{"id":249970,"date":"2026-09-27T08:26:00","date_gmt":"2026-09-27T11:26:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249970"},"modified":"2026-09-27T16:28:20","modified_gmt":"2026-09-27T19:28:20","slug":"papa-leon-xiv-estoy-seguro-de-que-el-pueblo-de-dios-que-peregrina-en-francia-proseguira-con-fervor-su-mision-de-anunciar-y-hacer-amar-a-jesucristo-para-que-el-mundo-tenga-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-estoy-seguro-de-que-el-pueblo-de-dios-que-peregrina-en-francia-proseguira-con-fervor-su-mision-de-anunciar-y-hacer-amar-a-jesucristo-para-que-el-mundo-tenga-vida\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Estoy seguro de que el Pueblo de Dios que peregrina en Francia proseguir\u00e1 con fervor su misi\u00f3n de anunciar y hacer amar a Jesucristo,\u00a0para que el mundo tenga vida"},"content":{"rendered":"\n<p>FRANCIA<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Estoy seguro de que el Pueblo de Dios que peregrina en Francia proseguir\u00e1 con fervor su misi\u00f3n de anunciar y hacer amar a Jesucristo,&nbsp;<em>para que el mundo tenga vida<\/em><\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje en su encuentro con los Obispos de la Conferencia Episcopal de Francia. Celebrad en el Hemiciclo de Santa Bernardita del Santuario de Ntra. Sra. Lourdes, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201cestoy contento de encontrarme con ustedes, queridos hermanos en el episcopado, en este lugar bendecido por el cielo, cerca de la gruta donde la Virgen Mar\u00eda se apareci\u00f3 a&nbsp;santa Bernardita&nbsp;y donde ustedes se re\u00fanen habitualmente para sus Asambleas plenarias\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201ceste largo caminar con Mar\u00eda, lleno de confianza y ternura, marcado por tantas devociones y lugares que llevan su nombre, por tantas s\u00faplicas escuchadas \u2014a menudo entre l\u00e1grimas\u2014, por tantos santuarios y peregrinaciones, por tantas catedrales, contin\u00faa avanzando hoy, contra viento y marea, y da testimonio de la fe viva del Pueblo de Dios que se les ha confiado.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La historia de la Iglesia en Francia es rica, inmensamente rica. Es hermosa y fecunda; y es importante recurrir a ella para construir el futuro de sus comunidades, as\u00ed como el de su pa\u00eds. La Iglesia ha sido testigo, e incluso ha contribuido a la progresiva edificaci\u00f3n de esta naci\u00f3n; hoy en d\u00eda sigue, en gran medida, formando parte de su cultura, de su identidad y de su vocaci\u00f3n en favor del mundo\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes de concluir, el Pont\u00edfice comparti\u00f3, <strong><em>\u201cla Iglesia en Francia, rica en comunidades vivas, fraternas y abiertas al mundo; rica en una juventud apasionada y comprometida con m\u00faltiples iniciativas; rica tambi\u00e9n en un legado que la sustenta, pero que al mismo tiempo la compromete. Estoy seguro de que el Pueblo de Dios que peregrina en Francia proseguir\u00e1 con fervor su misi\u00f3n de anunciar y hacer amar a Jesucristo,&nbsp;para que el mundo tenga vida\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV A FRANCIA<br>25-28 DE SEPTIEMBRE DE 2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ENCUENTRO CON LOS OBISPOS DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE FRANCIA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hemiciclo de Santa Bernadette del Santuario de Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes<br>Domingo, 27 de septiembre de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Eminencia,<br>Excelencias,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Estoy contento de encontrarme con ustedes, queridos hermanos en el episcopado, en este lugar bendecido por el cielo, cerca de la gruta donde la Virgen Mar\u00eda se apareci\u00f3 a&nbsp;santa Bernardita&nbsp;y donde