{"id":26414,"date":"2022-01-19T08:00:00","date_gmt":"2022-01-19T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=26414"},"modified":"2022-01-19T10:52:55","modified_gmt":"2022-01-19T13:52:55","slug":"papa-francisco-la-ternura-es-algo-mas-grande-que-la-logica-del-mundo-es-una-forma-inesperada-de-hacer-justicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-ternura-es-algo-mas-grande-que-la-logica-del-mundo-es-una-forma-inesperada-de-hacer-justicia\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La ternura es algo m\u00e1s grande que la l\u00f3gica del mundo, es una forma inesperada de hacer justicia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | <\/strong><strong>La ternura es algo m\u00e1s grande que la l\u00f3gica del mundo, es una forma inesperada de hacer justicia<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1alaba en su mensaje el <strong>Santo Padre<\/strong> en su mensaje compartido durante la Audiencia General. Celebrada en el <strong>Aula Pablo VI<\/strong> de <strong>Palacio Vaticano<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, continuando el ciclo de catequesis sobre <strong>San Jos\u00e9<\/strong>, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n en el tema: <strong>San Jos\u00e9 padre en la ternura<\/strong> (Lectura: Os 11,1.3-4).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, nos dec\u00eda sobre <strong>San Jos\u00e9<\/strong>, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>los Evangelios no nos dan particularidades sobre c\u00f3mo ejerci\u00f3 su paternidad, podemos estar seguros de que su ser hombre \u201cjusto\u201d se tradujo tambi\u00e9n en la educaci\u00f3n dada a Jes\u00fas. \u00abJos\u00e9 vio a Jes\u00fas progresar d\u00eda tras d\u00eda \u201cen sabidur\u00eda, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres\u201d (Lc&nbsp;2,52): as\u00ed dice el Evangelio\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Santo Padre<\/strong> compart\u00eda, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>los Evangelios atestiguan que Jes\u00fas us\u00f3 siempre la palabra \u201cpadre\u201d para hablar de Dios y de su amor. Muchas par\u00e1bolas tienen como protagonista la figura de un padre<\/em><\/strong><strong><em>&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2022\/documents\/20220119-udienza-generale.html#_ftn1\">[1]<\/a>\u201d<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En otro tramo de sus palabras, <strong>Su Santidad<\/strong> refiriendose a la parabola del Padre misericordioso, contada por el evangelista Lucas (cf.&nbsp;<em>Lc<\/em>&nbsp;15,11-32), dijo, <strong><em>\u201cl<\/em><\/strong><strong><em>a ternura es algo m\u00e1s grande que la l\u00f3gica del mundo. Es una forma inesperada de hacer justicia.<\/em><\/strong><strong><em> Por eso no debemos olvidar nunca que Dios no se asusta de nuestros pecados: met\u00e1monos bien esto en la cabeza. Dios (\u2026) es padre, es amor, es tierno\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, nos revelaba, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>es bonito pensar que el primero que transmite a Jes\u00fas esta realidad haya sido precisamente Jos\u00e9. De hecho, las cosas de Dios nos alcanzan siempre a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de experiencias humanas\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong>, tambi\u00e9n nos se\u00f1alaba, <strong><em>\u201ct<\/em><\/strong><strong><em>odos nosotros tenemos cuentas que resolver; pero hacer las cuentas con Dios es algo muy bonito, porque nosotros empezamos a hablar y \u00c9l nos abraza. \u00a1La ternura!<\/em><\/strong><strong><em>\u201d <\/em><\/strong>Profundizando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026), la ternura no es en primer lugar una cuesti\u00f3n emotiva o sentimental: es la experiencia de sentirse amados y acogidos precisamente en nuestra pobreza y en nuestra miseria, y por tanto transformados por el amor de Dios\u201d.