como a todos los miembros de la Asamblea sinodal de la Provincia eclesi\u00e1stica de Par\u00eds, comprometidos en reflexionar sobre las perspectivas pastorales para acoger a los ne\u00f3fitos y a los catec\u00famenos, as\u00ed como sobre la vida de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Al observar de cerca el trabajo que est\u00e1n realizando, pero principalmente al escuchar los conmovedores testimonios de Josu\u00e9, Marielle y Sophie, siento ante todo una profunda gratitud por la obra imprevisible de Dios. Como ustedes y junto con ustedes, estoy maravillado por el n\u00famero de personas que hoy se acercan al umbral de la fe y los numerosos adultos que piden recibir los sacramentos de la iniciaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede parecer parad\u00f3jico que este fen\u00f3meno de tantas personas que redescubren el Evangelio y abrazan la fe se produzca en el contexto de una sociedad como la francesa, marcada por una cultura fuertemente secularizada. Su experiencia y su testimonio, queridos catec\u00famenos y ne\u00f3fitos, son un signo tangible de la obra de la gracia de Dios, que supera los an\u00e1lisis estad\u00edsticos y sociol\u00f3gicos. Este fen\u00f3meno, que contradice toda actitud derrotista y aquello que el Papa Francisco llamaba el \u00abpesimismo est\u00e9ril\u00bb (cf. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 84-86), debe ser acogido con esp\u00edritu de responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos llamados, en efecto, a volvernos hacia nuestros hermanos y hermanas, redescubriendo el estilo propio de Dios, hecho de cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura. Con ternura pastoral y caridad fraterna, debemos reconocer, acoger y custodiar la peque\u00f1a llama que el Esp\u00edritu Santo ha encendido en la oscuridad de la noche, la peque\u00f1a semilla que aspira a crecer, incluso en medio de espinas y zarzas.<\/p>\n\n\n\n<p>El asombro ante lo que est\u00e1 sucediendo a tantos de nuestros hermanos y hermanas no debe encerrarnos en una satisfacci\u00f3n ingenua; debe impulsarnos a comprometernos, a buscar, a interrogarnos y a emprender acciones pastorales concretas. Este es el esp\u00edritu que anima su Asamblea sinodal y, m\u00e1s ampliamente, el camino de la Iglesia en Francia: maravillados ante la obra imprevisible de Dios, \u00bfqu\u00e9 debemos hacer y hacia d\u00f3nde nos impulsa el Esp\u00edritu Santo para acompa\u00f1ar a los catec\u00famenos, a los ne\u00f3fitos y a quienes retoman el camino de la fe?<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, quisiera recordar una expresi\u00f3n utilizada por el episcopado franc\u00e9s hace ya muchos a\u00f1os, cuando exhortaba a imaginar y encarnar una Iglesia \u00aben estado de iniciaci\u00f3n\u00bb, capaz de cuidar de los catec\u00famenos, de los ne\u00f3fitos y de quienes recomienzan su camino, ofreci\u00e9ndoles un acompa\u00f1amiento s\u00f3lido a lo largo del tiempo. La iniciaci\u00f3n cristiana en su conjunto estuvo, en efecto, en el centro de la solicitud de los pastores desde los a\u00f1os posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Las peticiones eran ya numerosas, y la efervescencia teol\u00f3gica y lit\u00fargica de aquellos a\u00f1os contribuy\u00f3 en gran medida a la renovaci\u00f3n de los itinerarios catecumenales que se produjo despu\u00e9s durante el Concilio Vaticano II. Aunque el contexto actual es diferente, pueden remitirse a esta tradici\u00f3n pastoral, bien arraigada, relativa a la iniciaci\u00f3n de los catec\u00famenos. Tampoco olvidemos que esta pr\u00e1ctica, ya existente, recibi\u00f3 un nuevo impulso a partir de 1996, a\u00f1o en que fueron publicados la Carta a los cat\u00f3licos de Francia y, paralelamente, la \u00faltima edici\u00f3n francesa del Ritual de la Iniciaci\u00f3n Cristiana de Adultos.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas: estar \u00aben estado de iniciaci\u00f3n\u00bb significa acoger a quienes comienzan a buscar a Dios descubriendo en ello una oportunidad y una misi\u00f3n. La oportunidad consiste en que, gracias a ellos, la comunidad de los creyentes renueva tambi\u00e9n su propio camino de fe y descubre de nuevo la alegr\u00eda del Evangelio. La misi\u00f3n consiste en cuidarlos y servirles de gu\u00eda, incluso despu\u00e9s de que hayan recibido los sacramentos. Conviene acoger con alegr\u00eda a quienes se acercan, partir de su experiencia espiritual, respetar su historia y favorecer un anuncio esencial del kerigma, especialmente mediante f\u00f3rmulas conocidas dentro del itinerario personal o comunitario. No olvidemos, sin embargo, que en muchas de estas personas surge despu\u00e9s la pregunta que hemos escuchado en el testimonio de Marielle: \u00bfc\u00f3mo evitar el \u00abvac\u00edo\u00bb posterior al bautismo?