ustedes se re\u00fanen habitualmente para sus Asambleas plenarias. Con esta elecci\u00f3n manifiestan claramente su voluntad de poner a la Iglesia en Francia bajo la protecci\u00f3n de la Madre de Dios, la Virgen Inmaculada, para guiarla con mayor seguridad seg\u00fan la voluntad del Se\u00f1or. De hecho, no hay mejor manera de llegar a Jes\u00fas que a trav\u00e9s de Mar\u00eda. Todo en Ella nos lleva hacia su Hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>De este modo, perpet\u00faan el legado que han recibido de sus padres en la fe, desde los albores de la evangelizaci\u00f3n de este pa\u00eds. El culto a la Madre de Dios se arraig\u00f3 aqu\u00ed tan profundamente que Francia fue llamada muy pronto el \u00abReino de Mar\u00eda\u00bb (P\u00edo XI, Carta ap.&nbsp;<em>Galliam, Ecclesiae filiam primogenitam<\/em>, 2 marzo 1922). Este v\u00ednculo privilegiado entre su naci\u00f3n y la Sant\u00edsima Virgen se manifest\u00f3 de manera singular cuando Francia fue solemnemente consagrada el 10 de febrero de 1638, como pude ver&nbsp;anteayer&nbsp;en una hermosa representaci\u00f3n en la catedral de&nbsp;<em>Notre-Dame<\/em>&nbsp;de Par\u00eds. Y mi predecesor&nbsp;P\u00edo XI, en referencia a dicho voto, declar\u00f3 a Nuestra Se\u00f1ora de la Asunci\u00f3n Patrona de Francia (cf.&nbsp;<em>ib\u00edd<\/em>.).<\/p>\n\n\n\n<p>Este largo caminar con Mar\u00eda, lleno de confianza y ternura, marcado por tantas devociones y lugares que llevan su nombre, por tantas s\u00faplicas escuchadas \u2014a menudo entre l\u00e1grimas\u2014, por tantos santuarios y peregrinaciones, por tantas catedrales, contin\u00faa avanzando hoy, contra viento y marea, y da testimonio de la fe viva del Pueblo de Dios que se les ha confiado. Ante los inmensos retos de nuestra \u00e9poca, los exhorto, queridos hermanos, a dar muestras de valent\u00eda, audacia y creatividad misionera. No se dejen desanimar por los errores, las incoherencias o incluso por las ca\u00eddas que han jalonado la historia de este pueblo en camino. Tengan siempre el valor de reconocer los errores en amor a la verdad y la determinaci\u00f3n de curar las heridas con la caridad del Buen Pastor, que conoce a sus ovejas y las llama a cada una por su nombre. \u00a1Lev\u00e1ntense, pues, con esperanza, y no se cansen de anunciar el Evangelio!<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la Iglesia en Francia es rica, inmensamente rica. Es hermosa y fecunda; y es importante recurrir a ella para construir el futuro de sus comunidades, as\u00ed como el de su pa\u00eds. La Iglesia ha sido testigo, e incluso ha contribuido a la progresiva edificaci\u00f3n de esta naci\u00f3n; hoy en d\u00eda sigue, en gran medida, formando parte de su cultura, de su identidad y de su vocaci\u00f3n en favor del mundo. Por eso, la palabra de la Iglesia tiene su lugar en el debate p\u00fablico en Francia; posee, por naturaleza, una autoridad prof\u00e9tica. Aunque no siempre sea escuchada, es esperada. Aunque no sea seguida, sobre todo en las cuestiones esenciales que afectan los fundamentos de la civilizaci\u00f3n, es necesaria; \u00a1no lo duden! Conozco la determinaci\u00f3n y el valor que ustedes tienen \u2014lo han demostrado claramente en los recientes debates sobre el final de la vida\u2014 y los invito a perseverar, junto con todas las personas de buena voluntad que defienden los mismos valores.