{"id":26609,"date":"2022-02-16T08:00:00","date_gmt":"2022-02-16T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=26609"},"modified":"2022-02-16T09:50:45","modified_gmt":"2022-02-16T12:50:45","slug":"papa-francisco-ser-cristiano-no-es-solo-recibir-la-fe-confesar-la-fe-sino-custodiar-la-vida-la-propia-vida-la-vida-de-los-demas-la-vida-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-ser-cristiano-no-es-solo-recibir-la-fe-confesar-la-fe-sino-custodiar-la-vida-la-propia-vida-la-vida-de-los-demas-la-vida-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Ser cristiano no es s\u00f3lo recibir la fe, confesar la fe, sino custodiar la vida, la propia vida, la vida de los dem\u00e1s, la vida de la Iglesia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Papa Francisco | Ser cristiano no es s\u00f3lo recibir la fe, confesar la fe, sino custodiar la vida, la propia vida, la vida de los dem\u00e1s, la vida de la Iglesia<\/strong>, as\u00ed lo manifest\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. Celebrada en el <strong>Aula Pablo VI<\/strong>, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> al concluir el ciclo de catequesis sobre san Jos\u00e9, centr\u00f3 su reflexi\u00f3n en el tema: <strong>\u201cSan Jos\u00e9 patrono de la Iglesia universal\u201d<\/strong> (Lectura: Mt 2,13-15).<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, pregunt\u00f3, <strong>\u201c\u00bfQu\u00e9 significa que San Jos\u00e9 es \u00abpatrono de la Iglesia?\u00bb<\/strong> Respondiendo, <strong><em>\u201c(\u2026) son los Evangelios los que nos proporcionan la interpretaci\u00f3n m\u00e1s correcta. De hecho, al final de cada historia que tiene a Jos\u00e9 como protagonista, el Evangelio anota que toma consigo al Ni\u00f1o y a su madre y hace lo que Dios le ha mandado (cf. Mt 1,24; 2,14.21). As\u00ed se destaca el hecho de que Jos\u00e9 tiene la tarea de proteger a Jes\u00fas y Mar\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El <strong>Santo Padre<\/strong> se\u00f1al\u00f3, adem\u00e1s, <strong><em>\u201cJes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9 son, en cierto sentido, el n\u00facleo primordial de la Iglesia. Jes\u00fas es Hombre y Dios, Mar\u00eda, la primera disc\u00edpula, es la Madre; y Jos\u00e9, el guardi\u00e1n. Y tambi\u00e9n nosotros \u00abdebemos preguntarnos siempre si estamos protegiendo con todas nuestras fuerzas a Jes\u00fas y a Mar\u00eda, que est\u00e1n misteriosamente confiados a nuestra responsabilidad, (\u2026)\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Agregando, <strong><em>\u201cy aqu\u00ed hay una huella muy hermosa de la vocaci\u00f3n cristiana: custodiar. Custodiar la vida, Custodiar el desarrollo humano, Custodiar la mente humana, Custodiar el coraz\u00f3n humano, Custodiar el trabajo humano\u201d.<\/em><\/strong> Adem\u00e1s, <strong>Su Santidad<\/strong> afirmaba tambi\u00e9n, <strong><em>\u201cser cristiano no es s\u00f3lo recibir la fe, confesar la fe, sino custodiar la vida, la propia vida, la vida de los dem\u00e1s, la vida de la Iglesia\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, compart\u00eda el <strong>Pont\u00edfice<\/strong>, <strong><em>\u201cDios confi\u00f3 en Jos\u00e9, al igual que Mar\u00eda, que encontr\u00f3 en \u00e9l al esposo que la amaba y la respetaba y la cuidaba siempre a ella y al Ni\u00f1o. En este sentido, \u201cSan Jos\u00e9 no puede dejar de ser el custodio de la Iglesia, porque la Iglesia es la prolongaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo en la historia, y al mismo tiempo en la maternidad de la Iglesia se prefigura la maternidad de Mar\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Continuando, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos revelaba, <strong><em>\u201c(\u2026) cada persona que tiene hambre y sed, cada extranjero, cada migrante, cada persona sin ropa, cada enfermo, cada prisionero es el \u00abNi\u00f1o\u00bb que Jos\u00e9 guarda. Y estamos invitados a custodiar a este pueblo, a estos hermanos y hermanas nuestros, como lo hizo Jos\u00e9\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En otro p\u00e1rrafo, a\u00f1ad\u00eda, <strong><em>\u201c(\u2026) s\u00f3lo el amor nos hace capaces de decir la verdad plenamente, de manera no parcial; decir lo que est\u00e1 mal, pero tambi\u00e9n reconocer todo el bien y la santidad que est\u00e1n