{"id":26108,"date":"2021-12-06T08:00:00","date_gmt":"2021-12-06T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=26108"},"modified":"2021-12-06T11:16:40","modified_gmt":"2021-12-06T14:16:40","slug":"grecia-la-fe-es-un-camino-cotidiano-con-jesus-que-nos-lleva-de-la-mano-nos-acompana-nos-alienta-y-cuando-caemos-vuelve-a-levantarnos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/grecia-la-fe-es-un-camino-cotidiano-con-jesus-que-nos-lleva-de-la-mano-nos-acompana-nos-alienta-y-cuando-caemos-vuelve-a-levantarnos\/","title":{"rendered":"Grecia | La fe es un camino cotidiano con Jes\u00fas que nos lleva de la mano, nos acompa\u00f1a, nos alienta y, cuando caemos, vuelve a levantarnos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Grecia<\/strong> | <strong>La fe es <\/strong><strong>un camino cotidiano con Jes\u00fas que nos lleva de la mano, nos acompa\u00f1a, nos alienta y, cuando caemos, vuelve a levantarnos<\/strong>, as\u00ed lo expres\u00f3 el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> en su encuentro con los j\u00f3venes de aquel pa\u00eds. En una de sus \u00faltimas actividades programadas en el 35\u00b0 viaje Apost\u00f3lico del <strong>Santo Padre<\/strong>, que incluy\u00f3 tambi\u00e9n la <strong>Rep\u00fablica de Chipre<\/strong>, antes de regresar a el Vaticano, el encuentro se produc\u00eda en <strong>Escuela San Dionisio<\/strong> de las <strong>Hermanas Ursulinas de Marusi<\/strong>, <strong>Atenas<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su Santidad<\/strong> les dec\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>estoy contento de encontrarme con ustedes finalizando mi visita a Grecia, y aprovecho la ocasi\u00f3n para renovar mi gratitud por la acogida y por todo el trabajo que llevaron adelante para organizarla<\/em><\/strong><strong><em>\u201d.<\/em><\/strong> Continuando, agradeci\u00f3 los testimonios compartidos por los j\u00f3venes, y fue se\u00f1alando sobre ellos, <strong><em>\u201c(\u2026) no tengan miedo de las dudas, porque no son faltas de fe.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>No tengan miedo de las dudas; al contrario, las dudas son \u201cvitaminas de la fe\u201d, ayudan a robustecerla, a hacerla m\u00e1s fuerte, es decir, m\u00e1s consciente, la hacen crecer, la hacen m\u00e1s libre y m\u00e1s madura\u201d.<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong>Agregando, el Papa se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) la fe es precisamente esto, un camino cotidiano con Jes\u00fas que nos lleva de la mano, nos acompa\u00f1a, nos alienta y, cuando caemos, vuelve a levantarnos; nunca se atemoriza.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Es como una historia de amor, donde siempre se sigue adelante juntos, d\u00eda tras d\u00eda\u201d.<\/em><\/strong> Tambi\u00e9n, el <strong>Santo Padre<\/strong> se refiri\u00f3 al asombro, as\u00ed lo explicaba, <strong><em>\u201cel Evangelio nos dice muchas veces que cuando alguien encuentra a Jes\u00fas se asombra, siente admiraci\u00f3n.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>En el encuentro con Dios est\u00e1 siempre ese estupor, que es el inicio del di\u00e1logo con Dios. Y esto es as\u00ed porque tener fe no consiste principalmente en un conjunto de cosas que hay que creer y de preceptos que hay que cumplir. El coraz\u00f3n de la fe no es una idea, no es una moral; el coraz\u00f3n de la fe es una realidad, una realidad bell\u00edsima que no depende de nosotros y que nos deja con la boca abierta: \u00a1somos hijos amados de Dios!