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente, ustedes viven bajo un r\u00e9gimen de laicidad muy particular, fruto de una historia agitada, hoy apaciguada, pero que debe permitir a la Iglesia cumplir su misi\u00f3n. El hecho de que el equilibrio, alcanzado con tanto esfuerzo, se vea poco a poco cuestionado, como sucede en otras partes del mundo occidental, no debe llevarlos a la resignaci\u00f3n. Los invito a mantenerse vigilantes para defender la libertad y los derechos de la Iglesia a evangelizar, a educar en la verdadera libertad y a practicar p\u00fablicamente el culto, para que, de manera visible, se pueda ejercer la caridad en nombre de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;Papa Francisco, en el mensaje con motivo de la reapertura de la catedral de&nbsp;<em>Notre-Dame<\/em>&nbsp;de Par\u00eds, escrib\u00eda: \u00abInvito a todos los bautizados que entrar\u00e1n con alegr\u00eda en esta catedral a sentir un leg\u00edtimo orgullo y a reivindicar su patrimonio de fe. [\u2026] Esta morada, que habita nuestro Padre celestial, es de ustedes; ustedes son sus piedras vivas. Quienes los precedieron en la fe la construyeron para ustedes\u00bb (<em>Mensaje con motivo de la reapertura de Notre-Dame de Par\u00eds<\/em>, 21 noviembre 2024). Animar a los bautizados a \u201crecuperar su herencia de fe\u201d hoy forma parte de su misi\u00f3n como pastores, con vistas a una renovaci\u00f3n de la Iglesia en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que el Se\u00f1or les ha concedido a ustedes, cat\u00f3licos de Francia,&nbsp;<em>Hija primog\u00e9nita de la Iglesia<\/em>, es, en efecto, motivo de acci\u00f3n de gracias: una sucesi\u00f3n ininterrumpida de santidad que llega hasta nuestros d\u00edas; el florecimiento de las artes, las letras y las ciencias bajo el impulso de la fe y la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo; una maduraci\u00f3n irreversible de la conciencia del valor inalienable de la persona humana, de su dignidad y de la necesidad de proteger sus derechos y libertades; sin olvidar ese formidable impulso misionero que ha dado fruto hasta los confines del mundo. S\u00ed, Jes\u00fas les ha dado mucho y, en su amor, quiere darles a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, escrutando el futuro, el&nbsp;Papa Francisco&nbsp;a\u00f1ad\u00eda a sus palabras ya citadas: \u00abQue el renacimiento de esta admirable Iglesia constituya, pues, un signo prof\u00e9tico de la renovaci\u00f3n de la Iglesia en Francia\u00bb (<em>ib\u00edd<\/em>.). Yo tambi\u00e9n creo que ha llegado el momento en el que muchos de nuestros contempor\u00e1neos esperan escuchar el mensaje lleno de esperanza del Evangelio y ver brillar en sus ojos la luz de Cristo resucitado. El mensaje de paz que tiene su origen en Jes\u00fas es a\u00fan m\u00e1s esperado si se tiene en cuenta que, tanto en Francia como en el resto de Occidente, se observa una polarizaci\u00f3n inquietante, un retroceso en la fraternidad, la cordialidad y la calidad de vida dentro de la sociedad, as\u00ed como un recrudecimiento de la violencia, las desigualdades y la pobreza. Ante tales desaf\u00edos, la desilusi\u00f3n y la desorientaci\u00f3n suceden a las promesas enga\u00f1osas de un mundo en el que Dios estar\u00eda ausente, relegado a la vida privada, donde el auxilio de su gracia se considerar\u00eda in\u00fatil para la construcci\u00f3n de la ciudad terrena. Por eso, claramente les advirti\u00f3 Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: \u00abSeparados de m\u00ed no pueden hacer nada\u00bb (<em>Jn<\/em>&nbsp;15,5).<\/p>\n\n\n\n<p>La juventud, en particular, alberga grandes aspiraciones. Preocupada por el mundo que han recibido, afligida por el futuro, est\u00e1 dispuesta a trabajar con valent\u00eda y generosidad por todo lo que es bello, verdadero y bueno. Mu\u00e9strenle el camino del Evangelio, la \u00fanica direcci\u00f3n segura \u2014aunque sea exigente\u2014, que ya ha dado tantos frutos en esta tierra de Francia.