{"id":26273,"date":"2021-12-15T08:00:00","date_gmt":"2021-12-15T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=26273"},"modified":"2021-12-15T10:54:03","modified_gmt":"2021-12-15T13:54:03","slug":"papa-francisco-la-profundidad-del-corazon-crece-con-el-silencio-silencio-que-no-es-mutismo-sino-que-deja-espacio-a-la-sabiduria-a-la-reflexion-y-al-espiritu-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-profundidad-del-corazon-crece-con-el-silencio-silencio-que-no-es-mutismo-sino-que-deja-espacio-a-la-sabiduria-a-la-reflexion-y-al-espiritu-santo\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La profundidad del coraz\u00f3n crece con el silencio, silencio que no es mutismo, sino que deja espacio a la sabidur\u00eda, a la reflexi\u00f3n y al Esp\u00edritu Santo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>La profundidad del coraz\u00f3n crece con el silencio, silencio que no es mutismo<\/strong><strong>, sino que deja espacio a la sabidur\u00eda, a la reflexi\u00f3n y al Esp\u00edritu Santo<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> en su mensaje compartido, donde reflexion\u00f3 sobre la figura de <strong>San Jos\u00e9<\/strong>. Fue durante la audiencia general de hoy, celebrada en el <strong>Aula Pablo VI<\/strong>, donde se reuni\u00f3 adem\u00e1s con los fieles y peregrinos, en el final de su mensaje tambi\u00e9n, rez\u00f3 por <strong>Hait\u00ed<\/strong> tras la devastadora explosi\u00f3n producida en <strong>Cabo Haitiano<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta oportunidad, <strong>Santo Padre<\/strong> nos dec\u00eda de <strong>San Jos\u00e9<\/strong>, <strong><em>\u201cdespu\u00e9s de haber ilustrado el ambiente en el que vivi\u00f3, su papel en la historia de la salvaci\u00f3n y su ser justo y esposo de Mar\u00eda, hoy quisiera considerar otro aspecto importante de su figura: el silencio\u201d.<\/em><\/strong> Continuando, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201cel silencio es importante, a m\u00ed me conmueve un vers\u00edculo del Libro de la Sabidur\u00eda que fue le\u00eddo pensando en la Navidad y dice: &lt;&lt;Cuando la noche estaba en el silencio m\u00e1s profundo, ah\u00ed tu palabra baj\u00f3 a la tierra>>. En el momento de m\u00e1s silencio Dios se manifest\u00f3\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> compart\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) Jos\u00e9 con su silencio nos invita a dejar espacio a la Presencia de la Palabra hecha carne, a Jes\u00fas. Jes\u00fas creci\u00f3 en esta \u201cescuela\u201d, en la casa de Nazaret, con el ejemplo cotidiano de Mar\u00eda y Jos\u00e9\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, <strong><em>\u201cy no sorprende el hecho de que \u00c9l mismo busque espacios de silencio en sus jornadas (cf.&nbsp;Mt&nbsp;14,23)&nbsp;e invite a sus disc\u00edpulos a hacer tal experiencia, por ejemplo: \u00abVenid tambi\u00e9n vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco\u00bb (Mc&nbsp;6,31)\u201d.<\/em><\/strong> Continuando, el <strong>Papa<\/strong> subrayaba, <strong><em>\u201c(\u2026) mucha gente tiene miedo del silencio, debe hablar, hablar, hablar o escuchar, radio, televisi\u00f3n\u2026, pero el silencio no puede aceptarlo porque tiene miedo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> en otro p\u00e1rrafo nos ped\u00eda entonces, <strong><em>\u201c(\u2026) aprendamos de san Jos\u00e9 a cultivar espacios de silencio, en los que pueda emerger otra Palabra, es decir, Jes\u00fas, la Palabra: la del Esp\u00edritu Santo que habita en nosotros y que lleva a Jes\u00fas. No es f\u00e1cil reconocer esta