<\/em><\/strong><strong><em>\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, otro fragmento del mensaje, el <strong>Santo Padre<\/strong>, dec\u00eda, adem\u00e1s, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>y cuando est\u00e9n decepcionados por algo que hayan hecho, hay otro asombro que no tienen que dejar escapar:&nbsp;el asombro del perd\u00f3n. En esto quiero ser claro:&nbsp;Dios perdona siempre. Somos nosotros los que nos cansamos de pedir perd\u00f3n, pero \u00c9l perdona siempre. All\u00ed, en el perd\u00f3n, se encuentra el rostro del Padre y la paz del coraz\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, subray\u00f3 m\u00e1s adelante, <strong><em>\u201c\u00a1(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>es importante alimentar el asombro, la belleza de la fe! No somos cristianos porque debemos, sino porque es hermoso. Y precisamente porque queremos proteger esta belleza decimos no a lo que quiere ensombrecerla\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otra parte de sus palabras compartidas, <strong>Su Santidad<\/strong>, afirmaba, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>ser cristiano<\/em><\/strong><strong><em> es dejar que Dios te ame, y reconocer que ante el amor de Dios eres \u00fanico, eres \u00fanica. El servicio es la novedad de Jes\u00fas; el servicio, dedicarse a los dem\u00e1s es la novedad que hace la vida siempre joven\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos el mensaje completo de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas:\u00a0<em>Kalim\u00e9ra sas!<\/em>\u00a0[\u00a1Buenos d\u00edas!]<\/p><p>Les agradezco por haber venido hasta aqu\u00ed, muchos de ustedes desde lugares lejanos.\u00a0<em>Efcharist\u00f3<\/em>! [\u00a1Gracias!] Estoy contento de encontrarme con ustedes finalizando mi visita a Grecia, y aprovecho la ocasi\u00f3n para renovar mi gratitud por la acogida y por todo el trabajo que llevaron adelante para organizarla.\u00a0<em>Efcharist\u00f3<\/em>!<\/p><p>Sus hermosos testimonios me han impresionado. Ya los hab\u00eda le\u00eddo y retomo ahora con ustedes algunas partes.<\/p><p>Katerina, nos has hablado de tus recurrentes dudas de fe. Quisiera decirte a ti y a todos ustedes, no tengan miedo de las dudas, porque no son faltas de fe. No tengan miedo de las dudas; al contrario, las dudas son \u201cvitaminas de la fe\u201d, ayudan a robustecerla, a hacerla m\u00e1s fuerte, es decir, m\u00e1s consciente, la hacen crecer, la hacen m\u00e1s libre y m\u00e1s madura. La hacen m\u00e1s disponible a ponerse en camino, a seguir adelante cada d\u00eda con humildad. Y la fe es precisamente esto, un camino cotidiano con Jes\u00fas que nos lleva de la mano, nos acompa\u00f1a, nos alienta y, cuando caemos, vuelve a levantarnos; nunca se atemoriza. Es como una historia de amor, donde siempre se sigue adelante juntos, d\u00eda tras d\u00eda. Y como en una historia de amor, llegan momentos en los que es necesario interrogarse, hacerse preguntas. Y hace bien, hace crecer el nivel de la relaci\u00f3n. Y esto es muy importante para ustedes, porque ustedes no pueden ir ciegos por el camino de la fe, no, sino que tienen que dialogar con Dios, con la propia conciencia y con los dem\u00e1s.