{"id":26558,"date":"2022-02-06T08:00:00","date_gmt":"2022-02-06T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=26558"},"modified":"2022-02-06T09:44:08","modified_gmt":"2022-02-06T12:44:08","slug":"papa-francisco-con-jesus-navegamos-en-el-mar-de-la-vida-sin-miedo-sin-ceder-a-la-decepcion-cuando-no-pescamos-nada-y-sin-rendirnos-al-no-hay-nada-mas-que-hacer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-con-jesus-navegamos-en-el-mar-de-la-vida-sin-miedo-sin-ceder-a-la-decepcion-cuando-no-pescamos-nada-y-sin-rendirnos-al-no-hay-nada-mas-que-hacer\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Con Jes\u00fas navegamos en el mar de la vida sin miedo, sin ceder a la decepci\u00f3n cuando no pescamos nada y sin rendirnos al \u201cno hay nada m\u00e1s que hacer\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | Con Jes\u00fas navegamos en el mar de la vida sin miedo, sin ceder a la decepci\u00f3n cuando no pescamos nada y sin rendirnos al \u201cno hay nada m\u00e1s que hacer\u201d<\/strong>, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el <strong>Santo Padre<\/strong> al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n <strong>Mariana<\/strong> del <strong>\u00c1ngelus<\/strong>. Minutos antes del mediod\u00eda de hoy, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> se presentaba en la ventana del <strong>Estudio Apost\u00f3lico Vaticano<\/strong> y se encontraba con fieles y peregrinos reunidos en <strong>Plaza San Pedro<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En su mensaje, profundiz\u00f3 sobre el <strong>Evangelio<\/strong> de la liturgia de hoy, al respecto el <strong>Santo Padre<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) nos lleva a las orillas del lago de Galilea. Las multitudes rodean a Jes\u00fas mientras algunos pescadores decepcionados, incluido Sim\u00f3n Pedro, lavan sus redes despu\u00e9s de una mala noche de pesca\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, agreg\u00f3, <strong><em>\u201c<\/em><\/strong><strong><em>y he aqu\u00ed que Jes\u00fas sube a la barca de Sim\u00f3n<\/em><\/strong><strong><em> luego le invita a remar mar adentro y a echar de nuevo las redes (cf. Lc 5, 1-4). Deteng\u00e1monos en estas dos acciones de Jes\u00fas: la primera se sube a la barca y luego, la segunda, nos invita a remar mar adentro\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, el <strong>Santo Padre<\/strong>, subray\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) Jes\u00fas se sube a la barca de Sim\u00f3n. \u00bfHacer que? Ense\u00f1ar. Le pregunta precisamente a esa barca, que no est\u00e1 llena de pescado, sino que ha vuelto a la orilla vac\u00eda, despu\u00e9s de una noche de fatigas y decepciones\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profundizando, el <strong>Pont\u00edfice<\/strong> nos dec\u00eda, adem\u00e1s, <strong><em>\u201ctodos los d\u00edas el barco de nuestra vida sale de las orillas de la casa para adentrarse en el mar de las actividades cotidianas; todos los d\u00edas tratamos de \u00abpescar mar adentro\u00bb, de cultivar sue\u00f1os, de realizar proyectos, de experimentar el amor en nuestras relaciones. Pero a menudo, como Pedro, vivimos la \u00abnoche de las redes vac\u00edas\u00bb, la desilusi\u00f3n de trabajar mucho y no ver los resultados deseados: \u00abTrabajamos toda la noche y no sacamos nada\u00bb (v. 5), dice Simone\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1adiendo, se\u00f1al\u00f3, <strong><em>\u201ccu\u00e1n