Voz, confusa a menudo con los miles de voces de preocupaciones, tentaciones, deseos, esperanzas que albergamos; pero sin este entrenamiento que viene precisamente de la pr\u00e1ctica del silencio,&nbsp;puede enfermarse tambi\u00e9n nuestra habla\u201d. &nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes del final el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, nos compart\u00eda, <strong><em>\u201cl<\/em><\/strong><strong><em>a profundidad del coraz\u00f3n crece con el silencio, silencio que no es mutismo<\/em><\/strong><strong><em>, sino que deja espacio a la sabidur\u00eda, a la reflexi\u00f3n y al Esp\u00edritu Santo. A veces tenemos miedo de los momentos de silencio, \u00a1pero no debemos tener miedo! Nos har\u00e1 mucho bien el silencio. Y el beneficio del coraz\u00f3n que tendremos sanar\u00e1 tambi\u00e9n nuestra lengua, nuestras palabras y sobre todo nuestras decisiones\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre san Jos\u00e9 4.&nbsp;<em>San Jos\u00e9, hombre del silencio<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>Seguimos nuestro camino de reflexi\u00f3n sobre san Jos\u00e9. Despu\u00e9s de haber ilustrado el ambiente en el que vivi\u00f3, su papel en la historia de la salvaci\u00f3n y su ser justo y esposo de Mar\u00eda, hoy quisiera considerar otro aspecto importante de su figura: el silencio. Muchas veces hoy es necesario el silencio. El silencio es importante, a m\u00ed me conmueve un vers\u00edculo del Libro de la Sabidur\u00eda que fue le\u00eddo pensando en la Navidad y dice: \u201cCuando la noche estaba en el silencio m\u00e1s profundo, ah\u00ed tu palabra baj\u00f3 a la tierra\u201d. En el momento de m\u00e1s silencio Dios se manifest\u00f3. Es importante pensar en el silencio en esta \u00e9poca en la que parece no tenga tanto valor.<\/p><p>Los Evangelios no relatan ninguna palabra de Jos\u00e9 de Nazaret, nada, no habl\u00f3 nunca. Eso no significa que fuera taciturno, no, hay un motivo m\u00e1s profundo. Con su silencio, Jos\u00e9 confirma lo que escribe san Agust\u00edn: \u00abCuando el Verbo de Dios crece, las palabras del hombre disminuyen\u00bb.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20211215_udienza-generale.html#_ftn1\">[1]<\/a>&nbsp;En la medida en que Jes\u00fas \u2015la vida espiritual\u2015 crece, las palabras disminuyen. Esto que podemos definir como el \u201cpapagayismo\u201d, hablar como papagayos, continuamente, disminuye un poco. El mismo Juan Bautista, que es \u00abvoz que clama en el desierto: preparad del camino del Se\u00f1or\u201d\u00bb (<em>Mt<\/em>&nbsp;3,1), dice&nbsp;sobre el Verbo: \u00abEs preciso que \u00e9l crezca y que yo disminuya\u00bb (<em>Jn<\/em>&nbsp;3,30).&nbsp;Esto quiere decir que \u00c9l debe hablar y yo estar callado y Jos\u00e9 con su silencio nos invita a dejar espacio a la Presencia de la Palabra hecha carne, a Jes\u00fas.<\/p><p>El silencio de Jos\u00e9 no es mutismo; es un silencio lleno de escucha, un silencio trabajador, un silencio que hace emerger su gran interioridad. \u00abUna palabra habl\u00f3 el Padre, que fue su Hijo \u2015 comenta san Juan de la Cruz\u2015 y \u00e9sta habla siempre en eterno silencio, y en silencio ha de ser o\u00edda del alma\u00bb.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20211215_udienza-generale.html#_ftn2\">[2]<\/a><\/p><p>Jes\u00fas creci\u00f3 en esta \u201cescuela\u201d, en la casa de Nazaret, con el ejemplo cotidiano de Mar\u00eda y Jos\u00e9. Y no sorprende el hecho de que \u00c9l mismo busque espacios de silencio en sus jornadas (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;14,23)&nbsp;e invite a sus disc\u00edpulos a hacer tal experiencia, por ejemplo: \u00abVenid tambi\u00e9n vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco\u00bb (<em>Mc<\/em>&nbsp;6,31).