{"id":2886,"date":"2018-12-05T14:26:42","date_gmt":"2018-12-05T17:26:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=2886"},"modified":"2018-12-05T14:26:42","modified_gmt":"2018-12-05T17:26:42","slug":"papa-francisco-la-oracion-humilde-es-escuchada-por-el-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-oracion-humilde-es-escuchada-por-el-senor\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La oraci\u00f3n humilde es escuchada por el Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/obcastrensearg_papa-audiencia-gral.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2887\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/obcastrensearg_papa-audiencia-gral-300x167.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"167\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>La oraci\u00f3n humilde es escuchada por el Se\u00f1or<\/strong>, la frase fue brindada por el Santo Padre en la ma\u00f1ana de hoy en el Sal\u00f3n Pablo VI, en la ciudad del Vaticano en la Audiencia General que mantuvo con peregrinos y fieles de Italia y el mundo. En esta ocasi\u00f3n, Su Santidad Francisco se refiri\u00f3 en su Catequesis sobre el \u201cPadre Nuestro\u201d, centrando su explicaci\u00f3n en, \u00abEns\u00e9\u00f1anos a orar (pista b\u00edblica: del Evangelio seg\u00fan Lucas 11: 1).<\/p>\n<p>Al respecto el Santo Padre dice<strong><em>, \u201cJes\u00fas or\u00f3 intensamente en momentos p\u00fablicos, compartiendo la liturgia de su pueblo, pero tambi\u00e9n busc\u00f3 lugares reunidos, separados del torbellino del mundo, lugares que les permitieron descender al secreto de su alma: es el profeta que conoce las piedras del desierto y se mete en \u00e9l\u201d. <\/em><\/strong>Agregando, <strong><em>\u201cJes\u00fas or\u00f3 mientras ora a cada hombre en el mundo. Sin embargo, en su manera de orar, tambi\u00e9n hab\u00eda un misterio, algo que ciertamente no escap\u00f3 a los ojos de sus disc\u00edpulos, si encontramos en los evangelios esa simple e inmediata s\u00faplica: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb (Lc 11,1 )\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Su <strong>Santidad Francisco<\/strong> nos dice, <strong><em>\u201cla oraci\u00f3n del hombre, este anhelo que nace tan naturalmente de su alma, es quiz\u00e1s uno de los misterios m\u00e1s densos del universo\u201d.<\/em><\/strong> Se\u00f1al\u00e1ndonos, <strong><em>\u201cel primer paso para orar es ser humilde, ir al Padre y decir: \u00abM\u00edrame, soy un pecador, soy d\u00e9bil, soy malo\u00bb, todos saben qu\u00e9 decir\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Casi en el final nos revela, \u201cla oraci\u00f3n humilde es escuchada por el Se\u00f1or. Recomend\u00e1ndonos que debemos pedir<strong><em>, \u00ab\u00a1Maestro, ens\u00e9\u00f1anos a orar!. En este tiempo de Adviento ser\u00e1 hermoso repetirlo: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1ame a orar\u00bb. Todos podemos ir un poco m\u00e1s lejos y orar mejor; pero preg\u00fantale al Se\u00f1or: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1ame a orar\u00bb. Hacemos esto en este tiempo de Adviento, y \u00c9l ciertamente no permitir\u00e1 que nuestra invocaci\u00f3n caiga en el vac\u00edo\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano de la Catequesis brindada en Audiencia General por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>Hoy comenzamos un ciclo de catequesis sobre el \u00abPadre Nuestro\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Los evangelios nos han dado retratos muy v\u00edvidos de Jes\u00fas como un hombre de oraci\u00f3n: Jes\u00fas or\u00f3. A pesar de la urgencia de su misi\u00f3n y la urgencia de tantas personas que lo reclaman, Jes\u00fas siente la necesidad de recluirse en soledad y orar. El Evangelio de Marcos nos cuenta este detalle de la primera p\u00e1gina del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas (cf. 1: 35). El d\u00eda inaugural de Jes\u00fas en Capernaum termin\u00f3 triunfalmente. Cuando baja el sol, multitudes de personas enfermas llegan a la puerta donde mora Jes\u00fas: el Mes\u00edas predica y sana. Las antiguas profec\u00edas y las expectativas de tantas personas que sufren se realizan: Jes\u00fas es el Dios cercano, el Dios que nos libera. Pero esa multitud es a\u00fan peque\u00f1a en comparaci\u00f3n con muchas otras multitudes que se reunir\u00e1n alrededor del profeta de Nazaret; a veces se trata de reuniones oce\u00e1nicas, y Jes\u00fas est\u00e1 en el centro de todo, lo esperado por el pueblo, el resultado de la esperanza de Israel.<\/em><\/p>\n<p><em>Sin embargo, \u00c9l se desengancha a s\u00ed mismo; no termina siendo reh\u00e9n de las expectativas de quienes lo han elegido como l\u00edder. Ese es un peligro para los l\u00edderes: apegarse demasiado a las personas, no distanciarse. Jes\u00fas lo nota y no termina con el reh\u00e9n de la gente. Desde la primera noche de Capernaum, \u00e9l demuestra ser un Mes\u00edas original. En la \u00faltima parte de la noche, cuando se anuncia el amanecer, los disc\u00edpulos todav\u00eda lo buscan, pero no pueden encontrarlo. \u00bfD\u00f3nde? Hasta que Pedro finalmente lo encuentra en un lugar aislado, completamente absorto en la oraci\u00f3n. Y \u00e9l le dice: \u00ab\u00a1Todos te est\u00e1n buscando!