{"id":250043,"date":"2026-09-30T08:48:29","date_gmt":"2026-09-30T11:48:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=250043"},"modified":"2026-09-30T08:48:30","modified_gmt":"2026-09-30T11:48:30","slug":"papa-leon-xiv-el-viaje-apostolico-a-francia-ha-sido-un-gran-regalo-para-mi-y-para-el-pueblo-de-dios-de-ese-pais-y-doy-gracias-al-senor-por-ello","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-el-viaje-apostolico-a-francia-ha-sido-un-gran-regalo-para-mi-y-para-el-pueblo-de-dios-de-ese-pais-y-doy-gracias-al-senor-por-ello\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | El viaje Apost\u00f3lico a Francia, ha sido un gran regalo para m\u00ed y para el pueblo de Dios de ese pa\u00eds, y doy gracias al Se\u00f1or por ello"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | El viaje Apost\u00f3lico a Francia, ha sido un gran regalo para m\u00ed y para el pueblo de Dios de ese pa\u00eds, y doy gracias al Se\u00f1or por ello<\/strong>, as\u00ed lo explicaba el <strong>Santo Padre<\/strong> en su mensaje compartido durante la Audiencia General. Celebrada en Plaza San Pedro, en Ciudad del Vaticano, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> hizo un repaso de su reciente visita a la tierra francesa.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cme gustar\u00eda reunir los pensamientos y las impresiones \u2014a\u00fan muy v\u00edvidas\u2014 de esta visita pastoral en torno a un \u00fanico gran s\u00edmbolo: la catedral de Notre-Dame de Par\u00eds. La catedral de Par\u00eds, que hace solo siete a\u00f1os parec\u00eda mortalmente herida por un enorme incendio, ahora est\u00e1 reconstruida y m\u00e1s resplandeciente que nunca\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, se\u00f1alaba, <strong><em>\u201cresulta interesante establecer un paralelismo entre la celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas en la catedral y la vigilia de los j\u00f3venes que tuvo lugar esa misma noche en el gran Estadio de Francia, en Par\u00eds. Dos lugares completamente diferentes y, sin embargo, dos acontecimientos complementarios, casi unidos espiritualmente. \u00bfQu\u00e9 los un\u00eda? La Iglesia, que no est\u00e1 hecha de piedras ni de cemento, sino de personas que aman a Jesucristo porque han sido amadas por \u00c9l\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, <strong>Su Santidad<\/strong> nos recordaba, <strong><em>\u201cen Lourdes, el Se\u00f1or, a trav\u00e9s del cuidado maternal de la Virgen Mar\u00eda, transmite a todos \u2014a los peregrinos y, especialmente, a los enfermos de cuerpo y esp\u00edritu\u2014 un mensaje de esperanza y renacimiento. Un mensaje que he querido relanzar abiertamente: toda vida humana, en cualquier condici\u00f3n, incluso en la m\u00e1s grave fragilidad, conserva su dignidad inviolable y merece ser cuidada, acompa\u00f1ada y aliviada de su sufrimiento con compasi\u00f3n humana y con la ayuda de los medios que ofrece la ciencia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, agreg\u00f3 el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201cla tercera y \u00faltima etapa del viaje apost\u00f3lico fue la ciudad de Metz, situada en una regi\u00f3n de Francia y de Europa que qued\u00f3 devastada por la Segunda Guerra Mundial. Tambi\u00e9n hoy es sobre esos cimientos y con esta \u00absangre\u00bb vital como el proyecto europeo puede renovarse, en un mundo mucho m\u00e1s globalizado, donde el di\u00e1logo interreligioso reviste un papel de primera importancia. Por eso, en Metz, me reun\u00ed con los representantes de las distintas tradiciones religiosas, quienes leyeron y firmaron en mi presencia el \u00abLlamamiento de Metz\u00bb por el di\u00e1logo y la paz\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, dijo, <strong><em>\u201cqueridos hermanos, el tema de mi visita pastoral a Francia ha sido \u00abPour que le monde ait la vie\u00bb, \u00abPara que el mundo tenga vida\u00bb (cf. Jn 6,51). Son palabras de Jes\u00fas que resumen toda su misi\u00f3n salv\u00edfica y que, durante el viaje, expresaban en plenitud el sentido evang\u00e9lico de cada encuentro. Que ahora inspiren nuestra oraci\u00f3n, al pedir a Dios que este acontecimiento de gracia d\u00e9 frutos abundantes y duraderos\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>AUDIENCIA GENERAL<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Plaza de San Pedro<br>Mi\u00e9rcoles, 30 de septiembre de 2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas y bienvenidos!