{"id":3235,"date":"2018-12-19T08:45:38","date_gmt":"2018-12-19T11:45:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=3235"},"modified":"2018-12-19T08:45:38","modified_gmt":"2018-12-19T11:45:38","slug":"papa-francisco-la-navidad-de-jesus-no-ofrece-el-calor-reconfortante-de-la-chimenea-sino-el-temblor-divino-que-sacude-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-la-navidad-de-jesus-no-ofrece-el-calor-reconfortante-de-la-chimenea-sino-el-temblor-divino-que-sacude-la-historia\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | La Navidad de Jes\u00fas no ofrece el calor reconfortante de la chimenea, sino el temblor divino que sacude la historia"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/obcastrensearg_papa-audiencia-gral-19-12-18.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3236\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/obcastrensearg_papa-audiencia-gral-19-12-18-300x180.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"180\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>La Navidad de Jes\u00fas no ofrece el calor reconfortante de la chimenea, sino el temblor divino que sacude la historia<\/strong>, la afirmaci\u00f3n la realizaba el <strong>Santo Padre<\/strong> esta ma\u00f1ana en la Audiencia General brindada en el <strong>Sal\u00f3n Pablo VI<\/strong>, en el estado Vaticano. All\u00ed <strong>Su Santidad<\/strong>, en su catequesis desarroll\u00f3 sobre el significado de la Navidad, las sorpresas que a Dios le gustan (pista b\u00edblica: Del Evangelio seg\u00fan Juan 1: 9-12).<\/p>\n<p>Ante la llegada de la pr\u00f3xima Navidad, el Santo Padre nos brind\u00f3 una importante ense\u00f1anza sobre el verdadero valor de ella, despej\u00e1ndonos de los vicios propios de la mundanidad, al respecto dec\u00eda, <strong><em>\u201cla m\u00e1quina publicitaria invita a intercambiar siempre nuevos regalos para que se sorprendan\u201d.<\/em><\/strong> Expresado lo antedicho, nos ilustr\u00f3 sobre la primera Navidad de la historia para descubrir los gustos de <strong>Dios<\/strong>, all\u00ed expresaba, <strong><em>\u201cla Navidad trae cambios inesperados de la vida\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Profundizando esta \u00faltima afirmaci\u00f3n, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> nos relat\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026) si queremos vivir la Navidad, debemos abrir nuestros corazones y estar preparados para las sorpresas, es decir, un cambio inesperado de la vida\u201d. <\/em>Francisco<\/strong> nos ense\u00f1a, <strong><em>\u201cla Navidad es celebrar al Dios in\u00e9dito, o m\u00e1s bien, celebrar a un Dios in\u00e9dito, que anula nuestra l\u00f3gica y nuestras expectativas\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Pero atentos, nuestro <strong>Papa<\/strong> nos advierte, <strong><em>\u201cla Navidad inaugura una nueva era, donde la vida no est\u00e1 planificada, sino que se da a s\u00ed misma; donde uno ya no vive para s\u00ed mismo, seg\u00fan sus propios gustos, sino para Dios; y con Dios, porque desde Navidad Dios es el Dios con nosotros, que vive con nosotros, que camina con nosotros\u201d.<\/em><\/strong> \u00a0El <strong>Santo Padre<\/strong> fue a\u00fan m\u00e1s directo, <strong><em>\u201cvivir la Navidad es sacudirse por su sorprendente novedad. La Navidad de Jes\u00fas no ofrece el calor reconfortante de la chimenea, sino el temblor divino que sacude la historia. La Navidad es la venganza de la humildad sobre la arrogancia, de la simplicidad sobre la abundancia, del silencio sobre el alboroto, de la oraci\u00f3n durante \u2039mi tiempo\u203a, de Dios sobre mi \u2039yo\u203a\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Lejos de la fastuosidad, de los grandes banquetes, regalos y