&nbsp;Ayer, en Par\u00eds, mencionamos el signo alentador del catecumenado, que incumbe mayoritariamente a los j\u00f3venes adultos. Es una gracia y una alegr\u00eda para todo el Pueblo de Dios. Es importante que se preocupen por acompa\u00f1ar esta gracia, en especial a trav\u00e9s de la acogida en comunidades vivas que practiquen la caridad y vivan la solidaridad; y mediante una s\u00f3lida ense\u00f1anza doctrinal arraigada en la Palabra de Dios que les permita hacer frente a las objeciones y las dudas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para llevar a cabo esta renovaci\u00f3n de la esperanza, en el marco de un nuevo impulso misionero en Francia, que tanto deseo, s\u00f3lo hay una \u201choja de ruta\u201d, que es siempre la misma: dar a conocer y hacer amar a Jesucristo, de forma aut\u00e9ntica, con pasi\u00f3n, una y otra vez. En el contexto actual, ustedes se enfrentan a algunos retos importantes. El de la educaci\u00f3n, que reviste una importancia primordial. Es muy loable que sus Asambleas profundicen este tema. La educaci\u00f3n es una misi\u00f3n especialmente amplia que abarca m\u00faltiples \u00e1mbitos de la vida. Me gustar\u00eda mencionar simplemente el de la ense\u00f1anza cat\u00f3lica, cuyo \u201ccar\u00e1cter propio\u201d se ve cuestionado en estos tiempos. Es motivo de alegr\u00eda que los centros de ense\u00f1anza cat\u00f3lica est\u00e9n ampliamente abiertos a quienes no comparten nuestra fe. Esa acogida generosa y respetuosa de la libertad de conciencia de cada uno promete una gran fecundidad para todos, para la sociedad y para la propia Iglesia. Sin embargo, la ense\u00f1anza cat\u00f3lica no puede, en modo alguno, renunciar a su proyecto educativo, un proyecto centrado en Cristo que tiene como objetivo el desarrollo integral de la persona humana en todas sus dimensiones: espiritual, cultural, intelectual, moral y social. Por lo tanto, a nadie debe sorprenderle que en cualquier centro cat\u00f3lico se ofrezcan oportunidades para encontrarse con Jesucristo y escuchar su Palabra. Y mucho menos, ning\u00fan alumno deber\u00eda verse marginado en su clase, por el hecho de creer en Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, ustedes han afrontado con determinaci\u00f3n la dolorosa lacra de los abusos a menores cometidos por miembros del clero o en el contexto eclesial. Han adoptado medidas valientes para hacerle frente, a trav\u00e9s de la escucha, la b\u00fasqueda de la verdad, la justicia, el perd\u00f3n, la reparaci\u00f3n y un compromiso firme a favor de una cultura de la prevenci\u00f3n y protecci\u00f3n frente a estos delitos. Les agradezco lo que han hecho, y s\u00e9 que algunos momentos han sido muy dif\u00edciles para su Conferencia. Es necesario continuar por el camino emprendido, manteniendo la m\u00e1xima vigilancia. Al mismo tiempo, su clero necesita apoyo y \u00e1nimo; s\u00e9 que es objeto de solicitud paternal de ustedes. Para que surjan vocaciones sacerdotales, el sacerdote debe ser esperado, acogido y amado, y su identidad \u2014configurada en Cristo\u2014 debe ser clara y bien comprendida en el seno del Pueblo de Dios, para la alegr\u00eda del Evangelio y el servicio de su misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Me parece importante mencionar tambi\u00e9n el lamentable descenso de las vocaciones a la vida consagrada, en particular a la vida contemplativa. He recibido con dolor la noticia del cierre, reciente o inminente, de antiguas y prestigiosas comunidades mon\u00e1sticas que han tenido una gran influencia a lo largo de la historia. Entregar la propia vida al seguimiento de Jes\u00fas por un camino tan estrecho supone, adem\u00e1s de la obra de la gracia, una generosidad especial, un s\u00f3lido arraigo en la fe, una vida interior sostenida y una cercan\u00eda privilegiada con \u00c9l. Estas condiciones se dan con mayor frecuencia en las familias cristianas, que merecen la mayor atenci\u00f3n y el m\u00e1s grande apoyo. Sin duda, la profundizaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la vida de fe en el seno de las familias es una clave que permitir\u00e1 resolver muchas de las crisis que atraviesan la Iglesia y nuestras sociedades. En efecto, es en el seno de las familias donde se aprende a convivir, a respetar al otro, a aceptar la diversidad, a apoyarse mutuamente, a ser generosos, a entregarse desinteresadamente y a tener esp\u00edritu de sacrificio. Quiz\u00e1 este sea el principal reto al que debemos enfrentarnos: \u00a1Que Jes\u00fas viva plenamente en las familias cat\u00f3licas de Francia y las ilumine con su presencia!