<\/p>\n\n\n\n<p>Es esencial, entonces, acompa\u00f1ar e integrar plenamente a estas personas en nuestras comunidades y en nuestras asambleas de oraci\u00f3n despu\u00e9s de su bautismo, ofreci\u00e9ndoles un ambiente familiar y una formaci\u00f3n lo m\u00e1s integral posible, capaz de abarcar los distintos aspectos de la vida cristiana y de favorecer la unidad entre su fe y su vida. Los ne\u00f3fitos, en efecto, suelen tener sed y necesidad de profundizar en los fundamentos de la fe y de la oraci\u00f3n cristiana, de recibir una adecuada formaci\u00f3n b\u00edblica y teol\u00f3gica, de descubrir cada vez m\u00e1s la riqueza de la doctrina y las distintas dimensiones de la conducta moral cristiana ligada a la profesi\u00f3n de fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitan igualmente ser iniciados e introducidos en la vida lit\u00fargica de la Iglesia. En los testimonios hemos escuchado c\u00f3mo, para algunos, la celebraci\u00f3n de los ritos lit\u00fargicos fue una puerta de entrada al misterio de la fe. Una vez atravesada esa puerta, es preciso avanzar y descubrir la riqueza de la liturgia que sostiene toda la vida de fe. Se trata de un \u00e1mbito de la vida de la Iglesia que requiere una atenci\u00f3n pastoral arraigada en las ense\u00f1anzas del Concilio Vaticano II. La liturgia, en efecto, no puede considerarse una realidad \u201cposterior\u201d a la catequesis, como si en ella se pusiera simplemente en pr\u00e1ctica lo aprendido durante el itinerario. La liturgia manifiesta y actualiza el misterio de la Pascua de Cristo y, por ello, es el acontecimiento capaz de revelar el sentido de la Buena Nueva y de comunicar la vida misma de Dios. Con sus ritmos, sus lenguajes y sus ritos, forma parte integrante del propio camino de conversi\u00f3n y de preparaci\u00f3n a los sacramentos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para llevar adelante esta misi\u00f3n, el papel de los formadores es esencial. Como nos ense\u00f1a la antigua tradici\u00f3n de la Iglesia, es necesario preparar padrinos y madrinas de la comunidad, especialmente formados para acompa\u00f1ar la iniciaci\u00f3n de los ne\u00f3fitos. Dentro de esta formaci\u00f3n, recomiendo un conocimiento profundo del Ritual de la Iniciaci\u00f3n Cristiana de Adultos. Al mismo tiempo, es necesario que los agentes pastorales reciban formaci\u00f3n \u2014no s\u00f3lo en el \u00e1mbito b\u00edblico, teol\u00f3gico, lit\u00fargico y de la vida espiritual, sino tambi\u00e9n en el de las cualidades humanas\u2014, de modo que sepan discernir y orientar a quienes recorren itinerarios vitales m\u00e1s complejos y menos lineales. Lo hemos escuchado hace un momento: algunos llegan movidos simplemente por una sed espiritual, por la b\u00fasqueda de sentido y por una atracci\u00f3n hacia el Evangelio; otros est\u00e1n marcados por experiencias dolorosas, situaciones de soledad y heridas profundas. Es ah\u00ed donde el estilo de la cercan\u00eda, la compasi\u00f3n y la ternura adquiere todo su sentido: es preciso encontrar un sabio equilibrio para acogerlos, escucharlos y, al mismo tiempo, animarlos a afrontar las exigencias de la fe. Es un camino en el que conviene respetar el ritmo del otro, avanzando gradualmente, con atenci\u00f3n y en un acompa\u00f1amiento fraterno. Se trata de asumir el estilo de \u201ccaminar juntos\u201d. En los senderos de la fe cristiana nos enriquecemos mutuamente y crecemos juntos: sacerdotes y laicos, padrinos y catec\u00famenos, agentes pastorales y ne\u00f3fitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, aun as\u00ed, esto no ser\u00eda suficiente. Los nuevos bautizados no est\u00e1n llamados \u00fanicamente a recibir: su fe es un tesoro que se ofrece a la Iglesia en Francia y a la Iglesia universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Me viene a la mente lo que sucedi\u00f3 con uno de los catec\u00famenos m\u00e1s c\u00e9lebres de la historia, san Agust\u00edn. Fue iniciado en la fe por san Ambrosio, y su fe era apenas una peque\u00f1a semilla cuando recibi\u00f3 el bautismo. Pero aquella semilla creci\u00f3 y se multiplic\u00f3, hasta convertirse en un \u00e1rbol tan grande que, bajo su follaje, todav\u00eda hoy podemos encontrar consuelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mirarlos, queridos catec\u00famenos y ne\u00f3fitos, veo el fruto del Esp\u00edritu que los ha puesto en camino y, al mismo tiempo, una promesa de fecundidad para la Iglesia en Francia. \u00a1Sean ustedes tambi\u00e9n misioneros del Evangelio en esta sociedad!<\/p>\n\n\n\n<p>Que los grandes testigos de esta tierra tan querida los sostengan en su camino. Pienso en santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas, que con su \u201ccaminito\u201d nos ense\u00f1a c\u00f3mo la confianza abre las puertas de la gracia; recuerdo a san Mart\u00edn de Tours, figura emblem\u00e1tica del compartir y de la caridad fraterna. Junto con tantos otros santos y santas nacidos en esta tierra de Francia, nos recuerdan que la misi\u00f3n se construye hoy custodiando ante todo la presencia del Se\u00f1or en la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Acogi\u00e9ndose unos a otros, formen todos juntos el pueblo vivo de la Iglesia en Francia, capaz de transmitir la fe. Invocando la protecci\u00f3n maternal de la Virgen Mar\u00eda, Patrona principal de Francia, y la intercesi\u00f3n de santa Genoveva y de san Dionisio, protectores de esta ciudad, les imparto de coraz\u00f3n mi bendici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias y \u00a1buen camino!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FRANCIA PAPA LE\u00d3N XIV | Estamos llamados, a volvernos hacia nuestros hermanos, redescubriendo el estilo propio de Dios, hecho de cercan\u00eda, compasi\u00f3n y ternura, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje en el Encuentro con los miembros de la Asamblea Sinodal Provincial, los Catec\u00famenos y los Ne\u00f3fitos. 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