{"id":250435,"date":"2026-11-04T08:28:52","date_gmt":"2026-11-04T11:28:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=250435"},"modified":"2026-11-04T08:28:53","modified_gmt":"2026-11-04T11:28:53","slug":"papa-leon-xiv-la-dimension-social-forma-parte-integrante-no-solo-de-la-naturaleza-humana-sino-tambien-de-nuestra-fe-en-jesucristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-la-dimension-social-forma-parte-integrante-no-solo-de-la-naturaleza-humana-sino-tambien-de-nuestra-fe-en-jesucristo\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | La dimensi\u00f3n social forma parte integrante, no solo de la naturaleza humana, sino tambi\u00e9n de nuestra fe en Jesucristo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | La dimensi\u00f3n social forma parte integrante, no solo de la naturaleza humana, sino tambi\u00e9n de nuestra fe en Jesucristo<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en Plaza San Pedro, en Ciudad del Vaticano, <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong> continuando con el ciclo de catequesis \u201cLos documentos del Concilio Vaticano II; IV; Constituci\u00f3n Gaudium et spes, 7\u201d; centro sus palabras respecto <strong>\u201cLa fe y la vida social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica\u201d<\/strong> (FS, 53-62).<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cla dimensi\u00f3n social forma parte integrante, no solo de la naturaleza humana, sino tambi\u00e9n de nuestra fe en Jesucristo, como valiosa herencia que recibimos de la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios. Los Padres conciliares evidencian sobre todo el peligro para la paz mundial que deriva de los desequilibrios vinculados a un desarrollo econ\u00f3mico que no es equitativo y que no respeta la creaci\u00f3n (cf. GS, 63)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3 el <strong>Papa<\/strong>, <strong><em>\u201cGaudium et spes presenta en s\u00edntesis la visi\u00f3n cristiana del desarrollo econ\u00f3mico, que debe estar siempre al servicio del hombre y bajo el control del hombre (cf. GS, 64-65). Aparece ya aqu\u00ed claramente el concepto de desarrollo integral, que despu\u00e9s San Pablo VI pondr\u00e1 en el centro de su Enc\u00edclica Populorum progressio (1967). Son m\u00e1s actuales que nunca los llamamientos a comprometerse para eliminar las discriminaciones contra los grupos sociales m\u00e1s d\u00e9biles y contra los migrantes (cf. GS, 66).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El coraz\u00f3n de la econom\u00eda es el trabajo. A trav\u00e9s de \u00e9l, el hombre se desarrolla como persona, satisface las necesidades de su familia, expresa su propio talento, participa en la vida social y construye un mundo mejor colaborando en la obra creadora de Dios. El trabajo nunca puede ser tergiversado en detrimento de las personas, del bien com\u00fan o de la creaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> dijo, <strong><em>\u201cla comunidad pol\u00edtica existe en funci\u00f3n del bien com\u00fan, que consiste en \u00abel conjunto de aquellas condiciones de vida social con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfecci\u00f3n\u00bb (GS, 74). Y siempre hacia el bien com\u00fan debe mirar el ejercicio de la autoridad pol\u00edtica, que se estructura y obra seg\u00fan las circunstancias locales e hist\u00f3ricas, pero siempre teniendo presente el bien de toda la familia humana (cf. ibid.)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201ccomprometerse en la econom\u00eda y en la pol\u00edtica seg\u00fan estos criterios es un modo de construir la paz. Como recordaba el Papa Francisco, \u00abla guerra es un fracaso de la pol\u00edtica y de la humanidad, una claudicaci\u00f3n vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal\u00bb (Carta enc. Fratelli tutti, 261). Al contrario, la pol\u00edtica que cuida de las heridas de los pueblos y de quienes sufren injusticias ofrece motivos de esperanza para el futuro de la humanidad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Le\u00f3n XIV<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis &#8211; Los documentos del Concilio Vaticano II. IV. Constituci\u00f3n Gaudium et spes. 7. <em>La fe y la vida social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica (GS, 53-62)<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas y bienvenidos!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La dimensi\u00f3n social forma parte integrante, no solo de la naturaleza humana, sino tambi\u00e9n de nuestra fe en Jesucristo, como valiosa herencia que recibimos de la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios. La Constituci\u00f3n <em>Gaudium et spes<\/em> (<em>GS<\/em>) lo recuerda en los cap\u00edtulos III y IV de la segunda parte, dedicados a la vida econ\u00f3mica y social y a la de la comunidad pol\u00edtica. Tambi\u00e9n en estos campos la fe cristiana ofrece criterios de discernimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Padres conciliares evidencian sobre todo el peligro para la paz mundial que deriva de los desequilibrios vinculados a un desarrollo econ\u00f3mico que no es equitativo y que no respeta la creaci\u00f3n (cf. <em>GS<\/em>, 63). Una visi\u00f3n a largo plazo, que desafortunadamente encontr\u00f3 confirmaci\u00f3n en la parte final del siglo pasado y que hoy constatamos a\u00fan m\u00e1s. Para corregir la ruta \u2013 advierte el Documento \u2013 no basta con el desarrollo t\u00e9cnico, \u00abson necesarias muchas reformas en la vida econ\u00f3mico-social y un cambio de mentalidad y de costumbres en todos\u00bb (<em>ibid.