<\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A lo que agreg\u00f3 el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201ce<\/em><\/strong><strong><em>l Se\u00f1or no nos quita todas las debilidades, sino que nos ayuda a caminar con las debilidades, tom\u00e1ndonos de la mano. Toma de la mano nuestras debilidades y se pone cerca de nosotros. Y esto es la ternura\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Avanzando, nos record\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) <\/em><\/strong><strong><em>el Se\u00f1or nos dice la verdad y nos tiende la mano para salvarnos. Sabemos, sin embargo, que la Verdad que viene de Dios no nos condena, sino que nos acoge, nos abraza, nos sostiene, nos perdona\u00bb<\/em><\/strong><strong><em> (<\/em><\/strong><strong><em><u>Patris corde<\/u><\/em><\/strong><strong><em>, 2)\u201d. <\/em><\/strong><strong><em><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final de sus palabras, el <strong>Santo Padre<\/strong> subrayaba<strong><em>,<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong><strong><em>\u201csomos nosotros que nos cansamos de pedir perd\u00f3n. Pero \u00c9l perdona siempre, tambi\u00e9n las cosas m\u00e1s malas.<\/em><\/strong><strong><em> Nos hace bien entonces mirarnos en la paternidad de Jos\u00e9 que es un espejo de la paternidad de Dios, y preguntarnos si permitimos al Se\u00f1or que nos ame con su ternura, transformando a cada uno de nosotros en hombres y mujeres capaces de amar as\u00ed\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Catequesis sobre san Jos\u00e9 8.&nbsp;<em>San Jos\u00e9 padre en la ternura<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/em><\/p><p>Hoy quisiera profundizar en la figura de San Jos\u00e9 como padre en la ternura.<\/p><p>En la Carta Apost\u00f3lica\u00a0<em><u>Patris corde<\/u>\u00a0<\/em>(8 de diciembre de 2020) pude reflexionar sobre este aspecto de la ternura, un aspecto de la personalidad de san Jos\u00e9. De hecho, incluso si los Evangelios no nos dan particularidades sobre c\u00f3mo ejerci\u00f3 su paternidad, podemos estar seguros de que su ser hombre \u201cjusto\u201d se tradujo tambi\u00e9n en la educaci\u00f3n dada a Jes\u00fas. \u00abJos\u00e9 vio a Jes\u00fas progresar d\u00eda tras d\u00eda \u201cen sabidur\u00eda, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres\u201d (<em>Lc<\/em>\u00a02,52): as\u00ed dice el Evangelio. Como hizo el Se\u00f1or con Israel, as\u00ed \u00e9l \u201cle ense\u00f1\u00f3 a caminar, y lo tomaba en sus brazos: era para \u00e9l como el padre que alza a un ni\u00f1o hasta sus mejillas, y se inclina hacia \u00e9l para darle de comer\u201d (cf.\u00a0<em>Os<\/em>\u00a011,3-4)\u00bb (<em><u>Patris corde<\/u><\/em>, 2). Es bonita esta definici\u00f3n de la Biblia que hace ver la relaci\u00f3n de Dios con el pueblo de Israel. Y la misma relaci\u00f3n pensamos que haya sido la de san Jos\u00e9 con Jes\u00fas.<\/p><p>Los Evangelios atestiguan que Jes\u00fas us\u00f3 siempre la palabra \u201cpadre\u201d para hablar de Dios y de su amor. Muchas par\u00e1bolas tienen como protagonista la figura de un padre\u00a0<a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2022\/documents\/20220119-udienza-generale.html#_ftn1\">[1]<\/a>. Entre las m\u00e1s famosas est\u00e1 seguramente la del Padre misericordioso, contada por el evangelista Lucas (cf.\u00a0<em>Lc<\/em>\u00a015,11-32). Precisamente en esta par\u00e1bola se subraya, adem\u00e1s de la experiencia del pecado y del perd\u00f3n, tambi\u00e9n la forma en la que el perd\u00f3n alcanza a la persona que se ha equivocado. El texto dice as\u00ed: \u00abEstando \u00e9l todav\u00eda lejos, le vio su padre y, conmovido, corri\u00f3, se ech\u00f3 a su cuello y le bes\u00f3 efusivamente\u00bb (v. 20). El hijo se esperaba un castigo, una justicia que al m\u00e1ximo le habr\u00eda podido dar el lugar de uno de los siervos, pero se encuentra envuelto por el abrazo del padre. La ternura es algo m\u00e1s grande que la l\u00f3gica del mundo. Es una forma inesperada de hacer justicia. Por eso no debemos olvidar nunca que Dios no se asusta de nuestros pecados: met\u00e1monos bien esto en la cabeza. Dios no se asusta de nuestros pecados, es m\u00e1s grande que