{"id":3593,"date":"2019-01-16T08:00:35","date_gmt":"2019-01-16T11:00:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/?p=3593"},"modified":"2019-01-16T08:00:35","modified_gmt":"2019-01-16T11:00:35","slug":"papa-francisco-dios-te-esta-buscando-aunque-no-la-busques-dios-te-ama-incluso-si-lo-olvidaste-a-el","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/papa-francisco-dios-te-esta-buscando-aunque-no-la-busques-dios-te-ama-incluso-si-lo-olvidaste-a-el\/","title":{"rendered":"Papa Francisco | Dios te est\u00e1 buscando, aunque no la busques, Dios te ama, incluso si lo olvidaste a \u00c9l"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/obcastrensearg_santo-padre-en-audiencia-gral-16-01-19.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-3594\" src=\"https:\/\/www.obispadocastrenseargentina.org\/contenidos\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/obcastrensearg_santo-padre-en-audiencia-gral-16-01-19-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><\/a>Papa Francisco<\/strong> | <strong>Dios te est\u00e1 buscando, aunque no la busques, Dios te ama, incluso si lo olvidaste a \u00c9l<\/strong>, la afirmaci\u00f3n fue expresada por el <strong>Santo Padre<\/strong> en la ma\u00f1ana de hoy, cuando en el <strong>Sal\u00f3n Pablo VI<\/strong> se reun\u00eda con peregrinos y fieles del mundo en Audiencia General. En esta oportunidad <strong>Su Santidad Francisco<\/strong> continuando con el ciclo de catequesis del \u201cPadre Nuestro\u201d centr\u00f3 su meditaci\u00f3n sobre <strong>\u00ab\u00a1Abba, Padre!\u00bb<\/strong> (Canci\u00f3n b\u00edblica: De la Carta de San Pablo Ap\u00f3stol a los Romanos, 8, 14- 16).<\/p>\n<p>En primera instancia el <strong>Santo Padre<\/strong> record\u00f3 las cartas de <strong>San Pablo<\/strong> a los romanos y a los g\u00e1latas, donde en una doble invocaci\u00f3n condensa todas las noticias del Evangelio. Al respecto nos ense\u00f1a, <strong><em>\u201cdespu\u00e9s de haber conocido a Jes\u00fas y escuchar su predicaci\u00f3n, el cristiano ya no considera a Dios como un tirano a quien temer, ya no lo teme sino que siente que su confianza en \u00e9l florece: puede hablar al Creador llam\u00e1ndolo \u00abPadre\u00bb.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Agregando, <strong><em>\u201cla expresi\u00f3n es tan importante para los cristianos que a menudo se ha mantenido intacta en su forma original: \u2039\u2039Abba\u203a\u203a. Es raro que en el Nuevo Testamento las expresiones arameas no se traduzcan al griego. Debemos imaginar que en estas palabras arameas la voz de Jes\u00fas se mantuvo \u00abgrabada\u00bb: respetaban el lenguaje de Jes\u00fas. En la primera palabra del \u00abPadre Nuestro\u00bb encontramos inmediatamente la novedad radical de la oraci\u00f3n cristiana\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Avanzando en su ense\u00f1anza, el <strong>Santo Padre<\/strong> nos dice, <strong><em>\u201cDios te est\u00e1 buscando, aunque no la busques. Dios te ama, incluso si lo olvidaste a \u00c9l. Dios ve la belleza en ti, incluso si piensas que has desperdiciado todos tus talentos en vano. Dios no es solo un padre, es como una madre que nunca deja de amar a su criatura\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Su Santidad Francisco<\/strong>, nos recuerda tambi\u00e9n, <strong><em>\u201cpuede ser que nosotros tambi\u00e9n pasemos por caminos lejos de Dios, como le sucedi\u00f3 al hijo pr\u00f3digo; o caer en una soledad que nos hace sentir abandonados en el mundo; o, nuevamente, estar equivocado y paralizado por un sentimiento de culpa\u201d.