ruido, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> nos revela, <strong><em>\u201cNavidad es preferir la voz silenciosa de Dios al ruido del consumismo. Si podemos estar en silencio frente a la cuna, la Navidad ser\u00e1 una sorpresa para nosotros, no algo que ya hayamos visto. Guarda silencio frente a la cuna: esta es la invitaci\u00f3n, para Navidad. T\u00f3mate un tiempo, ve frente a la cuna y qu\u00e9date callado. Y oir\u00e1s, ver\u00e1s la sorpresa\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Casi en el final, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos dec\u00eda, <strong><em>\u201cno ser\u00e1 Navidad si buscamos el resplandor resplandeciente del mundo, si nos llenamos de regalos, comidas y cenas, pero no ayudaremos al menos a un hombre pobre, que se parece a Dios, porque en Navidad Dios vino pobre\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano de la Catequesis del <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>En seis d\u00edas ser\u00e1 Navidad. \u00c1rboles, decoraciones y luces por todas partes recuerden que este a\u00f1o ser\u00e1 una fiesta. La m\u00e1quina publicitaria invita a intercambiar siempre nuevos regalos para que se sorprendan. Pero me pregunto: \u00bfes esta la fiesta que agrada a Dios? \u00bfQu\u00e9 Navidad le gustar\u00eda, qu\u00e9 regalos, qu\u00e9 sorpresas?<\/em><\/p>\n<p><em>Veamos la primera Navidad de la historia para descubrir los gustos de Dios. Esa primera Navidad de la Historia estuvo llena de sorpresas. Comenzamos con Mar\u00eda, que era la esposa de Jos\u00e9: el \u00e1ngel llega y cambia su vida. De virgen ser\u00e1 madre. Contin\u00faa con Jos\u00e9, llamado a ser el padre de un ni\u00f1o sin generarlo. Un hijo que, un giro, llega en el momento menos indicado, es decir, cuando a Mar\u00eda y Jos\u00e9 se les prometieron c\u00f3nyuges y, de acuerdo con la Ley, no pod\u00edan cohabitar. Ante el esc\u00e1ndalo, el buen sentido de la \u00e9poca invit\u00f3 a Jos\u00e9 a rechazar a Mar\u00eda y salvar su buen nombre, pero \u00e9l, que ten\u00eda el derecho, es sorprendente: no hacerle da\u00f1o a Mar\u00eda piensa despedirla en secreto, a costa de perder su reputaci\u00f3n. . Luego, otra sorpresa: Dios en un sue\u00f1o cambia sus planes y le pide que se lleve a Mar\u00eda con \u00e9l. Nacido en Jes\u00fas, cuando ten\u00eda sus planes para la familia, todav\u00eda en un sue\u00f1o le dijeron que se levantara y fuera a Egipto. En resumen, la Navidad trae cambios inesperados de la vida. Y si queremos vivir la Navidad, debemos abrir nuestros corazones y estar preparados para las sorpresas, es decir, un cambio inesperado de la vida.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Pero es la noche de Navidad que viene la mayor sorpresa: el Alt\u00edsimo es un ni\u00f1o peque\u00f1o. La Palabra divina es un infante, que literalmente significa \u00abincapaz de hablar\u00bb. Y la palabra divina se volvi\u00f3 \u00abincapaz de hablar\u00bb. No hay tiempo ni lugar para que las autoridades o los embajadores den la bienvenida al Salvador: no; Son pastores simples que, sorprendidos por los \u00e1ngeles mientras trabajan de noche, se apresuran sin demora. \u00bfQui\u00e9n lo habr\u00eda esperado? La Navidad es celebrar al Dios in\u00e9dito, o m\u00e1s bien, celebrar a un Dios in\u00e9dito, que anula nuestra l\u00f3gica y nuestras expectativas.