<\/p><p>Qu\u00e9 bonito ser\u00eda si cada uno de nosotros, siguiendo el ejemplo de san Jos\u00e9, lograra recuperar esta&nbsp;<em>dimensi\u00f3n contemplativa de la vida abierta de par en par precisamente por el silencio<\/em>. Pero todos sabemos por experiencia que no es f\u00e1cil: el silencio nos asusta un poco, porque nos pide entrar dentro de nosotros mismos y encontrar la parte m\u00e1s verdadera de nosotros. Y mucha gente tiene miedo del silencio, debe hablar, hablar, hablar o escuchar, radio, televisi\u00f3n\u2026, pero el silencio no puede aceptarlo porque tiene miedo. El fil\u00f3sofo Pascal observaba que \u00abtoda la desgracia de los hombres viene de una sola cosa: el no saber quedarse tranquilos en una habitaci\u00f3n\u00bb.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20211215_udienza-generale.html#_ftn3\">[3]<\/a><\/p><p>Queridos hermanos y hermanas, aprendamos de san Jos\u00e9 a cultivar espacios de silencio, en los que pueda emerger otra Palabra, es decir, Jes\u00fas, la Palabra: la del Esp\u00edritu Santo que habita en nosotros y que lleva a Jes\u00fas. No es f\u00e1cil reconocer esta Voz, confusa a menudo con los miles de voces de preocupaciones, tentaciones, deseos, esperanzas que albergamos; pero sin este entrenamiento que viene precisamente de la pr\u00e1ctica del silencio,&nbsp;<em>puede enfermarse tambi\u00e9n nuestra habla<\/em>. Sin la pr\u00e1ctica del silencio se enferma nuestra habla. Esta, en lugar de hacer que brille la verdad, se puede convertir en un arma peligrosa. De hecho, nuestras palabras se pueden convertir en adulaci\u00f3n, vanagloria, mentira, maledicencia, calumnia. Es un dato de experiencia que, como nos recuerda el Libro del Eclesi\u00e1stico, \u00abmuchos han ca\u00eddo a filo de espada, mas no tantos como los ca\u00eddos por la lengua\u00bb (28,18).&nbsp;Jes\u00fas lo dijo claramente: quien habla mal del hermano y de la hermana, quien calumnia al pr\u00f3jimo, es homicida (cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;5,21-22).&nbsp;Mata con la lengua. Nosotros no creemos en esto pero es la verdad. Pensemos un poco en las veces que hemos matado con la lengua \u00a1nos avergonzaremos! Pero nos har\u00e1 muy bien, muy bien.<\/p><p>La sabidur\u00eda b\u00edblica afirma que \u00abmuerte y vida estar\u00e1n en poder de la lengua, el que la ama comer\u00e1 su fruto\u00bb (<em>Pr<\/em>&nbsp;18,21).&nbsp;Y el ap\u00f3stol Santiago, en su Carta, desarrolla este antiguo tema del poder, positivo y negativo, de la palabra con ejemplos deslumbrantes y dice as\u00ed: \u00abSi alguno no cae hablando, es un hombre perfecto, capaz de poner freno a todo su cuerpo.&nbsp;[\u2026] tambi\u00e9n la lengua es un miembro peque\u00f1o y puede gloriarse de grandes cosas. [\u2026]&nbsp;Con ella bendecimos al Se\u00f1or y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios; de una misma boca proceden la bendici\u00f3n y la maldici\u00f3n\u00bb (3,2-10).