<\/em><\/strong> Pese a las dificultades que podamos atravesar, el <strong>Papa<\/strong> nos alienta dici\u00e9ndonos, <strong><em>\u201cen esos momentos dif\u00edciles, todav\u00eda podemos encontrar la fuerza para orar, a partir de la palabra \u00abPadre\u00bb, pero dijo con el tierno sentido de un ni\u00f1o: \u00abAbb\u00e0\u00bb, \u00abPap\u00e1\u00bb. \u00c9l no ocultar\u00e1 su rostro de nosotros\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n compartimos la interpretaci\u00f3n del italiano al castellano de la Catequesis brindada por el <strong>Santo Padre Francisco<\/strong>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/em><\/p>\n<p><em>Continuando con la catequesis sobre \u00abNuestro Padre\u00bb, hoy partimos de la observaci\u00f3n de que, en el Nuevo Testamento, la oraci\u00f3n parece querer alcanzar lo esencial, hasta el punto de concentrarse en una palabra: Abba, Padre.<\/em><\/p>\n<p><em>Hemos escuchado lo que San Pablo escribe en la Carta a los Romanos: \u00abNo recibiste un esp\u00edritu de esclavo para volver a caer en el miedo, pero recibiste el Esp\u00edritu que hace hijos adoptivos, a trav\u00e9s de quien gritamos:\u00bb \u00a1Abba! \u00a1Padre! \u00ab\u00bb (8.15). Y a los G\u00e1latas, el ap\u00f3stol dice: \u00abY que son hijos, el hecho demuestra que Dios envi\u00f3 a nuestros corazones el Esp\u00edritu de su Hijo, que clama:\u00bb \u00a1Abba! \u00a1Padre! \u00ab\u00bb (Gal 4,6). Devuelve dos veces la misma invocaci\u00f3n, que condensa todas las noticias del Evangelio. Despu\u00e9s de haber conocido a Jes\u00fas y escuchar su predicaci\u00f3n, el cristiano ya no considera a Dios como un tirano a quien temer, ya no lo teme sino que siente que su confianza en \u00e9l florece: puede hablar al Creador llam\u00e1ndolo \u00abPadre\u00bb. La expresi\u00f3n es tan importante para los cristianos que a menudo se ha mantenido intacta en su forma original: \u00abAbba\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Es raro que en el Nuevo Testamento las expresiones arameas no se traduzcan al griego. Debemos imaginar que en estas palabras arameas la voz de Jes\u00fas se mantuvo \u00abgrabada\u00bb: respetaban el lenguaje de Jes\u00fas. En la primera palabra del \u00abPadre Nuestro\u00bb encontramos inmediatamente la novedad radical de la oraci\u00f3n cristiana.<\/em><\/p>\n<p><em>No se trata solo de usar un s\u00edmbolo, en este caso, la figura del padre, para vincularse con el misterio de Dios; en cambio, se trata de tener, por as\u00ed decirlo, todo el mundo de Jes\u00fas derramado en el coraz\u00f3n de uno. Si llevamos a cabo esta operaci\u00f3n, realmente podemos rezar el \u00abPadre Nuestro\u00bb. Decir \u00abAbba\u00bb es algo mucho m\u00e1s \u00edntimo y conmovedor que simplemente llamar a Dios \u00abPadre\u00bb. Es por esto que alguien ha propuesto traducir esta palabra aramea original \u00abAbb\u00e0\u00bb con \u00abPapa\u00bb o \u00abBabbo\u00bb. En lugar de decir \u00abPadre nuestro\u00bb, di \u00abPap\u00e1, padre\u00bb. Seguimos diciendo \u00abPadre nuestro\u00bb, pero con el coraz\u00f3n estamos invitados a decir \u00abPap\u00e1\u00bb, a tener una relaci\u00f3n con Dios como la de un ni\u00f1o con su padre, quien dice \u00abpap\u00e1\u00bb y dice \u00abpadre\u00bb. De hecho, estas expresiones evocan amor, evocan calidez, algo que nos proyecta en el contexto de la infancia: la imagen de un ni\u00f1o completamente envuelta por el abrazo de un padre que siente una infinita ternura por \u00e9l. Y para esto, queridos hermanos y hermanas, para orar bien, debemos tener el coraz\u00f3n de un ni\u00f1o. No es un coraz\u00f3n suficiente: as\u00ed que no puedes orar bien. Como un ni\u00f1o en los brazos de su padre, su padre, su padre.