{"id":250454,"date":"2026-11-07T19:20:28","date_gmt":"2026-11-07T22:20:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=250454"},"modified":"2026-11-07T19:20:29","modified_gmt":"2026-11-07T22:20:29","slug":"papa-leon-xiv-quien-se-siente-abrazado-por-el-padre-es-inevitablemente-un-constructor-de-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-leon-xiv-quien-se-siente-abrazado-por-el-padre-es-inevitablemente-un-constructor-de-paz\/","title":{"rendered":"PAPA LE\u00d3N XIV | Quien se siente abrazado por el Padre es, inevitablemente, un constructor de paz"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>URUGUAY<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>PAPA LE\u00d3N XIV | Quien se siente abrazado por el Padre es, inevitablemente, un constructor de paz<\/strong>, as\u00ed lo dijo el Santo Padre al compartir su mensaje en el Encuentro con el mundo de la educaci\u00f3n en la Universidad Cat\u00f3lica de Uruguay. Celebrado el Aula Magna de la Universidad, <strong>Su Santidad<\/strong> <strong>Le\u00f3n XIV <\/strong>llam\u00f3 a promover un uso responsable de la inteligencia artificial (IA), que coloque la dignidad de las personas por encima de los avances tecnol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Papa<\/strong> dec\u00eda, <strong><em>\u201cme alegra mucho poder reunirme con ustedes, que, a ejemplo de Jes\u00fas, el Divino Maestro, dedican su vida al servicio de la educaci\u00f3n. El objetivo de la misi\u00f3n pastoral en el \u00e1mbito educativo es que el estudiante, el profesor, el directivo del centro de educaci\u00f3n, escuche, vea, guste, toque, huela la Buena Noticia; que ilumine los sentidos, como lo hacen los vibrantes murales de este campus universitario, para que quien participa de la comunidad educativa crezca y fortalezca su inalienable dignidad de persona humana\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201cla educaci\u00f3n cat\u00f3lica que ustedes desarrollan est\u00e1 llamada a que la comunidad educativa descubra la importancia del tacto, de las manos, de los dedos, para fomentar la paz. Si nuestros estudiantes sienten el abrazo bautismal que nos dio de peque\u00f1os el Padre, anhelar\u00e1n el otro abrazo, el del Padre misericordioso que nos espera en la gloria. Quien se siente abrazado por el Padre es, inevitablemente, un constructor de paz\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Completando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201ces urgente, entonces, que nuestra educaci\u00f3n escolar y universitaria contribuya al \u00abuso sabio de las tecnolog\u00edas y la IA, colocando a la persona antes que el algoritmo y armonizando las inteligencias t\u00e9cnica, emocional, social, espiritual y ecol\u00f3gica\u00bb (cf. Carta ap. Dise\u00f1ar nuevos mapas de esperanza, 10.3).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>El proceso de deshumanizaci\u00f3n que estamos viviendo es un desaf\u00edo para nuestras instituciones escolares y universitarias\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de Su Santidad Le\u00f3n XIV:<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n\n\n\n<p>Me alegra mucho poder reunirme con ustedes, que, a ejemplo de Jes\u00fas, el Divino Maestro, dedican su vida al servicio de la educaci\u00f3n. Saludo al Cardenal Daniel Sturla, S.D.B., Gran Canciller de esta Universidad Cat\u00f3lica. Saludo a los se\u00f1ores Obispos, al Rector, el padre Julio Fern\u00e1ndez Techera, S.I., y a todas las autoridades civiles. Mi saludo especial a los profesores y a los estudiantes, venidos de tantos centros educativos de este pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace poco m\u00e1s de treinta y ocho a\u00f1os, san Juan Pablo II visit\u00f3 esta casa de estudios, que en ese entonces estaba dando sus primeros pasos. Hoy, deseo agradecerles de coraz\u00f3n la labor educativa que han realizado y siguen realizando en las comunidades de formaci\u00f3n y de ense\u00f1anza, en los distintos niveles y etapas del aprendizaje, en favor del anuncio del Evangelio y de la dignidad de la persona humana. Esa constancia demuestra que la educaci\u00f3n cat\u00f3lica en Uruguay ha llegado a ser \u00abla forma concreta con la que el Evangelio se convierte en gesto educativo, relaci\u00f3n, cultura\u00bb. Nos afirma, adem\u00e1s, que \u00abel Evangelio no envejece, sino que \u201chace nuevas todas las cosas\u201d (Ap 21,5). Cada generaci\u00f3n lo escucha como una novedad que regenera. Cada generaci\u00f3n descubre su poder seminal y multiplicador\u00bb (cf. Carta ap. <em>Dise\u00f1ar nuevos mapas de esperanza, Proemio<\/em>, 1.1).