nuestros pecados: es padre, es amor, es tierno. No se asusta de nuestros pecados, de nuestros errores, de nuestras ca\u00eddas, sino que se asusta por el cierre de nuestro coraz\u00f3n \u2014esto s\u00ed, le hace sufrir\u2014, se asusta de nuestra falta de fe en su amor. Hay una gran ternura en la experiencia del amor de Dios. Y es bonito pensar que el primero que transmite a Jes\u00fas esta realidad haya sido precisamente Jos\u00e9. De hecho, las cosas de Dios nos alcanzan siempre a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de experiencias humanas. Hace tiempo \u2014no s\u00e9 si ya lo he contado\u2014un grupo de j\u00f3venes que hacen teatro, un grupo de j\u00f3venes pop, \u201cinnovadores\u201d, quedaron impresionados por esta par\u00e1bola del padre misericordioso y decidieron hacer una obra de teatro pop con este argumento, con esta historia. Y lo hicieron bien. Y todo el argumento es, al final, que un amigo escucha al hijo que se hab\u00eda alejado del padre, que quer\u00eda volver a casa, pero ten\u00eda miedo de que el padre lo echase y lo castigase. Y el amigo le dice, en esa obra pop: \u201cManda un mensajero y di que t\u00fa quieres volver a casa, y si el padre te va a recibir que ponga un pa\u00f1uelo en la ventana, la que t\u00fa veas apenas tomes el camino final\u201d. As\u00ed lo hizo. Y la obra, con cantos y bailes, sigue hasta el momento en el que el hijo entra en la calle final y se ve la casa. Y cuando alza los ojos, ve la casa llena de pa\u00f1uelos blancos: llena. No uno, sino tres-cuatro en cada ventana. As\u00ed es la misericordia de Dios. No se asusta de nuestro pasado, de nuestras cosas malas: se asusta solamente del cierre. Todos nosotros tenemos cuentas que resolver; pero hacer las cuentas con Dios es algo muy bonito, porque nosotros empezamos a hablar y \u00c9l nos abraza. \u00a1La ternura!<\/p><p>Entonces podemos preguntarnos si nosotros mismos hemos experimentado esta ternura, y si nos hemos convertido en testigos de ella. De hecho, la ternura no es en primer lugar una cuesti\u00f3n emotiva o sentimental: es la experiencia de sentirse amados y acogidos precisamente en nuestra pobreza y en nuestra miseria, y por tanto transformados por el amor de Dios.<\/p><p>Dios no conf\u00eda solo en nuestros talentos, sino tambi\u00e9n en nuestra debilidad redimida. Esto, por ejemplo, lleva a san Pablo a decir que tambi\u00e9n hay un proyecto sobre su fragilidad. As\u00ed, de hecho, escribe a la comunidad de Corinto: \u00abPara que no me engre\u00eda con la sublimidad de esas revelaciones, fue dado un aguij\u00f3n a mi carne, un \u00e1ngel de Satan\u00e1s que me abofetea [\u2026].\u00a0Por este motivo tres veces rogu\u00e9 al Se\u00f1or que se alejase de m\u00ed. Pero \u00e9l me dijo: \u201cMi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza\u201d\u00bb (<em>2 Cor<\/em>\u00a012,7-9). El Se\u00f1or no nos quita todas las debilidades, sino que nos ayuda a caminar con las debilidades, tom\u00e1ndonos de la mano. Toma de la mano nuestras debilidades y se pone cerca de nosotros. Y esto es la ternura. La experiencia de la ternura consiste en ver el poder de Dios pasar precisamente a trav\u00e9s de lo que nos hace m\u00e1s fr\u00e1giles; siempre y cuando nos convirtamos de la mirada del Maligno que \u00abnos hace mirar nuestra fragilidad con un juicio negativo\u00bb, mientras que el Esp\u00edritu Santo \u00abla saca a la luz con ternura\u00bb (<em><u>Patris corde<\/u><\/em>, 2). \u00abLa ternura es el mejor modo para tocar lo que es fr\u00e1gil en nosotros. [\u2026] Mirad c\u00f3mo las enfermeras, los enfermeros tocan las heridas de los enfermos: con ternura, para no herirles m\u00e1s. Y as\u00ed el Se\u00f1or toca nuestras heridas, con la misma ternura. Por esta raz\u00f3n es importante encontrarnos con la Misericordia de Dios, especialmente en el sacramento de la Reconciliaci\u00f3n, en la oraci\u00f3n personal con Dios, teniendo una experiencia de verdad y ternura. Parad\u00f3jicamente, incluso el Maligno puede decirnos la verdad: \u00e9l es mentiroso, pero se las arregla para decirnos la verdad para llevarnos a la mentira; pero, si lo hace, es para condenarnos. En cambio, el Se\u00f1or nos dice la verdad y nos tiende la mano para salvarnos. Sabemos, sin embargo, que la Verdad que viene de Dios no nos condena, sino que nos acoge, nos abraza, nos sostiene, nos perdona\u00bb (<em><u>Patris corde<\/u><\/em>, 2). Dios perdona siempre: met\u00e9oslo, esto, en la cabeza y en el coraz\u00f3n. Dios perdona siempre. Somos nosotros que nos cansamos de pedir perd\u00f3n. Pero \u00c9l perdona siempre, tambi\u00e9n las cosas m\u00e1s malas.