{"id":250078,"date":"2026-10-07T07:56:00","date_gmt":"2026-10-07T10:56:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=250078"},"modified":"2026-10-07T16:58:16","modified_gmt":"2026-10-07T19:58:16","slug":"papa-leon-xiv-para-cumplir-con-eficacia-la-mision-evangelica-es-necesario-que-cada-bautizado-se-comprometa-a-cooperar-con-la-gracia-del-espiritu-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-para-cumplir-con-eficacia-la-mision-evangelica-es-necesario-que-cada-bautizado-se-comprometa-a-cooperar-con-la-gracia-del-espiritu-santo\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Para cumplir con eficacia la misi\u00f3n evang\u00e9lica es necesario que cada bautizado se comprometa a cooperar con la gracia del Esp\u00edritu Santo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Para cumplir con eficacia la misi\u00f3n evang\u00e9lica es necesario que cada bautizado se comprometa a cooperar con la gracia del Esp\u00edritu Santo<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en Plaza San Pedro, en ciudad del Vaticano, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> continuando con el ciclo de Catequesis sobre \u201cLos documentos del Concilio Vaticano II; IV; Constituci\u00f3n pastoral Gaudium et spes 5\u201d, centr\u00f3 sus palabras respecto de \u201cla misi\u00f3n de la Iglesia en el mundo contempor\u00e1neo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) hoy consideramos el cuarto cap\u00edtulo de la primera parte dedicado a la misi\u00f3n de la Iglesia en el mundo contempor\u00e1neo. Ante todo, el&nbsp;Concilio&nbsp;recuerda que la Iglesia no est\u00e1 \u201cpor encima de\u201d o \u201cjunto\u201d al mundo, sino que est\u00e1 injertada en \u00e9l\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201ccomo el Hijo de Dios se encarn\u00f3 para dar la vida al mundo y reconciliarlo con el Padre, as\u00ed la Iglesia habita en el mundo como se\u00f1al de la encarnaci\u00f3n de Dios para manifestar su plan de hacernos a todos hijos suyos en una \u00fanica gran familia humana. Por ello, la Iglesia camina en la historia en medio de las gentes y de las culturas y \u00abeste entrelazamiento de vida con los pueblos le hace comprender cada vez m\u00e1s que su misi\u00f3n tiene un alcance hist\u00f3rico e implica una responsabilidad respecto a la forma en que se tejen las relaciones sociales\u00bb (Carta enc.&nbsp;Magnifica humanitas, 19)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Papa <\/strong>compart\u00eda, <strong><em>\u201cla Doctrina social de la Iglesia orienta la acci\u00f3n de los cristianos, que colaboran con todas las personas de buena voluntad al promover el bien com\u00fan. La Iglesia, por lo tanto, \u00abnada desea tanto como desarrollarse libremente, en servicio de todos, bajo cualquier r\u00e9gimen pol\u00edtico que reconozca los derechos fundamentales de la persona y de la familia y los imperativos del bien com\u00fan\u00bb (GS, 42)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, dijo, <strong><em>\u201cpara cumplir con eficacia la misi\u00f3n evang\u00e9lica es necesario que cada bautizado se comprometa a cooperar con la gracia del Esp\u00edritu Santo, para que su fe sea viva y se exprese en comportamientos coherentes. De hecho, como recuerdan los Padres conciliares, la separaci\u00f3n entre la fe profesada y la vida diaria \u00abdebe ser considerado como uno de los m\u00e1s graves errores de nuestra \u00e9poca\u00bb (GS, 43)\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis &#8211; Los documentos del&nbsp;Concilio Vaticano II. IV.&nbsp;Constituci\u00f3n pastoral&nbsp;<em>Gaudium et spes<\/em>&nbsp;5. La misi\u00f3n de la Iglesia en el mundo contempor\u00e1neo (GS, 40-45)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas y bienvenidos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Retomando la reflexi\u00f3n sobre la&nbsp;Constituci\u00f3n concicliar&nbsp;<em>Gaudium et spes<\/em>&nbsp;(<em>GS<\/em>), hoy consideramos el cuarto cap\u00edtulo de la primera parte dedicado a la misi\u00f3n de la Iglesia en el mundo contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante todo, el&nbsp;Concilio&nbsp;recuerda que la Iglesia no est\u00e1 \u201cpor encima de\u201d o \u201cjunto\u201d al mundo, sino que est\u00e1 injertada en \u00e9l. \u00ab<em>Mundus reconciliatus Ecclesia<\/em>\u00bb, escrib\u00eda San Agust\u00edn (<em>Serm\u00f3n&nbsp;<\/em>96): la Iglesia es un mundo ya reconciliado con Dios; somos peregrinos en la tierra y con este mundo compartimos la fragilidad y la belleza (cf.&nbsp;<em>GS<\/em>, 40).<\/p>\n\n\n\n<p>Como el Hijo de Dios se encarn\u00f3 para dar la vida al mundo y reconciliarlo con el Padre, as\u00ed la Iglesia habita en el mundo como se\u00f1al de la encarnaci\u00f3n de Dios para manifestar su plan de hacernos a todos hijos suyos en una \u00fanica gran familia humana. Por ello, la Iglesia camina en la historia en medio de las gentes y de las culturas y \u00abeste entrelazamiento de vida con los pueblos le hace comprender cada vez m\u00e1s que su misi\u00f3n tiene un alcance hist\u00f3rico e implica una responsabilidad respecto a la forma en que se tejen las relaciones sociales\u00bb (Carta enc.&nbsp;<em>Magnifica humanitas<\/em>, 19).<\/p>\n\n\n\n<p>La primera misi\u00f3n de la Iglesia es la de ayudar a las personas a prestar atenci\u00f3n a las preguntas profundas de la vida: aquellas sobre nuestro origen y nuestro destino, as\u00ed como aquellas sobre el sentido del amor y del dolor (cf.&nbsp;<em>GS<\/em>, 41). La l\u00f3gica del beneficio a toda costa y la manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n corren el riesgo de ejercer una presi\u00f3n indebida para que las personas se adapten a un estilo de vida centrado en el consumo de bienes materiales, pero nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 hecho para mirar hacia lo alto.