<\/p>\n\n\n\n<p>El objetivo de la misi\u00f3n pastoral en el \u00e1mbito educativo es que el estudiante, el profesor, el directivo del centro de educaci\u00f3n, escuche, vea, guste, toque, huela la Buena Noticia; que ilumine los sentidos, como lo hacen los vibrantes murales de este campus universitario, para que quien participa de la comunidad educativa crezca y fortalezca su inalienable dignidad de persona humana. Lo mismo ocurre en los entornos de educaci\u00f3n extraescolar e informal, en las comunidades educativas y de reinserci\u00f3n social o terap\u00e9utica, donde, m\u00e1s a\u00fan que las palabras, cuenta la presencia atenta y el testimonio de vida de adultos cre\u00edbles, competentes y que cooperan entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que se alcance esa meta, ante la realidad mundial que estamos viviendo, considero necesario \u00absuperar las visiones dualistas: El ser humano es \u201cunidad de cuerpo y alma\u201d. La reducci\u00f3n del cuerpo a un \u201cobjeto\u201d, del que se puede disponer arbitrariamente, es siempre una negaci\u00f3n de la dignidad de la persona\u00bb (cf. CONC. ECUM. VAT. II, Const. past. <em>Gaudium et spes<\/em>, 14; <em>Audiencia general<\/em>, 9 septiembre 2026).<\/p>\n\n\n\n<p>Los invito, por ello, a que hagamos un breve \u201cpaseo\u201d por nuestros cinco sentidos y, reflexionando en ellos, redescubramos la belleza del Evangelio y la magnificencia de nuestra humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Empecemos comentando el vers\u00edculo de un salmo: \u00ab<em>Cuando contemplo el cielo<\/em>\u00bb (Sal 8,4). El salmista nos conduce hasta una de las operaciones m\u00e1s sublimes de nuestros ojos: contemplar. Contemplar, hoy en d\u00eda, es mirar con atenci\u00f3n, casi maravillado, algo espiritual o material. La conciencia de nuestro lugar en el plan de Dios y de nuestra responsabilidad personal y colectiva en el cuidado de la armon\u00eda original nace de la contemplaci\u00f3n de la creaci\u00f3n y del encuentro con \u00c9l. Esto podemos apreciarlo tambi\u00e9n en los doce edificios del campus, que se fusionan armoniosamente en el entorno de este barrio.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Contemplar<\/em> es evangelizar en ese proceso cognitivo cada vez m\u00e1s dif\u00edcil: La atenci\u00f3n. Cuando se crece en este proceso, nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes logran la profundidad que a\u00f1oran; adquieren espacios de silencio y discernimiento; crecen en la familiaridad del di\u00e1logo con la conciencia y con Dios (cf. Carta ap. <em>Dise\u00f1ar nuevos mapas de esperanza<\/em>, 10.3). Les pido que en su labor educativa la contemplaci\u00f3n tenga un lugar privilegiado.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, el salmista, al decir \u00ab<em>el cielo, obra de tus dedos<\/em>\u00bb (Sal 8,4), contin\u00faa en su contemplaci\u00f3n, hasta el punto de que logra ver los dedos de Dios, como los de un artista que va dejando en la creaci\u00f3n luminarias, \u00e1ngeles, seres vivos que se mueven en el firmamento, en la tierra y en las aguas. De todos estos seres, s\u00f3lo el hombre tendr\u00e1 dedos que, unidos en sus manos, trabajar\u00e1n la tierra, producir\u00e1n frutos, saludar\u00e1n a sus semejantes, acariciar\u00e1n, abrazar\u00e1n. No obstante, no podemos olvidar que, en la actualidad, los dedos humanos est\u00e1n produciendo la m\u00e1s terrible de las \u201cobras humanas\u201d: la guerra (cf. <em>Discurso en la sede de la UNESCO<\/em>, 25 septiembre 2026).<\/p>\n\n\n\n<p>La educaci\u00f3n cat\u00f3lica que ustedes desarrollan est\u00e1 llamada a que la comunidad educativa descubra la importancia del tacto, de las manos, de los dedos, para fomentar la paz. Si nuestros estudiantes sienten el abrazo bautismal que nos dio de peque\u00f1os el Padre, anhelar\u00e1n el otro abrazo, el del Padre misericordioso que nos espera en la gloria. Hacer que nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes se sientan como en medio de estos dos abrazos es la dura pero hermosa tarea del que predica el Evangelio (cf. FRANCISCO,<em> Evangelii gaudium<\/em>, 144). Quien se siente abrazado por el Padre es, inevitablemente, un constructor de paz.<\/p>\n\n\n\n<p>En el paseo que estamos haciendo, el ap\u00f3stol Pedro nos dirige hacia el sentido del gusto, diciendo: \u00ab<em>Han gustado qu\u00e9 bueno es el Se\u00f1or<\/em>\u00bb (1 P 2,3). Este sentido evoca el sabor, la sabidur\u00eda que viene de experimentar, de rumiar, de degustar. Hablo de la sabidur\u00eda que nos acerca a la bondad de Dios; la sabidur\u00eda que nos hace hermanos; la sabidur\u00eda que nos hace santos. Gustar no se limita a reconocer sabores, clasificar alimentos, agrupar comidas. De la misma manera, no puede ser considerado sabio aquel que re\u00fane informaci\u00f3n, sin discernir, sin reflexionar, sin conocer el contexto.