<\/p><p>Nos hace bien entonces mirarnos en la paternidad de Jos\u00e9 que es un espejo de la paternidad de Dios, y preguntarnos si permitimos al Se\u00f1or que nos ame con su ternura, transformando a cada uno de nosotros en hombres y mujeres capaces de amar as\u00ed. Sin esta \u201crevoluci\u00f3n de la ternura\u201d \u2014hace falta, \u00a1una revoluci\u00f3n de la ternura!\u2014 corremos el riesgo de permanecer presos en una justicia que no permite levantarnos f\u00e1cilmente y que confunde la redenci\u00f3n con el castigo. Por esto, hoy quiero recordar de forma particular a nuestros hermanos y a nuestras hermanas que est\u00e1n en la c\u00e1rcel. Es justo que quien se ha equivocado pague por su error, pero es igualmente justo que quien se ha equivocado pueda redimirse del propio error. No puede haber condenas sin ventanas de esperanza. Cualquier condena siempre tiene una ventana de esperanza. Pensemos en nuestros hermanos y nuestras hermanas encarcelados, y pensemos en la ternura de Dios por ellos y recemos por ellos, para que encuentren en esa ventana de esperanza una salida hacia una vida mejor.<\/p><p>Y concluimos con esta oraci\u00f3n:<\/p><p>San Jos\u00e9, padre en la ternura,<br>ens\u00e9\u00f1anos a aceptar ser amados precisamente en lo que en nosotros es m\u00e1s d\u00e9bil.<br>Haz que no pongamos ning\u00fan impedimento<br>entre nuestra pobreza y la grandeza del amor de Dios.<br>Suscita en nosotros el deseo de acercarnos al Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n,<br>para ser perdonados y tambi\u00e9n capaces de amar con ternura<br>a nuestros hermanos y a nuestras hermanas en su pobreza.<br>S\u00e9 cercano a aquellos que se han equivocado y por esto pagan un precio;<br>ay\u00fadales a encontrar, junto a la justicia, tambi\u00e9n la ternura para poder volver a empezar.<br>Y ens\u00e9\u00f1ales que la primera forma de volver a empezar<br>es pedir perd\u00f3n sinceramente, para sentir la caricia del Padre.<br>\u00a0<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a><\/a><a href=\"https:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/audiences\/2022\/documents\/20220119-udienza-generale.html#_ftnref1\">[1]<\/a>&nbsp;Cf.&nbsp;<em>Mt<\/em>&nbsp;15,13; 21,28-30; 22,2;&nbsp;<em>Lc<\/em>&nbsp;15,11-32;&nbsp;<em>Jn<\/em>&nbsp;5,19-23; 6,32-40; 14,2;15,1.8.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Saludos:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa\u00f1ola. Los invito a acercarse a una actitud de Reconciliaci\u00f3n para experimentar la misericordia y la ternura de Dios, que nos ayuda a superar nuestras ca\u00eddas, a levantarnos y a aprender a amar seg\u00fan la medida de su Coraz\u00f3n paternal. Que el Se\u00f1or los bendiga. Muchas gracias.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>LLAMAMIENTO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Mi pensamiento va a la poblaci\u00f3n de las Islas de Tonga, golpeadas en los d\u00edas pasados por la erupci\u00f3n del volc\u00e1n submarino que ha causado grandes da\u00f1os materiales. Estoy espiritualmente cerca de todas las personas probadas, implorando de Dios el alivio por su sufrimiento. Invito a todos a unirse a m\u00ed en la oraci\u00f3n por estos hermanos y hermanas.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La ternura es algo m\u00e1s grande que la l\u00f3gica del mundo, es una forma inesperada de hacer justicia, as\u00ed lo se\u00f1alaba en su mensaje el Santo Padre en su mensaje compartido durante la Audiencia General. 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