\u00bb (Mc 1, 37). La exclamaci\u00f3n parece ser la cl\u00e1usula del \u00e9xito de un plebiscito, la prueba del \u00e9xito de una misi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero Jes\u00fas le dice a su familia que debe ir a otro lado; que no son las personas las que lo buscan, sino que \u00c9l est\u00e1 ante todo buscando a los dem\u00e1s. Por lo tanto, no debe echar ra\u00edces, sino seguir siendo un peregrino constante en los caminos de Galilea (vers\u00edculos 38-39). Y tambi\u00e9n un peregrino al Padre, es decir: rezar. En el camino de la oraci\u00f3n. Jes\u00fas ora.<\/em><\/p>\n<p><em>Y todo sucede en una noche de oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>En algunas p\u00e1ginas de las Escrituras parece ser, ante todo, la oraci\u00f3n de Jes\u00fas, su intimidad con el Padre, gobernar todo. Ser\u00e1, por ejemplo, sobre todo en la noche de Getseman\u00ed. La \u00faltima parte del viaje de Jes\u00fas (en absoluto, el m\u00e1s dif\u00edcil de los que hasta entonces \u00e9l hizo) parece encontrar su significado en la escucha continua que Jes\u00fas le da al Padre. Una oraci\u00f3n ciertamente no es f\u00e1cil, de hecho, una verdadera \u00abagon\u00eda\u00bb, en el sentido del agonismo de los atletas, y sin embargo, una oraci\u00f3n capaz de apoyar el camino de la cruz.<\/em><\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed est\u00e1 el punto esencial: all\u00ed or\u00f3 Jes\u00fas.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas or\u00f3 intensamente en momentos p\u00fablicos, compartiendo la liturgia de su pueblo, pero tambi\u00e9n busc\u00f3 lugares reunidos, separados del torbellino del mundo, lugares que les permitieron descender al secreto de su alma: es el profeta que conoce las piedras del desierto y se mete en \u00e9l. En lo alto de las monta\u00f1as. Las \u00faltimas palabras de Jes\u00fas, antes de soplar en la cruz, son palabras de los salmos, es decir, de oraci\u00f3n, de oraci\u00f3n de los jud\u00edos: or\u00f3 con las oraciones que su madre le hab\u00eda ense\u00f1ado.<\/em><\/p>\n<p><em>Jes\u00fas or\u00f3 mientras ora a cada hombre en el mundo. Sin embargo, en su manera de orar, tambi\u00e9n hab\u00eda un misterio, algo que ciertamente no escap\u00f3 a los ojos de sus disc\u00edpulos, si encontramos en los evangelios esa simple e inmediata s\u00faplica: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb (Lc 11,1 ). Vieron a Jes\u00fas orar y quer\u00edan aprender a orar: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb. Y Jes\u00fas no se niega, no est\u00e1 celoso de su intimidad con el Padre, sino que vino precisamente para introducirnos en esta relaci\u00f3n con el Padre. Y as\u00ed se convierte en un maestro de oraci\u00f3n para sus disc\u00edpulos, ya que ciertamente quiere ser para todos nosotros. Tambi\u00e9n debemos decir: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1ame a orar. Ens\u00e9\u00f1ame\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Incluso si hemos estado orando durante tantos a\u00f1os, siempre debemos aprender! La oraci\u00f3n del hombre, este anhelo que nace tan naturalmente de su alma, es quiz\u00e1s uno de los misterios m\u00e1s densos del universo. Y ni siquiera sabemos si las oraciones que dirigimos a Dios son en realidad aquellas que \u00c9l quiere escuchar. La Biblia tambi\u00e9n nos da testimonio de oraciones inoportunas, que eventualmente son rechazadas por Dios: solo recuerda la par\u00e1bola del fariseo y el publicano. Solo este \u00faltimo, el publicano, regresa a casa del templo justificado, porque el fariseo estaba orgulloso y le gustaba que la gente lo viera orando y fingiendo orar: el coraz\u00f3n estaba fr\u00edo. Y Jes\u00fas dice: esto no est\u00e1 justificado \u00abporque cualquiera que se exalte a s\u00ed mismo ser\u00e1 humillado, quien se humille a s\u00ed mismo ser\u00e1 exaltado\u00bb (Lc 18, 14). El primer paso para orar es ser humilde, ir al Padre y decir: \u00abM\u00edrame, soy un pecador, soy d\u00e9bil, soy malo\u00bb, todos saben qu\u00e9 decir. Pero siempre empezamos con humildad, y el Se\u00f1or escucha. La oraci\u00f3n humilde es escuchada por el Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>Por lo tanto, al comenzar este ciclo de catequesis sobre la oraci\u00f3n de Jes\u00fas, lo m\u00e1s hermoso y justo que todos tenemos que hacer es repetir la invocaci\u00f3n de los disc\u00edpulos: \u00ab\u00a1Maestro, ens\u00e9\u00f1anos a orar!\u00bb. En este tiempo de Adviento ser\u00e1 hermoso repetirlo: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1ame a orar\u00bb. Todos podemos ir un poco m\u00e1s lejos y orar mejor; pero preg\u00fantale al Se\u00f1or: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1ame a orar\u00bb. Hacemos esto en este tiempo de Adviento, y \u00c9l ciertamente no permitir\u00e1 que nuestra invocaci\u00f3n caiga en el vac\u00edo.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La oraci\u00f3n humilde es escuchada por el Se\u00f1or, la frase fue brindada por el Santo Padre en la ma\u00f1ana de hoy en el Sal\u00f3n Pablo VI, en la ciudad del Vaticano en la Audiencia General que mantuvo con peregrinos y fieles de Italia y el mundo. 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