{"id":249976,"date":"2026-09-27T17:44:21","date_gmt":"2026-09-27T20:44:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=249976"},"modified":"2026-09-27T17:44:21","modified_gmt":"2026-09-27T20:44:21","slug":"papa-leon-xiv-oh-virgen-inmaculada-haz-que-la-luz-que-llevamos-esta-noche-en-nuestras-manos-no-se-apague-jamas-en-nuestras-vidas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-oh-virgen-inmaculada-haz-que-la-luz-que-llevamos-esta-noche-en-nuestras-manos-no-se-apague-jamas-en-nuestras-vidas\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Oh Virgen Inmaculada, haz que la luz que llevamos esta noche en nuestras manos no se apague jam\u00e1s en nuestras vidas"},"content":{"rendered":"\n<p>FRANCIA<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Oh Virgen Inmaculada, haz que la luz que llevamos esta noche en nuestras manos no se apague jam\u00e1s en nuestras vidas<\/strong>, as\u00ed lo pidi\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje junto a los fieles y peregrinos presentes en el Santuario de Lourdes. Luego de la procesi\u00f3n Aux Flambeaux y el rezo del Santo Rosario, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cesta noche nos hemos reunido para responder a la petici\u00f3n que Nuestra Se\u00f1ora dirigi\u00f3 a los sacerdotes a trav\u00e9s de&nbsp;santa Bernardita: \u00abQue se venga aqu\u00ed en procesi\u00f3n\u00bb.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Qu\u00e9 conmovedor es ver al pueblo fiel, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, responder con amor y confianza a la tierna invitaci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda.<\/em><\/strong><strong><em> Qu\u00e9 consolador es escuchar a los cristianos cantar himnos llenos de fervor y fe, y caminar, con una luminaria en la mano, hacia su Madre del cielo, la Madre que Jes\u00fas nos dio en la cruz\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3,<strong><em> \u201cesa luz que nos gu\u00eda y nos atrae es la de la esperanza que nunca nos abandona, incluso durante nuestra peregrinaci\u00f3n por esta vida, a menudo marcada por las pruebas, pero ya plena de la alegr\u00eda de sabernos hijos de Dios, amados y salvados por Jes\u00fas. Las personas enfermas son testigos privilegiados de esta transfiguraci\u00f3n de la existencia a trav\u00e9s de la fe y del amor a Dios y al pr\u00f3jimo\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo compart\u00eda el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201c\u00ab\u00a1Yo soy la Inmaculada Concepci\u00f3n!\u00bb. Es precisamente as\u00ed, como Mar\u00eda se present\u00f3 en este mismo lugar, con gran humildad, pero agradecida a Dios por el privilegio absolutamente \u00fanico del que Ella goz\u00f3 y que representa para nosotros la aurora de la salvaci\u00f3n. Por los m\u00e9ritos de su Pasi\u00f3n y su Resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas quiso preservar a su Madre de toda mancha del pecado original; (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente afirm\u00f3, <strong><em>\u201cal contemplarla en su Inmaculada Concepci\u00f3n, una alegr\u00eda y una esperanza invencible brotan en nuestro coraz\u00f3n pues, vestida de sol, con la luna bajo sus pies y coronada de estrellas, es gloriosa, es poderosa; y, al mismo tiempo, es humilde, est\u00e1 muy cerca de nosotros, es la Madre de Jes\u00fas, es nuestra Madre.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Oh Virgen Inmaculada, haz que la luz que llevamos esta noche en nuestras manos no se apague jam\u00e1s en nuestras vidas, sino que ilumine el futuro, abri\u00e9ndonos, desde ahora, a las promesas de la vida eterna\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV A FRANCIA<br>25-28 DE SEPTIEMBRE DE 2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REZO DEL SANTO ROSARIO Y PROCESI\u00d3N&nbsp;<em>AUX FLAMBEAUX<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Santuario de Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes<br>Domingo, 27 de septiembre de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esta noche nos hemos reunido para responder a la petici\u00f3n que Nuestra Se\u00f1ora dirigi\u00f3 a los sacerdotes a trav\u00e9s de&nbsp;santa Bernardita: \u00abQue se venga aqu\u00ed en procesi\u00f3n\u00bb. Qu\u00e9 conmovedor es ver al pueblo fiel, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, responder con amor y confianza a la tierna invitaci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda. Qu\u00e9 consolador es escuchar a los cristianos cantar himnos llenos de fervor y fe, y caminar, con una luminaria en la mano, hacia su Madre del cielo, la Madre que Jes\u00fas nos dio en la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa luz que nos gu\u00eda y nos atrae es la de la esperanza que nunca nos abandona, incluso durante nuestra peregrinaci\u00f3n por esta vida, a menudo marcada por las pruebas, pero ya plena de la alegr\u00eda de sabernos hijos de Dios, amados y salvados por Jes\u00fas. Las personas enfermas son testigos privilegiados de esta transfiguraci\u00f3n de la existencia a trav\u00e9s de la fe y del amor a Dios y al pr\u00f3jimo. Necesitamos participar en esta procesi\u00f3n con ustedes, queridos enfermos, para comprender lo que significa realmente. Como dec\u00eda el&nbsp;Papa P\u00edo XII: \u201cNunca, en ning\u00fan lugar de la tierra, se ha visto semejante cortejo de sufrimientos, nunca semejante resplandor de paz, serenidad y alegr\u00eda\u00bb (cf. Carta enc.