<\/p><p>Quisiera destacar un punto importante en la experiencia de Katerina. A veces, frente a las incomprensiones o a las dificultades de la vida, en los momentos de soledad o de desilusi\u00f3n, esta duda puede llamar a la puerta de nuestro coraz\u00f3n: \u201cQuiz\u00e1 soy yo que no voy bien, tal vez estoy equivocado, estoy equivocada\u201d. Amigos, es una tentaci\u00f3n que hay que rechazar. El diablo nos mete esta duda en el coraz\u00f3n para arrojarnos en la tristeza. \u00bfQu\u00e9 hay que hacer? \u00bfQu\u00e9 hay que hacer cuando una duda de este tipo se vuelve sofocante y no nos deja en paz, cuando se pierde la confianza y no se sabe por d\u00f3nde comenzar? Es necesario volver a encontrar el punto de partida. \u00bfCu\u00e1l es? Para comprenderlo, pong\u00e1monos a la escucha de vuestra gran cultura cl\u00e1sica. \u00bfSaben cu\u00e1l fue el punto de partida de la filosof\u00eda, pero tambi\u00e9n del arte, de la cultura y de la ciencia? \u00bfSaben cu\u00e1l? Todo comenz\u00f3 por una chispa, por un descubrimiento que se expresa con una palabra magn\u00edfica:\u00a0<em>thaum\u00e0zein<\/em>. Es el maravillarse,\u00a0<em>el asombro<\/em>. As\u00ed comenz\u00f3 la filosof\u00eda, de maravillarse frente a aquello que es, frente a nuestra existencia, a la armon\u00eda de la creaci\u00f3n y al misterio de la vida.<\/p><p>Pero el asombro no es s\u00f3lo el comienzo de la filosof\u00eda, sino tambi\u00e9n el inicio de nuestra fe. El Evangelio nos dice muchas veces que cuando alguien encuentra a Jes\u00fas se asombra, siente admiraci\u00f3n. En el encuentro con Dios est\u00e1 siempre ese estupor, que es el inicio del di\u00e1logo con Dios. Y esto es as\u00ed porque tener fe no consiste principalmente en un conjunto de cosas que hay que creer y de preceptos que hay que cumplir. El coraz\u00f3n de la fe no es una idea, no es una moral; el coraz\u00f3n de la fe es una realidad, una realidad bell\u00edsima que no depende de nosotros y que nos deja con la boca abierta: \u00a1<em>somos hijos amados de Dios<\/em>! Este es el coraz\u00f3n de la fe:\u00a0<em>\u00a1somos hijos amados de Dios!<\/em>\u00a0Hijos amados, tenemos un Padre que vela por nosotros y que nunca deja de amarnos. Reflexionemos: cualquier cosa que t\u00fa pienses o hagas, aunque sea lo peor, Dios sigue am\u00e1ndote. Yo quisiera que entiendan bien esto: Dios no se cansa de amar. Alguno puede decirme: \u201cPero si yo caigo en las cosas m\u00e1s feas, \u00bfDios me ama?\u201d. Dios te ama. \u201cY si yo soy un traidor, un pecador tremendo, y acabo mal, en la droga, \u00bfDios me ama?\u201d. Dios te ama. Dios ama siempre. No puede dejar de amar. Ama siempre y a pesar de todo, mira tu vida y la ve muy buena (cf.\u00a0<em>Gn<\/em>\u00a01,31). Nunca se arrepiente de nosotros. Si nos ponemos delante del espejo quiz\u00e1 no nos vemos como quisi\u00e9ramos, porque corremos el riesgo de centrarnos en lo que no nos gusta. Pero si nos ponemos ante Dios la perspectiva cambia. No podemos m\u00e1s que asombrarnos de que seamos para \u00c9l, a pesar de todas nuestras debilidades y nuestros pecados, hijos amados desde siempre y para siempre. Entonces, m\u00e1s que comenzar la jornada frente al espejo, \u00bfpor qu\u00e9 no abres la ventana de tu habitaci\u00f3n y te detienes en todo, en todo lo hermoso que existe, en todo lo hermoso que ves? Sal de ti mismo. Queridos j\u00f3venes, piensen que, si a nuestros ojos la creaci\u00f3n es hermosa, a los ojos de Dios cada uno de ustedes es infinitamente hermoso. \u00c9l, dice la Escritura, \u201cha hecho de nosotros maravillas, maravillas admirables\u201d (cf.