<\/p>\n\n\n\n<p>Es urgente, entonces, que nuestra educaci\u00f3n escolar y universitaria contribuya al \u00abuso sabio de las tecnolog\u00edas y la IA, colocando a la persona antes que el algoritmo y armonizando las inteligencias t\u00e9cnica, emocional, social, espiritual y ecol\u00f3gica\u00bb (cf. Carta ap. <em>Dise\u00f1ar nuevos mapas de esperanza<\/em>, 10.3). Que nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes saboreen \u00ablo bueno, lo que agrada, lo perfecto\u00bb (Rm 12,2).<\/p>\n\n\n\n<p>Para considerar el olfato, podemos remitirnos al episodio de la unci\u00f3n en Betania relatado por el evangelista Juan: \u00ab<em>La casa se llen\u00f3 de la fragancia del perfume<\/em>\u00bb (Jn 12,3). \u00ab<em>El mundo se ha llenado de la buena fama, porque olor bueno es la buena fama<\/em>\u00bb, nos recuerda San Agust\u00edn (<em>Comentario a San Juan, Tratado 50<\/em>, n. 7). La fama del hombre de hoy ha sufrido innumerables golpes, hasta el punto de que desechar, rechazar, menospreciar, se ha convertido en un olor nauseabundo, aceptado por nuestro olfato.<\/p>\n\n\n\n<p>El proceso de deshumanizaci\u00f3n que estamos viviendo es un desaf\u00edo para nuestras instituciones escolares y universitarias. \u00abLa paradoja resulta cada vez m\u00e1s evidente: mientras se atribuye \u201cinteligencia\u201d a los sistemas computacionales, nos cuesta reconocer la dignidad inalienable de las personas, cuyas vidas se juzgan seg\u00fan el criterio de la eficiencia y, cuando se considera que ya no son productivas, son rechazadas y descartadas\u00bb (<em>Discurso en la sede de la UNESCO<\/em>, 25 septiembre 2026).<\/p>\n\n\n\n<p>Es indispensable que defendamos el <em>buen olor<\/em> de la persona humana, fundamentados en el<em> buen olor<\/em> del Mes\u00edas. Necesitamos proclamar de nuevo que la vida humana se respeta en todas sus fases y estados. Nadie puede ser rechazado.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalizamos nuestro paseo con el sentido de la escucha, citando al evangelista Mateo, que dice: \u00ab<em>El que tenga o\u00eddos, que oiga<\/em>\u00bb (Mt 13,9). Terminamos aqu\u00ed con la intenci\u00f3n de que cuanto hemos reflexionado en esta casa de estudios sea o\u00eddo y, posteriormente, escuchado en sus instituciones educativas. Afinar el o\u00eddo es importante en el mundo de hoy. Discernir lo que escuchamos marca la diferencia. \u00abSan Agust\u00edn, al injertar la sabidur\u00eda b\u00edblica en la tradici\u00f3n grecorromana, comprendi\u00f3 que el maestro aut\u00e9ntico suscita el deseo de la verdad, educa la libertad para leer los signos y escuchar la voz interior\u00bb (Carta ap. <em>Dise\u00f1ar nuevos mapas de esperanza<\/em>, 2.2).<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra educaci\u00f3n cat\u00f3lica no puede estar proyectada en un circuito cerrado. M\u00e1s bien, debe acostumbrarse a escuchar a las familias, a la sociedad civil, a las autoridades pol\u00edticas y administrativas, as\u00ed como a los representantes de los sectores productivos y de las categor\u00edas laborales. Hoy en d\u00eda, nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes \u201cescuchan\u201d cuando participan del voluntariado, de la misi\u00f3n o del proyecto comunitario. El que escucha reconoce al otro como un bien, no como una amenaza. En las Sagradas Escrituras, escuchar al Se\u00f1or ha sido visto como un acto de sabidur\u00eda, de prudencia y de justicia (cf. Pr 1,2-5;2,1-9). Estas tres virtudes deben adornar nuestros proyectos educativos, teniendo en cuenta que las generaciones cambian mucho m\u00e1s r\u00e1pido que antes y que, estar al d\u00eda, sin abandonar la sana tradici\u00f3n, es todo un desaf\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos hermanos y hermanas, les pido que sigan caminando, evangelizando y contemplando a toda la persona: \u00abcuerpo y alma, coraz\u00f3n y conciencia, inteligencia y voluntad\u00bb (CONC. ECUM. VAT. II, Const. past. <em>Gaudium et spes<\/em>, 3). No nos est\u00e1 permitido detenernos. Sigamos caminando en Aquel que se hizo Camino, Verdad y Vida. Agradezco nuevamente la labor educativa que realizan, y poni\u00e9ndola bajo el amparo de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, Sede de la Sabidur\u00eda, les imparto de coraz\u00f3n la Bendici\u00f3n Apost\u00f3lica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>URUGUAY PAPA LE\u00d3N XIV | Quien se siente abrazado por el Padre es, inevitablemente, un constructor de paz, as\u00ed lo dijo el Santo Padre al compartir su mensaje en el Encuentro con el mundo de la educaci\u00f3n en la Universidad Cat\u00f3lica de Uruguay. 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