<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy quiero hablaros del viaje apost\u00f3lico a Francia que he realizado estos \u00faltimos d\u00edas. Ha sido un gran regalo para m\u00ed y para el pueblo de Dios de ese pa\u00eds, y doy gracias al Se\u00f1or por ello. Expreso de nuevo mi gratitud a todos los que me han acogido, a las autoridades civiles y a los pastores de la Iglesia, y a todos aquellos \u2014que han sido much\u00edsimos\u2014 que han querido encontrarse con el Papa o, aunque solo fuera para saludarlo por la calle, como ap\u00f3stol de Cristo y mensajero de paz. \u00a1Gracias a todos!<\/p>\n\n\n\n<p>Me gustar\u00eda reunir los pensamientos y las impresiones \u2014a\u00fan muy v\u00edvidas\u2014 de esta visita pastoral en torno a un \u00fanico gran s\u00edmbolo: la catedral de Notre-Dame de Par\u00eds. All\u00ed, en la tarde del primer d\u00eda, celebramos las V\u00edsperas de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, una liturgia solemne y a la vez festiva, en la que la m\u00fasica, el canto y la belleza del templo hac\u00edan vibrar los corazones unidos en la oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente Notre-Dame, con el drama que ha vivido, puede iluminar simb\u00f3licamente todo este viaje apost\u00f3lico, ofreciendo una clave de interpretaci\u00f3n que resumir\u00eda en una palabra: renacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>La catedral de Par\u00eds, que hace solo siete a\u00f1os parec\u00eda mortalmente herida por un enorme incendio, ahora est\u00e1 reconstruida y m\u00e1s resplandeciente que nunca. Aquel desastre provoc\u00f3 una reacci\u00f3n positiva a todos los niveles, algunos m\u00e1s visibles y pr\u00e1cticos, otros m\u00e1s ocultos, de car\u00e1cter espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Su restauraci\u00f3n ha sido una prueba de que es posible la colaboraci\u00f3n entre la Iglesia, el Estado, las instituciones p\u00fablicas y la sociedad civil. Esta actitud ha permitido aprovechar al m\u00e1ximo tanto la generosidad de los benefactores como las competencias de los profesionales y los trabajadores. La sinergia en pro del bien com\u00fan deber\u00eda ser la forma de actuar habitual de las instituciones, de las fuerzas pol\u00edticas y sociales, y de quienes tienen responsabilidades civiles y econ\u00f3micas. Este es el mensaje que he querido transmitir a las autoridades francesas, as\u00ed como a los miembros de la UNESCO, la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura, con sede en Par\u00eds, se\u00f1alando cu\u00e1l es el criterio fundamental en el que debe basarse dicha colaboraci\u00f3n: la dignidad de la persona humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sobre todo, Notre-Dame es imagen de la Iglesia de piedras vivas, del pueblo santo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta interesante establecer un paralelismo entre la celebraci\u00f3n de las V\u00edsperas en la catedral y la vigilia de los j\u00f3venes que tuvo lugar esa misma noche en el gran Estadio de Francia, en Par\u00eds. Dos lugares completamente diferentes y, sin embargo, dos acontecimientos complementarios, casi unidos espiritualmente. \u00bfQu\u00e9 los un\u00eda? La Iglesia, que no est\u00e1 hecha de piedras ni de cemento, sino de personas que aman a Jesucristo porque han sido amadas por \u00c9l.<\/p>\n\n\n\n<p><em>En Notre-Dame estaban los sacerdotes y los di\u00e1conos, las personas consagradas, los colaboradores pastorales; en el estadio estaba la nueva generaci\u00f3n francesa: nueva \u2014dir\u00eda yo\u2014 no solo por su edad, sino m\u00e1s a\u00fan por su esp\u00edritu, por la libertad de coraz\u00f3n y de fe. J\u00f3venes que cantaron, gritaron, pero que tambi\u00e9n permanecieron en silencio, a la escucha. Rostros atentos y conmovidos, que manifestaban corazones \u00e1vidos de verdad y de amor. A ellos les dije con alegr\u00eda: \u00ab\u00a1Vosotros sois los santos de Francia!\u00bb. Esa vigilia fue un gran signo de esperanza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Al igual que lo fue \u2014en la humildad que Dios prefiere\u2014 tambi\u00e9n el encuentro en la Maison Bakhita, un centro de acogida para diversas personas en situaci\u00f3n de dificultad: uno de los muchos lugares, fruto del Evangelio, en los que se trabaja a diario para servir con amor a la dignidad de la persona humana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Sin embargo, en la Iglesia de Francia hay un signo de renacimiento que se prolonga desde hace algunos a\u00f1os: el notable y creciente n\u00famero de j\u00f3venes y adultos que solicitan el bautismo. Sobre esta hermosa \u00absorpresa\u00bb de Dios se est\u00e1 celebrando en Par\u00eds una Asamblea sinodal provincial, en la que he podido intervenir, animando el camino de los catec\u00famenos y de los ne\u00f3fitos, junto con las comunidades a las que pertenecen.