{"id":250030,"date":"2026-09-28T13:01:40","date_gmt":"2026-09-28T16:01:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=250030"},"modified":"2026-09-28T13:05:45","modified_gmt":"2026-09-28T16:05:45","slug":"papa-leon-xiv-a-los-jovenes-les-digo-tengan-el-valor-de-vivir-de-manera-responsable-la-mision-de-construir-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-a-los-jovenes-les-digo-tengan-el-valor-de-vivir-de-manera-responsable-la-mision-de-construir-la-paz\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | A los j\u00f3venes les digo: tengan el valor de vivir de manera responsable la misi\u00f3n de construir la paz"},"content":{"rendered":"\n<p>FRANCIA<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | A los j\u00f3venes les digo: tengan el valor de vivir de manera responsable la misi\u00f3n de construir la paz<\/strong>, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje en el encuentro \u201cA las ra\u00edces de Europa por la Paz y la unidad\u201d. Celebrado en el Centro de Conferencias \u201cRobert Schuman\u201d en la ciudad de Metz, el <strong>Papa Le\u00f3n XIV<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201cme complace encontrarme en esta ciudad hist\u00f3rica, un cruce en el coraz\u00f3n del continente, para mantener este encuentro con un t\u00edtulo tan evocador: \u00abA las ra\u00edces de Europa por la paz y la unidad\u00bb. Les agradezco las amables palabras que me han dirigido\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seguidamente, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cel t\u00edtulo propuesto se inspira sin duda en la figura del venerable Robert Schuman, al que hoy queremos rendir un homenaje particular en este centro que lleva su nombre, y sobre todo aqu\u00ed, en Mosela, regi\u00f3n donde \u00e9l vivi\u00f3 mucho tiempo, donde reposan sus restos y de la cual fue durante muchos a\u00f1os representante en la Asamblea Nacional. \u00c9l se inspir\u00f3 en esta regi\u00f3n, con sus vicisitudes en los siglos XIX y XX, para contribuir a dar forma a la Europa de hoy y del ma\u00f1ana, mediante su c\u00e9lebre&nbsp;Declaraci\u00f3n&nbsp;del 9 de mayo de 1950\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el Santo Padre pidi\u00f3, <strong><em>\u201ca los j\u00f3venes les digo: tengan el valor de vivir de manera responsable la misi\u00f3n de construir la paz, en su coraz\u00f3n, en sus relaciones, en su familia, en las escuelas y universidades, en la vida de sus ciudades, de sus pueblos y de toda Europa. No se sometan a la l\u00f3gica de la violencia y la opresi\u00f3n. \u00a1Amen la vida en cada momento y no le teman al futuro!<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>No tengan miedo de formar una familia, de tener hijos, de defender la dignidad de cada persona, desde el primer instante en el vientre de la madre hasta su \u00faltimo aliento\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>VIAJE APOST\u00d3LICO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV A FRANCIA<\/p>\n\n\n\n<p>DISCURSO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ENCUENTRO \u00abA LAS RA\u00cdCES DE EUROPA POR LA PAZ Y LA UNIDAD\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>DISCURSO DEL SANTO PADRE LE\u00d3N XIV<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Centro De Conferencias \u00abRobert Schuman\u00bb de Metz<br>Lunes, 28 de septiembre de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Se\u00f1or Presidente,<br>Se\u00f1or Cardenal,<br>distinguidas Autoridades civiles y religiosas,<br>se\u00f1oras y se\u00f1ores:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Me complace encontrarme en esta ciudad hist\u00f3rica, un cruce en el coraz\u00f3n del continente, para mantener este encuentro con un t\u00edtulo tan evocador: \u00ab<em>A las ra\u00edces de Europa por la paz y la unidad<\/em>\u00bb. Les agradezco las amables palabras que me han dirigido.