presentes en la Iglesia, comenzando por Jes\u00fas y Mar\u00eda\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Casi en el final de su mensaje, el <strong>Papa<\/strong> compart\u00eda, <strong><em>\u201cqueridos hermanos y hermanas, os animo a pedir la intercesi\u00f3n de San Jos\u00e9 precisamente en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles de vuestra vida y de vuestras comunidades. Donde nuestros errores se convierten en esc\u00e1ndalo, le pedimos a San Jos\u00e9 que tenga el coraje de decir la verdad, de pedir perd\u00f3n y humildemente empezar de nuevo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, compartimos en forma completa el mensaje de <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n\n\n\n<p>Catequesis del Santo Padre en lengua italiana<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/p><p>Hoy concluimos el ciclo de catequesis sobre la figura de San Jos\u00e9. Estas catequesis son complementarias a la Carta Apost\u00f3lica Patris corde, escrita con motivo del 150 aniversario de la proclamaci\u00f3n de San Jos\u00e9 como Patrono de la Iglesia Cat\u00f3lica por el Beato P\u00edo IX. Pero, \u00bfqu\u00e9 significa este t\u00edtulo? \u00bfQu\u00e9 significa que San Jos\u00e9 es \u00abpatrono de la Iglesia\u00bb? Me gustar\u00eda reflexionar sobre esto hoy contigo.<\/p><p>Tambi\u00e9n en este caso son los Evangelios los que nos proporcionan la interpretaci\u00f3n m\u00e1s correcta. De hecho, al final de cada historia que tiene a Jos\u00e9 como protagonista, el Evangelio anota que toma consigo al Ni\u00f1o y a su madre y hace lo que Dios le ha mandado (cf. Mt 1,24; 2,14.21). As\u00ed se destaca el hecho de que Jos\u00e9 tiene la tarea de proteger a Jes\u00fas y Mar\u00eda. \u00c9l es su principal custodio: \u00abEn verdad, Jes\u00fas y Mar\u00eda su Madre son el tesoro m\u00e1s precioso de nuestra fe\u00bb [1] (Carta Apost\u00f3lica Patris corde, 5), y este tesoro es custodiado por San Jos\u00e9.<\/p><p>En el plan de salvaci\u00f3n el Hijo no puede ser separado de la Madre, de quien \u00abavanz\u00f3 en la peregrinaci\u00f3n de la fe y mantuvo fielmente su uni\u00f3n con el Hijo hasta la cruz\u00bb (Lumen gentium, 58), como dec\u00eda el Concilio Vaticano II recuerdanos.<\/p><p>Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9 son, en cierto sentido, el n\u00facleo primordial de la Iglesia. Jes\u00fas es Hombre y Dios, Mar\u00eda, la primera disc\u00edpula, es la Madre; y Jos\u00e9, el guardi\u00e1n. Y tambi\u00e9n nosotros \u00abdebemos preguntarnos siempre si estamos protegiendo con todas nuestras fuerzas a Jes\u00fas y a Mar\u00eda, que est\u00e1n misteriosamente confiados a nuestra responsabilidad, a nuestro cuidado, a nuestra custodia\u00bb (Patris corde, 5). Y aqu\u00ed hay una huella muy hermosa de la vocaci\u00f3n cristiana: custodiar. Custodiar la vida, Custodiar el desarrollo humano, Custodiar la mente humana, Custodiar el coraz\u00f3n humano, Custodiar el trabajo humano. El cristiano es -podemos decir- como San Jos\u00e9: debe custodiar. Ser cristiano no es s\u00f3lo recibir la fe, confesar la fe, sino custodiar la vida, la propia vida, la vida de los dem\u00e1s, la vida de la Iglesia. El Hijo del Alt\u00edsimo vino al mundo en una condici\u00f3n de gran debilidad: Jes\u00fas naci\u00f3 as\u00ed, d\u00e9bil, d\u00e9bil. Quer\u00eda necesitar ser defendido, protegido, cuidado. Dios confi\u00f3 en Jos\u00e9, al igual que Mar\u00eda, que encontr\u00f3 en \u00e9l al esposo que la amaba y la respetaba y la cuidaba siempre a ella y al Ni\u00f1o. En este sentido, \u201cSan Jos\u00e9 no puede dejar de ser el custodio de la Iglesia, porque la Iglesia es la prolongaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo en la historia, y al mismo tiempo en la maternidad de la Iglesia se prefigura la maternidad de Mar\u00eda. Jos\u00e9, contin\u00faa protegiendo a la Iglesia, contin\u00faa protegiendo al Ni\u00f1o y a su madre, y nosotros tambi\u00e9n amando a la Iglesia seguimos amando al Ni\u00f1o y a su madre\u201d (ib\u00edd.).