{"id":3435,"date":"2018-12-31T16:00:49","date_gmt":"2018-12-31T19:00:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=3435"},"modified":"2018-12-31T16:00:49","modified_gmt":"2018-12-31T19:00:49","slug":"papa-francisco-el-amor-da-plenitud-a-todo-incluso-al-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-el-amor-da-plenitud-a-todo-incluso-al-tiempo\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | El amor da plenitud a todo, incluso al tiempo"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/obcastrensearg_papa-homil\u00eda-y-te-deum.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3436\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/obcastrensearg_papa-homil\u00eda-y-te-deum-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | El amor da plenitud a todo, incluso al tiempo, la s\u00edntesis se desprende de la Homil\u00eda brindada por el <strong>Santo Padre<\/strong>, a las 17 horas (hora de Roma) en la <strong>Bas\u00edlica Vaticana<\/strong> en v\u00edsperas de la solemnidad de <strong>Mar\u00eda, Sant\u00edsima Madre de Dios, <\/strong>luego prosigui\u00f3 el canto del tradicional himno del\u00a0<strong><i>Te Deum\u00a0<\/i><\/strong>de agradecimiento por la conclusi\u00f3n del a\u00f1o civil y la Bendici\u00f3n Eucar\u00edstica. All\u00ed el Papa se refiri\u00f3 a dos frases, en primera instancia a <strong>\u201cla plenitud del tiempo\u201d<\/strong> y la otra es <strong>\u201credimir\u201d<\/strong>, dos t\u00e9rminos que se desprenden de vers\u00edculos del Ap\u00f3stol Pablo (cf. G\u00e1 4:4-5).<\/p>\n<p>Haciendo referencia a la cuenta regresiva que el mundo vive a la espera del nuevo a\u00f1o por nacer, <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, se refiri\u00f3 al nacimiento de Jes\u00fas y a la primera de las frases, \u2039\u2039<strong>la plenitud del tiempo<\/strong>\u203a\u203a, se\u00f1alando, <em><strong>\u201crecientemente celebramos su nacimiento: naci\u00f3 de una mujer, la Virgen Mar\u00eda; Naci\u00f3 bajo la Ley, un ni\u00f1o jud\u00edo, sujeto a la Ley del Se\u00f1or\u201d.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Al mismo tiempo nos pregunt\u00f3, <strong><em>\u201cpero, \u00bfc\u00f3mo es posible? \u00bfC\u00f3mo puede ser esto el signo de la \u00abplenitud del tiempo\u00bb? Por supuesto, por el momento es casi invisible e insignificante, pero dentro de poco m\u00e1s de treinta a\u00f1os, Jes\u00fas desatar\u00e1 una fuerza sin precedentes, que perdura y perdurar\u00e1 a lo largo de la historia: el poder del amor\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Agregando, <strong><em>\u201ces el amor lo que da plenitud a todo, incluso al tiempo; y Jes\u00fas es el \u00abconcentrado\u00bb de todo el amor de Dios en un ser humano\u201d<\/em><\/strong>.\u00a0 El <strong>Santo Padre Francisco<\/strong> profundiza su catequesis, nos habl\u00f3 de la segunda palabra marcada, <strong>\u2039\u2039redimir\u203a\u203a<\/strong>, al respecto explic\u00f3, \u201c<strong><em>San Pablo dice claramente por qu\u00e9 el Hijo de Dios naci\u00f3 a tiempo<\/em><\/strong><strong><em>, cu\u00e1l es la misi\u00f3n que el Padre le encomend\u00f3: naci\u00f3 <\/em>\u2039\u2039<em>para redimir\u203a\u203a. Esta es la segunda palabra que golpea: redimir, es decir, salir de una condici\u00f3n de esclavitud y volver a la libertad, la dignidad y la libertad de los ni\u00f1os\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>All\u00ed, nos revel\u00f3, <strong><em>\u201cDios ha enviado a su Hijo \u00danico en el mundo para desarraigar la antigua esclavitud del pecado del coraz\u00f3n del hombre y as\u00ed restaurar su dignidad\u201d<\/em><\/strong>. All\u00ed fue cuando el <strong>Santo Padre<\/strong>, record\u00f3, <strong><em>\u201c(\u2026), desde el coraz\u00f3n humano, como ense\u00f1a Jes\u00fas en el Evangelio (cf. Mc 7, 21-23), surgen todas las malas intenciones, las iniquidades que corrompen la vida y las relaciones\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Expuesto esto, nos trajo a nuestro plano, a nuestro tiempo, la ense\u00f1anza y nos revel\u00f3, <strong><em>\u201cy aqu\u00ed debemos detenernos, detenernos y reflexionar con dolor y arrepentimiento porque, incluso durante este a\u00f1o que se acerca a su fin, muchos hombres y mujeres han vivido y viven en condiciones de esclavitud, indignos de los seres humanos\u201d. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Por \u00faltimo el <strong>Santo Padre<\/strong> nos dijo, <strong><em>\u201cDios \u00abnace de una mujer\u00bb para que podamos recibir la plenitud de nuestra humanidad, \u00abla adopci\u00f3n como ni\u00f1os\u00bb. Desde su descenso hemos sido aliviados. Nuestra grandeza proviene de su peque\u00f1ez. De su fragilidad, nuestra fuerza. Desde su conversi\u00f3n en servidor, nuestra libertad\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos con ustedes la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano de la Homil\u00eda brindada por <strong>Su Santidad Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Al final del a\u00f1o, la Palabra de Dios nos acompa\u00f1a con estos dos vers\u00edculos del ap\u00f3stol Pablo (cf. G\u00e1 4: 4-5). Son expresiones concisas y densas: una s\u00edntesis del Nuevo Testamento que da sentido a un momento \u00abcr\u00edtico\u00bb, ya que siempre es un paso del a\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p><em>La primera expresi\u00f3n que nos llama la atenci\u00f3n es \u00abla plenitud del tiempo\u00bb. Asume una resonancia particular en estas horas finales de un a\u00f1o solar, en el que a\u00fan m\u00e1s sentimos la necesidad de algo que da sentido al paso del tiempo. Algo o, mejor, alguien. Y este \u00abalguien\u00bb vino, Dios lo envi\u00f3: \u00e9l es \u00absu Hijo\u00bb, Jes\u00fas. Recientemente celebramos su nacimiento: naci\u00f3 de una mujer, la Virgen Mar\u00eda; Naci\u00f3 bajo la Ley, un ni\u00f1o jud\u00edo, sujeto a la Ley del Se\u00f1or. Pero, \u00bfc\u00f3mo es posible? \u00bfC\u00f3mo puede ser esto el signo de la \u00abplenitud del tiempo\u00bb? Por supuesto, por el momento es casi invisible e insignificante, pero dentro de poco m\u00e1s de treinta a\u00f1os, Jes\u00fas desatar\u00e1 una fuerza sin precedentes, que perdura y perdurar\u00e1 a lo largo de la historia: el poder del amor. Es el amor lo que da plenitud a todo, incluso al tiempo; y Jes\u00fas es el \u00abconcentrado\u00bb de todo el amor de Dios en un ser humano.<\/em><\/p>\n<p><em>San Pablo dice claramente por qu\u00e9 el Hijo de Dios naci\u00f3 a tiempo, cu\u00e1l es la misi\u00f3n que el Padre le encomend\u00f3: naci\u00f3 \u00abpara redimir\u00bb. Esta es la segunda palabra que golpea: redimir, es decir, salir de una condici\u00f3n de esclavitud y volver a la libertad, la dignidad y la libertad de los ni\u00f1os. La esclavitud que el ap\u00f3stol tiene en mente es la de la \u00abLey\u00bb, entendida como un conjunto de preceptos que deben observarse, una ley que ciertamente educa al hombre, es pedag\u00f3gica, pero no lo libera de su condici\u00f3n de pecador, por cierto, decir \u00abclavarlo\u00bb a esta condici\u00f3n, impidi\u00e9ndole alcanzar la libertad de su hijo.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios ha enviado a su Hijo \u00danico en el mundo para desarraigar la antigua esclavitud del pecado del coraz\u00f3n del hombre y as\u00ed restaurar su dignidad. De hecho, desde el coraz\u00f3n humano, como ense\u00f1a Jes\u00fas en el Evangelio (cf. Mc 7, 21-23), surgen todas las malas intenciones, las iniquidades que corrompen la vida y las relaciones.<\/em><\/p>\n<p><em>Y aqu\u00ed debemos detenernos, detenernos y reflexionar con dolor y arrepentimiento porque, incluso durante este a\u00f1o que se acerca a su fin, muchos hombres y mujeres han vivido y viven en condiciones de esclavitud, indignos de los seres humanos.<\/em><\/p>\n<p><em>Incluso en nuestra ciudad de Roma hay hermanos y hermanas que, por diversas razones, se encuentran en este estado. Pienso, en particular, a quienes viven sin hogar. Son m\u00e1s de diez mil. En invierno su situaci\u00f3n es particularmente dura. Todos son hijos e hijas de Dios, pero diferentes formas de esclavitud, a veces muy complejas, los han llevado a vivir al borde de la dignidad humana. Incluso Jes\u00fas naci\u00f3 en una condici\u00f3n similar, pero no por casualidad o por accidente: quiso nacer de esta manera, para manifestar el amor de Dios por los peque\u00f1os y los pobres, y as\u00ed arrojar al mundo la semilla del Reino de Dios, Reino de justicia, amor y paz, donde nadie es esclavo, sino que todos son hermanos, hijos del \u00fanico Padre.<\/em><\/p>\n<p><em>La Iglesia en Roma no quiere ser indiferente a la esclavitud de nuestro tiempo, ni simplemente observarlos y ayudarlos, sino que quiere estar dentro de esta realidad, cerca de estas personas y de estas situaciones. Proximidad, materna.<\/em><\/p>\n<p><em>Me gusta animar esta forma de la maternidad de la Iglesia al celebrar la maternidad divina de la Virgen Mar\u00eda. Al contemplar este misterio, reconocemos que Dios \u00abnace de una mujer\u00bb para que podamos recibir la plenitud de nuestra humanidad, \u00abla adopci\u00f3n como ni\u00f1os\u00bb. Desde su descenso hemos sido aliviados. Nuestra grandeza proviene de su peque\u00f1ez. De su fragilidad, nuestra fuerza. Desde su conversi\u00f3n en servidor, nuestra libertad.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 nombre dar a todo esto, si no es amor? Amor del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, a quien esta noche la Santa Madre Iglesia eleva su himno de alabanza y acci\u00f3n de gracias en todo el mundo.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | El amor da plenitud a todo, incluso al tiempo, la s\u00edntesis se desprende de la Homil\u00eda brindada por el Santo Padre, a las 17 horas (hora de Roma) en la Bas\u00edlica Vaticana en v\u00edsperas de la solemnidad de Mar\u00eda, Sant\u00edsima Madre de Dios, luego prosigui\u00f3 el canto del tradicional himno del\u00a0Te Deum\u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3436,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","footnotes":""},"categories":[82],"tags":[28,58,168],"class_list":["post-3435","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vatiano","tag-papa-francisco","tag-santa-sede","tag-tribunal-eclesiastico-del-obispado-castrense-de-argentina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3435"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3435\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}