a menudo tambi\u00e9n nosotros nos quedamos con una sensaci\u00f3n de derrota, mientras que la desilusi\u00f3n y la amargura surgen en nuestros corazones. Dos carcomas muy peligrosas. \u00bfQu\u00e9 hace el Se\u00f1or entonces? \u00c9l elige subirse a nuestro barco. Desde all\u00ed quiere anunciar el Evangelio. Precisamente esa barca vac\u00eda, s\u00edmbolo de nuestra incapacidad, se convierte en la \u00absilla\u00bb de Jes\u00fas, el p\u00falpito desde el que proclama la Palabra\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, el <strong>Papa<\/strong> agreg\u00f3 sobre <strong>Jes\u00fas<\/strong>, <strong><em>\u201chabiendo subido a su barca, despu\u00e9s de haber predicado, le dijo: \u00abRema mar adentro\u00bb (v. 4). No era hora de pescar, era pleno d\u00eda, pero Pedro conf\u00eda en Jes\u00fas, no se basa en las estrategias de los pescadores, a quienes conoc\u00eda bien, sino que se basa en la novedad de Jes\u00fas, ese asombro que lo mov\u00eda, haz lo que Jes\u00fas le dijo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final, el Santo Padre, nos compart\u00eda, <strong><em>\u201ccon Jes\u00fas navegamos en el mar de la vida sin miedo, sin ceder a la decepci\u00f3n cuando no pescamos nada y sin rendirnos al \u201cno hay nada m\u00e1s que hacer\u201d. Siempre, en la vida personal como en la de la Iglesia y la sociedad, hay algo hermoso y valiente que se puede hacer, siempre. Siempre podemos empezar de nuevo, el Se\u00f1or siempre nos invita a volver al juego porque \u00c9l abre nuevas posibilidades\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p><p>El Evangelio de la liturgia de hoy nos lleva a las orillas del lago de Galilea. Las multitudes rodean a Jes\u00fas mientras algunos pescadores decepcionados, incluido Sim\u00f3n Pedro, lavan sus redes despu\u00e9s de una mala noche de pesca. Y he aqu\u00ed que Jes\u00fas sube a la barca de Sim\u00f3n luego le invita a remar mar adentro y a echar de nuevo las redes (cf. Lc 5, 1-4). Deteng\u00e1monos en estas dos acciones de Jes\u00fas: la primera se sube a la barca y luego, la segunda, nos invita a remar mar adentro. Fue una mala noche, sin pescado, pero Pedro conf\u00eda y se va.<\/p><p>En primer lugar, Jes\u00fas se sube a la barca de Sim\u00f3n. \u00bfHacer que? Ense\u00f1ar. Le pregunta precisamente a esa barca, que no est\u00e1 llena de pescado, sino que ha vuelto a la orilla vac\u00eda, despu\u00e9s de una noche de fatigas y decepciones. Es una imagen hermosa para nosotros tambi\u00e9n. Todos los d\u00edas el barco de nuestra vida sale de las orillas de la casa para adentrarse en el mar de las actividades cotidianas; todos los d\u00edas tratamos de \u00abpescar mar adentro\u00bb, de cultivar sue\u00f1os, de realizar proyectos, de experimentar el amor en nuestras relaciones. Pero a menudo, como Pedro, vivimos la \u00abnoche de las redes vac\u00edas\u00bb, la desilusi\u00f3n de trabajar mucho y no ver los resultados deseados: \u00abTrabajamos toda la noche y no sacamos nada\u00bb (v. 5), dice Simone. Cu\u00e1n a menudo tambi\u00e9n nosotros nos quedamos con una sensaci\u00f3n de derrota, mientras que la desilusi\u00f3n y la amargura surgen en nuestros corazones. Dos carcomas muy peligrosas.