\u00a0<em>Sal<\/em>\u00a0139,14). Nosotros, para Dios, somos una maravilla admirable. Deja que este asombro te invada. D\u00e9jate amar por quien siempre cree en ti, por quien te ama m\u00e1s de cuanto t\u00fa mismo puedas llegar a amarte. No es f\u00e1cil comprender esta anchura, esta profundidad del amor, no es f\u00e1cil entenderla, pero es as\u00ed; basta dejarse mirar por la mirada de Dios.<\/p><p>Y cuando est\u00e9n decepcionados por algo que hayan hecho, hay otro asombro que no tienen que dejar escapar:\u00a0<em>el asombro del perd\u00f3n<\/em>. En esto quiero ser claro:\u00a0<em>Dios perdona siempre<\/em>. Somos nosotros los que nos cansamos de pedir perd\u00f3n, pero \u00c9l perdona siempre. All\u00ed, en el perd\u00f3n, se encuentra el rostro del Padre y la paz del coraz\u00f3n. All\u00ed, \u00c9l nos restaura de nuevo, derrama su amor en un abrazo que vuelve a levantarnos, que desintegra el mal cometido y vuelve a hacer resplandecer la belleza incontenible que hay en nosotros, el ser sus hijos predilectos. No permitamos que la pereza, el miedo o la verg\u00fcenza nos roben el tesoro del perd\u00f3n. \u00a1Dejemos que el amor de Dios nos asombre! Nos redescubriremos a nosotros mismos; no lo que dicen de nosotros o lo que las pulsiones del momento suscitan en nosotros, no lo que los esl\u00f3ganes publicitarios nos echan encima, sino nuestra verdad m\u00e1s profunda, la que ve Dios, aquella en la que \u00c9l cree: la belleza irrepetible que somos.<\/p><p>\u00bfRecuerdan la famosa inscripci\u00f3n en la entrada del templo de Delfos? \u03b3\u03bd\u1ff6\u03b8\u03b9 \u03c3e\u03b1\u03c5\u03c4\u03cc\u03bd,\u00a0\u00abcon\u00f3cete a ti mismo\u00bb. Hoy corremos el peligro de olvidarnos de lo que somos, obsesionados por miles de apariencias, por mensajes machacones que hacen depender la vida de la ropa que usamos, del autom\u00f3vil que conducimos, del modo en que nos miran los dem\u00e1s. Pero aquella antigua invitaci\u00f3n,\u00a0<em>con\u00f3cete a ti mismo<\/em>, vale todav\u00eda hoy. Reconoce que vales por lo que eres, no por lo que tienes. No vales por la marca de la ropa o por el calzado que llevas, sino porque eres \u00fanico, eres \u00fanica. Pienso en otra imagen antigua, la de las sirenas. Como Ulises en su itinerario de regreso a casa, tambi\u00e9n ustedes en la vida, que es un viaje audaz hacia la Casa del Padre, encontrar\u00e1n sirenas. En el mito atra\u00edan a los navegantes con su canto para hacerlos estrellar contra los arrecifes. En la realidad, las sirenas de hoy quieren hipnotizarlos con mensajes seductores e insistentes, que apuntan a beneficios f\u00e1ciles, a las falsas necesidades del consumismo, al culto del bienestar f\u00edsico, a la diversi\u00f3n a toda costa. Son muchos fuegos artificiales, que brillan por un instante, y despu\u00e9s s\u00f3lo dejan humo en el aire. Yo los entiendo, resistir no es f\u00e1cil. \u00bfSe acuerdan c\u00f3mo resisti\u00f3 Ulises, asediado por las sirenas? Se hizo atar al palo mayor del barco. Pero otro personaje, Orfeo, nos ense\u00f1a un camino mejor: enton\u00f3 una melod\u00eda m\u00e1s hermosa que la de las sirenas y as\u00ed las hizo callar. \u00a1Por eso es importante alimentar el asombro, la belleza de la fe! No somos cristianos porque debemos, sino porque es hermoso. Y precisamente porque queremos proteger esta belleza decimos no a lo que quiere ensombrecerla. La alegr\u00eda del Evangelio, el asombro que provoca Jes\u00fas hace que las renuncias y las fatigas pasen a un segundo plano. Entonces, \u00bfestamos de acuerdo? Recuerden bien esto: ser cristiano no se trata fundamentalmente de hacer esto, de hacer aquello; de hacer cosas. Hay que hacer cosas, pero no es fundamentalmente eso. Ser cristiano fundamentalmente es dejar que Dios te ame, y reconocer que ante el amor de Dios eres \u00fanico, eres \u00fanica.