&nbsp;<em>Le p\u00e8lerinage de Lourdes<\/em>, 2 julio 1957).<\/p>\n\n\n\n<p>Y si tal milagro es posible \u2014el de suscitar serenidad y alegr\u00eda en medio de la prueba\u2014, es porque Dios nos concede la gracia de dirigir nuestra mirada hacia un futuro m\u00e1s lejano, m\u00e1s all\u00e1 de nuestro horizonte terrenal, un futuro de felicidad infinita en Dios, que estamos seguros de alcanzar si nos mantenemos firmes en la fe y la caridad. Por eso, san Pablo nos anima: \u00abConsidero que los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un d\u00eda se nos manifestar\u00e1\u00bb (<em>Rm<\/em>&nbsp;8,18). Tengan siempre presentes estas palabras de oro, queridos enfermos:&nbsp;<em>No hay comparaci\u00f3n entre los sufrimientos del tiempo presente y la gloria que se revelar\u00e1 en nosotros<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos, pues, llamados a perseverar en nuestro camino, una y otra vez, mientras se nos concedan d\u00edas de vida en este mundo, por el que Mar\u00eda nos precede. Y acudiremos confiados a Ella, cuya Inmaculada Concepci\u00f3n resplandece como un faro en medio de la noche. Ella \u00abes signo de la victoria del amor, de la bondad y de Dios, dando a nuestro mundo la esperanza que necesita. Volvamos esta noche la mirada hacia Mar\u00eda, tan gloriosa y tan humana, dej\u00e1ndola que nos lleve a Dios que es el vencedor\u00bb (Benedicto XVI,&nbsp;<em>Procesi\u00f3n con antorchas, 13 septiembre 2008<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00a1Yo soy la Inmaculada Concepci\u00f3n!\u00bb. Es precisamente as\u00ed, como Mar\u00eda se present\u00f3 en este mismo lugar, con gran humildad, pero agradecida a Dios por el privilegio absolutamente \u00fanico del que Ella goz\u00f3 y que representa para nosotros la aurora de la salvaci\u00f3n. Por los m\u00e9ritos de su Pasi\u00f3n y su Resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas quiso preservar a su Madre de toda mancha del pecado original; hizo de Ella una nueva Eva sobre la que el demonio jam\u00e1s tendr\u00e1 poder alguno, y a partir de la cual, todo vuelve a empezar, todo vuelve a ser posible, tanto para el mundo como para cada uno de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, su apoyo y su intercesi\u00f3n no son secundarios para el cristiano que desea acoger la gracia de la Redenci\u00f3n obtenida por la sangre de Jes\u00fas y luchar contra el mal. Ella es la Estrella del mar \u2014<em>Stella maris<\/em>\u2014 que nos socorre en las tribulaciones, como san Bernardo lo expres\u00f3 tan bellamente: \u00ab\u00a1Oh t\u00fa que te sientes lejos de tierra firme, arrastrado por las olas de este mundo, no desv\u00edes los ojos de la luz de esta estrella! [\u2026] Si la sigues, no puedes desviarte; si la invocas, no puedes desesperar; si piensas en ella, no puedes equivocarte. Si ella te sostiene, no caes; si ella te protege, no tienes que temer; si ella te gu\u00eda, no te cansas; si ella te es propicia, llegar\u00e1s a la meta\u00bb (San Bernardo,&nbsp;<em>Segunda homil\u00eda<\/em>&nbsp;<em>Super Missus est<\/em>, 17).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, queridos hermanos y hermanas, peregrinos y enfermos, que han venido tanto de Francia como de todo el mundo para participar en esta procesi\u00f3n de luz, ferviente y serena, traemos nuestras intenciones m\u00e1s anheladas y urgentes para present\u00e1rselas a Nuestra Se\u00f1ora: nuestras intenciones personales y nuestras intenciones por el mundo. Al contemplarla en su Inmaculada Concepci\u00f3n, una alegr\u00eda y una esperanza invencible brotan en nuestro coraz\u00f3n pues, vestida de sol, con la luna bajo sus pies y coronada de estrellas, es gloriosa, es poderosa; y, al mismo tiempo, es humilde, est\u00e1 muy cerca de nosotros, es la Madre de Jes\u00fas, es nuestra Madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Oh Virgen Inmaculada, haz que la luz que llevamos esta noche en nuestras manos no se apague jam\u00e1s en nuestras vidas, sino que ilumine el futuro, abri\u00e9ndonos, desde ahora, a las promesas de la vida eterna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FRANCIA PAPA LE\u00d3N XIV | Oh Virgen Inmaculada, haz que la luz que llevamos esta noche en nuestras manos no se apague jam\u00e1s en nuestras vidas, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje junto a los fieles y peregrinos presentes en el Santuario de Lourdes. 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