<\/p><p>Este es el motivo por el cual debemos aprender de Jos\u00e9 a cultivar el silencio: ese espacio de interioridad en nuestras jornadas en el que damos la posibilidad al Esp\u00edritu de regenerarnos, de consolarnos, de corregirnos. No digo caer en un mutismo, no, sino cultivar el silencio. Cada uno mire dentro de s\u00ed: muchas veces estamos haciendo un trabajo y cuando terminamos enseguida buscamos el m\u00f3vil para hacer otra cosa, siempre estamos as\u00ed. Y esto no ayuda, esto nos hace caer en la superficialidad. La profundidad del coraz\u00f3n crece con el silencio, silencio que no es mutismo, como he dicho, sino que deja espacio a la sabidur\u00eda, a la reflexi\u00f3n y al Esp\u00edritu Santo. A veces tenemos miedo de los momentos de silencio, \u00a1pero no debemos tener miedo! Nos har\u00e1 mucho bien el silencio. Y el beneficio del coraz\u00f3n que tendremos sanar\u00e1 tambi\u00e9n nuestra lengua, nuestras palabras y sobre todo nuestras decisiones. De hecho, Jos\u00e9&nbsp;<em>ha unido la acci\u00f3n al silencio<\/em>. \u00c9l no ha hablado, pero ha hecho, y nos ha mostrado as\u00ed lo que un d\u00eda Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abNo todo el que me diga: \u201cSe\u00f1or, Se\u00f1or\u201d, entrar\u00e1 en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial\u00bb (<em>Mt<\/em>&nbsp;7,21). Palabras fecundas cuando hablemos, nos recordamos de aquella canci\u00f3n \u201cPalabras, palabras, palabras\u2026\u201d y nada de sustancial. Silencio, hablar justo, alguna vez morderse la lengua, que hace bien, en vez de decir tonter\u00edas.<\/p><p>Concluimos con una oraci\u00f3n:<\/p><p>San Jos\u00e9, hombre de silencio,<br>t\u00fa que en el Evangelio no has pronunciado ninguna palabra,<br>ens\u00e9\u00f1anos a ayunar de las palabras vanas,<br>a redescubrir el valor de las palabras que edifican, animan, consuelan, sostienen.<br>Hazte cercano a aquellos que sufren a causa de las palabras que hieren,<br>como las calumnias y las maledicencias,<br>y ay\u00fadanos a unir siempre los hechos a las palabras. Am\u00e9n.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20211215_udienza-generale.html#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;<em>Serm\u00f3n<\/em>&nbsp;288, 5:&nbsp;<em>PL<\/em>&nbsp;38, 1307.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20211215_udienza-generale.html#_ftnref2\">[2]<\/a>&nbsp;<em>Dichos de luz y amor<\/em>, BAC, Madrid, 417, n. 99.<\/p>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2021\/documents\/papa-francesco_20211215_udienza-generale.html#_ftnref3\">[3]<\/a>&nbsp;<em>Pensamientos<\/em>, 139.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua espa\u00f1ola. Pidamos al Se\u00f1or Jes\u00fas, por intercesi\u00f3n de san Jos\u00e9, que nos libre de los pecados de la lengua, el odio, la calumnia, la difamaci\u00f3n, y nos conceda la gracia de que nuestras obras coincidan con nuestro hablar, y que seamos ante los dem\u00e1s testigos alegres y cre\u00edbles del amor misericordioso de Dios por toda la humanidad. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>LLAMAMIENTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Hace unas horas tuvo lugar una devastadora explosi\u00f3n en Cabo Haitiano, en el norte de Hait\u00ed, en la cual perdieron la vida numerosas personas, entre los cuales muchos ni\u00f1os. Pobre Hait\u00ed, una detr\u00e1s de otra, es un pueblo en sufrimiento. Recemos, recemos por Hait\u00ed, es gente buena, gente buena, gente religiosa pero est\u00e1 sufriendo mucho. Estoy cerca de los habitantes de esa ciudad y de los familiares de las v\u00edctimas, como tambi\u00e9n de los heridos. Os invito a uniros a la oraci\u00f3n por estos hermanos y hermanas, tan duramente probados.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La profundidad del coraz\u00f3n crece con el silencio, silencio que no es mutismo, sino que deja espacio a la sabidur\u00eda, a la reflexi\u00f3n y al Esp\u00edritu Santo, as\u00ed lo se\u00f1alaba el Santo Padre Francisco en su mensaje compartido, donde reflexion\u00f3 sobre la figura de San Jos\u00e9. 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