<\/p><p>Pasemos a otro cap\u00edtulo. Los\u00a0<em>rostros de los dem\u00e1s<\/em>. Ioanna, me gust\u00f3 que, para hablarnos de tu vida, has hablado de los dem\u00e1s, sobre todo de las dos mujeres m\u00e1s importantes de tu vida, tu mam\u00e1 y tu abuela, que te \u201chan ense\u00f1ado a rezar, a agradecer cada d\u00eda a Dios\u201d. As\u00ed asimilaste la fe de manera natural, genuina. Y nos has dado un consejo que nos hace bien: que acudamos al Se\u00f1or en cualquier circunstancia, \u201cque le hablemos, que le confesemos nuestras preocupaciones\u201d. De ese modo, Jes\u00fas se hizo familiar para ti. \u00a1Qu\u00e9 contento est\u00e1 cuando nos abrimos a \u00c9l! As\u00ed se conoce a Dios. Porque para conocerlo no basta tener ideas claras sobre \u00c9l \u2014esa es una peque\u00f1a parte, no es suficiente\u2014, se necesita ir hacia \u00c9l con la vida. Tal vez este sea el motivo por el que tantos lo ignoran, porque s\u00f3lo sienten predicaciones y discursos. En cambio, Jes\u00fas se transmite a trav\u00e9s de rostros y de personas concretas. Hagan la prueba de releer los Hechos de los Ap\u00f3stoles y ver\u00e1n cu\u00e1ntas personas, rostros y encuentros; as\u00ed conocieron a Jes\u00fas nuestros padres en la fe. Dios no nos da un catecismo en la mano, sino que se hace presente por medio de las historias de las personas. Pasa a trav\u00e9s de nosotros. Dios no nos da un libro en las manos para aprender cosas de memoria, no. Dios se hace entender con la cercan\u00eda, acompa\u00f1\u00e1ndonos en el camino de la vida. Conocer a Jes\u00fas es justamente el n\u00facleo de nuestra fe.<\/p><p>Precisamente en este sentido, Ioanna, nos has contado acerca de una persona decisiva para ti, una religiosa que te mostr\u00f3 la alegr\u00eda \u201cde ver la vida como un servicio\u201d. Subrayo esto: ver la vida como un servicio. Es verdad, servir a los dem\u00e1s es el camino para conquistar la alegr\u00eda. Dedicarse a los dem\u00e1s no es de perdedores, es de vencedores; es el camino para hacer algo realmente nuevo en la historia. Supe que en griego \u201cjoven\u201d se dice \u201cnuevo\u201d y nuevo significa joven. El servicio es la novedad de Jes\u00fas; el servicio, dedicarse a los dem\u00e1s es la novedad que hace la vida siempre joven. \u00bfQuieres hacer algo nuevo en la vida? \u00bfQuieres rejuvenecer? No te contentes con publicar alg\u00fan\u00a0<em>post\u00a0<\/em>o alg\u00fan tuit. No te contentes con encuentros virtuales, busca los reales, sobre todo con quien te necesita; no busques la visibilidad, sino a los invisibles. Esto es original, esto es revolucionario. Salir de uno mismo para encontrar a los otros. Pero si t\u00fa vives prisionero en ti mismo, nunca encontrar\u00e1s a los otros, nunca sabr\u00e1s qu\u00e9 es servir. Servir es el gesto m\u00e1s bello, m\u00e1s grande de una persona, servir a los dem\u00e1s. Muchos hoy son \u201c<em>de redes sociales<\/em>\u201d pero poco \u201c<em>sociales<\/em>\u201d, encerrados en s\u00ed mismos, prisioneros del tel\u00e9fono que tienen entre sus