<\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00edtulo propuesto se inspira sin duda en la figura del venerable Robert Schuman, al que hoy queremos rendir un homenaje particular en este centro que lleva su nombre, y sobre todo aqu\u00ed, en Mosela, regi\u00f3n donde \u00e9l vivi\u00f3 mucho tiempo, donde reposan sus restos y de la cual fue durante muchos a\u00f1os representante en la Asamblea Nacional. \u00c9l se inspir\u00f3 en esta regi\u00f3n, con sus vicisitudes en los siglos XIX y XX, para contribuir a dar forma a la Europa de hoy y del ma\u00f1ana, mediante su c\u00e9lebre&nbsp;<em>Declaraci\u00f3n<\/em>&nbsp;del 9 de mayo de 1950. Este texto se\u00f1ala al mismo tiempo el punto de partida y de llegada de su compromiso por la reconciliaci\u00f3n y la unidad del continente europeo, que marc\u00f3 toda su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy queremos emprender con el pensamiento, un viaje que parte desde las ra\u00edces de Europa para llegar a su presente y mirar hacia el futuro. Nos preguntamos c\u00f3mo Robert Schuman fue moldeado por la historia de esta tierra, de la que fue hijo, y c\u00f3mo contribuy\u00f3 de manera fundamental a dar forma a la Europa moderna, hasta el punto de ser considerado un \u201cpadre fundador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre es dif\u00edcil definir a Europa, tanto por el presente como por el pasado. Europa, en efecto, fue tomando conciencia de s\u00ed misma gradualmente en las \u00e9pocas hist\u00f3ricas de la civilizaci\u00f3n helen\u00edstica, del Imperio romano y, posteriormente, de la difusi\u00f3n del cristianismo, integrando con el tiempo nuevas culturas como las germ\u00e1nicas y eslavas, entre otras, hasta abarcar regiones cada vez m\u00e1s vastas.<\/p>\n\n\n\n<p>Europa debe entenderse, por tanto, como una realidad cultural e hist\u00f3rica antes que geogr\u00e1fica. A lo largo de los siglos, ha adquirido nuevas fronteras y nuevas definiciones, atravesando per\u00edodos de crecimiento, profundas crisis y nuevos renacimientos. Un factor constante, que se puede observar en su largo y turbulento recorrido hist\u00f3rico, radica en el hecho de que Europa se ha desarrollado y ha progresado cuando ha sido capaz de asimilar los aspectos positivos de su pasado y de replantearlos de formas nuevas y creativas gracias al encuentro con el otro. De hecho, la civilizaci\u00f3n europea es tambi\u00e9n fruto de encuentros seculares, aunque no siempre f\u00e1ciles. Basta pensar en la presencia de la cultura \u00e1rabe en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, o en la proyecci\u00f3n del \u201cViejo Continente\u201d hacia el \u201cNuevo Mundo\u201d, que gener\u00f3, a veces de manera dolorosa, s\u00edntesis in\u00e9ditas en el continente americano.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entender esta larga historia, sin embargo, no se puede omitir a otro padre de Europa:&nbsp;san Benito, que&nbsp;san Pablo VI&nbsp;proclam\u00f3 patrono de Europa en 1964, llam\u00e1ndolo \u00abmensajero de paz, realizador de uni\u00f3n, maestro de civilizaci\u00f3n\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn1\">[1]<\/a>. La ayuda a los pobres, a los enfermos y a los ancianos; la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os y las universidades; los hospitales y la medicina; la arquitectura y la ingenier\u00eda; el desarrollo de las ciencias; el derecho y la organizaci\u00f3n de las ciudades y de los propios estados: \u00a1tantos \u00e1mbitos, en Europa, han sido profundamente influenciados por&nbsp;san Benito&nbsp;y sus monjes! Sin este acervo mon\u00e1stico, la civilizaci\u00f3n europea, tal como la conocemos, no existir\u00eda. Aqu\u00ed, en Metz, gracias a la obra, entre otras, de san Crodegango, se respiraba un esp\u00edritu benedictino de fraternidad, comuni\u00f3n y vida compartida. Desde aqu\u00ed, el canto gregoriano se difundi\u00f3 en los territorios carolingios, trayendo armon\u00eda y belleza a todo el continente.