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El momento culminante de mi visita a la capital fue la misa en la Place de la Concorde. All\u00ed, el signo del renacimiento se manifest\u00f3 de forma sorprendente: la asamblea lit\u00fargica, que reun\u00eda en la amplia plaza a los sacerdotes, al coro y a una multitud considerable, se extend\u00eda a lo largo de toda la Avenue des Champs-\u00c9lys\u00e9es hasta el Arco del Triunfo y m\u00e1s all\u00e1. En el momento de la comuni\u00f3n, todos pudieron acercarse a la Eucarist\u00eda, que se distribu\u00eda por todas partes. He aqu\u00ed la verdadera reconstrucci\u00f3n, la restauraci\u00f3n de la Iglesia que solo Dios puede llevar a cabo, por intercesi\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso era natural y obligatorio que, tras Par\u00eds, me dirigiera en peregrinaci\u00f3n a Lourdes para venerar a la Madre de la Iglesia, Mar\u00eda, aquella que, en la hora de la pasi\u00f3n y la muerte, mantiene encendida la l\u00e1mpara de la fe y la esperanza. En Lourdes, el Se\u00f1or, a trav\u00e9s del cuidado maternal de la Virgen Mar\u00eda, transmite a todos \u2014a los peregrinos y, especialmente, a los enfermos de cuerpo y esp\u00edritu\u2014 un mensaje de esperanza y renacimiento. Un mensaje que he querido relanzar abiertamente: toda vida humana, en cualquier condici\u00f3n, incluso en la m\u00e1s grave fragilidad, conserva su dignidad inviolable y merece ser cuidada, acompa\u00f1ada y aliviada de su sufrimiento con compasi\u00f3n humana y con la ayuda de los medios que ofrece la ciencia. Por eso, Lourdes representa para todo el mundo un santuario de la civilizaci\u00f3n del amor. En este contexto, me he reunido con algunas personas v\u00edctimas de abusos y les he pedido que me ayuden a expresar tambi\u00e9n a otras v\u00edctimas mi voluntad y la de toda la Iglesia de escucharlas y caminar con ellas mientras buscan la sanaci\u00f3n, reconociendo el dolor causado en sus vidas y trabajando por la prevenci\u00f3n de los abusos.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera y \u00faltima etapa del viaje apost\u00f3lico fue la ciudad de Metz, situada en una regi\u00f3n de Francia y de Europa que qued\u00f3 devastada por la Segunda Guerra Mundial. All\u00ed desarroll\u00f3 su labor Robert Schuman, uno de los principales impulsores del proceso de unificaci\u00f3n europea. La Europa contempor\u00e1nea naci\u00f3 precisamente como un proyecto de paz tras la destrucci\u00f3n causada por la guerra. Podemos decir que lo que ocurri\u00f3 en Notre-Dame de Par\u00eds con el incendio ya hab\u00eda ocurrido en Europa con la Segunda Guerra Mundial. Y Europa renaci\u00f3 sobre la base de esos principios de democracia, solidaridad y fraternidad entre los pueblos, que deben mucho a sus ra\u00edces cristianas. Tambi\u00e9n hoy es sobre esos cimientos y con esta \u00absangre\u00bb vital como el proyecto europeo puede renovarse, en un mundo mucho m\u00e1s globalizado, donde el di\u00e1logo interreligioso reviste un papel de primera importancia. Por eso, en Metz, me reun\u00ed con los representantes de las distintas tradiciones religiosas, quienes leyeron y firmaron en mi presencia el \u00abLlamamiento de Metz\u00bb por el di\u00e1logo y la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos, el tema de mi visita pastoral a Francia ha sido \u00abPour que le monde ait la vie\u00bb, \u00abPara que el mundo tenga vida\u00bb (cf. Jn 6,51). Son palabras de Jes\u00fas que resumen toda su misi\u00f3n salv\u00edfica y que, durante el viaje, expresaban en plenitud el sentido evang\u00e9lico de cada encuentro. Que ahora inspiren nuestra oraci\u00f3n, al pedir a Dios que este acontecimiento de gracia d\u00e9 frutos abundantes y duraderos.<\/p>\n\n\n\n<p>____________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos al Se\u00f1or, por intercesi\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora de Lourdes, que mantenga encendida en nosotros la l\u00e1mpara de la fe, la esperanza y la caridad, y que seamos uno en Cristo, para que el mundo pueda creer en \u00c9l. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | El viaje Apost\u00f3lico a Francia, ha sido un gran regalo para m\u00ed y para el pueblo de Dios de ese pa\u00eds, y doy gracias al Se\u00f1or por ello, as\u00ed lo explicaba el Santo Padre en su mensaje compartido durante la Audiencia General. 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