<\/p><p>\u00bfQu\u00e9 hace el Se\u00f1or entonces? \u00c9l elige subirse a nuestro barco. Desde all\u00ed quiere anunciar el Evangelio. Precisamente esa barca vac\u00eda, s\u00edmbolo de nuestra incapacidad, se convierte en la \u00absilla\u00bb de Jes\u00fas, el p\u00falpito desde el que proclama la Palabra. Y esto le gusta hacer al Se\u00f1or -el Se\u00f1or es el Se\u00f1or de las sorpresas, de los milagros en las sorpresas-: subirnos a la barca de nuestra vida cuando no tenemos nada que ofrecerle; entra en nuestros vac\u00edos y ll\u00e9nalos con su presencia; usa nuestra pobreza para anunciar su riqueza, nuestras miserias para proclamar su misericordia. Recordemos esto: Dios no quiere un crucero, le basta un pobre barco \u00abdestartalado\u00bb, con tal de que lo acojamos. Eso s\u00ed, bienvenido sea; no importa en qu\u00e9 barco, para darle la bienvenida. Pero nosotros -me pregunto- \u00bflo subimos al barco de nuestra vida? \u00bfPonemos a su disposici\u00f3n lo poco que tenemos? A veces nos sentimos indignos de \u00c9l porque somos pecadores. \u00a1Pero esta es una excusa que no le gusta al Se\u00f1or, porque nos lo quita! Es el Dios de la cercan\u00eda, de la compasi\u00f3n, de la ternura, y no busca el perfeccionismo: busca la aceptaci\u00f3n. \u00c9l tambi\u00e9n te dice a ti: \u00abD\u00e9jame entrar en la barca de tu vida\u00bb &#8211; \u00abPero, Se\u00f1or, mira&#8230;\u00bb &#8211; \u00abEntonces, d\u00e9jame entrar, as\u00ed como est\u00e1\u00bb. Vamos a pensarlo.<\/p><p>As\u00ed el Se\u00f1or reconstruye la confianza de Pedro. Habiendo subido a su barca, despu\u00e9s de haber predicado, le dijo: \u00abRema mar adentro\u00bb (v. 4). No era hora de pescar, era pleno d\u00eda, pero Pedro conf\u00eda en Jes\u00fas, no se basa en las estrategias de los pescadores, a quienes conoc\u00eda bien, sino que se basa en la novedad de Jes\u00fas, ese asombro que lo mov\u00eda, haz lo que Jes\u00fas le dijo. A nosotros nos pasa lo mismo: si recibimos al Se\u00f1or en nuestra barca, podemos hacernos a la mar. Con Jes\u00fas navegamos en el mar de la vida sin miedo, sin ceder a la decepci\u00f3n cuando no pescamos nada y sin rendirnos al \u201cno hay nada m\u00e1s que hacer\u201d. Siempre, en la vida personal como en la de la Iglesia y la sociedad, hay algo hermoso y valiente que se puede hacer, siempre. Siempre podemos empezar de nuevo, el Se\u00f1or siempre nos invita a volver al juego porque \u00c9l abre nuevas posibilidades. Aceptemos, pues, la invitaci\u00f3n: \u00a1expulsemos el pesimismo y la desconfianza y naveguemos con Jes\u00fas! Incluso nuestro peque\u00f1o bote vac\u00edo ser\u00e1 testigo de una pesca milagrosa.<\/p><p>Oremos a Mar\u00eda, que acogi\u00f3 como ninguna otra al Se\u00f1or en la barca de la vida: que nos anime e interceda por nosotros.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del \u00c1ngelus<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas,<\/p><p>Hoy es el D\u00eda Internacional contra la Mutilaci\u00f3n Genital Femenina. Son alrededor de tres millones de ni\u00f1as las que, cada a\u00f1o, se someten a esta cirug\u00eda, a menudo en condiciones muy peligrosas para su salud. Esta pr\u00e1ctica, lamentablemente extendida en varias regiones del mundo, humilla la dignidad de la mujer y atenta gravemente contra su integridad f\u00edsica.<\/p><p>Y el pr\u00f3ximo martes, memoria lit\u00fargica de Santa Giuseppina Bakhita, se celebrar\u00e1 la Jornada Mundial de Oraci\u00f3n y Reflexi\u00f3n contra la Trata de Personas. Esta es una herida profunda, infligida por la vergonzosa b\u00fasqueda de intereses econ\u00f3micos sin ning\u00fan respeto por la persona humana. Muchas ni\u00f1as -las vemos en la calle- que no son libres, son esclavas de los traficantes, que las mandan a trabajar y, si no traen el dinero, las golpean. Hoy esto sucede en nuestras ciudades. Pens\u00e9moslo seriamente.