<\/p>\n\n\n\n<p>No se puede hablar de Europa sin mencionar el cristianismo, como bien sab\u00eda Robert Schuman cuando dijo: \u00abEl cristianismo ha ense\u00f1ado la igualdad de naturaleza de todos los hombres, hijos del mismo Dios, redimidos por el mismo Cristo, sin distinci\u00f3n de raza, color, clase o profesi\u00f3n. Ha reconocido la primac\u00eda de los valores interiores que solos ennoblecen al hombre. La ley universal del amor y de la caridad ha hecho de todo hombre nuestro pr\u00f3jimo y las relaciones sociales en el mundo cristiano desde entonces se apoyan en ella\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro padre fundador de la Europa contempor\u00e1nea, Alcide De Gasperi, le hace eco al acentuar el \u201clegado com\u00fan europeo\u201d&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn3\">[3]<\/a>, es decir \u201cesa moral unitaria que exalta la figura y la responsabilidad de la persona humana con su esp\u00edritu de fraternidad evang\u00e9lica, con su respeto por el derecho heredado de los antiguos, con su aprecio por la belleza perfeccionado a lo largo de los siglos, con su b\u00fasqueda de la verdad y la justicia agudizada por una experiencia milenaria\u201d&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de ser un criterio confesional exclusivo&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn5\">[5]<\/a>, la referencia a la deuda de la cultura europea con el cristianismo permite comprender mejor hasta qu\u00e9 punto la apertura a lo trascendente es siempre una dimensi\u00f3n constitutiva de la persona humana y una fuente viva de civilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A este respecto, el art\u00edculo 17 del&nbsp;<em>Tratado de Funcionamiento de la Uni\u00f3n Europea&nbsp;<\/em>reviste gran importancia. Promueve \u00abun di\u00e1logo abierto, transparente y regular\u00bb con las Iglesias, siempre en el respeto y sin prejuicio del \u00abestatuto reconocido en los Estados miembros\u00bb. La laicidad que rige la vida de los estados no s\u00f3lo implica el car\u00e1cter aconfesional de las instituciones civiles, sino que presupone una verdadera colaboraci\u00f3n entre las partes, as\u00ed como el respeto, por parte de las autoridades estatales y comunitarias, de la autonom\u00eda de las Iglesias y la promoci\u00f3n de su libertad de organizaci\u00f3n, de expresi\u00f3n y de culto.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de remontarse a la fuente de los valores que constituyen el fundamento de la convivencia civil, es decir, a \u00ablos valores universales de los derechos inviolables e inalienables de la persona, as\u00ed como la libertad, la democracia, la igualdad y el Estado de Derecho\u00bb (<em>Tratado de la Uni\u00f3n Europea<\/em>, Pre\u00e1mbulo).<\/p>\n\n\n\n<p>En el presente contexto multicultural, la afirmaci\u00f3n de la universalidad de estos valores, que es esencial para su supervivencia, pasa tambi\u00e9n por un redescubrimiento de las propias ra\u00edces y por la apertura al di\u00e1logo con el otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de una necesidad social y pol\u00edtica para redescubrir el papel central de la persona humana y dar un significado real a palabras como libertad, democracia, paz y unidad. Para ello, resulta muy valiosa la invitaci\u00f3n del Papa Francisco a apreciar la complejidad de la realidad europea en toda la riqueza de sus tradiciones y sensibilidades, acentuando \u00abel reto de una armon\u00eda constructiva, libre de hegemon\u00edas\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn6\">[6]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este doble movimiento, de redescubrimiento y di\u00e1logo, permitir\u00e1 tambi\u00e9n encontrar un justo equilibrio entre los derechos mismos, as\u00ed como entre los derechos y los deberes porque \u2015como recordaba el mismo&nbsp;Papa