<\/p><p>Este Ni\u00f1o es el que dir\u00e1: \u00abTodo lo que hicisteis a uno de estos mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis\u00bb (Mt 25,40). Por lo tanto, cada persona que tiene hambre y sed, cada extranjero, cada migrante, cada persona sin ropa, cada enfermo, cada prisionero es el \u00abNi\u00f1o\u00bb que Jos\u00e9 guarda. Y estamos invitados a custodiar a este pueblo, a estos hermanos y hermanas nuestros, como lo hizo Jos\u00e9. Por ello, se le invoca como protector de todos los necesitados, de los exiliados, de los afligidos y hasta de los moribundos -de eso hablamos el mi\u00e9rcoles pasado-. Y tambi\u00e9n nosotros debemos aprender de Jos\u00e9 a \u00abguardar\u00bb estos bienes: amar al Ni\u00f1o y a su madre; amar los Sacramentos y al pueblo de Dios; amar a los pobres y a nuestra parroquia. Cada una de estas realidades es siempre el Ni\u00f1o y su madre (cf. Patris corde, 5). Hay que velar, porque con esto guardamos a Jes\u00fas, como lo hizo Jos\u00e9.<\/p><p>Hoy es com\u00fan, es todos los d\u00edas criticar a la Iglesia, subrayar sus incongruencias -hay muchas-, subrayar los pecados, que en realidad son nuestras incongruencias, nuestros pecados, porque la Iglesia siempre ha sido un pueblo de pecadores que contraer la misericordia de Dios Pregunt\u00e9monos si, en el fondo de nuestro coraz\u00f3n, amamos a la Iglesia tal como es. Pueblo de Dios en camino, con muchas limitaciones, pero con un gran deseo de servir y amar a Dios, en efecto, s\u00f3lo el amor nos hace capaces de decir la verdad plenamente, de manera no parcial; decir lo que est\u00e1 mal, pero tambi\u00e9n reconocer todo el bien y la santidad que est\u00e1n presentes en la Iglesia, comenzando por Jes\u00fas y Mar\u00eda. Amad a la Iglesia, custodiad la Iglesia y caminad con la Iglesia. Pero la Iglesia no es ese peque\u00f1o grupo que est\u00e1 cerca del sacerdote y manda a todos, no. La Iglesia somos todos, todos nosotros en camino Cuid\u00e1ndonos unos a otros, cuid\u00e1ndonos unos a otros. Esta es una buena pregunta: cuando tengo un problema con alguien, \u00bftrato de protegerlo o de inmediato lo condeno, chismeo sobre \u00e9l, lo destruyo? \u00a1Debemos custodiar, siempre custodiar!<\/p><p>Queridos hermanos y hermanas, os animo a pedir la intercesi\u00f3n de San Jos\u00e9 precisamente en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles de vuestra vida y de vuestras comunidades. Donde nuestros errores se convierten en esc\u00e1ndalo, le pedimos a San Jos\u00e9 que tenga el coraje de decir la verdad, de pedir perd\u00f3n y humildemente empezar de nuevo. Donde la persecuci\u00f3n impide el anuncio del Evangelio, pedimos a San Jos\u00e9 la fuerza y \u200b\u200bla paciencia para poder soportar los abusos y sufrimientos por amor al Evangelio. Donde los medios materiales y humanos son escasos y nos hacen experimentar la pobreza, especialmente cuando estamos llamados a servir a los m\u00e1s peque\u00f1os, a los indefensos, a los hu\u00e9rfanos, a los enfermos, a los desechados de la sociedad, roguemos a San Jos\u00e9 para que sea por nosotros Providencia. \u00a1Cu\u00e1ntos santos se han vuelto hacia \u00e9l!<\/p><p>Imitemos su ejemplo y por eso, todos juntos, oremos hoy; oremos a San Jos\u00e9 con la oraci\u00f3n que puse al final de la Carta Patris corde, encomend\u00e1ndole nuestras intenciones y, de modo especial, la Iglesia que sufre y est\u00e1 en prueba. Y ahora, tienes en tu mano en diferentes idiomas, creo en cuatro, la oraci\u00f3n, y creo que tambi\u00e9n estar\u00e1 en la pantalla para que juntos, cada uno en su propio idioma, puedan rezar a San Jos\u00e9.<\/p><p>Salve, custodio del Redentor<\/p><p>y esposo de la Virgen Mar\u00eda.<\/p><p>A ti Dios encomend\u00f3 a su Hijo;<\/p><p>en ti Mar\u00eda puso su confianza;<\/p><p>contigo Cristo se hizo hombre.<\/p><p>Oh Beato Jos\u00e9, mu\u00e9strate tambi\u00e9n a nosotros un padre,<\/p><p>y gu\u00edanos por el camino de la vida.<\/p><p>alc\u00e1nzanos la gracia, la misericordia y el valor,<\/p><p>y defi\u00e9ndenos de todo macho. Am\u00e9n.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>___________________<\/p>\n\n\n\n<p>[1] S. Rituum Congreg., Decr. Quemadmodum Deus (8 de diciembre de 1870): ASS 6 (1870-71), 193; cf. PII IX, Lett. Ap. Inclytum Patriarcham (7 de julio de 1871): lc, 324-327.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Ser cristiano no es s\u00f3lo recibir la fe, confesar la fe, sino custodiar la vida, la propia vida, la vida de los dem\u00e1s, la vida de la Iglesia, as\u00ed lo manifest\u00f3 el Santo Padre al compartir su mensaje durante la Audiencia General. 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