<\/p><p>Ante estas plagas de la humanidad, expreso mi dolor e insto a sus responsables a actuar con decisi\u00f3n, para evitar tanto la explotaci\u00f3n como las pr\u00e1cticas humillantes que aquejan particularmente a las mujeres y las ni\u00f1as.<\/p><p>Hoy, en Italia, tambi\u00e9n se celebra el D\u00eda de la Vida, sobre el tema \u00abCustodiar toda la vida\u00bb. Este llamamiento es v\u00e1lido para todos, especialmente para las categor\u00edas m\u00e1s d\u00e9biles: los ancianos, los enfermos e incluso los ni\u00f1os que no pueden nacer. Me uno a los obispos italianos en la promoci\u00f3n de la cultura de la vida como respuesta a la l\u00f3gica del derroche y del declive demogr\u00e1fico. Cada vida debe ser guardada, \u00a1siempre!<\/p><p>Estamos acostumbrados a ver, leer en los medios tantas cosas malas, malas noticias, accidentes, asesinatos&#8230; tantas cosas. Pero hoy me gustar\u00eda mencionar dos cosas hermosas. Uno, en Marruecos, como todo un pueblo se ha aferrado a salvar a Rayan. \u00a1Era toda la gente que estaba all\u00ed, trabajando para salvar a un ni\u00f1o! Lo dieron todo. Desafortunadamente no lo logr\u00f3. Pero ese ejemplo -hoy estaba leyendo en el Messenger-, esas fotograf\u00edas de un pueblo, ah\u00ed, esperando para salvar a un ni\u00f1o&#8230; \u00a1Gracias a este pueblo por este testimonio!<\/p><p>Y otra, que pas\u00f3 aqu\u00ed en Italia, y no saldr\u00e1 en el peri\u00f3dico. En Monferrato: John, un migrante de Ghana de 25 a\u00f1os, que para llegar aqu\u00ed sufri\u00f3 todo lo que sufren muchos migrantes, y finalmente se instal\u00f3 en Monferrato, comenz\u00f3 a trabajar, a hacer su futuro, en una bodega. Y luego se enferm\u00f3 de un c\u00e1ncer terrible, se est\u00e1 muriendo. Y cuando le dijeron la verdad, lo que quer\u00eda hacer, [respondi\u00f3:] \u00abVete a casa a abrazar a mi pap\u00e1 antes de que se muera\u00bb. Al morir, pens\u00f3 en su padre. Y en ese pueblo de Monferrato inmediatamente lo recogieron y, llenos de morfina, lo subieron al avi\u00f3n, \u00e9l y un acompa\u00f1ante, y lo mandaron para que muriera en los brazos de su padre. Esto nos demuestra que hoy, en medio de tantas malas noticias, hay cosas buenas, hay \u201csantos al lado\u201d. Gracias por estos dos testimonios que son buenos para nosotros.<\/p><p>\u00a1Os saludo a todos vosotros, romanos y peregrinos! En particular, los de Alemania, Polonia y Valencia (Espa\u00f1a); as\u00ed como los estudiantes universitarios de Madrid, \u00a1son ruidosos estos espa\u00f1oles! &#8211; y los fieles de la parroquia de San Francisco de As\u00eds en Roma. Un saludo especial a las monjas del grupo Talitha Kum, comprometidas contra la trata. \u00a1Gracias! Gracias por lo que est\u00e1is haciendo, por vuestro coraje. Gracias. Os animo en vuestro trabajo y bendigo la estatua de santa Giuseppina Bakhita.<\/p><p>Y les deseo a todos un feliz domingo. Por favor, no olvides orar por m\u00ed. Que tengas un buen almuerzo y adi\u00f3s.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Con Jes\u00fas navegamos en el mar de la vida sin miedo, sin ceder a la decepci\u00f3n cuando no pescamos nada y sin rendirnos al \u201cno hay nada m\u00e1s que hacer\u201d, as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje antes de recitar la oraci\u00f3n Mariana del \u00c1ngelus. 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