Francisco\u2015 el \u00abconcepto de derecho ya no se asocia al de deber, igualmente esencial y complementario, de modo que se afirman los derechos del individuo sin tener en cuenta que cada ser humano est\u00e1 unido a un contexto social, en el cual sus derechos y deberes est\u00e1n conectados a los de los dem\u00e1s y al bien com\u00fan de la sociedad misma\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn7\">[7]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la Europa contempor\u00e1nea se enfrenta a una nueva etapa en su larga historia de encuentros, con la llegada al continente de tantos hombres y mujeres que huyen de zonas de guerra y persecuci\u00f3n, o que buscan una mejora de vida lejos de la pobreza y la miseria.<\/p>\n\n\n\n<p>Como dije durante&nbsp;mi reciente visita a las Islas Canarias, en Espa\u00f1a: \u00abLa dignidad humana exige v\u00edas legales y seguras, rescate y asistencia, cooperaci\u00f3n real contra los traficantes, protecci\u00f3n efectiva a las v\u00edctimas, procesos serios de acogida e integraci\u00f3n, y pol\u00edticas que permitan a cada persona vivir con dignidad en su propia tierra\u00bb (<em>Encuentro con las realidades de acogida de los migrantes,&nbsp;<\/em>11 junio 2026).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto, sin embargo, no ser\u00eda suficiente: acoger a una persona significa integrarla como en la propia familia, ofreci\u00e9ndole la posibilidad de desarrollar sus talentos, sus capacidades y sensibilidades, pero tambi\u00e9n de entrar en el esp\u00edritu de la casa que la acoge. Hay que captar el alcance hist\u00f3rico de lo que est\u00e1 sucediendo, es decir, un encuentro sin precedentes entre pueblos y culturas que pide un redescubrimiento creativo de nuestras ra\u00edces y, al mismo tiempo, una escucha atenta del otro. La universalidad de los valores fundacionales de Europa nos asegura que este di\u00e1logo es posible y que podr\u00e1 dar una base s\u00f3lida a nuestras sociedades, permitiendo trabajar de manera m\u00e1s eficaz por la paz y por un mundo reconciliado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta lucidez inspir\u00f3 a hombres como Schuman a superar la oposici\u00f3n entre las identidades culturales y dar vida a las instituciones europeas, al final de la terrible tragedia de la Segunda Guerra Mundial, mostrando lo grande que es el mal causado por el hombre cuando piensa que no tiene obst\u00e1culos en el ejercicio de su poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Robert Schuman, conoci\u00f3 fronteras en continua evoluci\u00f3n, contribuy\u00f3 a sentar las bases de una Europa consciente de la urgencia de derribar los muros que la desgarraban. Su formaci\u00f3n cristiana le educ\u00f3 en el valor de la igualdad, sin distinci\u00f3n de raza o clase social, y le ense\u00f1\u00f3 la dignidad del trabajo. La sucesi\u00f3n de diversas soberan\u00edas nacionales le inculc\u00f3 la importancia del derecho internacional y el valor de la palabra dada. Habiendo crecido en un contexto donde el orgullo y la venganza parec\u00edan prevalecer, Schuman se comprometi\u00f3 con la paz y la hermandad entre los pueblos que, despu\u00e9s de haber luchado durante mucho tiempo, finalmente reconocieron que se necesitaban mutuamente.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, \u00bfcu\u00e1les son las ense\u00f1anzas de Robert Schuman para la Europa y el mundo de hoy? En primer lugar, un profundo deseo de paz. Lamentablemente, tambi\u00e9n en Europa, en esta \u00e9poca ha reaparecido la guerra: una nueva \u00abin\u00fatil masacre\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn8\">[8]<\/a>&nbsp;que cada d\u00eda causa innumerables v\u00edctimas civiles. Y a\u00fan hoy, como en 1950, las palabras contenidas en la&nbsp;<em>Declaraci\u00f3n Schuman<\/em>&nbsp;siguen siendo actuales: \u00abLa contribuci\u00f3n que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilizaci\u00f3n