manos. Pero en la pantalla falta el otro, faltan sus ojos, su respiraci\u00f3n, sus manos. La pantalla se vuelve f\u00e1cilmente un espejo, donde crees que est\u00e1s frente al mundo, pero en realidad est\u00e1s solo, en un mundo virtual lleno de apariencias, de fotos trucadas para parecer siempre hermosos y en forma. \u00a1Qu\u00e9 bonito, en cambio, es estar con los dem\u00e1s, descubrir la novedad del otro, dialogar con el otro, cultivar la m\u00edstica del conjunto, la alegr\u00eda de compartir, el ardor de servir!\u00a0<\/p><p>A este respecto, en el encuentro con los j\u00f3venes en Eslovaquia, el pasado mes de septiembre, algunos j\u00f3venes mostraban una pancarta interesante. Ten\u00eda s\u00f3lo dos palabras: \u201cTodos hermanos\u201d. Me gust\u00f3. A menudo en los estadios, en las manifestaciones, en las calles se exponen pancartas para alentar la propia facci\u00f3n, las propias ideas, el propio equipo, los propios derechos. Pero la pancarta de esos j\u00f3venes dec\u00eda algo nuevo: que es hermoso sentirse hermanos y hermanas de todos, sentir que los dem\u00e1s forman parte de un nosotros, no gente de la que hay que tomar distancia. Estoy contento de verlos todos juntos, unidos, aun proviniendo de pa\u00edses e historias tan distintas.\u00a0<em>\u00a1Sue\u00f1en con la fraternidad!<\/em><\/p><p>En griego hay un refr\u00e1n iluminador:<em>o f\u00edlos ine \u00e1llos eaft\u00f3s<\/em>, \u201cel amigo es otro yo\u201d. S\u00ed, el otro es el camino para volver a encontrarse con uno mismo; no lo es el espejo, es el otro. Ciertamente, cuesta salir de las propias zonas de confort, es m\u00e1s f\u00e1cil estar sentados en el sof\u00e1 frente a la televisi\u00f3n. Pero eso es algo viejo, no es de j\u00f3venes. Pero mira: un joven en el sof\u00e1, \u00a1qu\u00e9 cosa vieja! De j\u00f3venes es reaccionar, abrirse cuando uno se siente solo, buscar a los dem\u00e1s cuando viene la tentaci\u00f3n de cerrarse, entrenarse en esta \u201cgimnasia del alma\u201d. Aqu\u00ed nacieron los eventos deportivos m\u00e1s grandes, las Olimp\u00edadas, el marat\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 del esp\u00edritu de lucha que hace bien al cuerpo, est\u00e1 aquello que hace bien al alma: entrenarse para la apertura, recorrer largas distancias desde uno mismo para acortarlas con los dem\u00e1s, lanzar el coraz\u00f3n atravesando los obst\u00e1culos, cargar unos los pesos de los otros. Entrenarse en esto los har\u00e1 felices, los mantendr\u00e1 j\u00f3venes y les har\u00e1 sentir la aventura de vivir.<\/p><p>A prop\u00f3sito de aventura, Aboud, tu testimonio nos ha impactado: la huida, junto con los tuyos, de la amada y martirizada Siria, despu\u00e9s de haber estado varias veces a punto de ser asesinados en la guerra. Y despu\u00e9s de tantos \u201cno\u201d y miles de dificultades, llegaron a este pa\u00eds del \u00fanico modo posible, en barco, permaneciendo \u201cen una roca sin agua y sin comida, esperando el amanecer y una nave de la guardia costera\u201d: una verdadera odisea de nuestros d\u00edas. Y me vino en mente que, en la Odisea de Homero, el primer h\u00e9roe que aparece no es Ulises, sino un joven, Tel\u00e9maco, su hijo, que vivi\u00f3 una gran aventura.