<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, <em>Gaudium et spes<\/em> presenta en s\u00edntesis la visi\u00f3n cristiana del desarrollo econ\u00f3mico, que debe estar siempre al servicio del hombre y bajo el control del hombre (cf. <em>GS<\/em>, 64-65). Aparece ya aqu\u00ed claramente el concepto de desarrollo integral, que despu\u00e9s San Pablo VI pondr\u00e1 en el centro de su Enc\u00edclica <em>Populorum progressio<\/em> (1967). Son m\u00e1s actuales que nunca los llamamientos a comprometerse para eliminar las discriminaciones contra los grupos sociales m\u00e1s d\u00e9biles y contra los migrantes (cf. <em>GS<\/em>, 66).<\/p>\n\n\n\n<p>El coraz\u00f3n de la econom\u00eda es el trabajo. A trav\u00e9s de \u00e9l, el hombre se desarrolla como persona, satisface las necesidades de su familia, expresa su propio talento, participa en la vida social y construye un mundo mejor colaborando en la obra creadora de Dios. El trabajo nunca puede ser tergiversado en detrimento de las personas, del bien com\u00fan o de la creaci\u00f3n. El verdadero desaf\u00edo es ofrecer a todos oportunidades para poner en pr\u00e1ctica sus capacidades: no son aceptables la desocupaci\u00f3n, la explotaci\u00f3n y las condiciones de trabajo que ponen en peligro la salud y la propia vida (cf. <em>GS<\/em>, 67). Los trabajadores tienen el derecho y el deber de participar en las decisiones que afectan a su actividad, tambi\u00e9n de forma asociativa, afrontando los conflictos con di\u00e1logo y acciones no violentas (cf. GS, 68).<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, el Concilio recuerda uno de los principios fundamentales del magisterio social, es decir, el destino universal de los bienes de la tierra (cf. <em>GS<\/em>, 69) y lo aplica en el campo financiero, afirmando que \u00ablos responsables de las inversiones y de la organizaci\u00f3n de la vida econ\u00f3mica, tanto los particulares como los grupos o las autoridades p\u00fablicas, deben [\u2026] vigilar, por una parte, a fin de que se provea de lo necesario para una vida decente tanto a los individuos como a toda la comunidad, y, por otra parte, de prever el futuro y establecer un justo equilibrio entre las necesidades actuales del consumo individual y colectivo y las exigencias de inversi\u00f3n para la generaci\u00f3n futura\u00bb (<em>GS<\/em>, 70).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Gaudium et spes<\/em> pasa despu\u00e9s a tratar el tema de la comunidad pol\u00edtica, apreciando las distintas se\u00f1ales positivas de la \u00e9poca contempor\u00e1nea, sobre todo el hecho de que \u00abla conciencia m\u00e1s viva de la dignidad humana ha hecho que en diversas regiones del mundo surja el prop\u00f3sito de establecer un orden pol\u00edtico-jur\u00eddico que proteja mejor en la vida p\u00fablica los derechos de la persona\u00bb (<em>GS<\/em>, 73).<\/p>\n\n\n\n<p>La comunidad pol\u00edtica existe en funci\u00f3n del bien com\u00fan, que consiste en \u00abel conjunto de aquellas condiciones de vida social con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfecci\u00f3n\u00bb (<em>GS<\/em>, 74). Y siempre hacia el bien com\u00fan debe mirar el ejercicio de la autoridad pol\u00edtica, que se estructura y obra seg\u00fan las circunstancias locales e hist\u00f3ricas, pero siempre teniendo presente el bien de toda la familia humana (cf. <em>ibid.<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Gaudium et spes<\/em> reafirma que \u00abla comunidad pol\u00edtica y la Iglesia son independientes y aut\u00f3nomas, cada una en su propio terreno. Ambas, sin embargo, aunque por diverso t\u00edtulo, est\u00e1n al servicio de la vocaci\u00f3n personal y social del hombre. Este servicio lo realizar\u00e1n con tanta mayor eficacia, para bien de todos, cuanto m\u00e1s sana y mejor sea la cooperaci\u00f3n entre ellas\u00bb (<em>GS<\/em>, 76).<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos, comprometerse en la econom\u00eda y en la pol\u00edtica seg\u00fan estos criterios es un modo de construir la paz. Como recordaba el Papa Francisco, \u00abla guerra es un fracaso de la pol\u00edtica y de la humanidad, una claudicaci\u00f3n vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal\u00bb (Carta enc. <em>Fratelli tutti<\/em>, 261). Al contrario, la pol\u00edtica que cuida de las heridas de los pueblos y de quienes sufren injusticias ofrece motivos de esperanza para el futuro de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, animo a los j\u00f3venes a seguir el ejemplo de aquellos hombres y de aquellas mujeres que en estos \u00e1mbitos dieron buen testimonio. Y renuevo mi exhortaci\u00f3n a las comunidades cristianas para que se impulse de nuevo la formaci\u00f3n sobre la doctrina social de la Iglesia.<br>_______________<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Saludos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. El pr\u00f3ximo viernes partir\u00e9 hacia Sudam\u00e9rica, para visitar Uruguay, Argentina y Per\u00fa. Me encomiendo a sus oraciones, para que este viaje fortalezca la fe, renueve la esperanza, reavive el fuego de la caridad y sea un impulso para seguir anunciando el Evangelio con alegr\u00eda. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PAPA LE\u00d3N XIV | La dimensi\u00f3n social forma parte integrante, no solo de la naturaleza humana, sino tambi\u00e9n de nuestra fe en Jesucristo, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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