es indispensable para el mantenimiento de unas relaciones pac\u00edficas\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn9\">[9]<\/a>. Es necesario comprometerse en un di\u00e1logo paciente, mostrar audacia en la negociaci\u00f3n y estar dispuestos a sacrificar algunas posiciones por el bien superior de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, la b\u00fasqueda de la paz en Europa, al igual que en el resto del mundo, no debe confundirse con un irenismo ingenuo. Por el contrario, las palabras de Schuman son m\u00e1s vigentes que nunca: \u00abLa paz mundial no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn10\">[10]<\/a>. Sin embargo, hay que tener cuidado con la ilusi\u00f3n del rearme. \u00abNo es casual que los repetidos llamamientos a incrementar el gasto militar y las decisiones que esto conlleva sean presentados por muchos gobernantes con la justificaci\u00f3n del peligro respecto a los otros\u00bb (<em>Mensaje para la LIX Jornada Mundial de la Paz<\/em>, 1 enero 2026). Favorecer la paz es una obra activa. Hoy, la pregunta es si realmente estamos haciendo \u201cesfuerzos creativos\u201d para promover la paz en el mundo, o si simplemente estamos tratando de \u201cdetener la hemorragia de la guerra\u201d y prepararnos mejor para las que suponemos que todav\u00eda est\u00e1n por venir.<\/p>\n\n\n\n<p>La Europa de Schuman es un continente en el que se prefiere el di\u00e1logo a la lucha armada; en el que se ponen en com\u00fan los recursos para que \u00abcualquier guerra [&#8230;] no s\u00f3lo resulte impensable, sino materialmente imposible\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn11\">[11]<\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Schuman, Europa se basa en el respeto al derecho internacional que, a diferencia de las legislaciones nacionales, no puede ser impuesto a la fuerza por un estado, sino que se fundamenta en el principio universalmente reconocido&nbsp;<em>pacta sunt servanda<\/em>. Este principio se conserva celosamente en la legislaci\u00f3n espec\u00edfica de esta regi\u00f3n, que tambi\u00e9n abarca las relaciones entre el estado y la Iglesia cat\u00f3lica sobre la base del Concordato de 1801 entre la Santa Sede y Francia, a\u00fan vigente.<\/p>\n\n\n\n<p>El derecho internacional y el multilateralismo hacen hincapi\u00e9 en la igualdad efectiva de los estados en sus relaciones mutuas y constituyen el mejor ant\u00eddoto contra la voluntad de dominaci\u00f3n, que es la ra\u00edz de todo conflicto. Hoy en d\u00eda, las relaciones humanas y entre los estados se vuelven cada vez m\u00e1s b\u00e1rbaras. Se menosprecia el valor de la palabra dada; y se presume m\u00e1s bien la mentira y el enga\u00f1o. Europa puede poner fin a esta espiral gracias al respeto por el otro, que ha sabido cultivar y preservar, pues ha demostrado ampliamente, en los \u00faltimos ochenta a\u00f1os, que es posible hacer valer opiniones, reivindicaciones e intereses divergentes, encontr\u00e1ndose en lugar de enfrentarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Schuman nos recuerda que siempre hemos de ser realistas y valientes: \u00abEuropa \u2015afirmaba\u2015 no se har\u00e1 de una vez ni en una obra de conjunto: se har\u00e1 gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn12\">[12]<\/a>. Nunca debemos perder la fe en nuestra capacidad de progresar, aunque los pasos que demos sean a veces peque\u00f1os y casi imperceptibles. La exigencia moderna de \u201ctenerlo todo, ya\u201d no se ajusta a la historia y la cultura europeas, las cuales, por el contrario, ense\u00f1an el valor del tiempo y de la paciencia. S\u00f3lo con peque\u00f1os pasos se puede dar vida a esta solidaridad concreta, que implica que nadie se sienta abandonado u olvidado.