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Padres del&nbsp;Concilio&nbsp;recuerdan que la misi\u00f3n de la Iglesia se realiza tambi\u00e9n al contribuir a la construcci\u00f3n de la ciudad terrenal. Sin embargo, sus m\u00e9todos y su finalidad no son principalmente de car\u00e1cter pol\u00edtico, sino que consisten en el testimonio de la fe y de la caridad, junto con el compromiso por la justicia, la paz, la fraternidad. Adorando a Cristo, el Justo que muri\u00f3 por los injustos, el creyente no puede aceptar la opresi\u00f3n de los peque\u00f1os y de los pobres, ni tampoco aquellas estructuras injustas que perpet\u00faan las condiciones de dependencia y de injusticia. La Doctrina social de la Iglesia orienta la acci\u00f3n de los cristianos, que colaboran con todas las personas de buena voluntad al promover el bien com\u00fan. La Iglesia, por lo tanto, \u00abnada desea tanto como desarrollarse libremente, en servicio de todos, bajo cualquier r\u00e9gimen pol\u00edtico que reconozca los derechos fundamentales de la persona y de la familia y los imperativos del bien com\u00fan\u00bb (<em>GS<\/em>, 42).<\/p>\n\n\n\n<p>Para cumplir con eficacia la misi\u00f3n evang\u00e9lica es necesario que cada bautizado se comprometa a cooperar con la gracia del Esp\u00edritu Santo, para que su fe sea viva y se exprese en comportamientos coherentes. De hecho, como recuerdan los Padres conciliares, la separaci\u00f3n entre la fe profesada y la vida diaria \u00abdebe ser considerado como uno de los m\u00e1s graves errores de nuestra \u00e9poca\u00bb (<em>GS<\/em>, 43).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Gaudium et spes&nbsp;<\/em>reserva una menci\u00f3n particular (cf. ibid.) a la misi\u00f3n de los fieles laicos, los cuales, en virtud del Bautismo, est\u00e1n llamados a animar el mundo con el esp\u00edritu cristiano y la visi\u00f3n del Evangelio. Lugares principales de esta acci\u00f3n, que bien puede definirse como sacerdotal, son indudablemente la familia y la actividad laboral, pero se extiende a todos los \u00e1mbitos de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, la Iglesia siempre est\u00e1 atenta a lo que en la sociedad sucede y se desarrolla (cf.&nbsp;<em>GS<\/em>, 44). Es tarea de todo el Pueblo de Dios, sobre todo de los pastores y de los te\u00f3logos, discernir lo que en las culturas de nuestro tiempo es digno de consideraci\u00f3n, teniendo siempre como supremo criterio de discernimiento la Palabra de Dios y la Tradici\u00f3n de la Iglesia. Esto requiere un \u00e1nimo equilibrado y libre de las modas culturales, capaz de mirar al mundo en un modo positivo y, al mismo tiempo, firme en la custodia y la presentaci\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico en su integralidad. De hecho, \u00abCiertamente, no es diluyendo los contenidos y suavizando las exigencias como se puede hacer atractivo el cristianismo\u00bb (Discurso a la Plenaria del Dicasterio para la Evangelizaci\u00f3n \u2013 Secci\u00f3n cuestiones fundamentales de la evangelizaci\u00f3n del mundo, 28 de mayo de 2026).<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos, la Iglesia, mientras est\u00e1 en camino en la historia, \u00abs\u00f3lo pretende una cosa: el advenimiento del reino de Dios y la salvaci\u00f3n de toda la humanidad\u00bb (<em>GS<\/em>, 45). Con este fin, se orienta sobre todo a trav\u00e9s de la santidad personal y el amor fraternal. Escrib\u00eda&nbsp;San Pablo VI: \u00abSin esta marca de santidad, nuestra palabra dif\u00edcilmente abrir\u00e1 brecha en el coraz\u00f3n de los hombres de este tiempo. Corre el riesgo de hacerse vana e infecunda\u00bb (Exhort. ap.&nbsp;<em>Evangelii nuntiandi<\/em>, 76). Por lo tanto, hag\u00e1monos d\u00f3ciles a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, para que nos ayude a vivir en santidad y caridad, para que el mundo pueda creer y tener esperanza.<br>_________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Los animo a ser d\u00f3ciles a las inspiraciones del Esp\u00edritu Santo, para que cada uno, desde su propio estado de vida, colabore a fin de que se instaure el Reino de Dios en el mundo y toda la humanidad reciba la salvaci\u00f3n obtenida mediante el sacrificio de Cristo.&nbsp; Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Para cumplir con eficacia la misi\u00f3n evang\u00e9lica es necesario que cada bautizado se comprometa a cooperar con la gracia del Esp\u00edritu Santo, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en Plaza San Pedro, en ciudad del Vaticano, Su Santidad Le\u00f3n XIV continuando con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":250079,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[124,740,18,58],"class_list":["post-250078","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-audiencia-general-del-papa","tag-leonxiv","tag-obispado-castrense-de-argentina","tag-santa-sede"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/250078","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=250078"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/250078\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":250080,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/250078\/revisions\/250080"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/250079"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=250078"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=250078"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=250078"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}