<\/em><\/p>\n<p><em>Hacer Navidad, entonces, es dar la bienvenida a las sorpresas del Cielo en la tierra. No puedes vivir \u00abtierra tierra\u00bb, cuando el Cielo ha tra\u00eddo sus noticias al mundo. La Navidad inaugura una nueva era, donde la vida no est\u00e1 planificada, sino que se da a s\u00ed misma; donde uno ya no vive para s\u00ed mismo, seg\u00fan sus propios gustos, sino para Dios; y con Dios, porque desde Navidad Dios es el Dios con nosotros, que vive con nosotros, que camina con nosotros. Vivir la Navidad es sacudirse por su sorprendente novedad. La Navidad de Jes\u00fas no ofrece el calor reconfortante de la chimenea, sino el temblor divino que sacude la historia. La Navidad es la venganza de la humildad sobre la arrogancia, de la simplicidad sobre la abundancia, del silencio sobre el alboroto, de la oraci\u00f3n durante \u00abmi tiempo\u00bb, de Dios sobre mi \u00abyo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Hacer Navidad es hacer como Jes\u00fas, venir a nosotros en necesidad y bajar a aquellos que nos necesitan. Es como Mar\u00eda: confiada, d\u00f3cil a Dios, incluso sin entender lo que \u00c9l har\u00e1. Hacer Navidad es hacer como Jos\u00e9: levantarse para lograr lo que Dios quiere, incluso si no est\u00e1 de acuerdo con nuestros planes. San Jos\u00e9 es sorprendente: en el Evangelio nunca habla: no hay una palabra, de Jos\u00e9, en el Evangelio; Y el Se\u00f1or le habla en silencio, le habla en su sue\u00f1o. Navidad es preferir la voz silenciosa de Dios al ruido del consumismo. Si podemos estar en silencio frente a la cuna, la Navidad ser\u00e1 una sorpresa para nosotros, no algo que ya hayamos visto. Guarda silencio frente a la cuna: esta es la invitaci\u00f3n, para Navidad. T\u00f3mate un tiempo, ve frente a la cuna y qu\u00e9date callado. Y oir\u00e1s, ver\u00e1s la sorpresa.<\/em><\/p>\n<p><em>Desafortunadamente, sin embargo, uno puede confundir una fiesta, y prefiere las cosas usuales de la tierra a las noticias del Cielo. Si la Navidad es solo una buena fiesta tradicional, donde nosotros y nosotros estamos en el centro, ser\u00e1 una oportunidad perdida. Por favor, no nos dejes aparear la Navidad! No dejemos de lado el fest\u00edn, como lo fue entonces, cuando \u00abvino entre los suyos, y los suyos no le dieron la bienvenida\u00bb (Jn 1,11). Desde el primer Evangelio de Adviento, el Se\u00f1or nos ha advertido, pidi\u00e9ndonos que no nos pesemos en \u00abdisipaciones\u00bb y \u00abproblemas de la vida\u00bb (Lc 21,34). Estos d\u00edas corremos, tal vez como nunca durante el a\u00f1o. Pero esto es lo opuesto a lo que Jes\u00fas quiere. Culpamos las muchas cosas que llenan los d\u00edas, el mundo que va r\u00e1pido. Sin embargo, Jes\u00fas no culp\u00f3 al mundo, nos pidi\u00f3 que no nos arrastraran, que vi\u00e9ramos en todo momento orar (ver el vers\u00edculo 36).<\/em><\/p>\n<p><em>He aqu\u00ed, ser\u00e1 Navidad si, como Jos\u00e9, daremos espacio al silencio; si, como Mar\u00eda, decimos \u00abaqu\u00ed estoy\u00bb a Dios; Si, como Jes\u00fas, estaremos cerca de los que est\u00e1n solos. Si, como los pastores, dejaremos nuestros recintos para estar con Jes\u00fas. Ser\u00e1 Navidad, si encontramos la luz en la pobre cueva de Bel\u00e9n. No ser\u00e1 Navidad si buscamos el resplandor resplandeciente del mundo, si nos llenamos de regalos, comidas y cenas, pero no ayudaremos al menos a un hombre pobre, que se parece a Dios, porque en Navidad Dios vino pobre.<\/em><\/p>\n<p><em>Queridos hermanos y hermanas, \u00a1Les deseo una Feliz Navidad, una Navidad llena de las sorpresas de Jes\u00fas! Pueden parecer sorpresas inc\u00f3modas, pero son los gustos de Dios. Si nos casamos con ellas, nos convertiremos en una sorpresa maravillosa. Cada uno de nosotros ha ocultado la habilidad de sorprender en nuestros corazones. D\u00e9janos sorprender por Jes\u00fas en esta Navidad.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | La Navidad de Jes\u00fas no ofrece el calor reconfortante de la chimenea, sino el temblor divino que sacude la historia, la afirmaci\u00f3n la realizaba el Santo Padre esta ma\u00f1ana en la Audiencia General brindada en el Sal\u00f3n Pablo VI, en el estado Vaticano. 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