<\/p>\n\n\n\n<p>Compartiendo estas reflexiones, pienso ante todo en los j\u00f3venes, llamados a construir la Europa de hoy y del ma\u00f1ana. Como observ\u00f3 Schuman: \u00abQue esta idea de una Europa reconciliada, unida y fuerte sea, a partir de ahora, la consigna para las j\u00f3venes generaciones deseosas de servir a una humanidad liberada al fin del odio y del miedo y que, despu\u00e9s de desgarramientos demasiado largos, aprende nuevamente la fraternidad cristiana\u00bb&nbsp;<a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftn13\">[13]<\/a>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>A los j\u00f3venes les digo: tengan el valor de vivir de manera responsable la misi\u00f3n de construir la paz, en su coraz\u00f3n, en sus relaciones, en su familia, en las escuelas y universidades, en la vida de sus ciudades, de sus pueblos y de toda Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>No se sometan a la l\u00f3gica de la violencia y la opresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Amen la vida en cada momento y no le teman al futuro!<\/p>\n\n\n\n<p>No tengan miedo de formar una familia, de tener hijos, de defender la dignidad de cada persona, desde el primer instante en el vientre de la madre hasta su \u00faltimo aliento.<\/p>\n\n\n\n<p>No tengan miedo de trabajar incansablemente al servicio del bien de sus comunidades, incluso a trav\u00e9s del compromiso pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Sean art\u00edfices de comunidad!<\/p>\n\n\n\n<p>Y junto a ustedes, Europa, firmemente arraigada, seguir\u00e1 floreciendo e inspirando al mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p>Que Dios los sostenga en estas decisiones y que bendiga y proteja a toda Europa.<br>_______________________________<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;S. Pablo VI,&nbsp;Carta ap.&nbsp;<em>Pacis nuntius<\/em>&nbsp;(24 octubre 1964):&nbsp;<em>AAS<\/em>&nbsp;56 (1964), 965.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref2\">[2]<\/a>&nbsp;R. Schuman,&nbsp;<em>Por Europa<\/em>, Madrid 2006, 42-43.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref3\">[3]<\/a>&nbsp;Cf. A. De Gasperi,&nbsp;<em>La nostra patria Europa. Discorso alla Conferenza Parlamentare Europea<\/em>, 21 abril 1954, en:&nbsp;<em>Alcide De Gasperi e la politica internazionale<\/em>, Roma 1990, vol. III, 437-440.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref4\">[4]<\/a>&nbsp;<em>Ib\u00edd.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref5\">[5]<\/a>&nbsp;Cf.&nbsp;<em>ib\u00edd.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref6\">[6]<\/a>&nbsp;Francisco,&nbsp;<em>Discurso al Consejo de Europa<\/em>&nbsp;(25 noviembre 2014).<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref7\">[7]<\/a>&nbsp;Francisco,&nbsp;<em>Discurso al Parlamento europeo<\/em>&nbsp;(25 noviembre 2014).<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref8\">[8]<\/a>&nbsp;Benedicto XV,&nbsp;<em>Carta a los jefes de los pueblos beligerantes&nbsp;<\/em>(1 agosto 1917):&nbsp;<em>AAS<\/em>&nbsp;9 (1917), 423.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref9\">[9]<\/a>&nbsp;<em>Declaraci\u00f3n Schuman<\/em>,&nbsp;Par\u00eds, 9 mayo 1950.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref10\">[10]<\/a>&nbsp;<em>Ib\u00edd.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref11\">[11]<\/a>&nbsp;<em>Ib\u00edd.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref12\">[12]<\/a>&nbsp;<em>Ib\u00edd<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/leo-xiv\/es\/speeches\/2026\/september\/documents\/20260928-francia-radici-europa.html#_ftnref13\">[13]<\/a>&nbsp;R. Schuman,&nbsp;<em>Por Europa<\/em>, 36.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>FRANCIA PAPA LE\u00d3N XIV | A los j\u00f3venes les digo: tengan el valor de vivir de manera responsable la misi\u00f3n de construir la paz, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje en el encuentro \u201cA las ra\u00edces de Europa por la Paz y la unidad\u201d. 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