<\/p>\n\n\n\n<p>A estos retos se agrega otro que puede provocar cierta inquietud de cara al futuro: el de la unidad. En este sentido, perm\u00edtanme recordar cu\u00e1nto sea esencial que los disc\u00edpulos de Jes\u00fas se unan en la caridad, tal y como \u00c9l se lo pidi\u00f3 a su Padre: \u00abQue todos sean uno [\u2026], para que el mundo crea que t\u00fa me enviaste\u00bb (<em>Jn<\/em>&nbsp;17,21). La Iglesia en Francia es un peque\u00f1o reba\u00f1o que debe unir sus fuerzas para la misi\u00f3n. Las divisiones ideol\u00f3gicas har\u00edan vano su testimonio. Siempre ha habido tensiones en la historia de la Iglesia, pero cuando se manifiestan, es entonces cuando podemos apreciar a\u00fan mejor el don de la unidad. Esta unidad no es una simple uniformidad, sino que permite que toda sensibilidad aut\u00e9nticamente cat\u00f3lica converja de forma natural en una profesi\u00f3n de fe com\u00fan, mediante la obediencia a los pastores leg\u00edtimos y, en particular, al Sucesor de Pedro, \u00abprincipio y fundamento, perpetuo y visible, de la unidad de fe y de comuni\u00f3n\u00bb (<em><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/archive\/hist_councils\/ii_vatican_council\/documents\/vat-ii_const_19641121_lumen-gentium_sp.html\">LG<\/a><\/em>, 18). Se trata de una unidad din\u00e1mica que se nutre de la Tradici\u00f3n de la Iglesia \u2014desde los Padres hasta el&nbsp;Concilio Vaticano II\u2014 y del Magisterio posconciliar. Adem\u00e1s, se enriquece en el di\u00e1logo rec\u00edproco, partiendo de la fe, seg\u00fan un estilo sinodal que intentamos profundizar en los \u00faltimos tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos, la Iglesia en Francia ocupa un lugar muy especial en el coraz\u00f3n del Papa. \u00a1C\u00f3mo me gustar\u00eda poder transmitirles los sentimientos de entusiasmo y esperanza que me invaden cuando pienso en ustedes! La Iglesia en Francia, rica en comunidades vivas, fraternas y abiertas al mundo; rica en una juventud apasionada y comprometida con m\u00faltiples iniciativas; rica tambi\u00e9n en un legado que la sustenta, pero que al mismo tiempo la compromete. Estoy seguro de que el Pueblo de Dios que peregrina en Francia proseguir\u00e1 con fervor su misi\u00f3n de anunciar y hacer amar a Jesucristo,&nbsp;<em>para que el mundo tenga vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Al encomendar a la protecci\u00f3n maternal de Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes su Asamblea, sus comunidades diocesanas y su pa\u00eds, les imparto con alegr\u00eda la Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica. Gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FRANCIA PAPA LE\u00d3N XIV | Estoy seguro de que el Pueblo de Dios que peregrina en Francia proseguir\u00e1 con fervor su misi\u00f3n de anunciar y hacer amar a Jesucristo,&nbsp;para que el mundo tenga vida, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje en su encuentro con los Obispos de la Conferencia Episcopal de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":249971,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[740,18,58,781],"class_list":["post-249970","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-leonxiv","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-santa-sede","tag-viaje-apostolico-francia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249970"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":249972,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249970\/revisions\/249972"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/249971"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}