{"id":250281,"date":"2026-10-21T09:15:57","date_gmt":"2026-10-21T12:15:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=250281"},"modified":"2026-10-21T09:15:57","modified_gmt":"2026-10-21T12:15:57","slug":"papa-leon-xiv-que-la-sagrada-familia-de-nazaret-nos-ilumine-en-el-camino-y-proteja-a-las-familias-de-todo-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-que-la-sagrada-familia-de-nazaret-nos-ilumine-en-el-camino-y-proteja-a-las-familias-de-todo-el-mundo\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Que la Sagrada Familia de Nazaret nos ilumine en el camino y proteja a las familias de todo el mundo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Que la Sagrada Familia de Nazaret nos ilumine en el camino y proteja a las familias de todo el mundo<\/strong>, as\u00ed lo pidi\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en Plaza San Pedro, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> continuando con su Catequesis, \u201cLos documentos del Concilio Vaticano II; IV; Constituci\u00f3n pastoral Gaudium et spes 6; El compromiso con la familia en la sociedad de hoy (GS, 47-52)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa nos dec\u00eda, <strong><em>\u201clo primero que quiero decirles es: \u00a1gracias! Gracias por el apoyo de sus oraciones. Gracias a Dios por su generosidad. La constituci\u00f3n pastoral Gaudium et spes (GS) del Concilio Vaticano II, despu\u00e9s de haber explicado, en la primera parte, la dignidad de la persona y su vocaci\u00f3n en el mundo, en la segunda parte aborda, \u00aba la luz del Evangelio y de la experiencia humana\u00bb, (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201cen primer lugar, la atenci\u00f3n se centra en el matrimonio y la familia, con la convicci\u00f3n de que \u00abel bienestar de la persona y de la sociedad humana y cristiana est\u00e1 estrechamente ligado a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar\u00bb (GS, 47).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La donaci\u00f3n rec\u00edproca del hombre y de la mujer, \u00abde modo que ya no son dos, sino una sola carne\u00bb (Mt 19,6), motiva la exigencia de la \u00abplena fidelidad\u00bb y de la \u00abindisoluble unidad\u00bb de los c\u00f3nyuges; y encuentra una expresi\u00f3n viva en la procreaci\u00f3n y en la educaci\u00f3n de los hijos (cfr. GS, 48)\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> compart\u00eda, <strong><em>\u201cdespu\u00e9s de haber iluminado la realidad del matrimonio con la luz del amor de Cristo, que es la verdad del amor humano y divino, Gaudium et spes dirige la atenci\u00f3n al amor conyugal y la fecundidad matrimonial. El amor conyugal no se limita al atractivo er\u00f3tico \u2014que tambi\u00e9n forma parte de \u00e9l\u2014, sino que abarca toda la voluntad de los esposos, reavivando su afecto y expres\u00e1ndose mediante sentimientos y gestos de ternura (cfr GS, 49)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, se\u00f1alaba el Papa, <strong><em>\u201cla fecundidad del amor conyugal, adem\u00e1s, se expresa en la procreaci\u00f3n de los hijos, \u00abel don m\u00e1s excelente del matrimonio\u00bb (GS, 50). Transmitiendo y educando la vida humana, que nunca debe ser descartada, los esposos se convierten en \u00abcooperadores del amor de Dios Creador y como sus int\u00e9rpretes\u00bb (ibid.)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, dec\u00eda, <strong><em>\u201cla valorizaci\u00f3n de la comuni\u00f3n amorosa y de la fecundidad procreativa en el matrimonio lleva al Concilio a excluir que pueda haber \u00abcontradicci\u00f3n verdadera entre las leyes divinas de la transmisi\u00f3n obligatoria de la vida y del fomento del genuino amor conyugal (GS, 51); y a afirmar, en cambio, que \u00abcuando se trata de conjugar el amor conyugal con la responsable transmisi\u00f3n de la vida\u00bb se debe mantener en un contexto de verdadero amor \u00abel sentido de la mutua entrega y de la humana procreaci\u00f3n\u00bb (ibid.). Que la Sagrada Familia de Nazaret nos ilumine en el camino y proteja a las familias de todo el mundo\u201d.<\/em><\/strong><br>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis &#8211; Los documentos del Concilio Vaticano II. IV. Constituci\u00f3n pastoral Gaudium et spes 6. El compromiso con la familia en la sociedad de hoy (GS, 47-52)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas y bienvenidos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que quiero decirles es: \u00a1gracias! Gracias por el apoyo de sus oraciones. Gracias a Dios por su generosidad. Renovemos todos nuestra confianza en la bondad y la misericordia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La constituci\u00f3n pastoral <em>Gaudium et spes <\/em>(<em>GS<\/em>) del Concilio Vaticano II, despu\u00e9s de haber explicado, en la primera parte, la dignidad de la persona y su vocaci\u00f3n en el mundo, en la segunda parte aborda, \u00aba la luz del Evangelio y de la experiencia humana\u00bb, &nbsp;algunos de los problemas contempor\u00e1neos m\u00e1s urgentes (cfr. <em>GS<\/em>, 46). En primer lugar, la atenci\u00f3n se centra en el matrimonio y la familia, con la convicci\u00f3n de que \u00abel bienestar de la persona y de la sociedad humana y cristiana est\u00e1 estrechamente ligado a la prosperidad de la comunidad conyugal y familiar\u00bb (<em>GS<\/em>, 47).