<\/em><\/p>\n<p><em>Pero seguramente son los evangelios los que nos presentan mejor en el sentido de esta palabra. \u00bfQu\u00e9 significa esta palabra para Jes\u00fas? El \u00abPadre Nuestro\u00bb adquiere significado y color si aprendemos a orarle despu\u00e9s de haber le\u00eddo, por ejemplo, la par\u00e1bola del padre misericordioso, en el cap\u00edtulo 15 de Lucas (cf. Lc 15, 11-32). Imag\u00ednese esta oraci\u00f3n pronunciada por el hijo pr\u00f3digo, despu\u00e9s de experimentar el abrazo de su padre que hab\u00eda esperado durante mucho tiempo, un padre que no recuerda las palabras ofensivas que le hab\u00eda dicho, un padre que ahora le hace comprender cu\u00e1nto extra\u00f1aba. . Luego descubrimos c\u00f3mo esas palabras cobran vida, se fortalecen. Y nos preguntamos: \u00bfes posible que T\u00fa, o Dios, solo conozcan el amor? \u00bfNo conoces el odio? No, Dios contestar\u00eda, solo s\u00e9 el amor. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 en ti la venganza, la demanda de justicia, la ira por tu honor herido? Y Dios contestar\u00eda: s\u00f3lo s\u00e9 amor.<\/em><\/p>\n<p><em>El padre de esa par\u00e1bola tiene en sus formas de hacer algo que recuerda mucho el alma de una madre. Es especialmente las madres que excusan a sus hijos, los cubren, no interrumpen su empat\u00eda, contin\u00faan amando, incluso cuando ya no merecen nada.<\/em><\/p>\n<p><em>Basta con evocar esta sola expresi\u00f3n, Abb\u00e0, para desarrollar una oraci\u00f3n cristiana. Y San Pablo, en sus cartas, sigue este mismo camino, y no podr\u00eda ser de otra manera, porque es el camino ense\u00f1ado por Jes\u00fas: en esta invocaci\u00f3n hay una fuerza que atrae el resto de la oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Dios te est\u00e1 buscando, aunque no la busques. Dios te ama, incluso si lo olvidaste a \u00c9l. Dios ve la belleza en ti, incluso si piensas que has desperdiciado todos tus talentos en vano. Dios no es solo un padre, es como una madre que nunca deja de amar a su criatura. Por otro lado, hay una \u00abgestaci\u00f3n\u00bb que dura para siempre, mucho m\u00e1s all\u00e1 de los nueve meses del f\u00edsico; Es una gestaci\u00f3n que genera un infinito circuito de amor.<\/em><\/p>\n<p><em>Para un cristiano, orar es simplemente decir \u00abAbba\u00bb, decir \u00abPap\u00e1\u00bb, decir \u00abSanta\u00bb, decir \u00abPadre\u00bb pero con la confianza de un ni\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p><em>Puede ser que nosotros tambi\u00e9n pasemos por caminos lejos de Dios, como le sucedi\u00f3 al hijo pr\u00f3digo; o caer en una soledad que nos hace sentir abandonados en el mundo; o, nuevamente, estar equivocado y paralizado por un sentimiento de culpa. En esos momentos dif\u00edciles, todav\u00eda podemos encontrar la fuerza para orar, a partir de la palabra \u00abPadre\u00bb, pero dijo con el tierno sentido de un ni\u00f1o: \u00abAbb\u00e0\u00bb, \u00abPap\u00e1\u00bb. \u00c9l no ocultar\u00e1 su rostro de nosotros. Recuerda bien: tal vez alguien tiene cosas malas dentro de \u00e9l, cosas que no sabe c\u00f3mo resolver, tanta amargura por haber hecho esto y eso &#8230; No ocultar\u00e1 su rostro. No se cerrar\u00e1 en silencio. Le dices \u00abPadre\u00bb y \u00c9l te contestar\u00e1. Usted tiene un padre \u00abS\u00ed, pero soy un delincuente &#8230;\u00bb. Pero tienes un padre que te ama! D\u00edgale \u00abPadre\u00bb, comienza a orar as\u00ed, y en silencio nos dir\u00e1 que nunca nos perdi\u00f3 de vista. \u00abPero, padre, he hecho esto &#8230;\u00bb &#8211; \u00abNunca te perd\u00ed de vista, vi todo. Pero siempre estuve all\u00ed, cerca de ti, fiel a mi amor por ti \u00ab. Esa ser\u00e1 la respuesta. Nunca te olvides de decir \u00abPadre\u00bb. Gracias.<\/em><\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Papa Francisco | Dios te est\u00e1 buscando, aunque no la busques, Dios te ama, incluso si lo olvidaste a \u00c9l, la afirmaci\u00f3n fue expresada por el Santo Padre en la ma\u00f1ana de hoy, cuando en el Sal\u00f3n Pablo VI se reun\u00eda con peregrinos y fieles del mundo en Audiencia General. 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