<\/p><p>No hab\u00eda conocido a su padre y estaba angustiado, desalentado porque no sab\u00eda d\u00f3nde se encontraba y ni siquiera si estaba vivo. Se sent\u00eda sin ra\u00edces y estaba delante de una encrucijada: permanecer all\u00ed, a la espera, o quiz\u00e1 hacer una locura y lanzarse a la b\u00fasqueda. Hay varias voces, entre ellas la de la divinidad, que lo exhortan a ser valiente y a partir. Y \u00e9l lo hace, se levanta, prepara el barco a escondidas y r\u00e1pidamente, al despuntar el sol, sale a la aventura. El sentido de la vida no es quedarse en la playa esperando que el viento traiga novedades. La salvaci\u00f3n est\u00e1 en mar abierto, est\u00e1 en el impulso, en seguir los sue\u00f1os, los verdaderos, los que se sue\u00f1an con los ojos abiertos, que comportan esfuerzo, lucha, vientos contrarios, borrascas repentinas. Por favor, no hay que dejarse paralizar por el miedo, \u00a1sue\u00f1en en grande! \u00a1Y sue\u00f1en juntos! Como pas\u00f3 con Tel\u00e9maco, habr\u00e1 quien intente detenerlos. Habr\u00e1 siempre alguien que les dir\u00e1: \u201cD\u00e9jalo, no te arriesgues, es in\u00fatil\u201d. Estos son los anuladores de sue\u00f1os, los sicarios de la esperanza, los incurables nost\u00e1lgicos del pasado. \u00a0<\/p><p>Ustedes, en cambio, por favor, alimenten\u00a0<em>la valent\u00eda de la esperanza<\/em>, la que has tenido t\u00fa, Aboud. \u00bfC\u00f3mo se hace? Por medio de sus decisiones. Elegir es un desaf\u00edo, es afrontar el miedo a lo desconocido, es salir del pantano de la aprobaci\u00f3n, es decidirse a tomar la propia vida entre las manos. Para tomar decisiones adecuadas, pueden recordar una cosa: las buenas decisiones incluyen siempre a los dem\u00e1s, no s\u00f3lo a uno mismo. Esas son las decisiones por las que vale la pena arriesgarse, los sue\u00f1os que hay que realizar; aquellos que requieren valent\u00eda y que implican a los dem\u00e1s.<\/p><p>Y, al despedirme de ustedes,\u00a0les deseo la valent\u00eda de seguir adelante, la valent\u00eda de arriesgar, la valent\u00eda de no quedarse en el sof\u00e1. El coraje de arriesgar, de ir al encuentro de los otros, nunca aislados, siempre con los dem\u00e1s. Y con esa valent\u00eda, cada uno de ustedes se encontrar\u00e1 a s\u00ed mismo, encontrar\u00e1 a los otros y hallar\u00e1 el sentido de la vida. Les deseo esto, con la ayuda de Dios, que los ama a todos. Dios los ama, sean valientes, \u00a1sigan adelante!\u00a0<em>Brost\u00e0, \u00f3li mas\u00ed!<\/em>\u00a0[\u00a1Adelante, todos juntos!]<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Grecia | La fe es un camino cotidiano con Jes\u00fas que nos lleva de la mano, nos acompa\u00f1a, nos alienta y, cuando caemos, vuelve a levantarnos, as\u00ed lo expres\u00f3 el Santo Padre Francisco en su encuentro con los j\u00f3venes de aquel pa\u00eds. En una de sus \u00faltimas actividades programadas en el 35\u00b0 viaje Apost\u00f3lico del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":26109,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[28,58,144,519],"class_list":["post-26108","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-papa-francisco","tag-santa-sede","tag-viaje-apostolico","tag-viaje-apostolico-grecia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26108","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26108"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26108\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26109"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26108"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26108"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26108"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}