<\/p>\n\n\n\n<p>Con este fin, la constituci\u00f3n no se limita simplemente a reiterar los valores y los fines del matrimonio, sino que plantea una concepci\u00f3n renovada del mismo como \u00ab\u00edntima comunidad conyugal de vida y amor\u00bb (<em>GS<\/em>, 48). Integrando la dimensi\u00f3n jur\u00eddica del matrimonio como contrato, se reconoce el fundamento de esta uni\u00f3n en el \u00abpacto conyugal\u00bb, entendido como el \u00abacto humano por el cual los esposos se dan y se reciben mutuamente\u00bb (ibid.). La donaci\u00f3n rec\u00edproca del hombre y de la mujer, \u00abde modo que ya no son dos, sino una sola carne\u00bb (<em>Mt<\/em> 19,6), motiva la exigencia de la \u00abplena fidelidad\u00bb y de la \u00abindisoluble unidad\u00bb de los c\u00f3nyuges; y encuentra una expresi\u00f3n viva en la procreaci\u00f3n y en la educaci\u00f3n de los hijos (cfr. <em>GS<\/em>, 48). Reflejo de la Trinidad divina, el amor conyugal y parental, a trav\u00e9s del Sacramento del matrimonio, \u00abse rige y enriquece por la virtud redentora de Cristo\u00bb, para que los c\u00f3nyuges puedan amarse el uno a la otra \u00abcomo \u00c9l mismo am\u00f3 a la Iglesia y se entreg\u00f3 por ella\u00bb (ibid.).<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de haber iluminado la realidad del matrimonio con la luz del amor de Cristo, que es la verdad del amor humano y divino, <em>Gaudium et spes <\/em>dirige la atenci\u00f3n al amor conyugal y la fecundidad matrimonial. El amor conyugal no se limita al atractivo er\u00f3tico \u2014que tambi\u00e9n forma parte de \u00e9l\u2014, sino que abarca toda la voluntad de los esposos, reavivando su afecto y expres\u00e1ndose mediante sentimientos y gestos de ternura (cfr <em>GS<\/em>, 49). Este amor abarca el bien de toda la persona del hombre y de la mujer, iguales en dignidad; impregna toda la vida de los c\u00f3nyuges y encuentra expresi\u00f3n en los actos exclusivamente propios del matrimonio (cfr ibid.). La especial intimidad de los esposos significa el amor integral de persona a persona, favorece el don rec\u00edproco y enriquece su mutua alegr\u00eda (cfr ibid.).<\/p>\n\n\n\n<p>La fecundidad del amor conyugal, adem\u00e1s, se expresa en la procreaci\u00f3n de los hijos, \u00abel don m\u00e1s excelente del matrimonio\u00bb (<em>GS<\/em>, 50). Transmitiendo y educando la vida humana, que nunca debe ser descartada, los esposos se convierten en \u00abcooperadores del amor de Dios Creador y como sus int\u00e9rpretes\u00bb (ibid.). Llamados a esta responsabilidad humana y cristiana, deben regirse por un juicio recto por lo que se refiere a su propio bien y al de sus hijos, ya nacidos o todav\u00eda por venir. Este juicio que, en \u00faltimo t\u00e9rmino, los esposos deben formar personalmente ante Dios, exige que su conciencia se ajuste a la ley divina, interpretada por el Magisterio de la Iglesia a la luz del Evangelio (cfr ibid.).<\/p>\n\n\n\n<p>La valorizaci\u00f3n de la comuni\u00f3n amorosa y de la fecundidad procreativa en el matrimonio lleva al Concilio a excluir que pueda haber \u00abcontradicci\u00f3n verdadera entre las leyes divinas de la transmisi\u00f3n obligatoria de la vida y del fomento del genuino amor conyugal (<em>GS,<\/em> 51); y a afirmar, en cambio, que \u00abcuando se trata de conjugar el amor conyugal con la responsable transmisi\u00f3n de la vida\u00bb se debe mantener en un contexto de verdadero amor \u00abel sentido de la mutua entrega y de la humana procreaci\u00f3n\u00bb (ibid.). De ello se sigue que \u00abla vida desde su concepci\u00f3n ha de ser salvaguardada con el m\u00e1ximo cuidado\u00bb, rechazando \u00abel aborto y el infanticidio\u00bb; y que \u00ablos mismos actos propios de la vida conyugal, ordenados seg\u00fan la genuina dignidad humana, deben ser respetados con gran reverencia\u00bb (ibid.).<\/p>\n\n\n\n<p>La ense\u00f1anza de la <em>Gaudium et spes<\/em> sobre la comunidad conyugal y familiar llega as\u00ed a subrayar la funci\u00f3n social de la familia, que define como \u00abescuela del m\u00e1s rico humanismo\u00bb y \u00abfundamento de la sociedad\u00bb (<em>GS<\/em>, 52), recordando a todos aquellos que tienen responsabilidades sociales, especialmente en el \u00e1mbito pol\u00edtico y cultural, el deber de \u00abcontribuir eficazmente al progreso del matrimonio y de la familia\u00bb (ibid.).<\/p>\n\n\n\n<p>Querid\u00edsimos, este compromiso es m\u00e1s urgente que nunca. La Iglesia lo sabe bien, como demuestra la solicitud pastoral de los Papas que se han sucedido despu\u00e9s del \u00faltimo Concilio, hasta la doble Asamblea sinodal querida por el Papa Francisco, sobre la que han dialogado, recientemente, los jefes de las Iglesias Orientales Cat\u00f3licas y los presidentes de las Conferencias Episcopales. Que la Sagrada Familia de Nazaret nos ilumine en el camino y proteja a las familias de todo el mundo.<br>__________________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<br><\/strong>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Que la Sagrada Familia de Nazaret proteja a todas las familias del mundo entero.&nbsp; Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<br><br><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | Que la Sagrada Familia de Nazaret nos ilumine en el camino y proteja a las familias de todo el mundo, as\u00ed lo pidi\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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